Las dos caras de “Gana”

Ya que estamos con el tema de los animales que demuestran más humanidad que muchos seres humanos, comparto con vosotros este otro caso que, curiosamente, ha logrado conmover a los redactores del zapateril periódico “El Público”. Publicaron la galería de fotos bajo el sugerente título “El luto de una madre gorila“.  Pero -como no podía ser de otro modo- sólo publican una parte. 

Se trata de una hembra gorila de 11 años, de nombre “Gana”, habitante del zoológico de Münster (Alemania), cuya cría de 3 meses -llamada Claudio- falleció el pasado 16 de agosto, por causas desconocidas.   Desde entonces Gana no se ha despegado del cuerpo de su hijo, al que lleva a todas partes ya sea en brazos, o sobre su espalda.

  

Gana aparentemente está desconsolada por la muerte de su hijo, y agitaba su cuerpecito con la esperanza de que de algún signo de vida.  Lo acariciaba y acunaba, pero no conseguía reanimarlo, hasta que finalmente se lo colocó sobre su lomo.

Los cuidadores del zoológico no han podido practicar la autopsia de Claudio porque su madre no abandona en ningún momento su cuerpo.

El director del zoo, Jörg Adler, ha afirmado que en su hábitat natural, las madres gorila pueden conservar el cadáver de sus hijos durante semanas, y que los gorilas tienen un gran respeto por su muertos expresando tristeza por el fallecimiento y gran cuidado por el cádaver . Incluso, en algunas ocasiones se han encontrado “enterramientos” de gorilas hechos con hojas .

Mientras los periódicos de todo el mundo se hacen eco de esta historia -que es triste-, muchos silencian otra conducta de Gana de hace poco más de un año.  Entonces Gana, que había dado a luz su primera cría, -una hembra-, pero entonces rechazó a su cría , llamada “Mary Zwo”.  Finalmente, después de 6 semanas de abandono, el personal del zoo rescataron a la maltratada bebé gorila en estado crítico y fue ingresada en un hospital para seres humanos, en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, para tratarla del severo cuadro de deshidratación y sobreexposición solar, por el abandono de su madre.

Desde entonces, Mary Zwo vive en el zoo de Stuttgart, donde es una estrella.

Ya que los medios se afanan en equiparar estas reacciones a los sentimientos humanos (y no lo pongo en duda, estoy convencida de que mis mascotas tienen sentimientos o algo muy parecido), tal vez podríamos decir que Gana se ha arrepentido del abandono que hizo de Mary Zwo y por eso ahora no abandona a Claudio, aunque esté muerto.

Pero como yo no soy un medio, sino apenas una humilde bloggera ocasional, tal vez eso explique que sea la única que lo ve así. 

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