Realmente sorprendido he quedado con lo que viene ocurriendo en Panamá. He leído bien o estoy con un problema en la vista. Se trata de dar a niños de 9 años preservativos a diestra y siniestra con el consentimiento de sus maestros y sin la aprobación de sus padres. Además se quiere hacer creer que la homosexualidad es una construcción social que cada persona elige. Hay dos interrogantes que me inquietan con estas medidas ¿Dónde queda la patria potestad de los papas? Y ¿Qué confusión se le vendrá a los más pequeños con todas estas aberraciones?
El proyecto enviado por el ejecutivo presidido por Martín Torrijos se denomina: “Salud sexual y reproductiva” y debe ser aprobado por la Asamblea legislativa panameña. Está claro entonces que no hay límites cuando se intenta ver la sexualidad desde ideologías contrarias al bienestar de los más pequeños. Un niño quiere juguetes pero no preservativos. Darle los mismos es alentar la promiscuidad, es poner en su mente cosas que probablemente nunca ha pensado. Es finalmente colocarle una pistola para que en algún momento pueda dañarse. Recordemos que ningún método artificial libera con todos los porcentajes a nadie del SIDA. El también llamado condón falla constantemente principalmente por su mal uso o el escaso control de calidad a la hora de su venta. Además el virus del VIH es tremendamente diminuto, así que nada nos libera contra ese terrible mal. Claro está que sí la fidelidad y la abstinencia.
Pero esas no son las únicas perlas de la ley promovida por el presidente Torrijos. La identidad sexual ya no será innata, es decir natural. Será más bien una construcción social que cada persona va definiendo. Es decir puedes elegir de todo (heterosexual, bisexual, homosexual, lesbianismo, transexual). Es a gusto del cliente como dirían en las tiendas. Todo eso será enseñado en las escuelas generando por supuesto una confusión muy similar a la ocasionada por el curso educación para la ciudadanía impartido por el PSOE.
No se sorprenda pero también se está pidiendo que la esterilización permanente esté al alcance de los niños. Horror, un método irreversible destruirá el futuro de tantos. De este tema tampoco se enteraran los padres porque habrá confidencialidad antes, durante y después de la intervención quirúrgica.
No me explico cuales son las razones para implantar este tipo de leyes tan inicuas ¿No será acaso que las iniciativas anti vida, formuladas por organismos internacionales, están buscando tener repercusión en las políticas gubernamentales que debieran defender siempre la familia? Apuesto que sí, prueba de ello es que el presidente panameño asistirá próximamente a la 18º Cumbre Iberoamericana de jefes de estado y de gobierno con enfoque en la juventud. En este evento se sabe perfectamente que se presionará a los gobiernos asistentes a contemplar en sus legislaciones el aborto, las uniones homosexuales y todo el paquete pro muerte al que nos tienen acostumbrado los mal llamados progresistas.
Me uno por eso a la iniciativa de Hazte Oír para que los diputados rechacen la ley antes ya explicada. Unete a la campaña entrando a: http://www.hazteoir.org/node/14890
Finalmente debo decir que si los gobiernos usan el poder que el pueblo les ha conferido para atacar la integridad de los más pequeños están sin duda siendo unos grandes irresponsables. Porque a más poderío más responsabilidad. Es lo menos que se puede pedir.




Últimos Comentarios