El domingo falleció Alexander Solzhenitsin, escritor ruso, premio Nobel de literatura y ex preso del sistema totalitario soviético.
Había nacido en 1918. Estudió física y matemáticas en la Universidad de Rostov y sirvió en el Ejército Rojo tras la invasión de Hitler en 1941, siendo condecorado en 1945 por su valor, pero poco después fue detenido, desterrado y deportado a Siberia porque unas cartas suyas en las que vertía opiniones contrarias a Josef Stalin fueron interceptadas. Allí estuvo condenado a 8 años de trabajos forzados, pero su destierro continuó. Fue parcialmente “rehabilitado” durante el corto gobierno de Nikita Kruschev, para volver a caer en desgracia poco después. En 1974 fue detenido por “actividades antisoviéticas” y finalmente fue expulsado de la Unión Soviética en 1974, siendo privado de su ciudadanía. En 1970 le había sido otorgado el premio Nobel de Literatura, mientras permanecía en Siberia.
Escribió “Un día en la vida de Iván Denisovich” y “El Archipiélago Gulag” , libros en los que denunciaba las prisiones de trabajos forzados en Siberia, convirtiéndose en uno de los primeros en denunciar el inhumano sistema stalinista. En “El Archipiélago Gulag” analiza en profundidad el sórdido sistema de prisiones y la policía secreta soviética, describiendo las atrocidades cometidas por el estado soviético, que consideraba al pueblo como un enemigo. Según Mihail Gorbachov, sus obras literarias (que circulaban de forma ilegal, impresas como podían) por todo el territorio soviético) tuvieron un papel fundamental en el socavamiento del regimen totalitario soviético, “cambiando las conciencias de millones”.
Durante la tiranía de Stalin, entre cuarenta y cincuenta millones de personas pasaron por los gulags. La mitad de ellos, jamás regresaron.
Estuvo exiliado casi 20 años en los Estados Unidos, donde también denunció la “corrupción moral de Occidente”.
En sus propias palabras, decía a los estudiantes de Harvard en 1978:
“La gente en Occidente ha adquirido una considerable habilidad para usar, interpretar y manipular la ley, aunque las leyes tienden a ser demasiado complicadas de entender para un persona promedio sin la ayuda de un experto…”
“Es hora de que en Occidente se defiendan no tanto los derechos humanos sino las obligaciones humanas. “
“A la libertad destructiva e irresponsable se le ha otorgado un espacio ilimitado. La sociedad parece tener pocas defensas contra el abismo de la decadencia humana como, por ejemplo, el abuso de la libertad para la violencia moral en contra de los jóvenes, películas llenas de pornografía, crímenes y horror.”
“Se le considera parte de la libertad y teóricamente un contrapeso de los derechos de los jóvenes no mirar o no aceptar. De esta forma, la vida organizada de manera legalista ha mostrado su inhabilidad de defenderse a sí misma contra la corrosión del mal.”
No voy a citar aquí las palabras que les dijo a los españoles en 1976, para ahorrarme los insultos que le dedicarían a Solzheinitsin (y a mi por publicarlas). Gracias al sectarismo y la ignorancia, este superviviente del terror comunista hoy sería considerado en España como un reaccionario, ultrafascista y antidemocrático. Razones de más para que ningún alcalde se haya lanzado -presuroso- a querer dedicarle una calle.
Descanse en paz.



El que sí tiene calles e incluso un movimiento en Oleiros (Coruña) es el asesino comunista e instaurador de la dictadura cubana al que conocen como “Che” Guevara. Ya ves qué paradoja: a los asesinos comunistas les montan monumentos mientras quitan de las calles los nombres de los asesinos por la izquierda, como Calvo Sotelo. Así entienden algunos la historia.
En fin, qué don Alexander descanse en paz.
Estimado Álvarez:
En 1925 el ahora fallecido escritor tenía 7 años, por lo que obviamente creo que es un poco difícil que le dieran una medalla y menos aún por participar en la II Guerra Mundial.
Erratas a parte, creo que aún te quedas corto en la descripción de la categoría etica del literato y más corto aún en tus breves pinceladas sobre el verdadero rostro del socialismo real, régimenes que deberían ser sinónimos de horror y muerte igual que los que los idearon, desde Marx, pasando por Lenin y siguiendo por sus versiones Maoístas y un largo etcétera.
Estos Srs. comunistas se han ido casi todos “de rositas” una vez que han caído sus régimenes, mientras que aún se persiguen a los criminales nacional socialistas y aún existen partidos comunistas cuando deberían ser tratados igual que los que antes he mencionado y encima aún hay aquí gente que nos pretende “vender la burra” de que la II República española eran “los buenos” de la guerra civil cuando se sabe perfectamente que socialismo “predicaba” el PSOE en esa época y con que métodos lo quería implantar, por no hablar del ascenso al centro del poder en el lado republicano del PCE y la dependencia de la URSS de ambos, (PC y república). Eso, por no decir que también hay quien nos quieren convencer de que los maquis eran luchadores por la libertad, cuando eran y estaban dirigidos por el PCE; y es que hay criminales de primera y gente que casca huevos para hacer tortillas y claro no va ha Vd. a comparar, los unos mataban por la pureza y superioridad de las razas arias y que éstas se quedaran como legítimos propietarios que eran por cuestión de pureza de sangre “con el pastel” y los otros sólo cascaban huevos para hacer tortillas y repartirla entre los proletarios y si era preciso porque alguien no quería dar su huevo a repartir pues se les “ponía cara a la pared” y se les castigaba y si algún proletario se oponía, cabezón e ignorante él al curso inevitable de la historia pues la historia iba y lo atropellaba, pero nada más.
Saludos
Sr. Burke,
Gracias por la errata, que fue un error de tipeo y ya está corregido. La condecoración la recibió en 1945, y poco después lo mandaron al campo de concentración llamado gulag, que suena más “fino” -casi nutritivo- y tiene menos connotaciones “negativas”.
Bien dice que me quedo corta. No hay palabras para describir el horror que fue aquello. Pero más corta me quedo si tengo que describir la infinita hipocresía de la izquierda occidental.
Ellos son los “campeones de la democracia”, los “ganadores morales” de las guerras, los eternos justificadores de los crímenes más atroces de sus colegas de ideología.
Y que se guarde el “enemigo” de tener la osadía de ganarles. Porque sólo ganarán en el terreno de las armas. Ya ellos se ocuparán de socavar esa victoria con propaganda al más puro estilo goebbeliano hasta convertirla en basura.
Son rencorosos, malvados, perversos.
“Es hora de que en Occidente se defiendan no tanto los derechos humanos sino las obligaciones humanas“. Interesante frase de Solzheinitsin, ¿no os parece? Da para escribir cuanto menos una docena de libros. Pero sólo comentaré algo relacionado con la educación, que es mi campo profesioal.
¿Han leídos ustedes, en los reglamentos oficiales establecidos para los estudiantes (también en los dirigidos a los centros de acogida o reeducación de menores) las listas de “derechos y deberes” de los mismos? Pues, por si no lo han hecho, se lo explico yo, aunque ya se lo pueden estar imaginando.
Las listas de derechos son, aproximadamente el triple de extensas que las de los deberes y obligaciones. Así se está educando a niños y adolescentes (al menos eso marca la normativa vigente). Todos los alumnos se han hecho hipersensibles a sus derechos, porque saben que los colegios y centros están obligados a respetarlos y que pueden denunciar cualquier fallo. Si no fuese por la hipertrofia de libertades y por el abuso que hacen de ellas, todo muy bien.
Pero de deberes y obligaciones están verdes como lechugas. Además de ser pocas y desvaídas, si se incumplen, los centros apenas pueden hacer nada. Si recurren a los padres, la mayoría de estos se pone de parte de su hijo infractor y en contra de los profesores. Si se recurre al sistema sancionador, apenas sirve para nada, porque el procedimiento a seguir es tan complicado y sus consecuencias tan débiles, que casi no vale la pena ponerlo en marcha.
El resultado es una generación o dos de jovencitos LOGSE-LOE muy bien dispuestos a reclamar derechos y a inventarse hasta los que no tienen, pero que apenas son capaces de cumplir sus obligaciones, de respetar las normas y cumplir con su deber. Uno de los mayores fracasos de la llamada “renovación educativa” ha sido la casi total desaparición de la disciplina escolar. Por eso, y sin llegar a extremos del pasado, esta es la asignatura pendiente quizá más grave de todo el sistema educativo que ha ido desarrollando el PSOE.