
Realmente me he quedado muy sorprendido con lo ocurrido recientemente en Brasil. Esta vez el Gobierno de de Luiz Inacio Lula da Silva ha ido demasiado lejos. Ha impuesto su ideología en las pruebas escolares. Es decir que el aborto es un tema necesario, y si se responde negativamente simplemente se pierde un punto en la calificación.
El Ministerio de Educación brasileño está usando el Examen Nacional de Desempeño de los Escolares (ENADE), para obligar a los estudiantes a considerar el aborto como un tema necesario para la “inclusión de las ciudadanas”. Pero hay muchísima gente en la tierra de la samba que piensa y sigue pensando que toda práctica abortiva es un asesinato ¿Cómo se pretende cambiar esto con la amenaza de perder calificación en una prueba tan importante?
Realmente no hay derecho, no se puede meter la ideología en la educación que da el Estado. Para empezar el servicio educativo es eso: servicio, pero también una obligación ¿cómo entonces confundir servicio y obligación con ideología, es decir una visión antojadiza de la realidad.
Además, así hubiera mayoría de brasileños a favor de la eliminación de los no nacidos, no importaría, porque matarlos es intrínsicamente malo.
No es secreto que el gobierno brasileño ha buscado constantemente impulsar el aborto, y lo ha hecho de diferentes maneras, con bastante detalle incluso. Pero creo que nunca lo hizo de una manera tan torpe, tan burda, tan autoritaria ¿Qué pasó?
Para Lula da Silva tienen más puntaje los que estén a favor del aborto en el Brasil. Vamos a ver si cuando se haga la próxima encuesta tiene más popularidad el mal llamado líder del pueblo.
Estamos al tanto de las cifras, que esperemos no le den un dolor de cabeza al mandatario en cuestión.




Bueno, pues algo parecido a lo que pretende la EpC de Zapatero.
Están perdiendo los papeles y ya ni se molestan en disimular. Los progresistas se están creciendo por la falta de oposición en todas partes. Un saludo
El gran problema del laicismo es cuando en nombre de la democracia dice no aceptar supuestas posturas dogmaticas sobre el derecho a la vida y más bien imparte sus propios dogmas, incluso en la currícula escolar.
El lavar al cerebro a los más impresionables y poco formados en cuestiones de personalidad, moral y civismo, son los jóvenes, tierra fértil para seducirlos con mentalidades fáciles, cortoplacistas y hedonistas que los convertirán al final en ciudadanos inmaduros, irresponsables y egoístas. ¿Y todo para qué? ¿Para que el partido político en el poder gane más votos en la siguiente elección? ¿O para favorecer a los lobbys abortistas que hacen negocio millonario con la sangre de los fetos cuyo único crimen ers ser concebidos aun sin ser deseados? ¿O todas las cuestiones al mismo tiempo? Este es otro paso para imponer una dictadura de pensamiento propia de la novela 1984 de George Orwell, la cual se materializó años antes con la dictadura nazi y soviética originando atrocidades y odios que llevan a la destrucción de la civilización. ¿Queremos llegar a esos extremos y reducirnos a meros cavernícolas en pleno siglo XXI? ¡NO! Los brasileños deben empezar manifestando su más enérgico rechazo a este grosero y manipulador control juvenil por parte del gobierno de Lula, que paradójicamente recibió a Benedicto XVI en 2007. Es hora de que sean coherentes y que piensen en el interés y futuro de sus hijos. Porque los gobernantes están para servir al pueblo y no para servirse de él a nombre de intereses egoístas.
Resumiendo, que a este mundo le quedan dos telediarios. Preparémonos para lo que nos espera, porque lo que se siembra se cosecha. Y si lo dudas mira mi blog de http://lossignosdelostiempos.blogspot.com