
El triunfo del derechista Sebastián Piñera en la segunda vuelta electoral el último domingo ha desbancado del poder a la centro izquierda, que gobernaba Chile desde 1990. Esta situación ha brindado la oportunidad para que los partidos que apoyaron la candidatura del exitoso empresario se desprendan de una vez por todas del fantasma de Augusto Pinochet. Es que Renovación Nacional y La Unión Democrática Independiente tenían el estigma de “pinochetistas”, más el segundo que el primero, valgan verdades.
La derecha a través de Piñera y la Coalición por el Cambio vuelve al poder después de 52 años. Hablar de derecha en Chile era pensar automáticamente en el gobierno militar que estuvo 17 años en el poder. Sólo este triunfo sobre la Concertación de Partidos por la Democracia puede desligar el fantasma del amado y odiado militar, fallecido en diciembre de 2006.
El reto para los todavía partidos de oposición es grande, porque se trata de hacer un buen gobierno en los próximos 4 años. La dirección por dónde va el país, personalmente creo, debe continuar, porque no se ha ido mal en estos 20 años. El estilo y las caras serán el toque distinto del nuevo equipo de gobierno. La Concertación equivocó el camino cuando no renovó sus cuadros. Insistir en Eduardo Frei como candidato fue un absurdo, los chilenos querían nuevos rostros y no un ex presidente.
Que gobierne Piñera, Bachelet o Frei, la verdad no hace grandes diferencias. Chile ya sabe por donde ir y pocos cambios se pueden esperar entre cualquiera de ellos. Sin embargo una derecha moderna sí es muy saludable para el país. No es lo mismo ser oposición que gobierno. En esta última situación se pueden demostrar muchas cosas.
Siempre se satanizó a la derecha en Chile porque se la relacionó con el gobierno militar, quizá eso fue lo que hizo posible a los diferentes candidatos de la Concertación hacerse con el triunfo en las distintas elecciones. La centro izquierda siempre tenía ventaja porque una manera de bajarse al contrincante era recordar los momentos de oscuridad de la dictadura. Ahora todo eso ya no será posible porque el pueblo chileno ha legitimado a los hasta ahora opositores. El gobierno de Piñera tiene que ser exitoso para doblemente legitimar su identidad, ahí ya nadie podrá decir nada.
El 11 de marzo asume la presidencia el economista Sebastián Piñera. No sólo es el momento del cambio de estilo sino de demostrar que esta nueva derecha no es más la de antaño, que posteriormente tantas divisiones generó para el aprovechamiento político de algunos.
¿Ustedes qué dicen? ¿Con el resultado de esta elección desaparece el fantasma del dictador? Espero sus comentarios.





primero hay que dejar en claro que la derecha enfrenta una dura prueba en materia de gobernar un pais en donde un 48% mantuvo su apoyo a la concertacion simplemente la mitad. de este gobierno depende la continuidad de la derecha o que al final de piñera tengamos cuatro gobiernos concertacionistas seguidos o tal vez mas de piñera depende ser un presidente serio con verdadera vocacion social y que deje de lado el fantasma empresarial que puede llegar a ser mas duro que el fantasma de pinochet las promesas de piñera deven ser cumplidas si o si dado que el pueblo chileno exige un cambio rapido tan bullado y anunciado como la alegria de otro tiempo que nunca termino de llegar digo esto porque el pueblo olvida rapido y bien piñera puede pasar de heroe a villano tan rapido como el alza de sus acciones lo cual y es aqui donde tiene que ser un presidente de verdad con dialogo y acciones rapidas para beneficio de la nacion y un punto mas una derecha represiva no resultara frente al nuevo chile que esta frente a ella no confundan la euforia del triunfo democratico con que ahora la derecha puede hacer lo que le venga en gana si es que quieren evitar un fracaso politico
No estaría mal que nuestra derecha nacional como la chilena se convirtiese en una derecha demócrata, civilizada y moderna.
Estilo Europa.
Con la laicidad como ejemplo de identidad.
Esa misma laicidad que es corona de la Francia republicana, como la educación que yo recibí en su escuela; pública, laica y republicana.
en uno de sus gobiernos de derecha.
¿Laicidad… la derecha francesa? Pero si Sarkozy llegó al poder apelando a los valores y al espíritu religioso de los franceses…
Para facilitar la comprensión del comentario de anemona, me permito enfatizar una palabra clave. Creo que ahí radica la clave.
“Esa misma laicidad que es corona de la Francia republicana, como la educación que yo recibí en su escuela; pública, laica y republicana.
en *uno* de sus gobiernos de derecha.”
De nada.
A mi me parece una buena noticia la democratización de la derecha chilena y la ruptura definitiva con el pinochetismo pues cierra en un clima de entendimiento la transición del pais.
Ningún presidente, del color que sea, tocará en Francia la laicidad que está en el propio espíritu y esencia de la Francia republicana.
Y ningún presidente se enfrentará a la todo poderosa ” ligue de l’enseignement et de l’education permanente” por cierto fundada en 1901
Perdón, 1866.
Aunque acogida a la Ley de asociaciones de 1901
El fantasma de Pinochet, sin duda, ha sido el que más ha penado a la derecha chilena. Porque el resto, digamos que como ideología no se diferencia, prácticamente en nada de la Concertación, al menos en lo que se refiere a políticas económicas. La famosa “economía social de mercado”, no resultó ser más que un nombre bonito para denominar al capitalismo, tal cual ha ocurrido en la mayoría de los gobiernos del area de EEUU.
Personamente, creo que la sociedad chilena nunca ha estado preparada para ningún tipo de socialismo, ni renovado, ni nada. Nuestra idiosincracia nos lleva a no tener suficiente solidaridad y respeto para ello. Como muy bien lo describió Oscar Contardo en su libro “El siútico”, somos una sociedad arribista, llena de dobles discursos, con aires de grandeza y con complejos de inferioridad. Por eso creo que al elegir un presidente de derecha estamos dando un paso a ser más consecuentes. ¿Los empresarios?, no creo que les cambie el panorama, nunca han dejado de ser los más beneficiados por todos los gobiernos de la concertación.
y POR CIERTO
Mis respetos a lostanau, que permite debate en su página, cosa que si se me permite decirlo no es usual en esta web
Pinochet es agua pasada, menos mal que salió Piñera un derechista, y seguro que Chavez lo estara pasando fatal.
Piñera tiene el 43% del Sí de 1988, por lo que es la gran fuerza leal al Presidente Pinochet quien lo apoya. A lo menos se regira por los ideales morales y economicos de nuestro querido Jaime Guzman Q.E.P.D., quien fue unos de los ideologos del Gobierno de Reconstrucción Nacional, liderado por SE Pinochet.