Laicidad y misión

Reproduzco por su interés esta nota de José Luis Restán para Libertad Digital, en la que nos traza un interesante, y a veces doloroso, aunque esperanzador resumen del año 2008.
Feliz año para todos.

Laicidad y misión

Por José Luis Restán

Como si de un anuncio se tratara, 2008 comenzó con la extraña movilización de una minoría laicista radical que consiguió frustrar la presencia de Benedicto XVI en la universidad romana de La Sapienza, aunque a la postre daría lugar a uno de los discursos-clave de su pontificado. Durísima y sectaria, pero también programada al milímetro, fue la batalla que el Gobierno Zapatero quiso dar a una Iglesia que no se resigna al silencio, tras la gran concentración a favor de la familia en la plaza de Colón y la nota de la Conferencia Episcopal Española (CEE) previa a las elecciones generales.
Ha sido también el año de tres grandes viajes del Papa: Estados Unidos, Sydney (Jornada Mundial de la Juventud) y Francia. Tres viajes para mostrar la belleza persuasiva de una fe que ensancha la razón y que es capaz de construir comunidad y de dialogar con todos. En esta apretada síntesis no podemos olvidar a los cristianos perseguidos, especialmente en la India, Irak y China. Ellos nos recuerdan que es posible vivir la fe cualquiera que sea la circunstancia.

En su discurso no pronunciado en La Sapienza, Benedicto XVI insistió en su valoración de la modernidad, que ha abierto nuevos espacios al conocimiento, a través tanto de las ciencias naturales como de las ciencias históricas y humanísticas. Pero también advirtió de que la posibilidad de caer en la inhumanidad acompaña siempre al desarrollo de la historia, como hemos comprobado trágicamente en el siglo XX.

A juicio del Papa, el peligro actual del mundo occidental consiste en que el hombre, basado en la grandeza de su saber y su poder, se rinda ante la cuestión de la verdad, plegando su razón a la presión de los intereses y al utilitarismo. Por eso invitó a los universitarios a mantener despierta la sensibilidad por la verdad, y les pidió que su razón no se vuelva sorda al gran mensaje de la fe cristiana y de su sabiduría, porque eso supondría secar sus propias raíces.

Benedicto XVI.Anclado en el Evangelio, comprometido con su tiempo

En abril Benedicto XVI llegó a los Estados Unidos, donde le esperaba una comunidad católica orgullosa del tejido de parroquias, escuelas y obras sociales que ha podido generar, no sin dificultades y sufrimientos; pero es también una comunidad afectada por los vientos del secularismo y profundamente herida por los casos de abusos sexuales atribuidos a sacerdotes. El Papa mostró su vergüenza y su dolor por estos casos, se acercó cálidamente a las víctimas y apostó por una regeneración del tejido eclesial. A los obispos les planteó el reto de articular una nueva cultura católica que responda a los problemas de este momento histórico, y les instó a no retirarse del debate público. Y a los responsables de las escuelas y universidades católicas les alertó de la tentación de diluir su identidad en nombre de una supuesta tolerancia.

En el discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas recordó que los derechos humanos están basados en “la ley natural inscrita en el corazón del hombre”, y advirtió de que arrancarlos de ese contexto implica negar su universalidad y vaciarlos de contenido ideal y práctico. Vibrante fue su defensa de la libertad religiosa y de la aportación de la visión religiosa a la vida pública, y denunció la pretensión del laicismo: “Es inconcebible que los creyentes tengan que suprimir una parte de sí mismos, la fe, para ser ciudadanos activos”.

En Sydney, ante medio millón de jóvenes llegados de todo el mundo, Benedicto XVI quiso proseguir el diálogo iniciado hace dos mil años por Jesús con el corazón de los hombres. “¿Quién puede satisfacer este deseo humano de ser uno, de estar inmerso en la comunión, de ser edificado y guiado a la verdad?”. Ese es el desafío radical que Benedicto XVI ha vuelto a proponer en nombre de toda la Iglesia. ¿Quién puede saciar vuestra sed del Infinito? El Papa se ha dirigido también a los que caminan en el filo del alambre, a los que están tentados de abandonar, a los que han recorrido el laberinto de los placeres que sólo dejan rabia y hastío…. ¡Alejarnos de Cristo es sólo un vano intento de huir de nosotros mismos!, ha gritado Benedicto XVI a los jóvenes.

A los jóvenes que ya preparaban la vuelta a sus lejanos hogares, el Papa les trazó esta apasionante ruta: “Que el amor unificador sea vuestra medida, el amor duradero vuestro desafío y el amor que se entrega vuestra misión”. Pero ¿cómo podrán llevar a cabo semejante empeño en las horas amargas de la propia casa, en las ásperas controversias de la vida pública o en el interior de la propia comunidad cristiana, tantas veces lastrada por inercias y recelos? De nuevo responde el Papa: “Lo que constituye nuestra fe no es principalmente lo que nosotros hacemos, sino lo que recibimos”. Ese es el secreto de la renovación de la Iglesia, y esa es también la razón de tantos fallidos experimentos pastorales, protagonizados por los mismos que precisamente discuten la utilidad de estos encuentros y ya empiezan a sembrar las dudas sobre la Jornada de 2011, que se celebrará en Madrid.

La laica Francia, antaño conocida como “hija mayor de la Iglesia”, ha sido el tercer destino de Benedicto XVI fuera de Italia. Mostró especial empeño el Papa en subrayar que la verdadera laicidad pertenece al patrimonio de la tradición cristiana, y convergencia con Sarkozy a la hora de reconocer que la dimensión religiosa es esencial en el espacio público. También estuvo muy presente en todo el viaje la amistad connatural entre la fe y la razón. Por eso el Santo Padre escogió para dirigirse al variopinto mundo de la cultura francesa la gesta del monacato occidental, la aventura de aquellos hombres y mujeres que detrás de lo provisional buscaban lo definitivo, aquellas gentes que buscando a Dios generaron toda una civilización.

A las autoridades políticas les pidió tan sólo libertad para que la Iglesia pueda realizar su misión, en recíproco respeto y colaboración. A los intelectuales les recordó que la búsqueda de Dios es la base de toda auténtica cultura. A los jóvenes les invitó al coraje de la fe, para comunicar este tesoro con libertad y sin complejos. A los obispos les fortaleció en su tarea de promover la unidad del pueblo de Dios y ensancharlo. A los que sufren les aseguró la compañía de la Iglesia, que es el abrazo carnal de Cristo en su peregrinación. Los tiempos, dijo al despedirse de Francia, son “propicios” para un “retorno a Dios”.

Mártires del siglo XXI

Al constante hostigamiento que sufren las comunidades cristianas en Irak se unió este verano la cruel persecución de los fundamentalistas hindúes contra los cristianos en Orissa y otras regiones de la India. Por lo que se refiere a Irak, la situación de los cristianos de Mosul, cuna de una antiquísima iglesia, se ha vuelto prácticamente insostenible. La coacción y el chantaje se han vuelto moneda corriente en las calles de esa ciudad, forzando a los cristianos a abandonar sus negocios, condenando a los jóvenes al desempleo y a las familias al exilio, mientras sacerdotes y obispos se encuentran en el punto de mira de los terroristas. La tragedia es enorme, pero las autoridades de Bagdad no aseguran la protección de las minorías prevista por la nueva Constitución del país.

Tras un muy largo tiempo de silencio, algunos líderes musulmanes han levantado la voz para pedir que pare esta sangría. Es poco lo que se puede esperar a corto plazo de estos llamamientos, pero al menos indican un cambio de rumbo. Porque, ciertamente, los cristianos están sufriendo lo indecible, pero será todo el Medio Oriente el que pague esta suerte de limpieza religiosa, porque perderá una semilla de reconciliación, un punto de equilibrio y un puente hacia el resto del mundo.

Y si vergonzosa es la apatía de los medios de comunicación occidentales respecto a los cristianos de Irak, todavía resulta si cabe más escandaloso el silencio que ha encubierto los asesinatos de centenares de cristianos en la India desde el pasado mes de agosto. La libertad religiosa está algo más que amenazada, mientras los grandes medios de comunicación ignoran el problema. Tanto hablar de los riesgos del radicalismo religioso, y cuando éste despliega toda su malicia precisamente contra los cristianos, el silencio es total. Debería preocuparles que la India emergente de las industrias supertecnológicas pueda caer en manos del fanatismo étnico-religioso, frustrando el sueño de Mahatma Gandhi de un país laico abierto a todas las religiones, en el que desparecieran las castas y se reconociera la dignidad de todos sus habitantes. Pero los mismos que asesinaron a Gandhi son los que ahora abrasan iglesias y matan cristianos, como ha denunciado el cardenal Telesphore Toppo, arzobispo de Ranchi. Retomando unas palabras del padre de la India moderna, el cardenal Toppo ha resumido la actitud de sus hermanos cristianos ante esta marea de destrucción:


Ellos pueden torturar mi cuerpo, romperme los huesos e incluso asesinarme; entonces tendrán mi cuerpo muerto, pero no conseguirán mi obediencia.
Esto es lo que sucede hoy en la India, y de esta forma tantos cristianos están dando testimonio de la Luz de Cristo.

El panorama de la persecución de los cristianos tiene otra estación obligada, aunque no sangrienta, en la inmensa China. Superado el trance de las Olimpiadas, no se advierte ningún avance en materia de libertad religiosa en el Celeste Imperio. Un año después de publicada la carta de Benedicto XVI a los católicos chinos, el régimen sigue sin mover ficha, pero las comunidades han experimentado la cercanía y predilección del Papa, y eso ha supuesto una inyección de fortaleza y un estímulo para caminar hacia la unidad y para intensificar la misión. Quizás ha llegado la hora de no preocuparse tanto por los espacios que el poder comunista pueda conceder, sino de lanzarse a la evangelización paciente de una sociedad en la que, mientras crece el desierto espiritual y moral, se abre paso una nueva sed de sentido.

En España, ¿ahora qué?

Los dos primeros meses del año vieron una durísima campaña del Gobierno socialista y su entorno mediático contra la Iglesia. Los pretextos fueron la gran concentración por la familia cristiana (y las críticas dirigidas por algunos obispos a la política de Zapatero en esta materia) y la nota publicada por la CEE ante las elecciones generales. En el fondo se trataba de una acometida perfectamente programada contra la institución social que había coagulado la resistencia cívica frente al radicalismo cultural del Ejecutivo.

Los resultados electorales demostraron que las grandes manifestaciones a favor de la familia y la libertad de educación, y contra la inmoralidad del diálogo político con los terroristas, no pueden encubrir la realidad de una sociedad que ha soltado amarras de su antigua tradición cristiana. Para el mundo católico español, esta cura de realismo no debe implicar el abandono del ágora para refugiarse en los cuarteles de invierno, sino la necesidad de encontrar un nuevo modo de hacerse presente.

El cardenal Cañizares (llamado por el Papa hace pocos días para presidir la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos) afirmó entonces: “El futuro de nuestra sociedad se juega en una gran batalla cultural, de la que ningún católico puede desertar (…) la Iglesia debe evangelizar España”. Es preciso que esta conciencia arraigue en todos los rincones del cuerpo eclesial, porque evangelizar no consiste sólo en decir más alto y más fuerte la verdad, sino en lograr que esta verdad sea reconocida y amada por quienes hoy se encuentran a enorme distancia.

La respuesta al desafío del momento no puede ser la agitación permanente, ni la dialéctica acerada, ni el derrotismo que culpabiliza a todo el mundo de las miserias de esta época. Como hizo San Benito con sus monjes, es preciso construir comunidades en las que sea posible encontrar hoy el cristianismo como realidad presente, histórica, que hace cuentas con todos los aspectos de la realidad. Lugares capaces de generar cultura, de cuidar y acoger la vida con todos sus dolores, lugares que no estén amurallados sino que irradien el potente atractivo de la vida cristiana a través del testimonio de sus gentes, en un diálogo a campo abierto que no dé nada por supuesto. También nosotros, los católicos españoles, debemos contribuir a la configuración de una sana laicidad.

Entre tanto, la CEE ha renovado este año sus órganos directivos. En marzo el cardenal Rouco fue elegido para la Presidencia de la CEE. Su perfil es el de un intelectual conocedor del pensamiento moderno, un gobernante comprensivo y paciente y un pastor cercano a su pueblo. El arzobispo de Madrid tiene una aguda percepción de la crisis cultural y moral que vive Occidente, y piensa que algunas decisiones de la pasada legislatura de Zapatero son auténticos hitos en ese proceso, entre ellas la nueva configuración del matrimonio y la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Es partidario de palabras y presencias claras, pero eso no se opone de ningún modo al realismo y al diálogo.

Mucho se ha discutido sobre la interpretación correcta del retorno del cardenal Rouco, por tercera vez, a la Presidencia de la CEE. Muchos abundaron en el peso de la situación socio-política, marcada por un laicismo que mantiene su tono amenazador. No se puede negar que ésta sea una clave, pero también ha influido la clave interna. En los últimos años ha crecido la inquietud por la secularización interna reflejada en numerosas publicaciones, en la situación de algunos institutos religiosos y de ciertos foros teológicos y pastorales. La necesidad de afrontar con decisión este peligro, aun más corrosivo para la comunión eclesial que el hostigamiento externo, es otro elemento que ha podido pesar a la hora de decantar el voto en la dirección del cardenal de Madrid. La reelección, en otoño, de Mons. Martínez Camino como secretario general refuerza esa impresión y dota a la cúpula de la CEE de la necesaria coherencia interna. 

El 2009 será un año importante para la renovación del episcopado español. Toledo, la archidiócesis primada, espera un nuevo pastor, tras la marcha del cardenal Cañizares a la Curia romana, y lo mismo sucede en Valencia (la segunda diócesis de España por población y densidad institucional), donde el cardenal García Gasco espera su inminente relevo. Estos nombramientos abrirán nuevos huecos en el mapa episcopal, lo que hace prever un importante cambio de fisonomía.

En todo caso, la cuestión de fondo de 2009, con la nueva ley del aborto y la reforma de la ley de libertad religiosa en el horizonte, es la de cómo hacer presente hoy la fe, cómo llegar a tantos hombres y mujeres que se han distanciado terriblemente de la tradición cristiana. Nos introducimos cada vez más en una época similar a la de aquel imperio romano en el que la fe abría la razón y generaba una novedad humana que sólo con mucho tiempo y una paciente educación logró empezar a cambiar las cosas. Hará falta tiempo, pero sobre todo una razón iluminada por la fe, un testimonio sostenido por la comunidad, una experiencia que recupere cada día el sentido de la vida en medio de un mundo desorientado y violento. Esa es la tarea.

¡Enhorabuena Bristol!

Bristol Palin, su novio Levi y el hijo menor de Sarah Palin

Porque Bristol Palin, la hija de Sarah Palin, ha dado a luz a su primer hijo este domingo.  El niño se llamará Tripp Easton Mitchell Johnston, ha pesado 3,300 kg (7 libras, 4 onzas) y es un bebé precioso según su tía abuela.

Tanto el bebé como la madre se encuentran bien.

Desde este humilde blog, quiero felicitar a Bristol, a su novio y a las familias de ambos por tan bella noticia.

Me alegro desde lo más profundo de mi corazón de que esta vez el amor y la vida hayan vencido a la cultura de la muerte. Y que a un niño -que muchos pudieron considerar como “incómodo”- no se le haya negado su derecho a vivir, que es el derecho más básico de todos los derechos humanos.

¡Enhorabuena, Bristol!

El “abecedario cristiano”

 Quiero compartir con vosotros este “abecedario cristiano” que recibí por e-mail.

Alaba a Dios en cada circunstancia de la vida.

Busca la excelencia,  no la perfección.

Cuenta tus bendiciones en vez de sumar tus penas.

Devuelve  todo lo que tomes prestado.

Encomienda a tres personas cada día.

Fíate de Dios de todo corazón y no confíes en tu propia inteligencia.

Gózate con los que gozan y llora con los que lloran.

Haz nuevos amigos pero aprecia a los que ya tienes.

Invita a Cristo a ser tu Señor y Salvador.

Jamás pierdas una oportunidad de expresar amor.

Lee tu Biblia y ora cada día.

Mantente alerta a las necesidades de tu prójimo.

No culpes a los demás por tus infortunios.

Olvida las ofensas y perdona así como Dios te perdona.

Promete todo lo que quieras; pero cumple todo lo que prometes.

Que se te conozca como una persona en quien se puede confiar.

Reconoce que no eres infalible y discúlpate por tus errores.

Sé la persona más amable y entusiasta que conoces.

Trata a todos como quisieras que te traten.

Únete al ejército  de los agradecidos.

Vístete de misericordia, humildad y paciencia.

Y no te olvides de soportar a los demás como a ti te soportan.

Záfate de las garras seductoras de Satanás.

 

Feliz Navidad para todos.

Feliz Navidad

“Y sucedió que mientras estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada.” (Lc 2,6-7)

Hoy es Nochebuena.  Parece que esta noche tenemos “permiso” para ser felices, para reir, para olvidarnos de la crisis económica, para reunirnos en familia…

Y no estamos muy descaminados. Tenemos que alegrarnos, porque hoy es el cumpleaños de nuestro Salvador.  Nadie debería sentirse excluido de esta celebración, porque con el nacimiento de Jesús se destruye el fruto del pecado, que es la muerte, y recibimos la promesa de la Vida Eterna.

Todos debemos alegrarnos hoy:  el creyente porque sus esperanzas de Salvación son colmadas, el pecador porque se hace acreedor al anhelado Perdón, y el pagano y el no creyente porque hoy se le ofrece la Vida.

Sin embargo, muchos han convertido la Navidad en una fiesta de consumo, de regalos, de pantagruélicas comidas, de musica vacía y copas rebosantes, porque el protagonista de la fiesta no es invitado. Llenamos las calles de luces, pero no dejamos entrar en nuestras vidas a Aquel que dijo “Yo soy la luz del mundo”.

Y es por ello que -pasado este mes de excitación vacua y celebraciones sin contenido- nos encontramos de nuevo con la tristeza, la ansiedad y las preocupaciones.   Y con la desesperanza.  ¿Por qué?  Porque seguimos sin abrir el corazón al Amor de ese Niño-Dios que vino a darnos Vida, y cuyo cumpleaños festejamos pero sin invitarlo a la celebración ni a nuestras vidas.

Mi deseo para estas fiestas es que abramos sinceramene nuestros corazones a Jesús, que vino a darlo todo -incluso su vida- por Amor.  Que aprendamos a vivir la alegría de sabernos hijos de Dios, y que esa experiencia transforme nuestras vidas en un testimonio de amor y fraternidad, que en definitiva, es lo que Jesús vino a traernos.

 FELIZ NAVIDAD para todos.

”Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.”

Una amiga me envió esta historia que quiero compartir con todos vosotros, los creyentes, los no creyentes, los agnósticos, los que sólo entran a combatir mis ideas y mis principios, los que los comparten…

Espero que os mueva a la reflexión y a la esperanza.  Porque el dolor que la vida nos causa duele un poco menos cuando le encontramos un sentido.   La historia bien podría titularse:

”Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.”

Se cuenta que una vez en Inglaterra, existía una pareja que gustaba de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Una de esas tiendas era una en donde vendían vajillas antiguas.

En una de sus visitas a la tienda vieron una hermosa tacita. “¿Me permite ver esa taza?” Preguntó la señora, “¡nunca he visto nada tan fino como eso!” En cuanto tuvo en sus manos la taza, escuchó que la tacita comenzó a hablar.

- Usted no entiende – Yo no siempre he sido esta taza que usted esta sosteniendo. Hace mucho tiempo yo era solo un montón de barro. Mi creador me tomo entre sus manos y me golpeó y me amoldó cariñosamente.

Luego llegó el momento en que me desesperé y le grité: “Por favor”… Ya déjame en paz…

Pero mi amo sólo me sonrió y me dijo: …”Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.”

Después me puso en un horno. Yo nunca había sentido tanto calor… Me pregunté por que mi amo querría quemarme, así que toqué la puerta del horno.

A través de la ventana del horno pude leer los labios de mi amo que me decían: “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo…”

Finalmente se abrió la puerta, mi amo me tomó y me puso en una repisa para que me enfriara.

“Así está mucho mejor”.. me dije a mi misma, pero apenas me había refrescado, cuando mi creador ya me estaba cepillando y pintando. El olor a la pintura era horrible…”Sentía que me ahogaría”…..”Por favor detente…” le gritaba yo a mi amo; pero él solo movía la cabeza haciendo un gesto negativo y decía: “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo…”

Al fin mi amo dejó de pintarme; pero, esta vez me tomó y me metió nuevamente en otro horno… No era un horno como el primero; sino que era mucho más caliente…

Ahora sí estaba segura que me sofocaría… Le rogué, y le imploré a mi amo que me sacara…

Grité, lloré; pero mi creador sólo me miraba diciendo “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo”

En ese momento me di cuenta que no había esperanza… Nunca lograría sobrevivir a ese horno… Justo cuando estaba a punto de darme por vencida se abrió la puerta y mi amo me tomó cariñosamente y me puso en una repisa que era aun más alta que la primera. Allí me dejó un momento para que me refrescara.

Después de una hora de haber salido del segundo horno, mi amo me dio un espejo y me dijo: “Mírate” “¡Esta eres tú!”

¡Yo no podía creerlo! ¡Esa no podía ser yo! Lo que veía era hermoso. Mi amo nuevamente me dijo: “Yo sé que te dolió haber sido golpeada y amoldada por mis manos; pero si te hubiera dejado como estabas, te hubieras secado. Sé que te causó mucho calor y dolor estar en el primer horno, pero de no haberte puesto allí, seguramente te hubieras estrellado.

También sé que los gases de la pintura te provocaron muchas molestias, pero de no haberte pintado tu vida no tendría color. Y si no te hubiera puesto en el segundo horno, no hubieras sobrevivido mucho tiempo, porque tu dureza no habría sido la suficiente para que subsistieras.

¡”Ahora tú eres un producto terminado!” “¡Eres lo que imaginé cuando te comencé a formar! Única. Disfruta ahora de la vida mucho más”.

 

Que sepamos ser como ese pedazo de barro que -aguantando el dolor- supo transmutarse en algo bello y mucho más elevado que un simple pedazo de barro.

Feliz Navidad para todos.

¿Qué es lo que festejamos?

Es una pregunta que me asalta a cada momento.  Porque no me queda claro entre los regalos, Papá Noel, el turrón y la agitación por terminar todo antes de fin de año, como si al día siguiente se acabara el mundo, cuando sólo cambiamos la hoja del almanaque.

Pero la duda se vuelve asombro y estupor cuando me encuentro con historias como ésta:

Es usual que muchas empresas para estas épocas organicen concursos entre los hijos de sus empleados para seleccionar los Christmas que enviarán a sus clientes. 

Personalmente, lo encuentro enternecedor, y sobre todo, muy integrador, ya que permite a los niños participar de alguna manera en ese mundo desconocido y misterioso, que es el trabajo de sus padres, y a los padres les permite compartir la ilusión de sus hijos por ver sus pequeñas “obras de arte” convertidas en tarjetas navideñas.

Tarjetas Navideñas.  No son ni tarjetas de Jánuca, ni de Aid el Kebir, ni de solsticio de invierno, aunque haga frío en el hemisferio norte. 

Son tarjetas de Navidad, Christmas.  Que son para saludar la Navidad.  Que viene de “Natividad”, es decir, de Nacimiento.  El nacimiento del Mesías.  Jesús.  Ese hombre que era Dios, y que -entre otras cosas- partió la historia por la mitad con su nacimiento, porque los años se cuentan a partir de de ese momento.  No es la “era común”.  Es “antes”o “después de Cristo”.  Le pese a quien le pese.

Pues bien.  Parece que le pesa a muchos, y que el afán laicista no se toma un respiro ni siquiera a la hora de festejar la Navidad.

Una empresa inglesa ha convocado a los hijos de sus empleados a un concurso para seleccionar la tarjeta de felicitación de la Navidad de este año dando las siguientes instrucciones:


“El dibujo deberá ser realizado en papel blanco tamaño A4 y utilizando únicamente marcadores de fibra.  Por favor, no deje que su hijo escriba “Navidad” en su dibujo.  El dibujo ganador será subido a nuestra web….”

Sinceramente, cuando lo leí, me quedé sin palabras.

¿Es que me he perdido algo? 

¿Por qué no se puede decir NAVIDAD cuando lo que se esta celebrando es -justamente- la NAVIDAD?

¿Por qué no se puede felicitar la NAVIDAD en NAVIDAD?

¿Dónde está la ofensa de decir “FELIZ NAVIDAD”?

¿Hasta dónde vamos a llegar con tanta “corrección política”? 

Mientras los gobiernos de Occidente siguen atacando al cristianismo y se rinden encantados al islam, podemos ir imaginando la respuesta.

Pero hoy yo quiero desearos desde lo más profundo de la incorrección política que anida en mi corazón una muy FELIZ NAVIDAD. 

Que Dios los bendiga. 

El Gran Duque Enrique a favor de la vida

La gran noticia del día de hoy en Luxemburgo no es la crisis financiera. Lo que parece convulsionar los titulares de todos los periódicos es la decisión del Gran Duque Henri de no sancionar y promulgar la ley de eutanasia aprobada -por ajustado margen- en el Parlamento luxemburgués hace unos meses.

 

 

Los medios de comunicación locales hablan de “crisis institucional” porque el Gran Duque tuvo la “osadía” de usar sus poderes constitucionales según su conciencia.  Y su conciencia le dictaba que no podía legalizar la eutanasia.

Poco importó que este proyecto haya salido adelante por los pelos, en una votación casi empatada.  Poco importó que el Gran Duque tomara tal decisión en defensa de la vida, y en previsión de todos los abusos que se cometerán en el futuro con la aplicación de dicha ley.

La  clase política -con el primer ministro Jean-Claude Junker a la cabeza- han decidido poner en marcha todos los mecanismos para evitar que los principios morales del Gran Duque vuelvan a “estorbar” los propósitos de aquellos que se arrogan la representación del pueblo.  Y han decidido reformar la Constitución luxemburguesa para que el jefe del estado -el Gran Duque- ya no sancione sino simplemente promulgue las leyes.  Y de paso, pretenden instalar un debate en la sociedad luxemburguesa acerca de la conveniencia de mantener vigente la institución monárquica.

Ser honesto y cabal parece que no es algo “bueno” en estos tiempos.   Por eso quiero destacar la acción honesta y cabal del Gran Duque Henri.  Porque en estos tiempos de oscurantismo (aunque algunos los consideren “de luz”), hombres como el Gran Duque Henri se erigen en gigantes.  Él no ha dudado en poner en riesgo su trono por ser fiel a sus principios.

Cinco diputados franceses ya han hecho llegar su felicitación al Gran Duque Henri.  Humildemente desde aquí, quiero sumarme a ellos y felicitar calurosamente a este hombre honesto y corajudo, del que me enorgullezco.

Muchas gracias, Alteza.  De todo corazón, MUCHAS GRACIAS.

 

ACTUALIZACIÓN:

Se ha creado un grupo de apoyo al Gran Duque Henri en Facebook.  Te invito a unirte al grupo y a firmar el  alerta de apoyo de HazteOir.

 

La luz de Ana y Julio sigue brillando

Hoy la cristiandad celebra la fiesta de los fieles difuntos, en que recordamos a nuestros seres queridos que han partido.  Hoy en Misa, el padre Guillermo dio un magnífico sermón de esperanza sobre la muerte. 

Mientras nos dejamos convencer por el materialismo de que todo lo que existe es un puñado de células realizando intercambios químicos, y que cuando cesa la actividad celular, cesa la vida, la realidad parece indicar otra cosa.  Aunque algunos simplemente lo atribuyan a procesos químicos.

Hoy, el padre Guillermo nos invitó a todos a ser como velas.  Velas que se encienden, irradiando luz y calor hasta que se consumen.  Me gustó. 

Y me puse a pensar que algunos serán como enormes cirios pascuales, otros como velitas de cumpleaños.  Pero no es importante el tamaño porque ambos, por el tiempo que tengan asignado, cumplirán su misión cuando estén encendidos, que será la de irradiar luz y calor.

Volví de Misa y me di una vuelta por los blogs de Hazte Oir.  Y me encontré con dos bellísimos ejemplos de vidas que -como velas- irradiaron su luz y su calor hasta el último suspiro.  Me refiero a Ana y a Julio

No tuve la bendición de conocerles en vida, pero tengo la suerte de que parte de su luz y su calor me lleguen a través de los posts de homenaje publicados por la Redacción de HO y por José Carlos Muñoz.

En el día de los fieles difuntos, quiero unirme en la celebración de sus vidas entre nosotros, y en la alegría de su regreso a la casa del Padre.

Ana, Julio:  gracias por haber irradiado vuestra luz y vuestro calor.  Vuestro ejemplo ha tocado muchas vidas, hasta las de aquellos que -como yo- no llegamos a conocerles.

Que Dios los bendiga.

Macabro Halloween

Halloween es una fiesta de gran popularidad en los Estados Unidos, no hace falta aclararlo.  Fundamentalmente está orientada a los niños, que disfrutan enormemente las decoraciones fantasmagóricas con calabazas, telas de araña, y monstruos varios, y de los disfraces que usan para jugar a “trick or treat” con sus vecinos, que les permite hacer un acopio de cantidades importantes de dulces.

Sin embargo, este año parece que las cosas van un poco más lejos, y -como podemos ver en las fotos- un vecino de West Hollywood ha considerado apropiado incluir entre sus “monstruos decorativos” a los candidatos John McCain y Sarah Palin, a los que ha colocado en una hoguera y pendiendo por el cuello de una soga.

Seguramente algunos lo encontrarán divertido, y yo -que tengo una profunda alergia a la censura- no lo prohibiría aunque lo considere inapropiado y hasta ofensivo.

Algunos vecinos han denunciado a la policía los hechos, considerándolo un “crimen de odio”, aunque las autoridades han considerado que no alcanza a ese nivel, porque forma parte de una decoración de Halloween.  Aunque sí lo consideran un “crimen de mal gusto”.  Estoy de acuerdo.

Y también estoy de acuerdo con la decisión de respetar el derecho a la libertad de expresión, aunque considere que existen formas más constructivas de expresarse, y aunque la “decoración” moleste a varios.

Los dueños de la casa y siniestros “decoradores” son la pareja formada por Chad Michael Morrisette y Mito Aviles, se justifican con los siguientes argumentos:

“Debería ser visto como arte, y dentro del mes de octubre.  Es Halloween, es tiempo de meter miedo , es tiempo de ser espeluznante”.

Lo de espeluznante lo han bordado.  Lo de “arte” no tanto…

Pero la cuestión de fondo no es el pretendido arte de los decoradores, sino el sectarismo que está invadiendo hasta el tuétano a la sociedad occidental.  Esta decoración macabra y de mal gusto es respetada en el nombre de la libertad de expresión.  Vale. 

Pero, ¿a alguien se le ha ocurrido pensar qué habría pasado si -por ejemplo- un vecino de Scottsdale hubiera colgado del techo de su casa un muñeco representando a  Barack Obama en llamas o ahorcado

¿Cómo habrían reaccionado los medios de comunicación?

¿Cómo habrían reaccionado algunos vecinos?

El escándalo habría sido monumental y a escala planetaria.  Se le habrían echado encima, con titulares llamándolo racista, miembro del Ku Klux Klan, cavernario, fascista, neonazi, asesino y peligro para la sociedad como mínimo.  Habría concentraciones frente a su casa pidiendo la retirada del muñeco, y no descarto que hasta se hubieran producido ataques a su persona y a sus bienes.  Y cualquier lector de buena fe, tenga la orientación política que tenga, seguramente estará de acuerdo conmigo. 

Y para apoyar mi teoría, les dejo un caso práctico: hace un mes unos estudiantes de la Universidad George Fox de Newberg, en Oregon, hicieron la “bromita” de colgar de un arbol del campus universitario una figura de Barack Obama.  El resultado fue la expulsión de los cuatro estudiantes involucrados, y una investigación por parte del FBI sobre si los derechos civiles fueron violados.

En un caso, decoraciones de mal gusto y libertad de expresión.  En otro, expulsión e investigación federal sobre la posible comisión de un crimen.

¿Puede una sociedad ser viable cuando existen dos varas de medir?  ¿Puede una sociedad sobrevivir cuando se pulveriza el derecho a la igualdad ante la ley?

Mucho me temo que la respuesta es NO.

 

Un chiste sobre Palin: Para reflexionar

Está circulando vía e-mail en los Estados Unidos, y realmente es para reflexionar sobre el papel que los medios de comunicación están jugando:  ¿deformar o manipular? .  Porque “informar” es algo que han dejado de hacer y cada vez lo demuestran más descaradamente.  Aquí el “chiste”:

Sarah Palin es invitada a encontrarse con el Papa mientras éste está de vacaciones en Venecia.

La prensa progre mira desconfiadamente esta especie de audiencia semi-privada, esperando realizar una cobertura mínima, o ninguna, del evento.

El Papa le pide a la gobernadora Palin que le acompañe en un paseo en góndola por los canales venecianos.  Están admirando las vistas de la ciudad y charlando amigablemente sobre temas de moral, cuando de repente, el sombrero del Papa se vuela de su cabeza y cae al agua.

El gondolero intenta alcanzar el sombrero con su remo pero los movimientos amenazan con volcar la góndola.  Entonces, Sarah dice “esperad, esperad, yo me ocuparé de esto, no os preocupéis”.  Se para, sale de la góndola hacia la superficie del agua y camina hacia el sombrero del Papa, se agacha y lo recoge.  Camina de regreso hacia la góndola y vuelve a subirsem, entregando el sobrero al Papa, entre el silencio y el asombro de todos.

A la mañana siguiente, el tópico de conversación entre los Demócratas en el Congreso, CBS News, NBC News, ABC News, CNN, The New York Times, las celebridades de Hollywood, y en Francia y Alemania (deberíamos agregar a la prensa española también) es:

“PALIN NO SABE NADAR”

 




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