Se nos ha explicado que el origen de la crisis mundial se debe al efecto llamado “subpriming”. No voy a entrar en valoraciones sobre esta explicación ni en economía. Viendo que hay otra enorme crisis mundial -la crisis de valores- voy a dar una muestra de cómo el fenómeno del subpriming puede estar generándola y evitando su solución. Me ciño a una muestra social, que puede extrapolarse a un ingente número de situaciones en que este hecho se da y nos llevará a comprender por qué y cómo se está limitando nuestra libertad.
Tomo como ejemplo la organización del evento que se ha llamado “campaña jo no t’espero” y se profesa expresamente “contra el Papa” en su página web http://wwwjonotespero.cat . Encontramos allí a 74 entidades supuestamente asociadas a esta campaña, consistente (En principio) en la edición de pegatinas, chapas, carteles y manifiestos en contra de la visita del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, con unas pretendidas razones que más tarde veremos.
Destaco aquí algunas asociaciones adheridas a la campaña, para analizar el asunto: -Fundació Pere el Ardiaca (Ardiaca=archidiácono),-Centro de trabajo sobre tratamiento del VIH y GtT, -Joves d’esquerra verda, -Red comunitària sobre VIH-sida Estado Español, -Sección sindical de CGT en el instituto de parques y jardines de Barcelona, -Stop SIDA, -Acció escolta de Catalunya (Tipo Boy-scouts), -Acció cultural joves de Granollers, -Asociación cultural Roig, -Pro memoria dels immolats per Catalunya, -Avalot (=disturbio) joves UGT de Catalunya, – CCOO de Catalunya, -CNT-AIT de Barcelona, -Col.lectiu gai de Catalunya, -Col.lectiu A les trinxeres, -cordada, associació excursionita, -Entitat cultural i esportiva GER, -Esplais catalans (Lugares de ocio y juego para niños), -Federació d’associacions de veïns i veïnes (=Vecinos) de Catalunya, -Forn de teatre per tothom (=Para todos), -Fundación Ferrer i Guardia.
Hay muchas más que no tendrán en sus estatutos intenciones laicistas o anti-religiosas, pero la lista sería prolija y con lo expuesto, basta. Quien quiera verlas todas, puede visitar la página enlazada más arriba.
Encontramos aquí un aglomerado ideológico de cohesión mínima, cuyo máximo exponente es que algún miembro de dicha entidad se apunta a la campaña (A saber los motivos) y el mínimo, ninguno. ¿Qué relación -directa o indirecta- puede existir entre excursionistas, actores de teatro, homosexuales, asociaciones de vecinos, sindicados o ivestigadores del SIDA?
La única que encuentro es el subpriming, por el cual un componente ideológico marca la relación entre organizaciones que en principio pretenden fines muy distintos a este puente, que termina siendo obligatorio tender, debido a ciertas presiones.
Recordemos que una de las características más nocivas del subpriming es el endoso de hipotecas que no iban a ser nunca resueltas, porque se habían extendido a personas insolventes. Lo mismo sucede con el ideológico, en donde se va traspasando un concepto sobre el que no hay una base coherente argumentaria, donde prima la pretensión sobre lo conocido y que brilla muchas veces por la falta de solvencia razonal. Por esto, encontramos aseveraciones tan chocantes como el manifiesto de esta plataforma, que llega a pedir a veces lo mismo que la Iglesia Católica o el mismo Papa Benedicto XVI. (Leo en su manifiesto que piden “Que los niños sean protegidos de la superstición y la irracionalidad”.) Ya no sé decir si eso es ser más papista que el Papa, menos o exactamente igual, pero sé decir que para estar en contra de él, sería más lógico situar las intenciones que se enfrentan, no las que se tienen en común.
Y así vamos desgranando y nos encontramos que por el hecho de ir de excursión los fines de semana o de ser homosexual, se encuentran obligados a esta incoherencia y a pertenecer a ideologías que se van cerrando, hasta llegar al pensmiento único. Para conseguirlo, se está ejerciendo un verdadero acoso o mobbing, como ahora se dice.
A un concepto subprimizado, se añade otro, por el simple motivo de que “es más de izquierdas (O de derechas) y cómo uno de estos lados es donde solemos ubicar algunos valores troncales, aceptamos todos los añadidos para identificarnos (¿Uniformarnos quizá?) ante el contrario ¿Por qué siempre ha de serlo?. Tenemos aquí un contrato social que nos marca todas las propuestas a seguir, a raiz de unas cuántas que serían nuestro principio fundamental. Todo queda concatenado para conseguir lo “politicamente correcto”, ya que el no hacerlo se considera incompleto. La norma vigente parece ser la de terminar con lo que se nos ha legado y admitir lo que hasta ahora no estaba.
Y llegamos al etiquetado y a la posición atrincherada en donde más se defienden de la razón del que ponen en el otro lado que de la inconsistencia y el vacío en que terminan. Este extremo lleva al radicalismo, desde donde se ve al resto del mundo como aún más radical, lo que engendra un ciclo que lleva a una mayor radicalización, a la par que a una reflexión cada vez menor.
Es por esto que España está crispada, que nos encontramos en una confrontación permanente, en donde creemos deber adaptarnos a prototipos de un catálogo, negando en mucho nuestra propia personalidad.
Español, por favor: Sal de tu trinchera, no importa la que sea. Niega estos endoses que nos hacen y no se los pases a nadie. Sé tú mismo y mataremos la mitad de los problemas actuales.
Luego seguiremos juntos, ya veremos cómo.



Muy inteligente argumento, Íñigo. La comparación del conglomerado de entidades de medio pelo, junto a otras más importantes, en la minúscula corriente “Yo no te espero”, con el fraude financiero subprime es genial. Lo malo es que, aunque se trata de cuatro gatos, arman mucho “numerito”, los sacan en la tele y le bailan el nano al gobierno. Su fuerza, pese a ser casi simbólica, está en que el apoyo mediático que tienen les hace parecer muchos. Creo que el asunto es mucho más sencillo: si te alegra que venga el Papa, vas a verlo. Si no, no vas. Y todos, en libertad, a seguir con sus vidas, respetándose unos a otros. Lo demás es demagogia e intolerancia. De todos los grupos que has citado, muchos de los cuales no pintan nada oponiéndose a la visita del papa, porque no les afecta, el más inverosímil es CCOO, que deberían estar pegándole la paliza al Gobierno y no al Papa. ¡Vivir para ver!
Sí, pero el problema es que lo que tan sencillamente has expuesto, “que vaya a verle quien quiera y quien no, no lo haga”, termina con estas maniobras. No es una cuestión de si ante mis ojos se encuentra la figura del Papa. Si sólo fuera por verle, me bastaría con mirar una vez una foto, la cosa tiene mayor calado: La mitad de las entidades nombradas (Y muchas de las que no aparecen en la lista) son de menores de edad. Aceptar esta “movida” supone aceptar la cadena que se va formando a través de este “subpriming”: Independentismo, comunismo y un largo etcétera.
Dejarse llevar por estas subrogaciones ideológicas supone pervertir el ideario personal y dejarlo en un lugar compuesto por espejismos heterogéneos que ha pintado quien no sabe agarrar un pincel, tal como Lechmann-Brothers iba traspasando el resultado insolvente de su ineficacia de gestión a otras entidades, quienes los tenían por gurús de la economía.
Quiero matizar que para mí, una asociación excursionista o un grupo de teatro no es una entidad de medio pelo, sino mucho más necesaria que CCOO en algunos aspectos. Y es que siento mucho respecto por las iniciativas que verdaderamente pretenden algo (Aunque sea pequeño). Por eso me da tanto coraje que las desvirtúen así y que de este modo se engañe a sus afiliados.
No había caido en que es un FRAUDE. Gracias por hacérmelo verPero lo que me mueve a escribir esta entrada no es la campaña en sí, sino el fenómeno que se está dando y el intento de que veamos si no nos tienen ya atrapados con estos “subrimes”, en otros aspectos.
Este fenómeno que verdaderamente existe tiene su contrapartida. Es el pactismo que conlleva y que supone que la ideología primaria que va exportando valores a las subsidiarias alcanza una subcontratación, se ve obligada a aceptar la parte que le corresponde de personalidad a quienes se la han quitado.
Todo junto supone una pervrsión.