Archivo Dario de 18 julio 2009

Estupidez de Caamaño atenta contra libertad religiosa

Zapatero y Caamaño tienen mucho que explicar

Revisando las últimas noticias que me llegan de España me encuentro con una verdadera estupidez. Se trata de lo último dicho por Francisco Caamaño, ministro de justicia. Él afirmó sin ningún tipo de cuidado que “la libertad religiosa también debe tener sus límites”. Esto lo hizo al comentar la reforma que de este tema viene impulsando el oficialismo.

Más allá de exabruptos, el gobierno de Rodríguez Zapatero tiene que hacer una aclaración respecto al tema.

Caamaño dijo que “treinta años después, es necesario replantearnos la normativa referente a libertad religiosa y al modo de practicarla”, porque “también la libertad religiosa tiene que tener límites”.

El Gobierno socialista debe aclarar si dichas palabras expresan el espíritu de la reforma de la Ley de Libertad Religiosa o si por el contrario son expresiones desafortunadas.

Hay que recordar que el derecho a la libertad religiosa, de culto y religión es uno de los derechos fundamentales, recogido en todas y cada una de las declaraciones internacionales de derechos humanos suscritas y ratificadas por España y por diversos países. Esta libertad, contrariamente a lo afirmado por el ministro, ha sido siempre previa a la sociedad democrática.

La libertad religiosa pertenece al orden de la dignidad de la persona, que todos los hombres tienen por el hecho de serlo, sea o no reconocido por el orden social o el poder político correspondiente.

 Si no hay libertad religiosa, como diría Juan Pablo II, no hay convivencia pacifica. Los totalitarismos son siempre trasnochados, pero si se aceptan declaraciones infelices como las de Caamaño, los mismos pueden presentarse en pleno régimen seudo democrático. Cuidado.