Archivo de Etiquetas de 'asesinato'

La muerte viaja en barco y Pilar Bardem irá a recibirla

cuando atraque mañana en el puerto de Valencia.

Mientras leía la noticia, comprobaba con horror que la señora Pilar Bardem formará parte de la fiesta que piensan montar los promotores del asesinato más vil y más cobarde: el de los indefensos niños por nacer.  Y no paraba de preguntarme si esta señora hubiera abortado a su hijo Javier, ¿recibiría ahora las caricias y los besos de su hijo?  ¿Habría conocido la alfombra roja de Hollywood? ¿Le habrían dedicado un Oscar? ¿Habría privado al mundo de un magnífico actor?

Cada vez que Pilar Bardem apoya o aplaude a una mujer decide asesinar al hijo que lleva en sus entrañas, ¿no se le representa el rostro de su hijo Javier, recién nacido? ¿No recuerda la felicidad y el gozo que experimentó al darlo a luz; al criarlo y verlo crecer; y al verlo hoy, adulto, guapo y exitoso?

¿Cuál es la diferencia entre Javier Bardem y los millones de niños que ni siquiera llegan a conocer su nombre porque les es negado el derecho a vivir?

Los días 17 y 20 de octubre,  catorce niños serán asesinados en el barco de la muerte.  Catorce niños que no conocerán el cariño de sus padres, ni aprenderán a caminar, ni podrán ganar una medalla jugando al futbol en el colegio.  Ni podrán hacer un dibujo y regalárselo a su mamá. Ni mucho menos ganar un Oscar ante la orgullosa y atenta mirada de sus padres.

Y sin embargo, Pilar Bardem estará allí, aplaudiendo a la muerte. Como cuando aplaudía a su hijo Javier.

—————————————————-

Pro Vida de Valencia también ha conseguido un barco.  Si puedes, únete a ellos mañana. Y si no, envía el alerta a las autoridades para que eviten esta carnicería.

18 puñaladas de odio y un martir por la fe Católica

“Porque era religioso, porque era cristiano y porque era caritativo con los pobres”.

Esas son las únicas razones que encuentra el Arzobispo de Hyderabad, Mons. Marampudi Joji,  para tratar de comprender el salvaje asesinato del religioso carmelita de María Inmaculada, padre Thomas Pandippally (foto).   Tenía 37 años, era una persona muy querida y apreciada en su comunidad, por su dinamismo, su energía y su devoción por su gente.

Fue coronado con la palma del martirio el pasado 16 de agosto,  sobre las 10 de la noche, en la provincia de Andhra Pradesh, en la zona de Hyderabad, y fue consumado por fanáticos hinduístas.

El padre Pandippally regresaba en su bicicleta del convento de Lingampet -donde acababa de celebrar una Misa- al Centro Jeevadan, donde residía.   Sobre las 10 de la noche fue atacado salvajemente por desconocidos, que le castigaron brutalmente y le asestaron 18 puñaladas.

¿Las razones “oficiales”? Oficialmente desconocidas aún.

¿Las razones ocultas?  Son de índole socio-económica.  La pobreza india es harto conocida, pero lo que muchos no saben es que existen auténticos abismos socio-económicos entre las diversas castas que conforman la sociedad india.   Hyderabad se caracteriza por ser una zona de grandes latifundios, donde los trabajadores rurales viven en condiciones de semiesclavitud (por no llamarlo como debiera, sin el semi).  Y estos latifundistas se valen de bandas de fanáticos hindúes para mantener “a raya” a los campesinos.

Cuando los campesinos son de religión hindú, es relativamente fácil: se los somete a través de la religión, que justifica el sistema de castas.  Así, cada uno se mantiene en su lugar, porque el karma determina nuestros destinos.  Pero cuando alguien se convierte al cristianismo,  lo del karma deja de funcionar.

¿Por qué?  Porque el cristiano se sabe hijo de Dios, tan hijo de Dios y con la misma dignidad que el “mejor” miembro de la casta de los brahmanes o de los chatrias.  Y eso es “peligroso” para ciertos latifundistas, porque pueden reclamar “derechos” que ponen en riesgo el sistema de enriquecimiento de los latifundistas, basado en trabajo semiesclavo y en no reconocerles derecho alguno a los campesinos.  Por ello no dudan en recurrir al terror si es necesario, para mantenerlos sometidos.  La religión hindú -con sus karmas, sus dioses y sus sicarios-, hace el resto del trabajo.

En estas condiciones, ser cristiano -y más aún sacerdote- constituye un auténtico riesgo, porque la doctrina cristiana viene a trastocar todo el sistema, cuando habla (y ejerce) de amor al prójimo, de caridad, y de dignidad. 

Monseñor Joji explicaba la situación: “En esta región el fanatismo de matriz hinduista usa la religión solo como un pretexto para realizar estos crímenes. Entre nosotros los católicos y los religiosos hindúes moderados no hay enfrentamiento cuando el diálogo tiene que ver con los valores del espíritu. Los enfrentamientos son creados por quienes usan pretextos pseudo-religiosos“.

Monseñor Joji aseguró que los fieles de su diócesis  “con frecuencia viven en condición de terror. Aquí lo católicos están en una minoría verdaderamente heroica y significativa. En la parroquia en donde ocurrió el asesinato son solo cinco familias las que se declaran católicas. Por ello acudir regularmente a los servicios religiosos es ahora un riesgo serio”.

El padre Pandippally descansa en paz, de regreso a la casa del Padre.  Ayer fueron sus funerales. Que su sangre martir sea semillero de nuevos cristianos que logren transformar el injusto sistema social de la India.




Bad Behavior has blocked 34 access attempts in the last 7 days.

Cerrar
Enviar por Correo