Nefasta prostitución permite alquilar mujeres

En la prostitución se atenta contra la dignidad de las mujeres

Siempre me ha impactado el hecho de que la prostitución haya crecido en diferentes países del mundo. Me da mucha pena ver como de buenas a primeras una mujer es alquilada por un hombre, a veces por horas o hasta incluso días, para tener no sólo relaciones sexuales sino diversas perversidades.

En repetidas ocasiones las autoridades afirman que la prostitución es una mal que no se puede evitar, incluso llegan a decir que es parte de la realidad que nos toca vivir por la falta de dinero de muchas mujeres.

Yo no niego que muchas se estén prostituyendo por dinero. La situación en varias partes del mundo no es de la mejor, especialmente en algunos sectores. Lo que me parece realmente terrible es que se haga poco o nada para ayudarlas. Creo que no existe justificación para que desde la autoridad se avale este tipo de actos.

En algunas ciudades se habla de crear zonas de “especial cuidado” para la prostitución (Zonas rosas). Pero ¿Qué estamos haciendo? Más bien que se den alternativas a las mujeres que se prostituyen.

Siempre se habla de combatir la prostitución infantil, y claro, todos estamos de acuerdo, porque es una canallada. Pero la otra prostitución, la de la joven de 19  o 30 años es también una barbaridad. Y claro más canalla es el proxeneta, ese que promueve sin bacilar ni un instante este tipo de prácticas. Es cierto que el orden legal en muchos países sanciona drásticamente a estos sujetos.  Sin embargo, muchas veces por una falta de contundencia en la ejecucución de la sanción, los castigos no llegan a ser una realidad, aumentando las redes de este tipo de negociados.

Ahora ¿cómo combatir la prostitución? Que dicho sea de paso no considero que sea un oficio. La sanción al cliente parece ser la mejor opción,  como ocurre en Suecia, ahí una ley prohíbe la compra de servicios sexuales, con penas de multa o incluso 6 meses de cárcel.

Sea lo que sea, algo tiene que hacerse, porque la mujer no es ningún objeto, una cosa que se usa un momento y luego se desecha. Los hombres no podemos atentar contra la dignidad de las mujeres, ellas se merecen todo nuestro respeto. Si respetamos a nuestra hermana, novia o esposa, ¿Por qué no hacerlo con las demás?

8 Respuestas a “Nefasta prostitución permite alquilar mujeres”


  1. 1 Anónimo

    Pienso que lo primero cambiar la mentalidad.
    ¿Cuántos españoles cree que le contestarían que es posible vivir honestamente sin sexo?
    Y no es porque no haya españoles honestos, sino que el mensaje con que se les bombardea subliminalmente a través de la publicidad, del cine, de las conversaciones -con faroles, pienso a menudo- les hace creer que “lo normal” es una “vida sexual activa” y lo contrario les haría sentir “diferentes”.
    Toda la estética actual de este mundo al revés va enfocada a la provocación, porque donde la competitividad es alta para poder llamar la atención la emoción tiene que ser realmente fuerte. Para eso nada más fácil que apelar al instinto.
    Y aunque ya sabemos que el fin no justifica los medios como el del al lado lo hace y al público se le va haciendo costra, el tono va subiendo hasta lo casi pornográfico.
    He asistido a reuniones de estudio de mercado y te sorprende ver que en ocasiones es el propio público el que lo pide y se alegra del punto picante del anuncio.

  2. 2 EL OCASO DE OCCIDENTE

    En los primeros días de septiembre, la prensa difundía unas fotografías de varias personas realizando prácticas sexuales en la calle, en las inmediaciones del Mercado de la Boquería de Barcelona, en pleno centro de la ciudad.Tales imágenes deplorables han escandalizado a todo el país y han encendido de nuevo la polémica sobre el problema nunca resuelto, e irresoluble, de la prostitución. El cuadro, verdaderamente impactante, muestra con toda su crudeza las miserias humanas, humillante para las mujeres y degradante para los lujuriosos clientes. Como acertadamente comentó una virtual comunicante por aquellas fechas y en alusión a lo que dichas imágenes representaban : Ni siquiera es sexo bien hecho; es más bien una satisfacción mecánica practicada sin educación, sin respeto por los demás ni por sí mismos. Una respuesta compulsiva al más puro estilo animal.
    La escena resulta más repugnante, si cabe, al reparar en el color de una de las mujeres la que, probablemente, después de haber sobrevivido a una larga travesía en patera, se ve forzada a ejercer la prostitución callejera para supervivir en el país donde esperaba hallar el paraíso. Y pienso que no exagero si afirmo que tal conducta, utilizando sexualmente y con publicidad a una persona, aprovechándose de su estado de angustia económica, constituye un ultraje intolerable que debiera estar recogido en el código penal y castigado con una pena similar a la de la agresión sexual.
    A la vista de lo anterior se comprende que en países como Suecia se trate de luchar contra este problema imponiendo severas multas, precisamente, a los sujetos que acepten los servicios de quienes comercian con su cuerpo. En nuestro país son muchas las personas a quienes les agradaría ver a estas mujeres, extranjeras en su mayoría, alejadas de las calles y parques donde ejercen su actividad y retirarlas al interior de burdeles donde, según piensan, estarían más cómodas y confortables. Pero a poco que reflexionemos nos damos cuenta de que en la vía pública o en bares gozan al menos de libertad para elegir al cliente, lo que no sucede en el burdel donde no les queda más remedio que aceptar al primero que se fije en ellas, sea o no de su agrado.
    La lucha eficaz contra esta lacra, fruto de la sociedad en la que vivimos, conllevaría el ofrecer a estas mujeres un trabajo que les permitiese vivir decorosamente y les alejase del mundo de los depredadores en celo. Pero jamás hubo quien se preocupase por ellas salvo para su explotación, a excepción de las instituciones de la siempre inevitable Iglesia Católica, en especial las tan denostadas y vilipendiadas monjitas a las que, por cierto, lejos de reconocérsele su abnegada labor, no les son de aplicación los beneficios de la ley de la Memoria Histórica pese a haber sido,centenares de ellas, víctimas de la refinada crueldad de sus verdugos durante la última contienda civil.
    Sentado el principio de que la mujer es dueña de su cuerpo, hay que admitir que también es libre para venderlo o alquilarlo, en metálico o en especie. Deseable sería que así no fuese, pero lo propician las actuales circunstancias de esta sociedad carente de valores éticos y morales, y en especial la penuria económica que padecen las clases más bajas. Y hay que advertir que lo mismo se prostituyen quienes ejercen en un sórdido antro que las que se exhiben en determinadas revistas de todos conocidas y que abarrotan los kioscos. Aunque, claro está, en estos tiempos de hipocresía pura y dura, a las primeras se le califica de prostitutas, meretrices, o en su acepción simplificada y vejatoria de cuatro letras, mientras que a las segundas, mejor pagadas, se alude con el eufemismo más elegante de cover girls.
    La ley penal castiga a los que se lucren de las personas cuya prostitución o corrupción exploten. Las fuerzas de seguridad han de aplicarse en la persecución de tales sujetos pero, en virtud del principio arriba citado, pienso que hay que respetar la voluntad de quien quiera prostituirse, y considero que atenta gravemente contra la libertad y dignidad de la mujer cualquier medida que se oponga o coarte la practica voluntaria de esta actividad tratando de reglamentarla para su control fiscal o sanitario. El límite ha de estar solamente en el orden público. Quienquiera que acuda al reclamo de estas personas ha de atenerse a las consecuencias, dado el elevado número de enfermedades de transmisión sexual existentes y que justifican plenamente el aforismo de Baudelaire : Tan vivo es el gozo como cruel el castigo.
    Y de igual modo que se acotan algunas playas en beneficio de los nudistas, también se debieran reservar determinados espacios en las ciudades para estas actividades, considerando, además, la imposibilidad de erradicarlas, máxime en estos tiempos en los que la pasión sexual se despierta y estimula continuamente a través de todos los medios y desde edades bien tempranas con las consecuencias indeseables del aborto y la violencia de género.

  3. 3 Anónimo

    Señor Ocaso de Occidente. ¿Ha pactado Ud. con la derrota?. En ese caso apaga y vámonos.
    No es imposible. Por eso estamos aquí.
    Si partimos de principios erróneos llegaremos a conclusiones igualmente falsas. La mujer no es dueña de su cuerpo. Es administradora. Dueño de la vida es el Creador y Él habrá que rendirle cuentas.
    Pero incluso desde un punto de vista humano uno es reponsable del uso de la propia vida. ¿Por qué degradarla?. Entiendo que por necesidad o debilidad uno pueda verse obligado, pero siempre en la línea de buscar otra salida. Y el que busca, generalmente encuentra. Es cuestión de fe. O tiramos por el camino fácil o luchamos por nuestra dignidad. En eso consiste vender la primogenitura por un plato de lentejas.

  4. 4 María

    La prostitución no es un trabajo cualquiera, es una actividad denigrante que atenta contra la dignidad de la persona. Además la mayoría de estas mujeres la ejercen obligadas por alguien. Pretender que vender su cuerpo es un derecho de la mujer, supone alentar además todas las actividades relacionadas con ello, como son la drogadicción, la trata de blancas o la corrupción de menores.

  5. 5 Juana de Arco

    Anonimo

    EL OCASO DE OCCIDENTE, no está diciendo nada contrario a lo que tú dices, solo habla desde un punto de vista más real, y me explico.

    Se ha extendido, o mejor dicho, las feministas y toda la progresía han extendido la frase “yo soy dueña de mi cuerpo”, y en cierto modo es verdad, puesto que cada uno pude hacer con su cuerpo lo que quiera, por otro lado es falso de toda falsedad porque nadie puede evitar enfermedades o la muerte, pero partiendo de la base de las feministas, pues decirles que al menos respeten a los demás, haciendo “su trabajo” en privado.

    Tú lo planteas desde el punto de vista moral, pero aunque la prostitución debe ser restringida al ámbito de lo privado, el prohibirla de forma tajante no soluciona el problema, sino más bien lo empeora.
    Otro punto de vista es, el enseñar y formar a esas mujeres, pero nunca imponiéndoles la moral, sino proponiéndosela de modo atractivo, amable y descartando los insultos y el rechazo.

    Recuerda también las palabras de Cristo a las prostitutas, igual que recordamos otras enseñanzas Suyas.

  6. 6 Anónimo

    Gracias por la aclaración y mucho me cuido de condenarlas, como no lo hizo Nuestro Señor. Para juzgar en última instancia está Dios.
    Lo que creo es que vivir conforme a la moral no es necesariamente una cuestión religiosa: es sinónimo de calidad de vida y así mismo se lo explicaría si me encontrara con una. Que no tiene necesidad de complicarse la vida cuando hay otras maneras mejores, más sanas de ganarse el pan.
    Digamos que, como mujer, me duele demasiado el tema y me resisto a pensar que no tenga remedio y me puede el deseo de verlo acabado.

  7. 7 EL OCASO DE OCCIDENTE

    JUANA DE ARCO ha interpretado mi pensamiento con absoluta fidelidad.
    Muchísimas gracias por haber acudido en mi defensa con tan acertado comentario.
    A nuestra ANONIMA contertulia le invito a leer en mi blog el trabajo titulado “28 de Diciembre : Jornada Nacional de Expiación y Desagravio”, de fecha 1 del presente mes. Nustros puntos de vista no están tan alejados.

  8. 8 jose

    Creo que el tema de la prostitución es mucho más complejo de lo que aquí se pinta, como par banalizarlo con 4 silogismos y/o slogans…

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