Comparto con vosotros este interesante reportaje que el diario La Nación ha realizado al célebre psicopediatra francés Aldo Naouri. Es escritor, pediatra y psicólogo, nacido en Libia en 1937, y ha cursado estudios de medicina y psicología en París. Ha escrito, entre otros, Hijas y madres (1999, Tusquets), Padres permisivos, hijos tiranos (2004, Tusquets) y Educar a los hijos, tarea urgente (2008, Taurus).
Es considerado por ciertos sectores de la progresía como un “reaccionario” por afirmar cosas que van en contra del credo oficial -aunque rezuman sentido común- tales como que “Creer que una relación horizontal con los hijos puede ser útil o satisfactoria es una locura. En vez de educar demócratas, los padres terminan produciendo dictadores”.
Ha pasado su vida destacando el papel de las madres en la educación de los niños y advirtiendo sobre los peligros de que ellas se pongan a disposición de sus hijos por temor a traumatizarlos. Dice Nauori desde hace años que “es imprescindible evitar que los chicos tomen el poder. Las consecuencias son nefastas para la sociedad”. Y por lo que podemos ver, ha acertado de pleno.
El reportaje, de lectura imprescindible:
-¿Por qué es usted tan severo con las madres, después de la fabulosa relación que tuvo con la suya?
-Al contrario, tengo pasión por las madres. Y mi único interés es servirlas. El problema es que esas madres son engañadas por un discurso de moda que las esclaviza, en vez de servirlas.
-¿Desde cuándo rige ese discurso?
-Desde hace 40 o 50 años. Todo el trabajo que hice durante cuatro décadas tuvo el objetivo de mostrarles que se las engaña con ese discurso, que son sus primeras víctimas. En mis trabajos trato de decirles que no hay que escuchar esos propósitos engañosos, que comenzaron prácticamente cuando pasó mayo del 68.
-En otras palabras, “ahora está prohibido prohibir”.
-No solamente eso, sino la promoción del placer sin límites, el individualismo o la potencia infantil. Yo no les digo a las madres qué es lo que tienen que hacer. Les digo: “Este es el objetivo”. Imagínese que una madre se encuentra al volante de un vehículo. Su hijo es el pasajero a quien tiene que llevar a buen destino. Antes, había carteles indicadores. Había luces verdes y rojas, agentes para regular la circulación. E incluso habían puesto al lado de ella una suerte de copiloto, que era el padre de su hijo. Pero hace medio siglo le hicieron creer a esa madre que lo que vale la pena es el viaje, y no el destino. Amordazaron al copiloto y le sacaron los mapas.
-Entonces, ¿qué hace la madre?
-Trata de utilizar su inteligencia, que es lo único que tiene a mano. Y parte del principio de que su hijo, cuando estaba dentro de ella, estaba en absoluta seguridad. Entonces, construirá alrededor de su hijo un útero virtual, infinitamente extensible, de donde nunca deberá salir. Le dará todo lo que quiere. Si la despierta diez veces por día, se levantará diez veces por día, y si quiere que camine a cuatro patas, también lo hará. Al pobre señor que tenía al lado dejará de prestarle atención. Y terminará colocándose en una terrible soledad, que la conduce al divorcio en la mitad de los casos. Esa es la forma en que engañan a la mujer moderna.
-Si esto comenzó hace medio siglo, ¿qué ha pasado con esos “pequeños tiranos” al transformarse en adultos?
-Desde el punto de vista económico, son adultos con un profundo desprecio por el esfuerzo. Quieren ganar dinero, pero, sobre todo, no complicarse la existencia. Quieren todo sin hacer absolutamente nada como contrapartida. Esto explica por qué nos hallamos en la situación actual. La crisis financiera fue provocada por esos individuos, que sólo piensan en sí mismos y en sus deseos, y se olvidan de toda consideración altruista. Esta es una característica del mundo occidental, mientras que en China, en la India y en otros países emergentes, el conjunto de los individuos son gente que, habiendo sido privados de tantas cosas, hacen esfuerzos y los aceptan.
-¿Qué haremos para salir de esta situación?
-Estamos ante el triunfo de una estructura psíquica que se llama “perversión”. Esto es extremadamente preocupante, porque el reverso de la perversión es la neurosis, y los neuróticos se fascinan con los perversos.Todos somos neuróticos. Porque la neurosis, en líneas generales, es lo que construye el vínculo social. La neurosis se constituye en la infancia, cuando un niño tiene una pulsión que trata de satisfacer. Los padres están allí para poner límites a esa pulsión. Para decir: “No, eso no se hace”. El perverso es aquel que ni reprime ni rechaza, que no ha sido educado para eso. ¿Qué sucede entonces? Que el neurótico se encuentra totalmente fascinado ante el perverso. Cuando aparece Freud con el psicoanálisis, se dedica a leer la neurosis. Pero lo que quería Freud no era suprimir la neurosis como estructura psíquica, sino curar la neurosis que enferma.
-¿Cuál es la diferencia entre ambas formas de neurosis?
-Si quieren saber lo que es una estructura neurótica, basta imaginar al niño como una casa. Esa estructura se enfermará cuando los padres digan: “En este comedor voy a poner la mesa Luis XV que heredé de mi madre y el vajillero que heredé de mi tío, más los cuatro sillones de mi abuelo materno”. En poco tiempo será imposible circular. El niño se ahogará y se enfermará.
-¿Cómo hace usted para liberar al niño de todos esos trastos viejos?
-Tratando de ver con los padres cuál es el interés de poner dentro de la estructura del niño todas esas cosas. La tarea del psicopediatra es decir a la madre de ese niño: “¿Sabe? Usted creció…”. En cuanto al marido, él también vive lo mismo. Y aquí nos encontramos en pleno simbolismo del matrimonio, institución muy criticada e ignorada en nuestros días. El matrimonio, simbólicamente, está destinado, precisamente, a sacar a los individuos de su condición infantil. Pero las madres no sólo se han vuelto más castradoras, sino más infantiles. Psíquicamente, han dejado de animarse a oponerse a sus propias madres.
-Después de estos terribles diagnósticos, ¿acaso le queda a usted un poco de optimismo para el futuro?
-No. Creo que los perversos tienen años de reinado por delante y que el planeta no dejará de padecer sus consecuencias durante mucho tiempo.



Haciendo referencia al titulo, creo que efectivamente los hijos consentidos serán dictadores tano a nivel personal para con sus familias, como para todo un país si entran en politica, porque al no haber sido educados en restricciones piensan que se lo merecen todo, que todos les deben algo.
Asi que además de educar futuros dictadores, educan futuros descontentos, frustrados e infelices.
No estoy de acuerdo en que “no haya esperanza” porque sí que la hay y mucha, ya que si miramos a nuestro alrededor veremos jóvenes íntegros y con cabezas bien amuebladaaas que luchan sin parar.
Un saludo
Saludos: mediante mi firma comercial, PSISOLUCIONES, organizo y dicto un Taller suyo nombre es DISCIPLINAR SIN MALCRIAR NI MALTRATAR, en Caracas, Venezuela. Uno de los puntos más importantes es el desarrollado en este interesante artículo.
Si no está prohibido quisiera copiarlo y compartirlo en la página nuestra y usarlo como material de trabajo.
Felicito y agradezco el interés por hacer un buen trabajo como padres y madres, sin obsesionarse por la perfecci+on ni dejarse apabullar por la culpa y la falta de tiempo.
Finalmente les invito a conocer lo que hacemos en:
http://www.psisoluciones.blogspot.com
Mil Gracias…
Hola Ana: la opinion de esa persona me parece contradictoria e imparcial echandole de todo la culpa indirectamente a la izquierda.
y lo de que todos salen dictadores, dejo una la opinion aqui de Pio Moa de porque Franco salio dictador y contrasta…
Franco fue el producto de una niñez represiva e infeliz. Su padre, pese a sus ideas liberales, era autoritario y represivo; y la madre es muy difícil que fuera una madre perfecta, debió de ser muy religiosa y muy fría. La política de Franco hacia las mujeres, a través de la Sección Femenina, denota una actitud vengativa. A pesar de la difícil relación que mantuvieron, Franco interiorizó la violencia y el estilo autoritario de su padre y asumió esa dureza en su relación con los más débiles que él; por ejemplo, los soldados a los que mandaba. Más tarde, como jefe de Estado, mantuvo una actitud represiva contra todo el pueblo español.
El resto del articulo aqui: http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/franco-explicado-por-el-psicoanalisis-5136/
en lo unico que estoy de acuerdo es que pasamos de hijos represivos tanto en el colegio como en casa a hijos que reprenden tanto en el colegio como en casa. dejo un video como ejemplo que me gusta del año 1979: The Wall
http://www.youtube.com/watch?v=E3_NuWb9r2A&feature=related
jajaja, Demócrata, eres la pera. Qué manía enfermiza de mezclar las churras con las merinas.
¿Qué sabes tú de la vida de Franco para hacer semejante análisis psicológico de una persona que lleva más de 30 años muerta y cuya vida ya es más leyenda que realidad por la cantidad de barbaridades que se han circulado sobre él?
¿Has analizado la infancia de Carrillo, Stalin, Lenin y Mao? Sería interesante que también los citaras.
El vídeo de The Wall no habla de la realidad española, sino de una realidad muy parcializada de la Inglaterra de entonces. No aplica. No mezcles por favor.
Por lo pronto, en mi caso ni fui reprimida ni fui represora. Fui educada, con amor, paciencia y mano firme cuando la situación lo requería. Y estoy infinitamente agradecida a mis padres. No me alcanzarían 10 vidas para terminar de agradecerles el amor, la paciencia y la DEDICACIÓN con que nos educaron a mis hermanos y a mi.
Honestamente, no me sorprende que no estés de acuerdo con el reporteado. Seguramente estarás más de acuerdo con el proyecto educativo de Zapatero. Nada que no sea previsible.
Que tengas una buena tarde.
Acabo de leer el artículo. Tu manipulación del texto al publicar sólo lo escrito por la psicóloga-esposa de Paul Preston es desvergonzada. Lo siento, pero no puedo expresarlo de otra forma.
Democrata, yo creo que nada tiene que ver el articulo, con ser de izquierdas o de derechas. Tú lo las extrapolado a tu manera.
Estoy muy de acuerdo con el articulo, y muchas veces, lamentablemente podemos verlo en la calle. Niños a los que se les da absolutamente todo, y ya no piden, sino que exigen.
Estoy de acuerdo en que las madres tendemos a sobreprotegedor a los hijos. Por eso es tan necesaria la figura del padre, sin cuya intervención, los hijos acaban haciéndose los amos de la casa.
Aclaracion: eso lo dice Pio Moa que yo sepa no es precisamente sospechoso de ser de izquierda sobre un dictador al que por cierto admira y acaba de publicar un libro sobre el.
si demasiada libertad(cosa con la que no estoy de acuerdo) crea dictadores… y demasiada opresion tambien, son 2 personas estudiadas con la misma forma de pensar que no se ponen de acuerdo.
Es la represion la que crea dictadores o demasiada libertad….
PD: El video representa la figura de un profesor opresor que no deja pensar a los chavales por si mismos, en la actualidad son los niños los que tienen asustado al profesor. No hace falta profundizar en la sociedad inglesa tambien los niños de ingleses andan locos….
El padre de Hitler era fuertemente autoritario y el de Stalin un alcohólico.
De Mao se sabe que tuvo una infancia difícil; pero no a causa de sus padres, sino a que desde niño comenzó a trabajar en el campo.
De hecho en muchos dictadores se tiene como denominador común una infancia cargada de maltratos y abusos; nada que ver con una educación permisiva o no, como dice el entrevistado.
Vamos, que todo el mundo sabe que una educación poco rígida puede provocar que te salgan unos hijos malcriados y déspotas; pero de ahí a que salgan dictadores o necesariamente malas personas, ya es mucho decir.
Y bueno, todo el mundo sabe que una de las causas indirectas de la crisis económica es la especulación y la avaricia. Ciertamente,este hombre no dice nada nuevo. No sé qué valor puede tener la entrevista.
Luis,
El padre de Hitler era tan autoritario como cualquier hombre de su época. Y la madre de Hitler era todo lo contrario de autoritaria. ¿De quién fue la culpa de que Hitler fuera un zumbado? ¿Del padre “autoritario” o de la madre “blanda”? Yo me inclinaría a pensar que fue culpa del propio Adolfo, que hizo un uso perverso y pervertido de la libertad, para someter a sus semejantes.
¿Todos los dictadores tienen una infancia cargada de abusos? ¿Y cuantos otros que son “santos” o personas de bien también tienen una infancia cargada de abusos? ¿Y cuántas personas que han tenido una infancia feliz se revelan como adultos psicópatas y profundamente dañinos?
Eso de que una educación “poco rígida” provoca hijos malcriados y déspotas ya lo sabemos. Y esos malcriados de niños, ¿qué clase de adultos serán?
Lo estamos viendo.
Respecto de la causa de la crisis… hombre… la avaricia y la especulación han estado presentes en el mundo desde la aparición del hombre. No son la causa directa ni indirecta de la crisis, sino los pésimos manejos de los gobiernos. Claro que es mucho más fácil echarle la culpa al “capitalismo salvaje”, porque encontrar un chivo expiatorio es muy conveniente para los políticos, que no sólo salvan el puesto de trabajo, sino que además consiguen un “ascenso” al expandir el rol del estado a costa de restringir las libertades individuales.
Pues mira, para sorprenderte, aquí voy, diciendo que estoy bastante de acuerdo con este señor. En la misma línea se suele expresar el Juez de Menores de Granada, que creo que tiene las cosas bastante claras.
Saludos: me sorprende notar que muchos de los comentarios se desprenden de la palabra “dictadores”. Me temo que se le ha dado una interpretación literal, asociándola a la acepción en el plano político o del ejercicio del poder en dicho terreno.
Si se flexibiliza esa visión, podrá entenderse que el autor se refiere a hijos “dictadores”, en el sentido de aquellos que “dictan ” sus órdenes como exigencias que han de cumplir los demás, porque fueron enseñados de esa manera.
Para nada intenta decirse que la infancia de personajes como Franco, Mao, etc. fue el caldo de cultivo para que después fuesen “dictadores”. Ese análisis podría darse, pero precisa de una mayor contextualización y, por supùesto, de un profundo conocimiento psico-socio-histórico.
De verdd, me sorprende, como una palabra dentro de un texto, es descontextualizada y produce estos debates estériles y fuera de lugar. Es como si el autor hubiese usado la expresión “… a la luz de…” y entonces se abre un debate acerca de la luz como fenómeno físico; en lugar de entender que trata de decir “según la teoría…”.
Espero haber contribuido a aclarar este asunto.