Un comercial controvertido gana premios

Esta vez les voy a mostrar un comercial, ganador de muchos premios, que realmente me ha sorprendido. No les adelanto nada por el momento, véanlo primero y después lo comentamos:

 ¿Increíble no? Por lo que se, este comercial ha ganado muchos premios, pero realmente qué denigrante es su mensaje. Muchas preguntas se pueden hacer después de verlo.

Por ejemplo:

¿Una  fuerte rabieta justifica mencionar que un pequeño es un estorbo, algo que no debiera existir? Francamente no lo creo así. Por donde se vea, un niño siempre es grandioso.

¿Los preservativos son la solución para evitar este tipo de situaciones? Insisto, se está considerando al niño como el no grato, el que no debió existir. Pienso que los hijos deben tenerse en el matrimonio, es la mejor opción, pero si se tuvieran antes (Como lo sugiere esta publicidad), lo mínimo que pueden hacer los padres es alegrarse y ya no negociar con el arrepentimiento, porque todo hombre y mujer debe ser responsable de sus actos y de sus correspondientes consecuencias.

Como vemos el realizador del comercial quiere que se usen preservativos, pero francamente la forma de sugerirlo es realmente grotesca. ¿Acaso todo vale? Yo no estoy de acuerdo con el uso del preservativo, pero bueno eso ya será motivo de otro post.

¿Qué piensan?

No es lo mismo celebrar Navidad que Año Nuevo

Hace unos días el mundo entero celebró con alegría la llegada de la Navidad, y bueno seguimos celebrando porque aún estamos dentro de la llamada octava de este gran tiempo. Ahora, vísperas de terminar el año, muchos se aprestan a celebrar por todo lo alto la llegada del 2009.

Celebrar la venida de un nuevo año no tiene nada de malo, de hecho es motivo de alegría porque en cierta manera está empezando una nueva etapa en nuestras vidas. Nuevos proyectos y sueños están en nuestra mente y es genial esperarlos.

Si embargo, más allá de eso, el año nuevo es también un cambio de número, en este caso cambia un 8 por un 9, ese es la gran trasformación que en buena parte ocurre. Nadie dice que no se celebre la llegada del 1 de enero, por supuesto que sí, y claro que podemos divertirnos. El punto está en afirmar que la razón de nuestra celebración en el último día del año es de tanta importancia como la del día en que conmemoramos el nacimiento de Jesús.

Sólo entendiendo la llegada del Salvador podemos comprender mejor la envergadura de la celebración navideña. Nos dice el apóstol Juan que desde el principio la palabra siempre existió y era Dios, y que luego posteriormente esa palabra, es decir Dios, se hizo carne y habitó entre nosotros, para enseñarnos a ser verdaderos hombres.

 ¿Se imaginan? Dios se ha hecho hombre y nos ha enseñado a ser sus hijos. Esa es la noticia más grande que se ha podido dar en la historia. No hay otra que se le comparé. Que quede claro entonces, siempre conmemorar ese hecho grandioso y real en Jesucristo es de una alegría impresionante que nada lo puede superar. 

Ya vemos claramente entonces cual es el motivo de nuestras celebraciones en estos días. Año nuevo, vida nueva, pero justamente es nueva la vida porque Dios está entre nosotros. A celebrar cada fecha como se debe, pero no nos alejemos de lo que ha sido desde su nacimiento el gran vuelco para nuestra vida.

Bueno aprovecho para saludar a todos mis gentiles lectores, muchas gracias por sus comentarios, de verdad que todos ellos me alientan para seguir escribiendo, estén o no de acuerdo con lo que yo escriba. Mis mejores deseos para todos ustedes en este 2009.

Dios los bendiga. 

Feliz Navidad y significado del árbol

Antes de contarles un poco la historia del árbol de Navidad, no quería dejar de desearles a todos mis amigos de Hazte Oir mis más sinceros deseos de felicidad en esta Navidad. Que Dios hecho niño, los bendiga enormemente. Quiero también agradecer a Ignacio Arsuaga y a todo el equipo de HO por darme la oportunidad de empezar este blog ya hace varios meses.  Y a todos mis lectores, Dios los bendiga, infinitas gracias. 

Arbol de Navidad, más que un adorno

Es colocado en el lugar más importante de nuestra casa al igual que el Nacimiento. También para que quede hermosamente presentado se le llena de todo tipo de adornos, en algunos casos, de los más particulares. Pero ¿Qué tanto sabemos de su origen y significado? Sin duda nos estamos refiriendo al infaltable Árbol de Navidad ¿Conocemos poco o mucho de él? Veamos.

Bueno, para empezar, un poco de historia no nos cae mal. Existen sin duda varias historias sobre su origen, todas ellas centradas en el paganismo de antiguos pueblos del norte de Europa. Se dice que estos comúnmente adornaban un árbol de encino con antorchas que representaban a las estrellas, la luna y el sol. En torno a él, bailaban y cantaban adorando a un dios determinado.

Luego las cosas cambiaron drásticamente con la evangelización de los pueblos y la llegada de San Bonifacio, gran evangelizador de Alemania e Inglaterra. El derribó los llamados árboles idólatras y en el mismo lugar plantó un pino, símbolo del amor de Dios, y lo adornó con manzanas y velas. Los frutos representaban las tentaciones, el pecado original y los pecados de los hombres; las llamas encendidas representaban a Cristo, la luz del mundo y la gracia que reciben los hombres que aceptan a Jesús como Salvador.

El árbol de Navidad recuerda a todos los cristianos al árbol del Paraíso de cuyos frutos comieron Adán y Eva, y de donde vino el pecado original. Nos recuerda también que el niño que va a nacer de Santa María es el Mesías prometido que viene a traernos la reconciliación. La costumbre de su difusión se prolongó por toda Europa en la Edad Media y con las conquistas y migraciones llegó tiempo después a América. Posteriormente, la tradición fue evolucionando: Se cambiaron las manzanas por esferas y las velas por focos que representan la alegría y la luz que Jesucristo trajo al mundo con su nacimiento. Las esferas y sus colores, actualmente simbolizan las oraciones que hacemos durante el periodo de Adviento: Las azules, oraciones de arrepentimiento; las plateadas, de agradecimiento; las doradas, de alabanza y las infaltables rojas, de petición.

No olvidarlo. Se acostumbra también poner una estrella en la punta del árbol que representa la fe que debe guiar nuestras vidas y por supuesto la recordada estrella de Belén, que guió a los pastores y reyes magos.

Por último. Los regalos colocados a los pies del árbol simbolizan aquellos dones con los que los reyes magos adoraron al Niño Dios. Además nos recuerdan que tanto amó Dios Padre al mundo que le entregó a su único hijo para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.

No veamos en el Árbol de Navidad una simple tradición de otros tiempos o una mera decoración ambiental. Dejémonos iluminar por el significado más profundo que sin duda nos involucra en el misterio de la Navidad.

Regalos y más regalos, gran dolor de cabeza en Navidad

 

Tensión por los regalos

Ya sólo faltan unos días para la Navidad y más de una persona se come las uñas por saber cual es el regalo que comprará para el hijo, el sobrino o a la mamá. “Tengo que comprar un obsequio sino se van a molestar”, es lo que comúnmente se escucha en estas fiestas. Lo que ocurre es que regalar se ha convertido en un deber que las diferentes tiendas en el mundo piden que se cumpla sin mayor tregua. Ya no se respeta ni siquiera el significado de regalar: “Dar a alguien, sin recibir nada a cambio, algo en muestra de afecto o consideración”. Veamos entonces, para no hacernos mayor problema ¿Qué lugar tienen los regalos?

Es importante ante todo saber que los obsequios, junto con otras cosas, son sólo la expresión externa de la alegría de celebrar el nacimiento del Niño Jesús. Por tanto nunca debe haber tensión o incluso culpa cuando no se regala como todo el mundo supuestamente lo hace. Cualquier obsequio debe ir acompañado de un mensaje que remita al importante acontecimiento que Dios nos ha regalado. No se trata tampoco de regalar por regalar, más bien de hacerlo pensando en algo bueno y útil para el que lo recibe. Recordemos que los regalos (El Oro, Incienso y Mirra) que  recibió el Niño Jesús de los Reyes Magos tenían todo un simbolismo.

No olvidemos también que cuando se compra más de un regalo o lo que puede hacer sentir más importante a un niño (El último juguete de moda) se está distorsionando el sentido verdadero de lo que se da. Luego revertir eso es más complicado A los más pequeños hay que enseñarles desde los primeros años el verdadero sentido que tienen los regalos.  Recordarles que es más importante el compartir que generan los mismos, que su mismo valor material.

Una buena sugerencia como obsequio para niños son los juegos de mesa porque cumplen una doble función: Son muy esperados y además se comparten en familia. La alegría de los hijos de jugar con sus padres y viceversa es algo que difícilmente se olvida ¿No se acuerda usted acaso una escena parecida? 

Ahora, si usted quiere vivir la Navidad cristianamente, pero siente que la pauta social lo abruma tiene que detenerse. Recuerde que nadie lo obliga a hacer lo que no quiere. Nos quejamos muchas veces que estas fechas son de regalos o tiempo de mucho gasto pero eso sabemos muy bien que puede cambiarse. Usted dirá seguramente que tiene que regalar a muchos, incluso ha hecho una lista larga, déjela de lado, no se puede cumplir con todos, imposible. Regale cosas positivas. Incluso puede obsequiar algo que usted mismo ha hecho. ¿Por qué no? No se engañe, el regalo más grande y más costoso no es el mejor. No se trata de dejar de regalar, pero ¿Por qué no priorizar a los pequeños? Recuerde la Navidad es de los niños.

Una cosa. Es crucial que tanto papá como mamá se pongan de acuerdo a la hora de comprar obsequios, si hay hijos mayores, también conversarlo con ellos. De esa manera todo queda bien coordinado y se evitan absurdas tensiones.

Mire finalmente cuanto amor Dios nos tiene al hacerse chiquito. Nos ama con locura, eso no permite ninguna preocupación. No lo olvide.

Ah, escuchen esta entrevista, donde se profundiza aún más sobre la angustia que generan los regalos.

¿Santa Claus o San Nicolás? Salgamos de la duda

 

Una vida llena de caridad

Cuando llegan las fiestas navideñas un viejito regordete y sonriente aparece por todos lados. Se dice que a los niños que se portan bien les trae regalos en su trineo. En algunos países lo llaman Papa Noel, en otros toma el nombre de Santa Claus o Viejito Pascuero. Lo que muchos no saben es que su origen no es meramente comercial sino más bien cristiano. Averigüemos ¿Por qué?

Este querido personaje, del cual se han entretejido muchas historias, se basa en San Nicolás de Bari, un gran santo del siglo IV, del que se dice que heredando una gran fortuna la destinó en la ayuda de niños, pobres y esclavos. Su generosidad y gran sentido del humor lo caracterizaron como un gran sacerdote y posterior obispo. Una prueba de ello fue el incidente ocurrido en una noche de Navidad con el jefe de la guardia romana de aquella época, Marco, quien quería apoderarse de las hijas de un anciano que debía dinero. El santo se enteró del problema y decidió ayudarlas. Tomó tres sacos llenos de oro y en plena oscuridad llegó hasta la casa y los arrojó por la chimenea, salvando así a las muchachas.

Por confesar su fe San Nicolás también vivió los momentos de persecución contra los cristianos por parte de Diocleciano. Por ese motivo fue capturado y encarcelado para  posteriormente ya en los tiempos de la conversión del emperador Constantino ser liberado. Con el tiempo de cautiverio había envejecido mucho, tenía la barba crecida y blanca y llevaba sus ropajes rojos que lo distinguían como obispo. Su bondad y buen humor no se había perdido en lo absoluto.

Santa Claus, una imagen comercial

En la Edad Media, la historia de San Nicolás repercutió de forma extraordinaria en Europa, particularmente en Italia y en Holanda. En este último adquirió notable relevancia, al extremo de que se convirtió en el patrón de los marineros y de la ciudad de Amsterdam. Cuando los holandeses colonizaron la actual isla de Manhattan (Nueva York), erigieron una imagen de San Nicolás e hicieron todo lo posible para mantener su tradición en América. Lamentablemente tiempo después en esa parte del mundo se escribieron muchas historias que desvirtuaron la figura real del obispo.

Paralelamente en Alemania tomaron la historia de los tres sacos de oro echados por la chimenea el día de Navidad y la imagen de San Nicolás al salir de la cárcel, para entretejer la historia de Santa Claus que todos conocemos. Esta denominación es producto de una degeneración paulatina del nombre real: Santo Nicklauss, Santo Nick, Santo Klauss y Santa Clós.

Actualmente la figura de San Nicolás de Bari, en las diferentes denominaciones que se conocen, se utiliza para vender todo tipo de cosas, es sin duda la imagen comercial de la Navidad.  Por eso es importante recordarlo como alguien que se hizo realmente famoso por su caridad constante. Sin duda su testimonio nos enseña a ser generosos con los demás, a desprendernos no sólo de nuestras cosas materiales, sino también de nuestro tiempo. Dejemos para los cuentos los renos y el polo norte, imitemos a San Nicolás en sus grandes virtudes. Ya pronto es Navidad, no perdamos la oportunidad. 

Escuchemos ideas de experto sobre homosexualidad y debatamos

Con persistente terapia se revierte homosexualidad

En los últimos meses que escribo en este Blog me he encontrado con diversas opiniones sobre la homosexualidad, muchas de ellas se contraponen unas con otras. También debo decir que este tema necesita ser dialogado y creo oportuno por eso lanzar algunas ideas.

Mi fuente principal en lo que expongo a continuación es Gerard J. M. Van Den Aardweg, acreditado psicólogo holandés, casado, catedrático desde hace más de treinta años en distintos países como Estados Unidos, Canadá y Brasil.  Es autor de numerosos libros, ensayos y artículos sobre la homosexualidad. Actualmente ejerce la psicoterapia en Aerdenhout (Holanda).

Vamos entonces con algunas precisiones:

Homosexualidad es la atracción sexual hacia personas del propio sexo, también se le llama Atracción al Mismo Sexo (AMS)

En cromosomas, hormonas sexuales y constitución física las personas con tendencia homosexual son normales. Hubo un tiempo, el de Freud, en que se pensó que se debía a factores hereditarios, pero esta hipótesis hoy ha sido científicamente desechada. Efectivamente nadie puede demostrar un origen biológico.

La personas con tendencia homosexual tiene instintos heterosexuales; lo que ocurre es que se le bloquean por alguna razón, que puede ser un complejo de inferioridad. También hay otras razones que se han descubierto en las terapias.

Los homosexuales están afectados no sólo en su faceta sexual, sino en todo su mundo emotivo. Su vida emotiva coincide mucho con la de tipo ansioso, compulsivo o depresivo, caracterizada por depresiones, nerviosismo, problemas relacionales y psicosomáticos. No nos asustemos con este diagnostico, lo está diciendo alguien con amplia experiencia terapéutica.

El método de tratamiento consta de dos partes: la primera consiste en hacer adquirir al interesado una visión clara de la propia identidad y de su propio mundo afectivo; la segunda, se enfoca en afrontar esa situación. La idea es llevar al paciente a reírse de sí mismo y a adquirir hábitos positivos: valentía, honestidad consigo mismo, autodisciplina, capacidad de amar a los demás. La idea es perder los hábitos neuroinfantiles.

Bueno, son sólo algunas ideas, de hecho el tema da para más, hagamos un debate aturado.  Gerard J. M. Van Den Aardweg tiene experiencia, démosle por lo menos el beneficio de la duda escuchándolo.    

Para no dejarnos atrapar por la “Navidad” comercial

Nos olvidamos de lo más importante

A continuación les voy a mostrar una historia que principalmente describe lo que muchas veces pasa en la Navidad. Nos preocupamos de mil cosas pero de lo esencial en lo absoluto ¿Es que acaso la “Navidad” comercial está ganando terreno? ¿No es acaso el protagonista de la misma, Jesús?

Pienso que la historia que presentó nos ayuda a entender que tan fijos están nuestros ojos en lo esencial. Muchas veces nos preocupamos, llegamos cansados a estas fechas, pero al protagonista ni siquiera lo hemos saludado.

 Bueno, vamos con la historia, créanme, es el fiel reflejo de lo que nos pasa.

Ah, algo importante, en varias partes de América Latina el reparto de regalos es usualmente el 25 de diciembre y no el 6 de enero.

 Ok vamos con la historia:

Tuve un sueño, José…. no lo pude comprender, realmente no, pero creo que se trataba del nacimiento de nuestro Hijo; creo que si era acerca de eso.

La gente estaba haciendo los preparativos con seis semanas de anticipación. Decoraban las casas y compraban ropa nueva. Salían de compras muchas veces y adquirían elaborados regalos.

Era muy peculiar, ya que todos los regalos no eran para nuestro Hijo. Los envolvían con hermosos papeles y los ataban con preciosos moños, todo lo colocaban debajo de un árbol. Sí, un árbol, José, dentro de una casa.

Esta gente estaba decorando el árbol también. Las ramas llenas de esferas y adornos que brillaban. Había una figura en lo alto del árbol, me parecía ver una estrella o un ángel, oh! Era verdaderamente hermoso.

Toda la gente estaba feliz y sonriente. Todos estaban emocionados por los regalos; se los intercambiaban unos con otros José, pero, no quedó alguno para nuestro Hijo.

Sabes, creo que ni siquiera lo conocen, pues nunca mencionaron su nombre; ¿no te parece extraño que la gente se meta en tantos problemas para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen?

Tuve la extraña sensación de que si nuestro Hijo hubiera estado en la celebración, hubiese sido un intruso solamente. Todo estaba tan hermoso José y todos tan felices, pero yo sentí enormes ganas de llorar.

Que tristeza para Jesús no querer ser deseado en su propia fiesta de cumpleaños. Estoy contenta porque sólo fue un sueño, pero que terrible José, si esto hubiera sido realidad.

Cortesía: www.aciprensa.com

A víctima del aborto le mintieron ¿Cuántas mujeres más se quieren engañar?

Valiente Esperanza Puente

Uno se pregunta realmente quién tiene autoridad para hablar de lo nefasto que puede ser el aborto. La respuesta sin mayor análisis no se hace esperar: Las mujeres que fueron obligadas a someterse a estas prácticas.

Recientemente ante la subcomisión de diputados que estudia una nueva ley del aborto en España, Esperanza Puente Moreno ha declarado, y lo ha hecho de manera contundente.  ”Soy madre de dos hijos, uno vivo de 22 años y otro muerto al que no le puedo ni poner rostro”, dijo, al recordar como hace 13 años sin mayor alternativa optó por el aborto.

Esta mujer que merece ser escuchada, ha comentado también que las mujeres que abortan  se enfrentan al silencio y a la soledad porque ni antes ni ahora se les informa de las consecuencias reales de esa decisión. Aunque claro no puede haber decisión si no hay alternativas, y es justamente el Gobierno quien no quiere darlas.

No se puede, como dice Esperanza, vender la idea de que el aborto es un síntoma de libertad y de progreso, cuando para ninguna mujer que ha abortado le ha supuesto ni salud, ni libertad, ni progreso. No olvidemos que la conciencia no se puede apagar. Además ha muerto un pequeño, eso es incuestionable.

Algo que también es contradictorio por parte del Gobierno, y que también lo indica Puente, es que  destine 40 millones de euros de los impuestos a financiar centros y prácticas abortivas, y no tome tres millones para sacar adelante programas de ayuda a la mujer embarazada ¿No se quiere acaso disminuir la tasa de abortos?

También no debemos olvidarnos que la miembro de la Fundación Red Madre es actualmente asesora a las mujeres que han pasado lo mismo que ella. En base a esta experiencia ha comentado por ejemplo algo realmente interesante respecto al síndrome post aborto, muchas veces negado por intereses subalternos.

“De mi experiencia con mujeres embarazadas, he comprobado que hay mujeres que al principio parece que lo sobrellevan (el síndrome post-aborto), y que después, a los 20 años de abortar, lo padecen por cualquier circunstancia: por el nacimiento de un nieto, porque ven a unos niños jugando en el parque”.

Más claro, el agua.

Para concluir, a Esperanza Puente le dijeron que su hijo era un tejido de células que podía cortar. Le señalaron que abortar era la solución más sencilla y sin secuelas. Señores diputados: Aquí obviamente hubieron mentiras ¿Ustedes quieren mentirles a más mujeres?

Tarea de Chávez: Dejar violencia verbal y no cerrar Globovisión

Hugo Chávez debe dialogar con oposición

Después de los resultados en las elecciones regionales y municipales de Venezuela, donde los partidarios del presidente Hugo Chávez no tuvieron los resultados esperados, el mandatario debe dejar de lado la violencia verbal y las amenazas contra un medio de comunicación como Globovisión. Ciertamente siempre debió cuidar su lenguaje pero ahora las cosas se hacen, por decirlo de alguna manera, más urgentes.  

Ya el año pasado, Chávez hizo un verdadero papelón con el cierre de Radio Caracas Televisión. Volver a cometer el mismo error será verdaderamente contraproducente, no sólo para la libertad de expresión sino para la misma legitimidad de su régimen.

Es importante que Hugo Chávez deje de lado los agravios, su país necesita unión. Los últimos resultados electorales así lo reflejan. Ya no es el oficialismo el que reina en el país del petróleo. Hay que dar espacio al que piensa diferente, al que quiere otra alternativa, al que desea a la larga comunión entre todos los venezolanos.

También es bueno decir que un presidente de un país es justamente mandatario de todos, no de un grupo escogido. Por eso se le llama Jefe de Estado. Si se desentiende del otro sector, el que no está de acuerdo con cierre de televisoras o reelecciones indefinidas, entonces nos se está mirando bien las cosas. Se está cayendo en sectarismo, que dicho sea de paso, los chavistas siempre han negado a los cuatro vientos.

No se trata por último de elevar hasta más no poder a Globovisión, pero sí de reconocer que un cierre más en Venezuela sólo terminaría sepultando lo básico, lo elemental, la libertad que tiene toda persona a expresarse.

Cuidado Sr. Chávez, escuche, tenga apertura, porque quizá sin enmiendas constitucionales usted termina el mandato en poco tiempo, y pasa al sector opositor ¿No querría acaso en esas circunstancias un oficialismo dialogante? Piénselo.

Cuidado, podría ser la televisión el enemigo en casa

Muchas cosas se pueden colar por la TV

No es secreto que al llegar a la casa después del trabajo muchos papas pregunten sobre el paradero de sus pequeños hijos. La respuesta de la persona que se queda con ellos en muchos casos es siempre la misma: “En su cuarto, mirando la televisión, debe estar viendo uno de sus programas favoritos”. Estos diálogos, tan habituales en los hogares, son realmente preocupantes porque comprueban que muchas veces la TV se convierte en la verdadera niñera del pequeño. No se dan cuenta los padres que en ese aparato pueden tener al enemigo mismo en casa, bastante influyente para su mala suerte.

No se trata de asustar a nadie. Para nada, pero es bueno saber que la televisión en cualquier parte del mundo tiene intereses de diverso tipo a la hora de transmitir determinado programa. Generalmente es el dinero que se gana por la publicidad lo que mueve al hombre de una televisora a la hora de programar algo para su hijo. Y si sumado a eso los valores no están presentes en esa persona entonces le importará poco o nada la calidad del producto que pone en la parrilla televisiva. Tampoco debe descartarse fines políticos o ideológicos en la difusión de una producción televisiva ¿Cómo dejar entonces en esas manos al pequeño de la casa?

¿Al televidente se le da lo que le agrada? Algunos dicen que sí porque argumentan que el rating es el que mide si gusta o no determinada producción. El problema está en que lo que complace muchas veces a la mayoría no es necesariamente lo mejor. Muchos programas no sólo no dan valores sino que promueven antivalores. Lo que usted tanto ha inculcado en su casa puede ser arrebatado en un instante por la mala influencia televisiva. El pequeño ve muchas cosas y es como una esponja que absorbe prácticamente sin control todo lo que se difunde. En ello puede recibir de todo: violencia, una visión distorsionada del sexo, malos modales, modelos negativos, etc. El inconveniente es que siempre que un niño recibe un mal ejemplo tenderá sin duda a repetirlo y hasta hacerlo un hábito a toda vista perjudicial para su vida. No olvidemos que con lo malo nunca se puede decir: “lo observé y no pasó nada”, daña siempre, tanto a niños como a adultos.

La televisión no es para nada un servicio que piensa en lo mejor para su hijo. Es más bien un negocio que tiene que se rentable, sino desaparece. El fin aquí puede tranquilamente hacer que erróneamente se justifiquen los medios. Si bien también hay cosas positivas en la pantalla casera es importante que usted como padre de familia sepa bien lo que ve su niño. Lo más relevante es conversar explicándole con mucho detenimiento las razones por las cuales no es conveniente ver tal o cual programa. Una prohibición sin explicación es una regla que no se ancla en nada, y que por tanto será desconocida por el pequeño. No olvidemos que los niños siempre quieren razones.

Los padres tienen que saber lo que ven sus hijos

Los comerciales también forman parte del menú que su hijo puede ver en la TV y en Internet ¿Cuántos mensajes negativos, de una sensualidad desbordada, con una visión del amor totalmente distorsionada pueden verse? Ahí también usted tiene una batalla que emprender ¿Cuántos avisos no convenientes o hasta denigrantes pueden estar incluso dentro de un programa para niños? Piénselo.  

Recuerde también que cada vez la televisión está más segmentada. Ahora desde que se masificó el cable y apareció el portal de videos You Tube existe prácticamente un canal para cada integrante de la familia. Pero eso también trae problemas porque entre lo adulto y lo infantil ya no hay barreras. Su hijo puede pasar fácilmente de dibujos animados a series o películas no muy apropiadas o incluso a datos de todo tipo, no necesariamente certeros. De repente hasta la historia que usted le ha contado se la tergiversan. Tiene por eso necesariamente que ponerle horarios a su hijo y ser el colador de tanta información,  pues si esta no es bien digerida puede ocasionar una indigestión de antivalores. No corra esos riesgos.

También muchas veces su hijo tendrá la posibilidad de ver cosas que usted quizá nunca planeó que viera. No estaba en casa, tenía una reunión o simplemente se le pasó. Bueno dos cosas: Le restringe la televisión en esos horarios o simplemente pone a una persona sensata para que lo acompañe. Cuando toca el niño el control remoto siempre es importante que esté acompañado. No se sabe nunca hasta donde puede llevarlo ese aparatito.

No olvide además que todo lo que vemos nos influye, es necesario por eso enseñar a sus hijos desde pequeños a tener un sentido crítico de las cosas para que no crean todo lo que el medio de comunicación dice. No lo olvide, no es infalible la TV, se equivoca y mucho.

En fin al margen del poder indiscutible de la televisión, los padres siempre tienen el liderazgo y por tanto la posibilidad de decidir lo que entra en sus hogares. Pueden colarse cosas muy positivas, como también muy negativas. Cuide entonces su casa, no vaya a ser que después con el enemigo dentro lamente consecuencias nada alentadoras en sus hijos. Está avisado.