
El crimen de Stephany Flores Ramírez por el confeso asesino holandés Joran Van der Sloot ha puesto de vuelta y media a Perú y ha abierto una serie de interrogantes que esperamos la justicia responda pronto.
El pasado 30 de mayo, Flores de 21 años, jugó póker en un céntrico casino de Lima con Van der Sloot de 23 años. Después de ese juego los dos salieron raudamente en la camioneta de ella hacía el hotel donde se hospedaba él. Es en su habitación donde ocurrió el macabro asesinato.
Van der Sloot ha aceptado recientemente que sí mató a Stephany, pero que lo hizo porque esta, mientras el traía unos cafés, husmeaba sobre su pasado en su ordenador.
Este joven holandés es ampliamente conocido por haber sido sospechoso hace cinco años de la desaparición de la adolescente de Alabama, Natalee Holloway, en Aruba. Él ha negado repetidamente tener algo que ver con el caso. Sin embargo ha sido arrestado dos veces y puesto en libertad posteriormente por las influencias de su ahora fallecido padre.
La defensa del confeso asesino no tiene ni pies ni cabeza. Si Stephany hubiera encontrado su pasado, no hubiera esperado a que regresara, rápidamente hubiera salido de la habitación.
Por otro lado, una pregunta que queda todavía en el tintero es la razón por la cual la joven acompañó a su asesino a la habitación. Dos hipótesis son las que se pueden plantear si se considera a ambos amantes del juego: La primera es que Stephany se haya quedado sin dinero en el casino y que Van der Sloot la haya engañado ofreciéndole dinero si la acompañaba a su hotel.
La segunda hipótesis es que ella ganó dinero en el casino y que este embaucándola, la llevó al hotel, le intento robar y en el forcejeo la mató. Sin embargo ¿Por qué subió la muchacha a la habitación? Pudo quedarse en el lobby ¿No lo creen?
Ya se que algunos pensarán que los dos jóvenes buscaban tener un encuentro intimo. No obstante eso ya está descartado porque según la autopsia hecha a la occisa, no se encontró huellas ni de violación ni de relaciones sexuales.
Si Van der Sloot es acusado de homicidio por emoción violenta, que es lo que aduce, la pena podría ser menor a cinco años. Pero si se determina que planificó el crimen, la sentencia sería de 15 a 35 años. Ahora, de comprobarse que el asesino le robó el dinero a Stephany, tal como asegura la familia de la joven, el holandés recibiría cadena perpetua. Será fundamental, para ello, la información que ofrezca el casino acerca de cuánto dinero ganó y perdió cada uno la noche del asesinato.
Finalmente me parece pertinente invitar a los padres de familia a estar más pendientes de lo que les pasa a cada uno de sus hijos. Yo se que en España los chicos salen hasta tarde, y claro también en Latinoamérica. Sin embargo es pertinente cuidar más a los jóvenes pues nadie quiere que pase algo similar. Cuidado también con la ludopatía, no es buena por donde se le mire.
¿Qué piensas de este asesinato? ¿Qué crees que pasó realmente?
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