
¿Te has puesto a pensar que muchas veces vemos problemas donde no los hay y que nos hacemos una vida muy complicada porque simplemente no apostamos por ser originales y salir al encuentro de las demás personas?
Eso probablemente te debe estar pasando y no te culpo. Varias veces son como normas las que seguimos, nos estancamos y creemos que no se pueden cambiar las cosas.
Si por ejemplo echas de menos a alguien, es decir lo extrañas y quieres que esté contigo, sólo tienes que llamarlo y te aseguro que tarde o temprano se encontrarán. Muchas veces si uno no da el primer paso, las cosas simplemente no suceden.
Ahora si el problema es que no eres comprendido pues explícate y no pierdas tiempo en diplomacias que no sirven para nada.
Alguno me dirá que tiene dudas respecto a alguien y claro no sabe qué hacer. Ahí no te hagas tanto problema y pregunta, formula todas las interrogantes que sean necesarias.
Si no te gusta algo dilo sin mayor problema y si te gusta mucho dilo con más fuerza para que la persona que te escucha sepa bien lo que te hace pensar o sentir esa cosa que tienes al frente.
Puede ser que quieras algo y que no lo hayas conseguido. Si se trata de cosas, de amigos o del amor de tu vida, arriesgate y no lo pienses más, en pocas palabras, se valiente para cumplir tus sueños.
En conclusión no dejes de salir al encuentro de los otros y te ocultes en la cueva de los temores. Esos sí que son problemas mayores porque de verdad no te ayudan a ser libre.
¿Te complicas demasiado la vida? ¿Tienes miedo de dar tu opinión?





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