Argumentando que en el sistema educativo español hay libertad de cátedra, “cada colegio puede adaptar a su ideario la asignatura de ‘Educación para la Ciudadanía’”. Así, se pronunció ayer Manuel Chaves, para quien “no es de recibo, decir barbaridades como que esa asignatura es el ‘catecismo socialista’, que el contenido lo hemos hecho el presidente Rodríguez Zapatero y yo, o que se enseña para que los niños aprenda cómo se negocia con ETA”.
El presidente de la Junta se refirió ayer en los Desayunos informativos de Europa Press que la admisión a trámite por parte del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía de un recurso contra la citada materia, defendió que “no se ha suspendido la asignatura sino que sólo se ha admitido a trámite”. Sin embargo, defendió a capa y espada la implantación de manera obligatoria de una asignatura que atenta contra la libertad de los padres de poder escoger la educación que quieren que sus hijos reciban. “Es absolutamente legal”, agregó.
En este sentido, volvió a agregar que “es extraño e incomprensible que después de treinta años de democracia haya alguien que no esté de acuerdo en que en los colegios españoles se puedan enseñar valores y principios de la Declaración de los Derechos del Hombre y de la Constitución”.
Un incumplimiento de un profesor no justifica la intromisión del Estado
Sin embargo, el Foro Español de la Familia (FEF) y la Confederación Nacional Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA) respondieron a Chaves que los contenidos que la legislación contempla para “Educación para la Ciudadanía” afectan a la libertad de los profesores para enseñar lo que deseen y suponen una intromisión estatal en la elección educativa de los padres.
El presidente del Foro, Benigno Blanco, recordó ayer que la citada materia “nace de una norma en el Boletín Oficial en que el Estado afirma que la asignatura tiene como finalidad conformar y educar moralmente a los niños”. Así, si el profesor puede enseñar lo que quiera cuando cierra la puerta, los padres deben estar cada día más presentes en los centros. Pero, “un incumplimiento particular de un profesor no justifica la intromisión del Estado en la educación”.
Por su parte, CONCAPA aseguró que “Educación para la Ciudadanía” cuenta con planteamientos “rechazables en el contenido y en la forma por lo que esos contenidos modelo chocan con la libertad de cátedra de los profesores”.
La consejera de Educación , Lucía Figar, reconoció ayer que la asignatura “no resuelve los problemas de convivencia y violencia escolar”.
Contrapunto
Lecciones contrapuestas de ciudadanía
Casi escondida en la traca de promesas electorales que cada día quema el Gobierno, aparece en los medios la apertura oficial del curso escolar que los reyes presidieron ayer en el pueblo sevillano de Estepa. Rodeado de escolares, el rey Juan Carlos ofreció algunas sugerencias sencillas para hacer de España una gran nación: formar jóvenes justos, honestos, trabajadores y solidarios, al servicio de un país siempre mejor. Es una intervención relevante, cuando se ha conocido el último informe de la OCDE que sitúa a España en uno de los últimos lugares en cuanto al fracaso escolar, y cuando estamos inmersos en pleno debate sobre la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía que, lejos de formar a los jóvenes en la virtud del trabajo, de la responsabilidad y del mérito, viene a resumir su meta ciudadana en la definición que uno de sus manuales hace de la libertad: hacer lo que a uno le dé la gana. En realidad, nada sorprendente ya que la propia acción diaria del Gobierno socialista ofrece continuas lecciones de esta especie de ciudadanía. Ahí tenemos las disculpas de una ministra a los nacionalistas radicales que amenazan de muerte a un dirigente de la oposición o la deliberada voluntad del ministro de Justicia de no cumplir la ley cuando se trata de respetar la bandera de España, por no hablar de las exposiciones que se patrocinan para exaltar la blasfemia. El Gobierno que pretende educar para la ciudadanía manifiesta su esquizofrenia cuando por un lado renuncia a aplicar la ley si le resulta electoralmente rentable y, por otro, se muestra inflexible en amenazar a los padres de familia que objeten en conciencia, una ley educativa que vulnera sus derechos.
http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?id=24158&idNodo=-3
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