Cuando el abortista utiliza la burla y no el argumento para debatir

Es lamentable constatar que en un debate muchas veces a falta de buenos argumentos se expresen insultos y todo tipo de ofensas. Esto que quisiéramos desterrar se ha dado recientemente en Sao Paulo con un grupo de mujeres pro aborto que se congregó en una de sus calles para mofarse abiertamente de los católicos y de todos los que se identifican con la defensa de la vida humana. Ellas supuestamente levantaban las banderas del “derecho a elegir de la mujer”, pero no se dieron la oportunidad de respetar a personas contrarias a su posición.

Las manifestantes, en su mayoría feministas, se han disfrazado de religiosas, sacerdotisas y hasta de la Virgen María ¿Por qué llegar al ridículo? ¿Por qué agredir al creyente que no quiere ver este tipo de cosas porque con justicia se siente ofendido? No olvidemos que quien baja hasta los insultos es porque no tiene la capacidad o la voluntad de conversar. Eso realmente es triste.

Si dos grupos piensan diferente el camino mejor para que lleguen a acuerdos es el diálogo. Eso ocurre en toda democracia, en todo estado de derecho. Por último, si los partidarios del aborto quieren hacer una manifestación, que la hagan, pero que no se mofen de las muestras de fe de los católicos ( que dicho sea de paso nunca son parte de los razonamientos por la defensa de la vida), eso es un sectarismo, una actitud totalmente antidemocrática. No me gusta tu posición entonces veo como te ridiculizo.

En una marcha pública se puede presentar un lema, un pensamiento, incluso hasta un manifiesto, pero siempre se debe actuar con respeto, con educación. No hacerlo no sólo puede llevar a una confrontación violenta sino a desdibujar la posición que se defiende. Ya no vengo a defender algo sino a insultar a alguien.

Sea Sao Paulo u otra ciudad del mundo la sede de actos bochornosos,  la gente que los ve seguramente ya no evaluará un argumento sino más bien la conducta de sus autores.

Yo hablo y te escucho, tú hablas y me escuchas, tú golpeas o te mofas de mí y yo simplemente me callo porque no pretendo pasar de mi actitud civilizada a la incivilizada. No lo olvidemos.

7 Respuestas a “Cuando el abortista utiliza la burla y no el argumento para debatir”


  1. 1 Elentir

    En fin, digo lo de siempre: estas tiorras no respetan el más elemental de los derechos humanos, que es el derecho a la vida, así que tampoco se puede esperar de ellas que respeten la libertad de expresión o la libertad religiosa. En el fondo se están retratando ellas mismas como unas fanáticas y unas intolerantes.

  2. 2 Padre

    Lo de “tiorras” si q

  3. 3 Casandra

    Tal y como ha dicho Elentir. Ellas se definen por sí mismas, no por lo que dicen ser, sino por lo que hacen. Sus hechos hablan más alto que sus palabras.

    Se están confundiendo los deseos con los derechos y, por desgracia, en este caso el deseo de no estar embarazada pretenden colarlo como un derecho a no estarlo que está costando vidas humanas y que una gran parte de la humanidad acepta como tal. Tenemos mucho trabajo por delante que hacer y tal y como tú dices, no debemos imitar su comportamiento.

  4. 4 eligelavida.net

    ¿Qué se puede esperar de quien se arroga el “derecho” a matar a su propio hijo??

  5. 5 Ana

    En el fondo, no podemos como católicos mas que pedir para mejorar la situación de estas mujeres. Engañadas e intolerantes no hacen más que cerrar los ojos a otras realidades. Los realmente tolerantes no podemos dejarnos arrastrar ni tampoco provocar. No es fácil en una sociedad de la autosatisfaccion, comprender el significado del respeto y del amor por el otro. Con nuestra postura también las ayudamos a ellas.

  6. 6 Marina

    Es muy lamentable que se utilice el insulto y la agrasividad, es la respuesta cuando no se tienen argumentos y cuando solo se ressponde con intolerancia en ese y en otros muchos casos

  7. 7 María

    La verdad es que es admirable el tono moderado de este artículo. A mí me parece indignante que se responda a los principios cristianos, que tienen más de dos mil años, con una especie de charanga de carnaval. Sin duda refleja la altura moral de esas personas, pero me temo que alguien más les esté manejando desde fuera. Un saludo.

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