Y con éste, van tres en Castilla-La Mancha, desde que se hiciera obligatoria la asignatura “Educación para la Ciudadanía”.
Sucedió en Cuenca, en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1, que aprobó la suspensión cautelar de cursar Educación para la Ciudadanía (EpC) a los hijos de dos padres objetores, haciendo extensiva la medida al resto de procedimientos de la misma naturaleza que se han presentado en dicho Juzgado.
Este auto se suma a los dos emitidos por los juzgados de lo Contencioso-Administrativo número 1 y número 2 de Albacete hace pocos días.
Si bien no se trata de un pronunciamiento final, ya que no entra a juzgar el fondo del asunto y sólo adopta una medida cautelar, el fallo es esperanzador ya que establece que hasta tanto no exista un pronunciamiento del Tribunal Supremo, existen intereses contrapuestos que justifican el proteger el derecho de los padres a objetar estas clases “por razones de conciencia”.
Seguimos sumando. Seguimos avanzando.



Quiero pensar que realmente se puede hacer algo con la ley en la mano, pero siendo así aún llevaría unos años, y mientras muchos padres nos encontramos entre la espada y la pared. Es de agradecer que al menos hay noticias esperanzadoras. Un saludo.
Son muchos los pronunciamientos judiciales a favor del sentido común. Por algo será.
Es de sentido común, Gonover. Por más “jueces por la democracia”, por más cuartos y octavos turnos que se quieran inventar, es de sentido común.
María: no pierdas las esperanzas. Hay que moverse, hay que esforzarse, y hay que dar la cara, como hacen estos padres objetores. Si no hubiera sido por su valentía a la hora de salir a pelear contra el estado prepotente, hoy no podríamos decir que hay noticias esperanzadoras.
El secreto del movimiento está en moverse