
Personalmente siempre he expresado mi actitud crítica ante la labor realizada por la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, a lo largo de estos más de dos años de gestión. La primera mujer que llegó a la alcaldía de esta importante metrópoli en octubre de 2010 enfrentará en menos de un mes un proceso de revocatoria que podría apartarla del cargo si ganará la opción del Sí.
Independientemente de lo que señalen los sondeos y lo antipática que puede ser Villarán para muchos, es preciso detenernos y mirar con objetividad por qué debemos votar por el Sí el próximo 17 de marzo.
En primer lugar en la constitución peruana existe el mecanismo democrático de la revocatoria. Esta no es más que el derecho de control ciudadano establecido por la Ley de los Derechos de Participación y Control Ciudadanos (Ley N° 26300), por el cual mediante sufragio se destituye o ratifica en sus cargos a las autoridades elegidas mediante el voto popular.
No se trata de un apanado contra Villarán, se trata de analizar que los limeños tenemos derecho a quitar o ratificar la confianza a quien elegimos hace más de 2 años. El limeño puede decir: “Voto por el Sí porque estoy decepcionado del trabajo de mi autoridad o No si estoy conforme con lo hecho hasta ahora”.
Siendo sinceros, mirando estos más de dos años, veremos que la alcaldesa de Lima ha cometido una serie de errores que nos hablan más de una principiante que de alguien que se preparó realmente para el cargo.
Por tanto, no podemos aceptar a aventureros que por la ola temporal de la popularidad llegan a un cargo sin la mayor capacidad. Hay que aprender a votar, pero también hay que sancionar a quienes nos ha hecho perder dinero y tiempo con su ineptitud.

Con la consulta popular se pone a juicio de los ciudadanos el desempeño de una autoridad. Esa es una ventaja porque todos con nuestro voto podemos sancionar a alguien que no dio la talla en el cargo que fue elegido.
Aquí no se trata de cuestionar a la persona, se trata de evaluar una gestión sobre la que la democracia nos permite pronunciarnos.
Toda posibilidad de democracia directa debe ser bien visto por un país, porque así tendremos mejores alcaldes, congresistas o presidentes regionales, que no perderán meses o años sin cumplir sus promesas
Hay algunas personas que me dicen que el Sí costará mucho dinero pues de esa manera tendremos otra elección. Yo creo que la democracia cuesta, que el Estado tiene un presupuesto para este tipo de gastos, y que negar eso es tratar de mirar las cosas de manera minimalista.
Perú es un país pujante y tiene los recursos para una consulta de este tipo y sus consecuencias. No intentemos decir que este dinero puede ser usado en otra cosa porque las reglas de la democracia cuestan.
Yo le digo Sí a la revocatoria y no tengo miedo de un gran caos en Lima. No va ocurrir ningún caos. Si se revoca a Susana Villarán, vendrá una alcalde temporal y luego uno elegido por el pueblo. Los proyectos que estén encaminados no van a parar porque los contratos no son con personas sino más bien con instituciones. . En Estados Unidos a mitad del mandato del presidente se renueva la cámara de representantes y que yo sepa no se paraliza el país. En otros países también se han revocado autoridades y no ha pasado nada malo, más bien sus poblaciones han decidido por algo mejor.
Villarán no ha hecho un buen gobierno municipal, decir lo contrario es tapar el sol con un dedo. No voy a enumerar la lista extensa de fallas garrafales porque todos lo conocen. Más bien les digo que esta mujer ha improvisado. Tuvo un primer año donde de inmediato no se puso a hacer las cosas medulares sino más bien a hacer política. Ese fue un error. Los alcaldes tienen que empezar a trabajar desde el primer día. La alcaldesa hablo de la reforma del transporte recién en el segundo año y es en el tercero que quiere que los limeños veamos algo de lo avanzado. Es tarde porque era un problema gordo y se necesitaba tomar las cosas desde el primer día.
No podemos dejar de mencionar las diversas obras que ya habiendo estado listas para su ejecución fueron demoradas. Eso no se puede hacer por celos políticos o por incompetencia.
Dile Sí a Lima, Sí a la esperanza, Sí a las obras, Sí a la autoridad gerencial, Sí al merito, Sí al estadista, Sí al liderazgo, Sí al cambio.
Ya al final el influyente 77 te pregunta ¿Por qué Susana Villarán Sí debe ser revocada?
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