Podemos quiere prohibir las misas en TVE pero no la programación islámica del canal

El grupo parlamentario de Unidos Podemos ha emprendido una nueva campaña anticatólica con una petición parlamentaria de prohibir la emisión de misas en La2 de Televisión Española. Firma: No prohíban la Misa de La2 de TVE Pablo Iglesias reconoce que se ha dejado usar por Irán para desestabilizar España Pablo Iglesias, en el ‘orgullo gay’ […]

La Sexta y Antena 3 pasan por sacerdote católico a un pastor evangélico pederasta

Anteayer ambos canales volvieron a ofrecer una muestra de lo que entienden por rigor a la hora de informar con sendas noticias sobre abusos sexuales contra una niña de 5 años en Brasil. 40 medios silencian la quema de una iglesia tras informar de bengalas ante una mezquita El Mundo, Deia y El Periódico disfrazan […]

Las curiosas fuentes que usa César Vidal para atacar a la Iglesia Católica

El locutor protestante de esRadio ha iniciado un nuevo serial anticatólico en Libertad Digital. Para mi sorpresa, desde las mismas páginas de LD Guillermo Dupuy y Pablo Molina le han dirigido excelentes réplicas. Bueno, con lo de “réplicas” me quedo corto: como a César Vidal le gusta mucho el boxeo, podría decirse que Pablo y Guillermo le han dejado en un espectacular KO argumental al primer asalto. No es mi intención repetir lo que ellos señalan, pero sí quiero fijarme en un detalle que no se han analizado: los datos que da Vidal.

¿Se paró Vidal a calcular la absurda cifra que da de exención del IBI?

A modo de ejemplo, César Vidal asegura que la Iglesia Católica se ahorra cada año “entre tres mil y tres mil quinientos millones de euros con el impago del IBI”. La cifra es una auténtica burrada: lo que este señor sostiene es que si no disfrutase de dicha exención, la Iglesia Católica tendría que pagar entre 499.158 millones (es decir, casi medio billón) y 582.351 millones de pesetas. Para que nos hagamos una idea de lo disparatada que es dicha cifra, según los datos del Avance del informe de Haciendas Locales en cifras de 2009 (son los datos más recientes que están publicados en la web del Ministerio de Hacienda), los ayuntamientos españoles recaudaron ese año 9.937 millones de euros en concepto de IBI. Si nos fiamos de la absurda cifra que da César Vidal, entonces la Iglesia Católica poseería entre el 23,18% y el 26,04% -es decir, en torno a la cuarta parte- de toda la superficie inmobiliaria española sometida al IBI. Desconozco a qué grado de sectarismo puede llegar César Vidal, pero estoy seguro de que ni él mismo es capaz de creerse una burrada tan enorme. ¿O tal vez sí?

El origen de la cifra: un gazapo difundido por Jueces para la Democracia

Entonces, ¿de dónde sacó César Vidal esa cifra? De los 3.500 millones de euros que César Vidal apunta por lo alto sólo he conseguido encontrar como fuentes ciertos blogs que, a su vez, no justifican de ninguna forma esa cifra, ni explican de dónde la han sacado. De los 3.000 millones que Vidal apunta a la baja sí que he encontrado su procedencia: esa cifra la dio hace 11 días la organización progresista Jueces para la Democracia (JpD). Copio el primer párrafo de la noticia difundida por Europa Press:

“El portavoz de Jueces para la Democracia, José Luis Ramírez, ha comentado que “se podrían recaudar 3.000 millones de euros” si la Iglesia abonará los impuestos de bienes inmuebles (IBI), además de IRPF, el Impuesto de Sociedades y el IVA.”

Confieso que leer esto me ha dejado perplejo. Me pasma que una organización de jueces desconozca que la Iglesia para el IVA (en 2006 renunció a las exenciones que tenía al respecto) y que los sacerdotes y religiosos pagan el IRPF (salvo los pertenecientes a la Nunciatura, por ser parte del Cuerpo Diplomático). En cuanto al Impuesto de Sociedades y al IBI, la Iglesia Católica goza de la misma exención que el resto de entidades sin ánimo de lucro -fundaciones, asociaciones de utilidad pública, ONGs, federaciones deportivas, etc.-, tal como lo recoge la Ley de Mecenazgo en sus Artículos 2 y 6. Pero para el caso que nos ocupa, hay que decir que ese cálculo de 3.000 millones de euros lo hizo JpD incluyendo en la suma unos impuestos que ya paga la Iglesia. No parece que este error, amén del hecho de que JpD no entra en detalles sobre el origen de dicha cifra, haya impedido a César Vidal fiarse de ese absurdo cálculo para atacar a la Iglesia Católica. Como he señalado con anterioridad, no es la primera vez que este señor sacrifica la verdad para atacar a los católicos. Por desgracia, llueve sobre mojado.

Hasta la extrema izquierda ofrece cálculos inferiores a los de Vidal

César Vidal también podría haber recurrido a otras fuentes progres que dan otras cifras. En abril me referí aquí a un exagerado bulo progre que, partiendo de groseras falsedades, aseguraba que el Estado da a la Iglesia 10.000 millones de euros cada año. Una de las cifras que incluía en su lista de disparates la organización de extrema izquierda Europa Laica y el diario Público -que ayudó a difundir ese bulo- es que la Iglesia se ahorra 1.000 millones de euros al año “por la exención del pago de impuestos como el del IBI o el de patrimonio”. Es decir, que según este chisme, el importe de la exención del IBI de la Iglesia Católica ni siquiera llegaría a los 1.000 millones. Debe ser que a César Vidal le pareció poco tan astronómica y exagerada cifra que la multiplicó por tres, y prefirió acercarse -pero superándola- a la estimación de 2.500 millones de euros que dio el diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares el mes pasado, estimación que dio, todo hay que decirlo, al mismo tiempo que reconocía que resultaría “necesario” un censo para conocer con exactitud cuánto dinero se podría recaudar, calificando como “incalculable” el número de inmuebles que posee la Iglesia Católica. Es decir, que Llamazares hizo una estimación de la exención de un impuesto sin saber el número de inmuebles afectados, o dicho de otra forma: que se inventó la cifra.

Vidal se refiere a Cáritas como “negocio”, igual que un bloguero de Público

También me ha llamado la atención el siguiente párrafo que escribe César Vidal en su último artículo:

“Si se deduce del ahorro del IBI –no entro ya en otros beneficios fiscales de la iglesia católica que son legión– el gasto de Cáritas, habrá que convenir que el negocio es óptimo y que las afirmaciones del cardenal Rouco de que la institución caritativa no podría seguir actuando resultan, como mínimo, discutibles.”

Desde luego, hace falta ser muy rastrero y muy ruin para calificar a Cáritas como “negocio” y, para colmo, basándose en cifras falsas. Pero además en eso de calificar a Cáritas de “negocio” Vidal es muy poco original. Podría ponerse a la cola de la larga lista de personajes sin escrúpulos que se dedican a calumniar a la Iglesia Católica. El 22 de mayo ya me referí a uno de ellos: un bloguero de Público también tachó de “negocio” a la Iglesia Católica, llegando a afirmar que Cáritas se aprovechaba de los moribundos y enfermos a los que atiende. En fin, espero al menos que César Vidal no acabe adoptando la misma indumentaria que Shangay Lily, ya sería la repanocha.

Vidal calca un titular manipulador del diario Público sobre Rouco

Da la casualidad de que otra de las mentiras que incluye Vidal en ese párrafo tiene la misma procedencia. Y es que, como apunté aquí, fue Público el que acusó a Rouco de “amenazar” por limitarse a señalar lo obvio: que si se obliga a la Iglesia y a Cáritas a pagar el IBI, sus obras sociales se verán perjudicadas. Y es que ahora mismo muchas parroquias y muchos comedores de Cáritas dedican enormes esfuerzos para atender a los necesitados, llegando a verse al límite de sus recursos. Es posible que a Publico y a César Vidal esa situación les importe un rábano, y que sólo les preocupe que el Estado recaude más incluso a costa de perjudicar a las obras caritativas que lleva a cabo la sociedad. De un periódico de ultraizquierda entiendo el apoyo al afán saqueador de Estado y tal desprecio por la iniciativa social, pero me cuesta más encarjarlo en alguien que presume de liberal.

Los privilegios protestantes que oculta César Vidal

Más aún me extraña semejante posicionamiento de alguien que, además de liberal, dice ser protestante. Y es que Vidal es miembro de las Iglesias Evangélicas que también están exentas del IBI al amparo de la Ley 24/1992, que recoge los acuerdos entre el Estado y la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE), acuerdos de los que nunca habla el locutor de esRadio. Pero además, y a diferencia de la Conferenca Episcopal -que recibe sus ingresos de lo que libremente le asignamos los contribuyentes a través del IRPF-, la FEREDE se financia directamente de las arcas del Estado mediante la Fundación Pluralismo y Convivencia, un dato que también oculta César Vidal.

Para que nos hagamos una idea del privilegio que esto supone, un protestante en España puede negarse a que el dinero de sus impuestos vaya a parar a la Conferencia Episcopal: para ello sólo tiene que dejar vacía la casilla de la Iglesia Católica en el IRPF. Por el contrario, un católico no tiene forma alguna de impedir que el dinero de sus impuestos vaya a parar a la FEREDE, pues al financiarse directamente de las arcas del Estado, es éste -y no los contribuyentes- quien decide la cantidad que han de recibir las Iglesias Evangélicas. Nunca he visto a César Vidal pronunciarse contra este privilegio, ni siquiera mencionarlo. En esto, por cierto, también copia a los progres cuyas falsas cifras difunde, sin citar su origen.

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(Foto: esRadio)

El Mundo quiere que nos podamos negar a financiar la ciencia en el IRPF

“Casilla del IRPF para la Iglesia, sí; para ciencia, no”. Bajo este título El Mundo asegura: “Los contribuyentes pueden elegir si quieren destinar un 0,7% de sus impuestos a la Iglesia Católica o bien a Fines de Interés Social.”

Por un momento pensé que a ese diario le había dado un ramalazo anticientífico, pero no: resulta que el citado argumento lo usa el periódico de Pedro J. Ramírez al mismo tiempo que en otra noticia presenta la idea como una iniciativa de apoyo a la ciencia. Es decir, que El Mundo intenta vender esa casilla como un privilegio, pasando por alto que una casilla así para la ciencia permitiría a los contribuyentes negarse a financiar investigaciones científicas. Y es que precisamente ésa es la razón de ser de la casilla de la Iglesia Católica en el IRPF: esta institución recibe exclusivamente las contribuciones de aquellos ciudadanos que -sean católicos o no- marcan su casilla. Ni más ni menos. Es decir, que cualquiera puede negarse a financiar a la Iglesia Católica con sus impuestos dejando vacía esa casilla, cosa que -sin embargo- no podemos hacer con las otras tres confesiones religiosas de notorio arraigo en España: las Iglesias Evangélicas, la comunidad judía y la comunidad islámica, que se financian directamente del presupuesto del Estado por medio de la Fundación Pluralismo y Convivencia, como ya expliqué aquí el 30 de enero. Y lo mismo ocurre con los partidos políticos, los sindicatos y la patronal: los financiamos todo los contribuyentes, nos guste o no.

Por otra parte, El Mundo se equivoca en un detalle: los contribuyentes pueden marcar la casilla de la Iglesia Católica y también la de fines sociales. Yo lo hago todos los años. Sería bueno que el periódico de Unidad Editorial se estudiase un poco más estas cosas antes de meter la pata con noticias como éstas.

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¿Le dijo César Vidal a este sacerdote católico lo que opina de su Iglesia?

Hace unos días Libertad Digital publicaba las fotos de la visita de un sacerdote católico y su sacristán a sus instalaciones. La segunda foto mostraba a César Vidal en amistoso gesto con ambos, como podéis ver sobre estas líneas. El viernes un lector de este blog se preguntaba si esa visita tendría relación “posible sangría de católicos tras los últimos trabajos de César Vidal”, a modo de lavado de cara. Pues bien: anoche Vidal empleaba esa visita para disfrazar el sectarismo anticatólico que se viene gastando últimamente:

“Sin ir más lejos, esta semana, tuvimos en Libertad digital como pareja invitada de la semana al párroco y al sacristán de una parroquia del este de España y, difícilmente, habrían podido estar más agradables conmigo asegurándose, por ejemplo, que todos los días, tras concluir la misa de las 19:30, conectan esRadio para escuchar mi programa.”

Vidal llama “taliban” a los que le acusamos de atacar al catolicismo

Esto lo dice el presentador de esRadio en un párrafo que empieza de la siguiente forma: “Me consta que no faltarán los taliban que interpretarán mis palabras como un ataque frontal contra el catolicismo”. Es bastante cínico por su parte que después de pasarse varios meses atacando al catolicismo, ahora venga a descalificar sin más a los que denunciamos esos burdos ataques, sin haberse molestado en contestar ni una sola de las réplicas que le hemos dedicado en este tema Pío Moa (ahora desde su blog en Intereconomía una vez expulsado de Libertad Digital tras replicar varias de las soflamas anticatólicas de Vidal), Bruno Moreno desde Infocatólica (enlazo sus magníficas réplicas a Vidal al final de esta entrada) y un servidor desde este blog. Sinceramente, en este debate el único talibán que yo veo es aquel que vende una imagen tan idílica como falsa del protestantismo mientras dedica toda clase de infamias a los católicos, infamias de las que haré un resumen a continuación.

Un resumen de los recientes ataques de César Vidal contra el catolicismo

Ciertamente, he echado de menos algo en el artículo de Vidal, y es que dice que el párroco y su sacristán escuchan su programa, pero no comenta si se declararon lectores de sus artículos. Me pregunto si los leen y, en caso afirmativo, qué opinión les merecen los artículos que Vidal viene firmando desde hace meses, plagados de ataques contra la Iglesia a la que ellos pertenecen (Iglesia que Vidal -por cierto- siempre se afana en escribir con minúscula, en un sectarismo anticatólico que incluso le lleva a saltarse las normas ortográficas de la Real Academia Española; ver la 4.28). De no haber hecho ningún comentario al respecto el párroco, por aquello de la diplomacia mal entendida, ¿tuvo César Vidal el valor de decirle lo que opina de la Iglesia Católica? Por si alguien conoce a ese sacerdote y desea enviarle un resumen, aquí van unas cuantas muestras de lo que Vidal viene diciendo sobre la Iglesia Católica desde hace meses:

  • El 20 de noviembre atribuyó al catolicismo “el desdén por la ciencia, la desconfianza hacia la innovación y la esclavitud a esquemas mentales pasados”. Por lo visto, que la amplia mayoría de las universidades más antiguas de Europa sean italianas y españolas -todas ellas fundadas por la Iglesia Católica- no cuenta. Como tampoco debe contar la enorme aportación a la ciencia y a la innovación de tantos católicos que ha habido a lo largo de la historia hasta llegar a la actualidad: a modo de ejemplo, entre los países más desarrollados económica y tecnológicamente de Europa está Liechtenstein, una monarquía católica con una población de aplastante mayoría católica. Una de las regiones económicamente más desarrolladas de Europa es Baviera, estado alemán de mayoría católica, con una renta per cápita mayor que la de Estados Unidos y que si mañana declarase su independencia se situaría entre los 10 países más ricos del mundo. De igual forma, César Vidal tampoco mencionó episodios como la quema del médico español Miguel Servet a manos de los calvinistas suizos, igual que no ha contado otras muchas atrocidades cometidas por protestantes a lo largo de la historia.
  • El 4 de diciembre Vidal relacionó al catolicismo con la benevolencia hacia la mentira y con “la falta de respeto por la propiedad privada”, llegando al extremo de vincularlo a una tendencia a robar (incluso afirmó que sufrió hurtos en la COPE). En su soflama difamatoria contra los católicos César Vidal no tuvo reparos en mentir de la forma más descarada paradójicamente al afirmar que “la mentira carece de relevancia salvo en casos especiales como enseña el último Catecismo de la iglesia católica”, una mentira que ya desmonté aquí con una cita del propio Catecismo. En su escrito panfletario, Vidal incluso llegó a presentar a un neocomunista tan furibundamente anticatólico como Gaspar Llamazares como una consecuencia de la cultura católica… De risa.
  • El 11 de diciembre Vidal vinculó el absolutismo a la Iglesia Católica. Para ello no tuvo el menor reparo en silenciar la directa relación entre la Reforma protestante y diversas monarquías absolutas, e incluso llegó al extremo de presentar como un abanderado de la “la causa de la libertad” al puritano Oliver Cromwell, el único dictador militar de la historia moderna de Ingletarra, un individuo que masacró y envió a la esclavitud a 40.000 católicos irlandeses, desposeyéndolos de los derechos más elementales -empezando por la libertad religiosa e incluyendo la propiedad privada-, y que incluso ordenó ejecutar a los sacerdotes católicos de Irlanda (sí, a sacerdotes como el de la foto).
  • El 8 de enero Vidal vinculó a la Iglesia Católica con el antisemitismo, hasta el extremo de exculpar al furibundo antisemita Karl Marx de toda responsabilidad sobre el antisemitismo de buena parte de la izquierda actual. En su delirante artículo, Vidal atribuía el antisemitismo, el antiamericanismo, incluso el discuro antibancario y hasta la nula autocrítica de la izquierda española al catolicismo. A todo esto Vidal oponía la reforma protestante, eso sí, sin decir ni una palabra de los escritos radicalmente antisemitas de Martín Lutero, individuo que dedicó a los judíos toda clase de insultos y calumnias, proponiendo para ellos que se quemasen sus sinagogas, que se les prohibiese rendir culto a Dios e incluso que se les desterrase. Vidal tampoco decía nada, por supuesto, de las consecuencias que tuvo el feroz antisemitismo de Lutero en el país natal del reformador: fue precisamente allí, en Alemania, donde se perpetró el mayor genocidio antijudío de la historia, y en no pocos casos respaldado por los textos de Lutero, como ya apunté aquí. Tampoco dijo nada Vidal del enorme apoyo recibido por los nazis de las Iglesias protestantes alemanas. Ya mostré aquí sendos mapas, en relación con esto, en los que se veía claramente que las zonas de mayoría católica de Alemania fueron, precisamente, las que menos apoyo electoral dieron al Partido Nazi.
  • El 8 de enero Vidal también atribuyó al catolicismo una “visión del trabajo como de una maldición divina que hay que rehuir”, llegando al punto de afirmar que en países católicos como España “el trabajo es visto como un castigo hasta el día de hoy”, de lo cual se deduce que César Vidal debe pensar que los parados españoles se sienten personas muy afortunadas. Lo afirmado por Vidal es una grosera mentira que se desmonta con una simple lectura del Catecismo.
  • En varios de sus últimos artículos Vidal también ha relacionado a la Iglesia Católica con la intolerancia y la persecución al disidente, contraponiendo esta acusación a una visión idílica de la Reforma protestante. El 1 de enero, por ejemplo, Vidal afirmaba que la izquierda española ha copiado “directamente de la iglesia católica un mundo de inquisiciones, herejes e infiernos”. Para reforzar ese cuadro maniqueo Vidal se ha cuidado de omitir toda referencia a la brutal inquisición protestante, inspirada en los salvajes alegatos contra la disidencia de personajes como Martín Lutero o Juan Calvino, alegatos de los que ya ofrecí una muestra la semana pasada.

Vidal sólo recuerda a curas nacionalistas, de izquierda, ultraizquierda, ultraderecha o de la ETA

Pero por si todos estos ejemplos no le bastasen al señor párroco para saber lo que piensa Vidal sobre su persona y la labor a la que se dedica, el presentador de esRadio podría haberle recordado la opinión que escribió sobre los sacerdotes católicos el 1 de enero: “Hemos disfrutado curas de extrema derecha y del PCE, de la Comunión Tradicionalista y del PTE, de la ORT y de CiU, del PNV y de ETA, de CCOO e incluso del PSOE, pero –me corregirán, sin duda, los lectores– no me viene a la cabeza uno solo que anduviera por un sendero político en el que la duda fuera permisible, en el que el dogma no lo invadiera todo y en el que la libertad fuera el primer valor. Para escribir esa burda caricatura de los sacerdotes católicos Vidal no tuvo reparos en olvidarse de sus propias palabras, concretamente del artículo que dedicó al sacerdote Bernardo Herráez en 2010, en el que recordaba la tolerancia que el presidente de honor de la COPE tuvo hacia él a pesar de las críticas de no pocos oyentes.

Lo que me pregunto, dicho sea de paso, es: ya que le parece imposible que haya un sacerdote católico tolerante y dialogante, ¿en qué coordenada política situaría Vidal al párroco que visitó su programa el otro día: la ultraderecha, la izquierda laicista, la ultraizquierda o la ETA? ¿O acaso esa visita le ha obligado a tragarse sus propias infamias, lanzadas -insisto- sólo hace unas semanas en el marco de su obstinado y prejuicioso empeño por echar basura sobre la Iglesia Católica? Por otra parte, ¿le pareció a César Vidal ese párroco un antisemita, un vago, un ladrón, un tipo que odia la ciencia y la innovación, o tal vez un partidario del absolutismo monárquico? Son algunas de las características que -como acabo de exponer- Vidal viene relacionando con el catolicismo desde hace meses, en una campaña de difamación para la que no ha dudado en tergiversar la historia, mentir repetidas veces y ocultar todo aquello del protestantismo que no cuadra en el cuadro idílico que nos quiere vender de la Reforma.

Vidal presenta como un privilegio católico que las Iglesias Evangélicas se financien del erario y la Iglesia Católica no

Ya de paso, aprovecho para recordarle a César Vidal que mientras los contribuyentes españoles podemos negarnos a financiar a la Iglesia Católica, dejando de marcar la famosa casilla del IRPF, no podemos hacer lo mismo con las Iglesias Evangélicas, porque se financian directamente del erario, recibiendo dinero del Estado por medio de la Fundación Pluralismo y Convivencia. De hecho, a finales de diciembre Protestante Digital daba noticia de la paralización de esa subvención a la espera de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo, la Iglesia Católica recibe lo que los contribuyentes deseamos darle: ni más ni menos, como ya expliqué aquí el 5 de enero.

Lo más gracioso es que Vidal presenta esto como un “privilegio” de la Iglesia Católica, pero no dice ni pío del método de financiación de la Iglesia a la que él pertenece. Antes bien, el presentador de esRadio afirma: “El judío, el protestante, el agnóstico, el ateo o el simplemente partidario de la separación entre iglesia y estado debe escoger entre financiar a una confesión que no es la suya o a las dictaduras hispanoamericanas.”. Yo no he visto en ningún impreso del IRPF ninguna casilla destinada a “dictaduras hispanoamericanas”: es otra invención de Vidal. Lo que tampoco he visto es ninguna casilla para las Iglesias Evangélicas: y es que César Vidal se queja de tener que escoger, pero yo ni siquiera puedo escoger si no quiero sostener a su Iglesia Evangélica… ¡y esto lo vende como un privilegio católico!

César Vidal copia los ridículos argumentos de la ultraizquierda anticatólica

Lo más gracioso es que en su soflama anticatólica de anoche Vidal copia los argumentos del diario Público y del grupo ultraizquierdista Europa Laica para arremeter contra la Iglesia Católica. Como recordaréis, en abril del año pasado comenté aquí que los laicistas incluyen como dinero dado por el Estado a la Iglesia Católica las subvenciones a ONGs católicas, a colegios católicos, etc. Con ello hacen una manipulación bastante burda, pues cuando el Estado financia a una ONG católica no lo hace por su condición religiosa, sino por la labor que desarrolla en beneficio de la sociedad, igual que hace con otras ONGs sin inspiración religiosa o igual que financia ONGs protestantes (que las hay en España y hacen un magnífico trabajo). De la misma forma, cuando el Estado subvenciona a un colegio concertado no lo hace como donativo a la Iglesia Católica, sino como parte del derecho constitucional a una educación básica obligatoria y gratuita.

Sin embargo, Vidal habla de “las cantidades –jamás publicadas, jamás calculadas de manera global– que recibe por otros conceptos como la restauración de templos, la subvención de centros de enseñanza, la entrega de dinero público para ONGs relacionadas con la misma y un largo etcétera”. Para empezar, si Vidal quiere saber lo que el Estado destina a sostener cada uno de esos conceptos, lo que tiene que hacer es cogerse el BOE y los boletines oficiales de cada comunidad autónoma. Lo que Vidal no puede pedir es que se sumen como ayudas a la Iglesia Católica cosas que no lo son, por mucho que en esto se haya sumado a las mentiras de la izquierda anticatólica. Dicho sea de paso, los católicos españoles también pagamos impuestos, pero cuando recibimos un servicio público que hemos ayudado a sostener no es la Iglesia Católica la que recibe el importe de lo que ha costado ese servicio. Parece mentira tener que explicarle estas cosas a un individuo que ha sido durante años presentador de un programa en una emisora católica como la Cadena COPE. Pero bueno, cegado como está por sus prejuicios, si yo -que soy católico- voy a la Seguridad Social a una consulta cuyo coste sea (pongo una cifra al azar) de 10 euros, a lo mejor Vidal piensa que esos 10 euros deben contar como ayuda a la Iglesia Católica. ¿La separación entre Iglesia y Estado que propone Vidal implicará que los católicos renunciemos a disfrutar de los servicios públicos que pagamos con nuestros impuestos? Pues ya puede esperar sentado.

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Réplicas de Bruno Moreno (Infocatólica) a César Vidal:

- César Vidal y el prejuicio anticatólico (XI): la Iglesia y la izquierda (más madera)
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (X): la Iglesia y la izquierda
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (IX): Iglesia y masonería
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (VIII): La Constitución de los Estados Unidos
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (VII): La separación de poderes
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (VIb): Asombrosa conspiración descubierta
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (VI): La mentira y el robo
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (V): El imperio de la ley
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (III): La educación
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (II): La prosperidad económica
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (I): El trabajo

(Foto: Libertad Digital)

Algunos ejemplos de lo que César Vidal omite en su serial anticatólico

Libertad Digital publicó el domingo una nueva entrega del serial anticatólico del presentador protestante de esRadio. Una vez más, César Vidal repite los tópicos, manipulaciones y falsedades que ha venido lanzando estos últimos meses y que hemos venido contestando Bruno Moreno desde Infocatólica y un servidor desde este blog. Pero no se queda ahí. A modo de ejemplo, esta vez Vidal culpa también a las raíces católicas de España de la reacción de una parte de los españoles tras los atentados del 11-M:

“O pertenecían a la izquierda, o se alineaban con los nacionalismos vasco y catalán o no podían perdonar al PP que no hubiera seguido el mandato del papa de no entrar en la guerra de Irak.”

Desde luego, la actitud de César Vidal hacia los católicos ya no se merece otra calificación que la de una obsesión que roza la paranoia. En su serie de artículos ha acusado a los católicos -seguramente el grueso de la audiencia de Libertad Digital- de ser poseedores de todos los defectos imaginables y culpables de los más variados males. Como he ido repasando aquí, en su obsesión anticatólica Vidal no ha tenido reparos en exculpar incluso a un antisemita furibundo como Karl Marx, el fundador del comunismo, de estar en el origen del antisemitismo de buena parte de la izquierda, para endosarle la culpa al catolicismo. De risa, en fin… El 10 de enero ya repasé aquí de forma exhaustiva hasta qué punto llega el prejuicio anticatólico de este señor: para él los peores defectos de la izquierda española no se deben a su condición de izquierda, sino a la influencia del catolicismo, como si en otros países no se diera en buena parte de la izquierda el mismo antisemitismo, el mismo odio a los Estados Unidos, la misma demagogia antibancaria y otras características ideológicas de la izquierda que César Vidal atribuye, en su paranoico serial, al catolicismo.

Esta vez, y ya que César Vidal se repite más que el conejito de Duracell, me he propuesto sacar a la luz algunas cosas que oculta en el retrato idealizado que hace del protestantismo frente a la visión demonizada que da del catolicismo. La pregunta a contestar es muy sencilla: ¿fue la Reforma tan idílica como la pinta el columnista de Libertad Digital, o esa “leyenda rosa” del protestantismo que vende Vidal se debe a una manipulación descarada de la historia?

Las brutales prácticas de la inquisición protestante que omite Vidal

El problema de confundir la historia con la propaganda es que basta un breve repaso a los hechos históricos para encontrar cosas que no encajan. A modo de ejemplo, Vidal hablaba anteayer de “la quema de herejes por la Inquisición” en contraposición a esa imagen idílica que ofrece de los países protestantes. Como otras veces, olvidó hablar de las numerosas víctimas de la persecución religiosa alentada por los reformadores y llevada a cabo en no pocos lugares por sus seguidores. Citaré sólo algunos casos a título de muestra:

  • Los miles de católicos y anabaptistas ejecutados por Enrique VIII de Inglaterra, el fundador del anglicanismo. Muchas de las víctimas de ese monarca absolutista murieron precisamente en la hoguera. El escritor estadounidense John Lawson Stoddard (nacido protestante, más tarde agnóstico y finalmente convertido al catolicismo) escribió en “Rebuilding a Lost Faith” (1922): Cuando Enrique empezó su persecución, había alrededor de 1.000 monjes dominicos en Irlanda, sólo cuatro de los cuales sobrevivían cuando Isabel subió al trono treinta años después.” Para que nos hagamos una idea de los métodos de ese monarca absolutista, el 4 de mayo de 1535 los religiosos cartujos Juan Houghton, Robert Lawrence (Prior de Beauvale) y Augustine Webster (Prior de Axhomle), el monje Ricardo Reynolds y el sacerdote Juan Haile fueron ahorcados y descuartizados en Tyburn. Esta misma suerte la correrían otros católicos durante el reinado de ese rey y durante los mandatos de sus sucesores.
  • Su breve sucesor, Eduardo VI de Inglaterra (sólo duró seis años en el trono) continuó esa práctica de quemar a los herejes católicos y anabaptistas. Estableció también otra serie de severos castigos para los discrepantes. En la ya mencionada obra, Stoddard señala: “En 1548, Eduardo VI, como jefe supremo de la Iglesia, ordenó que todo clérigo que no usase el Libro de Oración Común de la Iglesia de Inglaterra o que utilizase cualquier otra forma de oración sufriese el encarcelamiento ¡de por vida! Tres años más tarde lo extendió a los laicos, y la ley dice: “Si una persona presenta cualquier forma de oración o de ritos eclesiales, distintos de los establecidos en el Libro de Oración Común, sufrirá pena de prisión de por vida.” De hecho, los sacerdotes y muchos laicos se vieron obligados a adoptar el anglicanismo, o sufrir la muerte de tales formas que el hacha era la más misericordiosa.” Stoddard explica que entonces “convertirse en católico era cometer un acto de alta traición”, delito que se castigaba con una forma horrenda de tortura y ejecución conocida como “Hanged, drawn and quartered”, cuyo nombre describía el castigo: “ahorcado, estirado y descuartizado” (la misma ejecución que sufrió el caudillo escocés William Wallace). Por este brutal método de ejecución fueron asesinados más de un centenar de clérigos católicos en Tyburn, la capital británica de las ejecuciones.
  • Durante el reinado de Isabel I de Inglaterra la persecución a los católicos continuó y fue a mayores. En 1579 fue ahorcado el sacerdote católico Felipe Evans (hoy elevado a los altares). El 1 de diciembre de 1581 en Londres fue torturado y posteriormente ahorcado, destripado y descuartizado al mártir jesuita San Edmund Campion, que había animado a los católicos a permanecer firmes en su fe. Ese mismo año fue igualmente ejecutado, destripado y descuartizado San Alejandro Briant. En 1584 fue también ahorcado, destripado y descuartizado el maestro católico galés Ricardo Gwyn (hoy santo). En 1586 fue ejecutada Santa Margarita Clitherow por el “crimen” de acoger a sacerdotes católicos perseguidos; la tumbaron sobre una roca puntiaguda y situaron sobre su cuerpo una puerta en la que cargaron un peso enorme en piedras: tardó 15 minutos en morir. En 1585 la Reina firmó un decreto por el que se obligaba a todos los sacerdotes católicos a abandonar Inglaterra en un plazo de 40 días, bajo pena de ser acusados de traición (y por tanto ser ejecutados por el método del “Hanged, drawn and quartered”). En 1594 fue ahorcado, arrastrado y descuartizado San Juan Boste, y en 1595 corrió la misma suerte el mártir jesuita San Roberto Southwell. La lista de víctimas de la inquisición anglicana de Isabel I daría para varias entradas como ésta. Según cita Stoddard, ya en el siglo XIX el juez y escritor inglés Sir James Stephen calculó que se llegó a ejecutar a unos 800 católicos cada año.
  • Como ya comenté aquí el 13 de diciembre, ya en el siglo XVII se calcula que el puritano Oliver Cromwell -al que tanto ensalza César Vidal- envió a la muerte y a la esclavitud a unos 40.000 católicos irlandeses, ordenando ejecutar a sus sacerdotes.
  • El historiador alemán Johannes Janssen en su obra “Die Geschichte des deutschen Volkes seit dem Ausgang des Mittelalters” (La historia del pueblo alemán desde el final de la Edad Media) también señaló lo ocurrido en Augsburgo, la capital alemana del protestantismo: “En Augsburgo, en la primera mitad del año 1528, alrededor de 170 Anabaptistas de ambos sexos fueron encarcelados o expulsados” por orden del consejo de la ciudad, en manos de los luteranos. Janssen explica que algunos fueron “quemados a través de las mejillas con hierros candentes”, mientras que “muchos fueron decapitados” y “a algunos les cortaron la lengua”.
  • Ya en fecha más reciente, en 1780 estalló en Londres una revuelta anticatólica conocida como los Disturbios de Gordon, como reacción protestante a una ley propuesta en el Parlamento dos años antes para aliviar las graves discriminaciones legales que sufrían los católicos. Los católicos fueron atacados por las calles, y sus casas e iglesias atacadas: 700 personas fueron asesinadas.

Nada de esto ha sido incluido por César Vidal en sus artículos, tal vez para no empañar la idílica visión que ha dado de las naciones en las que triunfó el protestantismo.

Los violentos escritos de Lutero a favor de la represión de los herejes

Si uno busca los documentos de la época, parece que la visión idílica que da César Vidal de la reforma protestante se cae a cachos no sólo en el terreno de los hechos, sino también desde sus mismas fuentes doctrinales. Empecemos por los escritos de Martín Lutero. En su “Carta abierta sobre el libro duro contra los campesinos” (1525) Lutero escribió lo siguiente:

Si creen que esta respuesta es demasiado dura y que su solo fin es hacerles callar por la violencia, respondo que esto es verdad. Un rebelde no merece que se le conteste con razones, porque no las acepta. La respuesta adecuada en tal boca es un puño que haga sangrar la nariz. Los campesinos no quieren escuchar, no dejan que nadie les diga nada; sus oídos deben ser destapados a balazos, hasta que sus cabezas salten de sus hombros. Estos alumnos necesitan una varilla. El que no quiere escuchar la Palabra de Dios cuando se le dice con bondad, ha de escuchar al verdugo cuando éste llega con su hacha.”

Estas salvajadas no fueron un caso aislado en los alegatos de Lutero. En 1527 escribió esto en una carta a Georg Spalatin:

“Los hechos han demostrado que los hombres desprecian el Evangelio e insisten en ser obligados por la ley y la espada“.

Lejos de rectificar esa línea intolerante y violenta, en un panfleto publicado en 1536 Lutero escribió:

Los artículos de doctrina sediciosos deben ser castigados por la espada, sin necesidad de pruebas. En cuanto a los Anabaptistas, que niegan el bautismo en la infancia, el pecado original y la inspiración, lo que no tiene relación con la Palabra de Dios y con certeza se opone a ésta, las autoridades civiles también están obligadas a limitar y castigar sus falsas doctrinas. Tan solo piensen ¿qué desastre resultaría si los niños no fuesen bautizados? Además, los Anabaptistas se separaron de las iglesias y crearon un ministerio propio, lo cual es contrario al mandamiento de Dios. Por todo lo anterior, resulta claro que las autoridades civiles están obligadas a imponer un castigo corporal a estos agresores. También, cuando se trata de un sólo caso de defensa de algunos postulados espirituales, tales como el bautismo infantil, el pecado original y la separación innecesaria, entonces, llegamos a la conclusión de que, los obstinados sectarios deben de ser aniquilados.”

César Vidal también habla de la expulsión de los judíos de España en 1492. Sin embargo, olvida mencionar lo escrito por Lutero en su libro “Sobre los judíos y sus mentiras” en 1543, un panfleto furiosamente antisemita del que ya ofrecí algunas muestras aquí el 10 de enero:

“Pero, ¿qué sucederá si finalmente incendiamos las sinagogas de los judíos y les prohibimos que alaben públicamente a Dios, que recen, enseñen, y pronuncien el nombre de Dios? Seguirán haciéndolo en secreto. Si sabemos que lo están haciendo en secreto, es lo mismo que si estuvieran haciéndolo públicamente. Pues conocer sus actos secretos y tolerarlos implica que después de todo no son secretos, y entonces por esto nuestra conciencia no estará limpia ante Dios. De modo que debemos tener cuidado. En mi opinión el problema debe ser resuelto así: si deseamos lavarnos las manos de la blasfemia judía y no vernos involucrados en su culpa, debemos alejarnos de ellos. Deben ser expulsados de nuestro país.

El salvaje fanatismo de Juan Calvino

Tan brutal como Lutero fue otro de los más famosos reformadores, el francés Juan Calvino, bajo cuya responsabilidad fueron torturadas y ejecutadas docenas de personas bajo la acusación de herejía en la ciudad suiza de Ginebra. Uno de los asesinados fue el médico español Miguel Servet, que murió en la hoguera en 1553 por instigación directa de Calvino. A propósito de la ejecución de Servet, a comienzos de 1554 Calvino escribió un panfleto titulado “Defensio orthodoxae fidei, contra prodigiosos errores Michaelis Serveti Hispani”, en el que afirmaba:

Quienquiera que contienda ahora a sabiendas y de buena gana que es injusto matar a los herejes y blasfemos, incurre en su misma culpa. Esto no es impuesto por autoridad humana; es Dios que habla y prescribe una regla perpetua para su Iglesia.”

En su “Responsio ad Balduini Convicia” dirigida al eminente jurista calvinista François Baudouin, Calvino reivindicó la responsabilidad de la brutal ejecución de Servet, considerando que por ello la posteridad estaría en deuda con él:

“Servet sufrió la pena debido a sus herejías, pero ¿fue por mi voluntad? Ciertamente su arrogancia lo destruyó a él no menos que su impiedad. ¿Y acaso fue mío el crimen si nuestro Concilio, a mi pedido, de hecho, pero en conformidad con la opinión de las varias Iglesias, se vengara de sus blasfemias execrables? Dejen a Baudouin abusar de mí todo lo que él quiera, con tal de que, por el juicio de Melanchthon, la posteridad tenga conmigo una deuda de gratitud por haber purgado la Iglesia de tan pernicioso monstruo.

Ante semejante alegato, no es de extrañar que al año siguiente Baudouin renegara del calvinismo y se convirtiese al catolicismo…

El objetivo de Vidal: blanquear la historia de los países protestantes

Estas burradas no merecen ninguna mención por parte de César Vidal, que también ha silenciado el feroz antisemitismo de Martín Lutero, del que di aquí una muestra documental el 10 de enero. Y no han sido las únicas omisiones que ha hecho el presentador de esRadio en su empeño por vender una imagen idílica del protestantismo en contraste con un retrato deformado y satanizado el catolicismo. Ya he ido repasando en este blog como en ese empeño César Vidal ha tenido el tremendo cuajo de presentar como un luchador por la libertad a Oliver Cromwell, un dictador militar que suprimió el Parlamento, masacró a los católicos irlandeses y llevó a cabo la peor persecución religiosa que han sufrido los católicos de Irlanda en toda su historia. Vidal también ha tenido la enorme desfachatez de contraponer el protestantismo al absolutismo, pero como ya hemos visto en los países protestantes no sólo se dieron las monarquías absolutas, sino que además en su caso los reyes ostentaban el poder religioso además del poder civil, cosa que aún perdura en las monarquías británica, noruega y danesa. Y así con otras falsedades escritas por César Vidal en los últimos meses, falsedades que tenían un fin muy claro: blanquear la historia de los países protestantes.

Vidal omite también el trato dado a los nativos en Norteamérica

César Vidal dice: “desde la libertad, tenemos la obligación de honrar a nuestros héroes, pero no la de venerar a los que los sacrificaron por sus fanatismos en causas inútiles en el Centro de Europa o en la destrucción de culturas en Hispanoamérica.” ¿Se refiere quizás al fanatismo con el que Lutero aconsejaba aniquilar a los herejes? Y en cuando a la destrucción de culturas que él limita de forma muy sectaria a Hispanoamérica, ¿qué queda de los pueblos nativos de América del Norte? ¿Será que César Vidal no sabe nada del tratamiento brutal que recibieron esos pueblos a manos de los colonos protestantes ya desde los primeros asentamientos puritanos del siglo XVII? Porque mientras en la América española era muy frecuente el mestizaje entre colonos y nativos, en Norteamérica la colonización anglosajona y protestante registró episodios de auténtica limpieza étnica. ¿Y aún tiene Vidal la osadía de hablar de Hispanoamérica?

Roma pidió perdón por la Inquisición: César Vidal ni siquiera menciona los crímenes protestantes

En fin, un historiador con una pizca de honradez intelectual no establece una conclusión previa -la supuesta superioridad de los países protestantes en todos los ámbitos, por ejemplo- para a continuación plegar la realidad histórica a ese molde, recurriendo para ello a mentiras, manipulaciones y clamorosas omisiones. Pero si está mal que esto lo haga un historiador, es todavía más criticable que lo haga un tipo que se dice cristiano y que pretende mostrar a otros el camino a seguir en la fe. Como ya he venido señalando, la historia de los países católicos está llena de claroscuros… y la de los países protestantes también. ¿Será capaz de reconocerlo algún día César Vidal?

Por mi parte tengo que recordar que la Santa Sede ya ha pedido perdón de forma pública y solemne por la Inquisición y por el antijudaísmo de la Iglesia Católica en el pasado (sí, hablo de esa Iglesia que según Vidal “nunca se equivoca”), un gesto de honradez y de humildad que César Vidal tampoco ha mencionado en ninguno de sus artículos. Un gesto, por cierto, que algunos seguimos esperando de la monarquía británica y de otras monarquías protestantes cuyos titulares son también jefes de sus respectivas Iglesias, así como de los líderes espirituales de quienes se declaran herederos de personajes como los mencionados Martín Lutero y Juan Calvino. Sería bueno, al menos, que reconozcan hechos como los que he señalado en esta entrada, en vez de ignorarlos como si no hubiesen existido, que es lo que hace el presentador de esRadio. También espero que algún día César Vidal reconozca los crímenes que he señalado, ahora que es tan propenso a la autocrítica (es decir, a pedírsela a los demás), a menos que no haya entendido nada del pasaje del Evangelio de San Lucas:

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

Entradas relacionadas en este blog:

- César Vidal, el antisemitismo, la Iglesia Católica y el protestantismo
- La izquierda española, la Iglesia Católica y los olvidos de César Vidal
- César Vidal, el catolicismo, la libertad religiosa y la resistencia a la tiranía
- ¿Luteranos buenos, católicos malos?
- No somos tan diferentes: países en que son perseguidos católicos y protestantes

Réplicas de Bruno Moreno (Infocatólica) a César Vidal:

- César Vidal y el prejuicio anticatólico (XI): la Iglesia y la izquierda (más madera)
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (X): la Iglesia y la izquierda
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (IX): Iglesia y masonería
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (VIII): La Constitución de los Estados Unidos
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (VII): La separación de poderes
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (VIb): Asombrosa conspiración descubierta
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (VI): La mentira y el robo
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (V): El imperio de la ley
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (III): La educación
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (II): La prosperidad económica
- César Vidal y el prejuicio anticatólico (I): El trabajo

Otros enlaces relacionados:

- The Protestant Inquisition: “Reformation” Intolerance and Persecution, por Dave Armstrong (en inglés. Traducción al español aquí)
- John Calvin’s Advocacy of Capital Punishment and Persecution of Those Whom He Considers “Blasphemers” or Heretics (Catholics, Anabaptists, Etc.), por Dave Armstrong (en inglés)
- The Protestant Inquisition, en Catholic Apologetics (en inglés)
- Debate con César Vidal: catolicismo, trabajo y decadencia / Lutero y los judíos, por Pío Moa

(Foto: esRadio)

César Vidal, el antisemitismo, la Iglesia Católica y el protestantismo

Anteayer Libertad Digital publicó una nueva entrega del serial anticatólico de César Vidal. Nuevamente el presentador de esRadio trata de convencernos -cada vez más torpemente- de que la Iglesia Católica es la culpable de multitud de males y en concreto de los que afectan a España en casi todos los ámbitos. Esta vez Vidal se mete en un asunto, el del antisemitismo, en el que como protestante vuelve a tener ciertos olvidos.

Vidal, la Iglesia Católica y el trabajo: pillado mintiendo… otra vez

César Vidal empieza su nuevo artículo asegurando que “en lo que a objetivos de control social y mentalidad se refiere, las coincidencias son notabilísimas” entre la Iglesia Católica y la izquierda española. Para ello recurre a algunas falacias que ya ha lanzado -y que ya he replicado aquí- y saca a pasear otras nuevas. Lo curioso es que esta vez Vidal exculpa a la izquierda de los defectos de su franquicia española, que atribuye a la Iglesia Católica recurriendo para ello a manipulaciones tan grotescas que provocan risa entre el lector bien documentado. A modo de ejemplo, Vidal miente de la siguiente forma: “¿por qué la izquierda española coincide con la iglesia católica en su visión del trabajo como de una maldición divina que hay que rehuir? No es por ser de izquierdas ciertamente ya que, en teoría, el trabajo es para el marxismo el medio privilegiado que separa al simio del hombre.” Dejando a un lado la chiquillería de escribir “iglesia católica” en minúsculas (algo que uno se puede esperar de tipos como Ignacio Escolar, pero que sorprende en alguien que va de erudito por la vida), desmontar la trola que suelta Vidal es tan fácil como citar el Catecismo de la Iglesia Católica:

“El trabajo humano procede directamente de personas creadas a imagen de Dios y llamadas a prolongar, unidas y para mutuo beneficio, la obra de la creación dominando la tierra (cf Gn 1, 28; GS 34; CA 31). El trabajo es, por tanto, un deber: “Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma” (2 Ts 3, 10; cf 1 Ts 4, 11). El trabajo honra los dones del Creador y los talentos recibidos.

No es la primera vez que pillo mintiendo a César Vidal de una forma tan descarada. Ya lo he apuntado en otras réplicas a sus artículos (pongo los enlaces al final de esta entrada). Tampoco es la primera vez que Vidal, con todo descaro, levanta su discurso sobre esas falsedades. Esta vez lo hace para afirmar lo siguiente: La excepción se halla en España –u otras naciones semejantes en que la Reforma fue extirpada– donde el trabajo es visto como un castigo hasta el día de hoy.” Sólo le falta añadir que los cinco millones de parados que nos ha dejado Zapatero en herencia se sienten alegres de no tener trabajo, y que los demás les tenemos envidia. Vistas otras cosas que dice en su último artículo, le creo capaz.

¿Sólo la izquierda española despotrica contra la banca?

César Vidal también dice: “¿por qué la izquierda española se empeña en utilizar una demagogia antibancaria como si el sistema crediticio fuera el colmo del pecado?” No, ciertamente, por ser de izquierdas, ya que una conducta radicalmente distinta se percibe en otras izquierdas del norte de Europa.” Llegado a este punto empiezo a pensar que Vidal toma a sus lectores por tontos: ¿cómo alguien mínimamente documentado puede afirmar en serio que la izquierda española es única en su demagogia antibancaria? ¿A quién atribuiría Vidal estas palabras?:

“Una gran nación industrial es controlada a través de su sistema crediticio. Nuestro sistema de crédito está concentrado en manos privadas. El crecimiento de la nación, por tanto, y todas nuestras actividades están en manos de unos pocos hombres…”

¿Gaspar Llamazares, Cayo Lara, Willy Toledo, tal vez? No. Lo dijo en 1919 el presbiteriano Woodrow Wilson, vigésimo octavo presidente de los Estados Unidos y miembro del Partido Demócrata, lo más parecido que hay en ese país a la izquierda. Fue precisamente él quien creó una de las instituciones que más han hecho por hundir a ese país en la crisis actual: la Reserva Federal. Lo mismo ahora César Vidal trata de convencernos de que Wilson era católico y tenía sangre española…

Exculpa a la izquierda del antisemitismo y lo atribuye al catolicismo

A decir verdad, creo que está de más entrar a comentar uno por uno los tremendos disparates que suelta Vidal en esta nueva panfletada anticatólica. A modo de ejemplo, para Vidal el desastre educativo español, el desprecio por la propiedad privada, el antiamericanismo y otros vicios de la izquierda española no lo son “por ser de izquierdas”, sino por la influencia católica. La manía que le ha entrado a Vidal con los católicos empieza a recordarme a la que tienen otros que ven conspiradores judíos hasta en la sopa. Llevado por sus prejuicios anticatólicos, César Vidal está alcanzando un extremo tan esperpéntico que está dispuesto a liberar ideológicamente a la izquierda de toda culpa sobre los defectos de su rama española para atribuírselos a la Iglesia Católica. Y para ello recurre a elementos tan torpes como los que utiliza en el séptimo párrafo de su artículo.

En ese punto, Vidal afirma: “¿Por qué es la izquierda española históricamente tan antisemita? Pues tampoco por ser de izquierdas necesariamente.” Aquí sólo le ha faltado decir, por ejemplo, que la URSS en la que los judíos eran discriminados y perseguidos no era en realidad una dictadura socialista, atea y de izquierdas, sino una dictadura católica. Posiblemente dirá que las denuncias del Jerusalem Center for Public Affairs sobre el antisemitismo de la izquierda noruega se deben a que en ese país, mayoritaria y confesionalmente protestante, a lo mejor la izquierda es importada de la católica España. A lo mejor también cree que grupos terroristas de izquierdas tan variopintos como ETA, el Ejército Rojo Japonés, el Ejército Republicano Irlandés (IRA), la Fracción del Ejército Rojo y las Células Revolucionarias (Alemania), el Grupo Carlos (encabezado por Ilich Ramírez, alias Chacal) o las Brigadas Rojas italianas, que apoyaban la causa palestina y/o mantenían contactos y hacían favores criminales a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), lo hacían no por su antioccidentalismo o por su afinidad con el socialismo panarabista, sino porque estaban imbuidos de la perniciosa influencia católica española…

César Vidal olvida el antisemitismo de Karl Marx

El caso es que para respaldar su absurda tesis, el presentador de esRadio no tiene mejor ocurrencia que escribir lo siguiente: “Los judíos –comenzando por Marx– no pocas veces han tenido una presencia importante en la izquierda”. Es cierto que personas de raza judía -rara vez seguían practicando la religión de Moisés- militaron en la izquierda. Pero tiene gracia que Vidal mencione a don Karl, que es precisamente el mejor ejemplo para demontar el disparate de don César sobre la responsabilidad católica sobre el antisemitismo de la izquierda española. En agosto de 2010 escribí aquí una entrada entera dedicada al feroz antisemitismo de Marx. En su libro “Sobre la cuestión judía” de 1843 el fundador del comunismo escribió cosas tan dignas de un nazi como las siguientes:

“¿Cuál es el fundamento secular del judaísmo? La necesidad práctica, el interés egoísta. ¿Cuál es el culto secular practicado por el judío? La usura. ¿Cuál su dios secular? El dinero.

A lo mejor César Vidal se piensa que Marx era español y decía estas cosas por influencia católica. Pues no: don Karl nació en el seno de una familia judía alemana que se convirtió al protestantismo cuando él era un niño pequeño. Protestantismo que, por supuesto, abandonó Marx al hacerse adulto y abrazar el ateísmo. Obvia decir que ni el protestantismo ni tan siquiera el ateísmo tienen la culpa de los desvaríos ideológicos de Marx y de sus sangrientas consecuencias. César Vidal podrá culpar a la Iglesia de las tonterías que dicen tipos como Llamazares, pero no espere nadie que yo caiga en el mismo disparate.

También dice Vidal, en referencia al antisemitismo católico y a los esfuerzos de la Iglesia Católica por erradicarlo, que “en unos años no se puede disipar toda la miseria moral de siglos”. Yo no voy a afirmar que los católicos respondamos a la imagen idílica que César Vidal atribuye a las naciones protestantes, cuyos errores silencia y omite con tanto descaro. Los católicos hemos cometido muchos errores a lo largo de la historia, y me temo que los seguiremos cometiendo -errare humanum est-, y la propia Iglesia Católica ha pedido perdón por muchos de ellos (sí, esa Iglesia que César Vidal caricaturiza diciendo que “no se ha equivocado nunca, no se equivoca y no se equivocará”). Sí que parece que el presentador de esRadio ha olvidado cierto pasaje evangélico que suele servir de freno a la soberbia. Será eso lo que siendo protestante le lleva a tirar la primera piedra en un asunto como el del antisemitismo.

Un libro furiosamente antisemita de 1543 que inspiró a los nazis

Hay una obra muy interesante, publicada en 1543. En ella su autor se refiere a los judíos como “miserables y malditos”, habla de “las actividades ponzoñosas de los judíos” y advierte a los cristianos “para que no baje la guardia contra ellos”. El autor vierte expresiones como las siguientes:

aunque los judíos fueran siete veces, más ciegos de lo que son (…) los judíos son idiotas estúpidos (…) “los judíos provocan más y más la ira deDios con tales plegarias. Pues allí se alzan y difaman a Dios con una blasfema, avergonzante, e insolente mentira. Son tan ciegos y estúpidos que no ven siquiera las palabras que se hallan en Génesis 17 ni la totalidad de las Escrituras” (…) “Te aconsejo que no entres en sus sinagogas; allí todos los demonios te descuartizarían y devorarían.” (…) “este tema es incomprensible para los ciegos y endurecidos judíos. Hablar con ellos de esto es lo mismo que predicarle el evangelio a una cerda (…) cuídate de los judíos, sabiendo que donde sea que tengan sus sinagogas, no se encuentra otra cosa que una guarida de demonios en la que se practican maliciosamente y sinescrúpulos el envanecimiento total de uno mismo, la pedantería, las mentiras, la blasfemia, y la difamación de Dios y los hombres”.

¿Le suena esto a Vidal? El libro se titula “Sobre los judíos y sus mentiras” y su autor es Martín Lutero… La influencia de esos mensajes antisemitas sí que dio lugar a una “miseria moral de siglos”, que culminó en los crímenes más atroces que ha sufrido el pueblo judío en toda su historia precisamente en la tierra que vio nacer a Lutero. De hecho, los nazis se valieron de ese libro para su propaganda, reimprimiéndolo y distribuyéndolo en sus mítines. A modo de ejemplo, poco después de que los nazis incendiaron las sinagogas de toda Alemania en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 (la tristemente famosa “Noche de los cristales rotos”), Martin Sasse -Obispo de la Iglesia Luterana de Turingia- publicó un compendio de escritos de Lutero en el que el prelado aplaudía la quema de sinagogas señalando en su introducción: “el 10 de noviembre de 1938, en el cumpleaños de Lutero, las sinagogas arden en Alemania.” Muchos consideraron el citado libro de Lutero como el inspirador de esa espantosa jornada de persecución contra los judíos.

El recurso a esa odiosa obra fue tan frecuente por parte del nacional-socialismo que el dirigente nazi Julius Streicher lo utilizó el 24 de abril de 1946 cuando era juzgado en Nüremberg por crímenes de guerra: “Martín Lutero muy probablemente se sentaría en mi lugar en el actual banquillo de los acusados​​, si este libro fuese tenido en cuenta por la Fiscalía. En el libro “Los judíos y sus mentiras”, Martín Lutero escribe que los judios son crías de una serpiente y que se debe quemar y destruir sus sinagogas”, alegó Streicher en su defensa.

La Alemania nazi y la Alemania católica en dos mapas

Los siguientes mapas fueron publicados por José M. García Pelegrín en su libro “Cristianos contra Hitler” y que recogió Pedro Fernández Barbadillo el año pasado. El primer mapa muestra el reparto territorial de votos el Partido Nazi en las elecciones parlamentarias de julio de 1932, que dieron la victoria a Hitler. Las zonas marrones y naranjas se corresponden con los lugares de Alemania donde los nazis obtuvieron mejores resultados:

El segundo mapa muestra en tonos rojizos las zonas con mayor porcentaje de católicos en Alemania en junio de 1936:

La coincidencia es tan clara que creo que no hace falta comentarla. Sí que me parece conveniente dar algún apunte histórico. En su libro “La resistencia alemana contra Hitler”, una de las mejores obras que se han publicado sobre esa cuestión, la profesora Barbara Koehn escribe al respecto lo siguiente: “Ciertamente, la Iglesia protestante estaba, en un primer momento, muy a favor del movimiento político de Hitler. La mayoría de los pastores votaron por el DNVP, el partido aliado de Hitler, en las elecciones de enero de 1933, convocadas para constituir su gabinete.” La profesora explica también el enorme peso alcanzado por el brazo del Partido Nazi en la Iglesia protestante, la Glaubensgemeinschaft Deutscher Christen (Comunidad Religiosa de los Cristianos Alemanes), más conocida como Deutsche Christen (Cristianos Alemanes). Koehn apunta que en 1932 esa organización nazi-protestante alcanzó el 33% de los votos y escaños en las elecciones eclesiales de Prusia, “cuyos habitantes representaban un tercio de los protestantes alemanes”. En 1933 los Deutsche Christen duplicaron sus apoyos alcanzando “de un 70 a un 75% de los votos y escaños en las direcciones eclesiales regionales” de la Iglesia protestante alemana. Koehn comenta que sólo resistieron la embestida de los nazis tres Iglesias regionales protestantes, las de Baviera -zona de mayoría católica, por cierto-, Württemberg y Hannover.

La Rosa Blanca, un buen ejemplo que olvida César Vidal

Por supuesto, hubo protestantes -y católicos e incluso ortodoxos- alemanes en la resistencia alemana contra Hitler. El mejor ejemplo de ello fue la Rosa Blanca, un grupo clandestino en el que coincidieron jóvenes de esas tres confesiones, siendo la mayoría de ellos ejecutados por los nazis. Una hermosa y heroica coincidencia que no parece despertar el interés de César Vidal, empeñado como está en dividir a protestantes y católicos en buenos y malos, respectivamente. Hoy en día aún se repiten situaciones como la vivida por los chicos de la Rosa Blanca en la Segunda Guerra Mundial: católicos y protestantes son perseguidos por igual en no pocos países mientras César Vidal sigue con sus batallitas. Ante el drama que viven nuestros hermanos en muchos lugares del mundo, resulta muy frívolo dedicar tanto tiempo a demonizar al otro, como hace el presentador de esRadio.

Desde luego, César Vidal es muy libre de prescindir del mínimo rigor intelectual y de tirar por la borda buena parte del prestigio que se había ganado entre sus oyentes y lectores. A este paso esto sólo le va a importar a él y a quienes trabajan en los medios cuya audiencia espanta Vidal con sus sermones anticatólicos. Sería de agradecer, al menos, que se acordase de dedicar a los católicos y protestantes perseguidos alrededor del mundo aunque sólo sea una vigésima parte del tiempo y de los esfuerzos que dedica a caricaturizar a los primeros. A estas alturas ya no me atrevo a decir que así recuperaría a algunos de los oyentes desencantados que han -hemos- dejado de escucharle, pero al menos demostraría un buen sentido que cuesta mucho encontrar en unos artículos que provocan vergüenza ajena.

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(Foto: esRadio)

El prejuicio anticatólico deja en ridículo a dos diputados de UPyD en Twitter

La inquina de ciertos sectores políticos y mediáticos contra la Iglesia Católica a veces les juega muy malas pasadas. Ayer dos diputados de UPyD, Toni Cantó y Carlos Martínez Gorriarán, hicieron un estrepitoso ridículo en Twitter -como podéis ver en el blog de mi paisana Montse Doval- al fiarse de Joan Tardà y de una noticia panfletaria publicada por el diario Vozpópuli. En sus réplicas a ambos diputados, Montse dejó en evidencia que estaban opinando sin tener ni idea de cuál es la legislación vigente en lo tocante al IBI.

Toni Cantó hace seguidismo del independentista Joan Tardà

El primero en meter la pata fue Toni Cantó al enlazar una noticia de Público con unas declaraciones del diputado de ERC Joan Tardà en la que el independentista lanzaba una serie de cifras falsas que ya comenté aquí, como ésa procedente de un grupo ultraizquierdista según el cual la Iglesia recibe 10.000 millones del Estado; y en la cuenta los muy besugos meten la exención del IBI (que no es un ingreso), el dinero que paga el Estado a colegios concertados (que no se lo da a la Iglesia) y cosas por el estilo. Que Joan Tardà recurra a mentiras para atacar a la Iglesia no es raro: que un diputado madrileño de UPyD le haga seguidismo ya me choca más. Espero que Toni Cantó no acabe sosteniendo, por inspiración de Tardà, que la Guerra Civil española fue una contienda entre españoles y catalanes o que la provincia por la que fue elegido el de UPyD, Valencia, forma parte de los “Països Catalans”…

Gorriarán se deja llevar por una intoxicación de Vozpópuli

El que acabó pillándose los dedos fue Carlos Martínez Gorrirán al afirmar que “la exención de IBI es un privilegio fiscal de la Iglesia Católica a suprimir”, todo ello partiendo de una noticia de Vozpópuli -tendenciosa a más no poder- titulada “El recorte del PP no afecta al cepillo de la Iglesia Católica”. Dicha noticia sostiene la idea de que los recortes aprobados por el gobierno “tienen como excepción la financiación de la Iglesia Católica, que recibirá 13 millones de euros al mes”. El digital que dirige Jesús Cacho afirmaba también que “la Iglesia mantendrá su exención de tributar los bienes inmuebles mientras sube el IBI para el resto de contribuyentes”. Además, el citado medio intenta colar a sus lectores -y muchos tragan como pardillos- que “el gobierno ha dispuesto una asignación mensual de 13 millones de euros al mes para la Iglesia Católica que llegará –como mínimo– hasta el 30 de noviembre de 2013″. No conforme con demostrar su ignorancia en materia fiscal, Vozpópuli añade la siguiente pulla contra la Iglesia Católica: “Todos somos iguales ante los ojos de Dios… pero no ante los de Hacienda.”.

La legislación vigente exime del IBI a las entidades sin fines lucrativos

Desconozco qué asesores legales tienen el diputado Martínez Gorriarán y el diario Vozpópuli, pero para no hacer el ridículo en esta cuestión les bastaba con buscar el Artículo 15 de la Ley 49/2002, cuyo primer punto afirma lo siguiente: Estarán exentos del Impuesto sobre Bienes Inmuebles los bienes de los que sean titulares, en los términos previstos en la normativa reguladora de las Haciendas Locales, las entidades sin fines lucrativos, excepto los afectos a explotaciones económicas no exentas del Impuesto sobre Sociedades.” Por ejemplo también está exenta del IBI la Cruz Roja. Por cierto, que no he visto a Vozpópuli ni a Martínez Gorriarán arremeter por ello contra la Cruz Roja.

Es más: también disfrutan de esa exención a otras confesiones religiosas. La Ley 24/1992 en su Artículo 11.3 precisa los locales de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) que disfrutan de esa exención: lugares de culto y dependencias anejas, oficinas de las Iglesias protestantes que forman parte de esa Federación, y sus seminarios. La Ley 25/1992 establece otro tanto también en su Art.11.3 con la Federación de Comunidades Israelitas de España. Y la Ley 26/1992 indica las mismas exenciones para la Comisión Islámica de España. Tampoco he visto a Vozpópuli ni a Martínez Gorriarán arremeter por ello contra las citadas confesiones religiosas.

250 millones en 2011 y 159 en 2012, pero Vozpópuli protesta

Y ahora vayamos con el dinero. Si en Vozpópuli se hubiesen fijado en el extracto del BOE que ellos mismos publican (podéis descargároslo pulsando aquí; la parte en cuestión viene en la página 42), habrían observado que la cantidad que el Estado entregará a la Iglesia Católica lo hace “por aplicación de lo dispuesto en los apartados Uno y Dos de la disposición adicional decimoctava de la Ley 42/2006″. Podéis descargaros dicha ley pulsando aquí. Encontraréis esa disposición adicional en la página 75. En ella, el gobierno socialista estableció que destinaría a la Iglesia Católica una cuota asignada por “los contribuyentes que manifiesten expresamente su voluntad en tal sentido”. Dicho sea de otra forma: con arreglo a la ley, millones de españoles decidimos asignar libremente dicha cuota a la Iglesia Católica. Así pues, Vozpópuli no dice la verdad: no es el gobierno el que decide lo que recibe la Iglesia Católica: lo decidimos los contribuyentes. Lo que hace el gobierno es adelantar una cantidad a cuenta de la asignación del IRPF del año en curso, teniendo que compensarse a posteriori cualquier desfase por una u otra parte, como veremos más abajo.

Para que nos hagamos una idea, el año pasado la Iglesia Católica recibió libremente de 7.260.138 contribuyentes -entre ellos un servidor- un total de 249.456.822 euros. Fue el tercer año consecutivo que aumentaron los contribuyentes que decidieron marcar la casilla de la Iglesia -una libertad que no tenemos, por ejemplo, para decidir si queremos o no financiar a partidos políticos, sindicatos o asociaciones patronales-, pese a lo cual la recaudación bajó, debido a los efectos de la crisis. Si multiplicamos por doce meses la cantidad que indica el Real Decreto-ley 20/2011 al que hace referencia Vozpópuli nos sale que en 2012 la Iglesia recibirá 159.194.593,44 euros (Vozpópuli dice “156 millones”).

La Iglesia recibe un 36% menos de lo que recaudó su casilla en 2010

Seguro que en Vozpópuli saben restar y obtener porcentajes, pero por si la calculadora les vuelve a fallar les haré yo el trabajo: si esa cifra fuese definitiva, este año la Iglesia dejaría de ingresar más de 90 millones de euros respecto de lo que ingresó su casilla del IRPF en 2010, un 36,1% menos. Así pues, y teniendo en cuenta que el gobierno ha recortado sólo un 20% las ayudas a partidos, sindicatos y patronal (entidades que no tienen comedores sociales, ni atienden a enfermos, pobres y desamparados, ni otras obras sociales que aporta la Iglesia Católica a la sociedad), la Iglesia sería una de las entidades que más sufriría los recortes. Esto me lleva a extraer una conclusión clara a la vista de los datos que he expuesto: Vozpópuli no da pie con bola.

Vozpópuli metió la pata incluso al hablar de los plazos

Además, Vozpópuli habla de “una asignación mensual de 13 millones de euros al mes para la Iglesia Católica que llegará –como mínimo– hasta el 30 de noviembre de 2013. Esta parte me ha llevado a concluir que el redactor de dicha noticia no tiene ni puñetera idea de lo que habla. El citado real decreto ley afirma: Durante el año 2012 el Estado entregará, mensualmente, a la Iglesia Católica 13.266.216,12 euros. La fecha del 30 de noviembre de 2013 la saca Vozpópuli del párrafo siguiente, donde dice: “Antes del 30 de noviembre de 2013, se efectuará una liquidación provisional de la asignación correspondiente a 2012″. ¿Qué significa esto? Pues que en la fecha citada el Estado o la Iglesia tendrán que compensar a la otra parte si la cantidad recaudada mediante la casilla de la Iglesia Católica en el IRPF es mayor o menor, respectivamente, de la cantidad ahora asignada (vistas las cifras de recaudación de estos últimos años, me temo que el que tendrá que pagar la diferencia será el Estado). Lo que no tiene ninguna lógica es que el citado real decreto establezca “la liquidación definitiva antes del 30 de abril de 2013″, es decir, en una fecha anterior a la liquidación provisional. Esto es sin duda una errata: todos los años la liquidación provisional se hace el 30 de noviembre y la definitiva, el 30 de abril del año siguiente.

Dos diputados opinando sobre la legislación sin conocerla

En fin teniendo en cuenta todo lo expuesto, bien es cierto que el ridículo en el que puso Montse a los dos diputados de UPyD vino provocado, en buena medida, por fiarse estos de las trolas de otros. Eso sí, como advierte Montse, es bochornoso que dos miembros del poder legislativo opinen en público sobre la legislación sin conocerla. Me pregunto si esa misma actitud será la que tengan a la hora de votar leyes que afecten a nuestra vida diaria.

Especialmente grave es el caso del señor Martínez Gorriarán, que lejos de rectificar y disculparse, se dedicó a descalificar a los que sí se informan: “Lo vergonzoso es q alguien pretenda conocer TODA la legislación. Y estúpido!”, dijo en su Twitter. No sé qué me pasma más de quien muestra semejante actitud: el hecho de que sea profesor universitario, el hecho de que sea uno de los máximos dirigentes de UPyD o el hecho de que sea diputado y cobre un sueldo público pagado por todos los contribuyentes, incluyendo la ciudadana viguesa a la que menospreció ayer con tal respuesta. En fin, si éstos son los que van a regenerar las instituciones, sálvese quien pueda.

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César Vidal, el catolicismo, la libertad religiosa y la resistencia a la tiranía

El presentador de esRadio publicó ayer en Libertad Digital una entrega más de su serie dedicada a vendernos un paradisíaco mundo protestante frente a un vil y corrupto mundo católico, un empeño más bien maniqueo que podrá ser aceptable para quien no tenga otro afán que el mero proselitismo de su religión, pero que no resulta válido para quien aspira a un estudio serio y riguroso de la historia. En este sentido y como en sus anteriores artículos, César Vidal calla algunas cosas y afirma otras muy discutibles.

Un ejemplo lo tenemos en la teoría del tiranicidio. Vidal habla de Teodoro de Beza y de su libro “El derecho de los magistrados” que, como señala el presentador de esRadio, “justificaba la resistencia armada contra los tiranos”. También habla del manifiesto hugonote “Vindiciae Contra Tyrannos” de 1579 y del “A Shorte Treatise of Politike Power” (1555) de John Ponet, ambos textos también justificadores de la resistencia a la tiranía. Vidal niega, además, que hubiera algo parecido en la teología católica: “El derecho de rebelión se legitimaba en los reformadores sobre la base de la defensa de las libertades y no –como pretendían los jesuitas– para acabar con un monarca que fuera, por ejemplo, hereje.”

San Agustín justificó la desobediencia civil 1.000 años antes de Lutero

El caso es que una de las más famosas expresiones de desobediencia a la tiranía es la latina “mihi lex esse non videtur, quae iusta non fuerit” (no me parece que sea ley la que no sea justa). No la pronunció ningún teólogo protestante, sino que la escribió en su tratado “De libero arbitrio” Agustín de Hipona, declarado santo y doctor por la Iglesia Católica. Tampoco se escribió en el siglo XVI, sino en el siglo IV, casi 1200 años antes de los tratados protestantes que cita Vidal, y más de un milenio antes de que naciese Martín Lutero.

Otro teólogo escribió lo siguiente: “si la ley escrita contiene algo contra el derecho natural, es injusta y no tiene fuerza para obligar”. Tampoco lo dijo un teólogo protestante: lo escribió Tomás de Aquino -igualmente declarado santo y doctor por la Iglesia Católica- en su “Suma teológica” en la segunda mitad del siglo XIII, es decir, unos 300 años antes de los tratados protestantes que cita Vidal. Santo Tomás de Aquino también afirmó en su tratado “Del gobierno de los príncipes” lo siguiente: “si de derecho pertenece al pueblo el elegir Rey, puede justamente deponer, el que habrá instituido, y refrenar su potestad, si usa mal y tiránicamente del poderío Real. Ni se puede decir que el tal pueblo procede contra la fidelidad debida, deponiendo al Tirano, aunque se le hubiera sujetado para siempre, porque él lo mereció, en el gobierno del pueblo no procediendo fielmente, como el oficio de Rey lo pide, para que los súbditos cumplan lo que prometieron.” De hecho, este último tratado de Santo Tomás de Aquino que acabo de mencionar contradice la preocupación por la libertad que César Vidal atribuye en exclusiva a los reformadores: “¿cuánto más debemos entender, que merecerá más graves castigos el Tirano, que por todas parte roba a todos, y a todos procura quitar la libertad, y da la muerte a cualquiera que se le antoja?”, afirmaba el Doctor Angélico.

Los alegatos del jesuita Juan de Mariana contra la tiranía

En el mismo siglo de los tratados protestantes que cita Vidal, el teólogo jesuita Juan de Mariana abundaba en la doctrina expuesta por San Agustín y Santo Tomás de Aquino. Dice con César que los jesuítas justificaban el derecho de rebelión “para acabar con un monarca que fuera, por ejemplo, hereje”; curiosamente, ése fue el argumento puesto por los protestantes para deponer en 1599 al católico rey Juan III de Suecia, hijo de Gustavo Vasa, el instaurador del protestantismo en ese país. A decir verdad, Juan de Mariana escribió en Toledo -sí, en esa España que le parecía tan detestable a don César- en 1598 su tratado “Del rey y de la institucion de la dignidad real”, en el que planteaba que “es lícito sacudir el yugo de la tiranía, por medio de la justicia, de las leyes y aun por el de las armas“. También exponía su definición del tirano:Tirano es, pues, aquel que manda a súbditos que no le quieren; el que quita la libertad de la república con las armas; el que no mira por la utilidad del pueblo, sino que atiende sólo a su engrandecimiento y a entender el dominio usurpado”. ¿Lo habrá leído César Vidal?

Francia, Suecia e Inglaterra y tres tiranos protestantes

Precisamente a esos planteamientos tiranicidas de Juan de Mariana se atribuye, por ejemplo, las motivaciones que llevaron a François Ravaillac a asesinar al rey Enrique IV de Francia, un calvinista que se convirtió al catolicismo sólo para acceder al trono (es famosa su afirmación de “París bien vale una misa”, muestra de su falsa conversión e indicio, según algunos, de que siguió siendo un calvinista toda su vida). Dice César Vidal en su artículo de ayer: “Las naciones en las que triunfó la Reforma supieron siempre que el poder absoluto corrompe absolutamente.” Pues hablando de Enrique IV de Francia, que combatió en las filas de los hugonotes -los protestantes franceses- durante varias de las guerras de religión que asolaron su país en la segunda mitad del siglo XVI, fue él precisamente uno de los iniciadores del absolutismo francés, consolidado por su sucesor en el trono, Luis XIII. Fue Enrique quien aumentó el poder del Estado, dejó de convocar a los Estados Generales -lo más parecido que había en el país a un parlamento- y se afanó por controlar todos los resortes de la administración. En Suecia quien actuó como un déspota -aumentando sus poderes y los impuestos e imponiéndole al pueblo una religión protestante mal recibida en las zonas rurales del país- fue el ya citado Gustavo I, lo que le ocasionó una revuelta social en 1544. Y en Inglaterra el pionero del absolutismo, del desprecio al parlamento y de la concentración de poder fue Enrique VIII, justamente el creador de la Iglesia Anglicana. Por lo visto absolutistas malos-malísimos los había en todas partes, también en los países protestantes, contra la que afirma César Vidal.

Tocqueville, un liberal que no vio los EEUU tan idílicos como Vidal

Significativamente, y aunque llega con sus reflexiones hasta el siglo XIX, César Vidal no cita al pensador liberal francés Alexis de Tocqueville, que en su libro “Democracia en América” escribió lo siguiente entre 1835 y 1840:Cuando veo que el derecho y los medios de mando absoluto han sido atribuidos a cualquiera que sea el poder, llámese un pueblo o un rey, una aristocracia o una democracia, una monarquía o una república, yo digo que es el germen de la tiranía“. De su paso por los Estados Unidos, Tocqueville observó:

Lo que reprocho más al gobierno democrático, tal como ha sido organizado en los Estados Unidos, no es como muchas personas lo pretenden en Europa, su debilidad, sino al contrarío su fuerza irresistible. Y lo que me repugna más en Norteamérica, no es la extremada libertad que allí reina, es la poca garantía que se tiene contra la tiranía.”

Estados Unidos es uno de esos países en los que según César Vidal ha triunfado la Reforma (así lo expuso en su primer artículo de la citada serie para ensalzar el protestantismo), mientras que Alexis de Tocqueville era católico. Más abajo veremos algunas de las razones por las que Tocqueville pudo mostrarse tan crítico con lo que vio en EEUU.

La persecución anticatólica en la nada idílica Holanda calvinista

César Vidal, en su idílica visión de la Europa protestante, también hace otras afirmaciones muy cuestionables. Por ejemplo, dice: “En Holanda se optó directamente por una república con libertad de culto donde, por ejemplo, se otorgó asilo a los judíos que habían sido expulsados de España en 1492″. La afirmación tiene su gracia, teniendo en cuenta que la expresión más conocida de persecución calvinista contra los católicos es, precisamente, la Beeldenstorm holandesa, una ola de profanaciones, sacrilegios y destrucciones de lugares de culto católicos emprendida por los seguidores de Calvino en 1566. A modo de ejemplo, en la segunda mitad del mes de agosto de ese año, ya sólo en Amberes y Gante la Catedral, 8 iglesias, 25 monasterios y conventos, y 10 hospitales y 7 capillas fueron destruidos. En otros lugares las imágenes de los templos católicos fueron decapitadas o desfiguradas (podéis ver aquí una muestra que aún se conserva de los daños causados por los calvinistas en la Catedral de San Martín, en Utrecht). Numerosas obras de un enorme valor artístico fueron destruidas en una ola de odio y de violencia comparable a la desatada por los rojos durante la Segunda República y la Guerra Civil Española.

Vidal olvida citar la dictadura militar que instauró el puritano Cromwell

Vidal también habla del alzamiento del puritano Oliver Cromwell, sobre el que afirma: “Su intención no era una revolución que implantara la utopía sino que consagrara el respeto a derechos como el de libertad de culto, de expresión o de representación y de propiedad privada.” Lo que no dice Vidal es que Cromwell disolvió el Parlamento e instauró una dictadura militar. El dictador puritano también hizo una curiosa demostración de lo que entendía por libertad de culto y por respeto a la propiedad privada: en Irlanda prohibió la práctica pública del catolicismo, ordenó ejecutar a sus clérigos y mandó confiscar las propiedades de la amplia mayoría de los católicos (de ser propietarios del 60% de las tierras de Irlanda, los católicos pasaron a poseer sólo el 8% bajo el mandato de Cromwell). A los católicos se les prohibió residir en las ciudades, y finalmente envió a la muerte y a la esclavitud a 40.000 de ellos. En 1957 el anglicano Winston Churchill rememoraba la figura de Cromwell con las siguientes palabras: “Cromwell sigue siendo una figura odiada en Irlanda, su nombre está asociado con la matanza, la persecución religiosa, y la enajenación masiva de la comunidad católica en ese país. Asegura César Vidal que los soldados de Cromwell tenían una Biblia que “comenzaba señalando la ilicitud de los saqueos y continuaba manifestando, bíblicamente, la justicia de la causa de la libertad”. No lo pongo en duda. Lo que me pregunto es si llevaron esas mismas Biblias en sus expediciones militares por Irlanda…

La libertad religiosa en los países protestantes

El presentador de esRadio también menciona la Constitución Española de 1812, criticando la ausencia de libertad religiosa en la misma. La crítica es justa. En muchos países -también en los de mayoría católica- la libertad religiosa brillaba por su ausencia y eso es criticable. Lo injusto y lo también criticable es presentar a las naciones donde triunfó la Reforma como la antítesis de esa falta de libertad religiosa. Ya he citado el caso holandés y el caso de Cromwell en Inglaterra e Irlanda, cuyas atrocidades omite César Vidal. Pero hay más que añadir.

En la Inglaterra anglicana y en sus dominios (incluyendo Irlanda) hasta 1829 los católicos y los miembros de otras confesiones distintas a la anglicana no sólo no tenían derecho a votar; tampoco podían ocupar cargos públicos, recibir títulos de nobleza o ser miembros del Parlamento, pues tenían que jurar obediencia a la Iglesia Anglicana para poder hacerlo. Al funcionariado se le exigía, para poder ejercer su cargo, que negase el dogma católico de la transubstanciación, y se le obligaba a recibir los sacramentos anglicanos para verificar la sinceridad de su juramento.

En la Alemania de la Kulturkampf del protestante Otto von Bismarck la situación de la libertad religiosa tampoco fue nada idílica. Se prohibió a los sacerdotes emitir toda crítica al Estado bajo pena de cárcel. Muchos clérigos católicos acabaron en prisión y en 1872 la Compañía de Jesús fue expulsada del país. Paradójicamente, en esta ofensiva liberticida Bismarck -conservador y antiliberal- contó con la ayuda de los liberales alemanes y de ciertos elementos anticlericales. Las medidas bismarckianas contra los católicos incluyeron la prohibición a la Iglesia Católica de supervisar la enseñanza su propia religión, pasando ésta a la inspección del Estado, igual que la formación de los sacerdotes católicos. La presión y las prohibiciones de Bismarck, convertido en un dictador de facto , acabaron con la expulsión o salida del país de otras órdenes católicas: Redentoristas, Lazaristas, Padres del Espíritu Santo, Damas del Sagrado Corazón… Al mismo tiempo, e igual que haría Hitler con los Deutsche Christen para dividir y dominar a los protestantes, Bismarck apoyó legal, política y económicamente a los llamados Veterocatólicos, críticos con el Papa y con Roma, con los que pretendió -sin éxito, debido a su escaso número- establecer una Iglesia estatal católica sometida a los dictados del Estado alemán. La Kulturkampf bismarckiana se valió, en su ofensiva anticatólica, de la propaganda, la difamación y la calumnia para culpar a la Iglesia de Roma de todo tipo de males, propaganda cuyos ecos aún resuenan en ciertos ambientes anticatólicos y que ha venido intoxicando gravemente las relaciones entre católicos, protestantes y liberales durante décadas, intoxicación a la que hay que atribuir la aparición del panfleto “El liberalismo es pecado” del padre Félix Sardá y Salvany, publicado en 1884 (en pleno auge de la Kulturkampf anticatólica de Bismarck y sus aliados liberales alemanes), del que ya hablé aquí en 2007 y que citaba ayer César Vidal, pero aislándolo de su contexto histórico.

Los Estados Unidos habían florecido como democracia a finales del siglo XVIII, y durante el siglo XIX se fueron desarrollando de una forma no tan idílica como parece creer César Vidal. Los llamados WASP (siglas en inglés de “blanco, anglosajón y protestante”) se convirtieron pronto en la élite social del país, hasta tal punto que pasó un siglo y medio para que un católico, el demócrata Al Smith, llegase a candidato para la presidencia, y casi dos siglos hasta que pudo llegar el primer presidente católico a la Casa Blanca, el también demócrata John F. Kennedy; en ambos casos, tuvieron que afrontar campañas en las que recibieron duros ataques por la confesión a la que pertenecían. Ya en la primera mitad del siglo XIX habían empezado los actos de violencia y las agresiones a la libertad religiosa de los católicos, especialmente contra los inmigrantes irlandeses, a los que los llamados nativistas protestantes veían como un peligro para la pureza cultural y racial de su país. La aparición del Ku Klux Klan -compuesto en buena medida por blancos protestantes- tras la Guerra de Secesión agravó aún más el problema. El Klan no sólo dedicó su actividad a agredir a negros y a atacar y quemar Iglesias Baptistas: sus ataques se dirigieron también contra los católicos, a los que profesaba igual odio que a los afroamericanos. A modo de ejemplo de hasta qué punto llegó la situación, en 1936 fue pasto de las llamas el único templo católico de la ciudad de Royal Oak, en Michigan, una zona de amplia mayoría protestante.

También hubo iniciativas legales para restringir la libertad religiosa y de conciencia. En 1922 Oregón aprobó una ley para prohibir las escuelas católicas, ley derogada por el Tribunal Supremo tres años más tarde por considerarla anticonstitucional. A su vez, diversos Estados incluyeron en sus constituciones cláusulas para impedir a los que negasen la existencia de Dios el acceso al funcionariado (Texas, Arkansas, Maryland, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Tennessee) e incluso a los jurados populares (Arkansas y Maryland), requisitos que fueron derogados posteriormente por el Tribunal Supremo.

Dinamarca y Noruega habían sido católicas hasta que el rey Cristián III de Dinamarca, soberano de ambos países, ordenó la conversión de sus súbtidos al protestantismo en 1536, algo por lo que el propio Martín Lutero felicitó al monarca. Los Obispos católicos que se negaron a convertirse y a casarse fueron encarcelados -alguno de ellos hasta morir en prisión- o tuvieron que partir al exilio. Los bienes de la Iglesia Católica fueron confiscados y sus monasterios, disueltos. Algunas pequeñas comunidades católicas sobrevivieron durante dos décadas en lugares remotos de Noruega, hasta que sus miembros se convirtieron al protestantismo o huyeron del país. La Constitución noruega de 1814 (dos años después de la Constitución de Cádiz que critica César Vidal) afirmaba en su Art.2: “La religión evangélica luterana permanece como religión oficial del Estado. Los habitantes que la profesan tienen la obligación de educar a sus hijos en la misma. Los jesuitas y los monjes no se deben tolerar. Los judíos siguen siendo excluidos del acceso al reino.” El Art.93, además, reservaba los puestos de funcionarios para “los ciudadanos noruegos que profesan la religión evangélica luterana”. La prohibición del judaísmo no se levantó hasta 1851, la de los monjes hasta 1898 y la de la Compañía de Jesús hasta 1956.

En Suecia entre 1593 y 1741 la libertad religiosa en el país fue prácticamente inexistente: todos los suecos estaban obligados a pertenecer a la Iglesia de Suecia. En 1741 se abrió un poco la mano para admitir a anglicanos y a los miembros de las Iglesias Reformadas. La libertad de religión para los católicos llegó en 1781 y la de los judíos en 1782, si bien con notables restricciones. Hasta 1951 ningún ciudadano sueco de religión protestante tenía derecho a abandonar la religión estatal, a menos que lo hiciese para unirse a alguna de las escasas comunidades religiosas previamente aprobadas por el gobierno.

Reyes y a la vez líderes de las iglesias protestantes

A los citados ejemplos de mezcla entre Iglesia y Estado -algo que también se daba en los países católicos- hay que añadir un detalle más: la simultánea condición de rey y de líder religioso en ciertos países protestantes. En Inglaterra y Gales la reina Isabel II es la Suprema Gobernadora de la Iglesia Anglicana, título que han venido heredando todos los monarcas del país desde Isabel I, hace 400 años. A su vez, The Kirk, la Iglesia nacional de Escocia, no tiene a la reina como soberana, pero como la propia iglesia escocesa señala en su web, la monarca británica hace un Juramento de Adhesión en el que se compromete a “mantener y preservar la religión protestante y el Gobierno de la Iglesia Presbiteriana”. En Dinamarca y Noruega sus respectivos monarcas también son las máximas autoridades de las iglesias nacionales de ambos países.

El confesionalismo estatal protestante en la actualidad

En cuanto al status de la religión en ciertos países en los que triunfó la Reforma, a modo de ejemplo, esto dice la Constitución de Dinamarca:

  • “Artículo 4: La Iglesia evangélica luterana es la Iglesia nacional danesa y goza, como tal, del apoyo del Estado.”
  • “Artículo 6: El Rey debe pertenecer a la Iglesia evangélica luterana.”

Se trata de un texto que entró en vigor en 1915 y aún se mantiene vigente. Igual que sigue vigente la siguiente afirmación en la Constitución de Noruega: “La religión evangélica luterana debe permanecer como la religión oficial del Estado. Los habitantes que la profesan están obligados a educar a sus hijos en la misma.” Y siguiendo con más casos de países en los que triunfó la Reforma, esto es lo que dice la Constitución de Islandia: “La Iglesia Evangélica Luterana debe ser la Iglesia del Estado en Islandia y, como tal, será apoyada y protegida por el Estado.” En Suiza, la cuna del calvinismo, la Constitución en su Art.72 asigna a los cantones la reglamentación de las relaciones entre Iglesia y Estado. En el país hay 26 iglesias protestantes distintas, 24 de las cuales forman parte de la Federación de Iglesias Protestantes de Suiza. El catolicismo es la religión mayoritaria, pero sus zonas de influencia son las más montañosas, siendo las ciudades y los valles las zonas de dominio protestante, con lo cual ésta es también la religión dominante socialmente hablando en la Confederación Helvética. Esto se ha notado en las leyes relativas a la libertad religiosa: hasta 1973 la Compañía de Jesús estuvo vetada en el país, así como los monasterios y conventos. De los 23 cantones suizos, 9 tienen como religión estatal el protestantismo: Aargau, Basilea-Campiña, Berna, Glarus, Graubünden, Schwyz, Thurgau, Uri y Zurich. Paradójicamente, tres de ellos (Argau, Basilea-Campiña y Berna) mantienen de forma simultánea al catolicismo como religión estatal.

En Suecia el luteranismo fue la religión oficial del Estado hasta una fecha tan avanzada como el 1 de enero de 2000. A pesar de ello, la Iglesia de Suecia sigue ocupando un lugar preeminente. La Ley de Sucesión de 1979 aún obliga al monarca a ser protestante conforme a las Confesiones de Augsburgo de 1530, y excluye de la sucesión al heredero que no sea luterano.

En el Reino Unido el monarca, al ser cabeza de la Iglesia Anglicana, ha de ser miembro de la misma. Recientemente se iniciaron los trámites para revocar la prohibición de casarse con una persona católica que todavía pesa sobre el monarca; prohibición curiosa, pues el rey o reina de Inglaterra puede contraer matrimonio con una persona de cualquier religión… menos con un miembro de la Iglesia Católica. No obstante, esta reforma no contempla eliminar el requisito de que el monarca siga siendo protestante. Por otra parte, y aunque no hay ninguna ley que lo prohíba, en el Reino Unido es impensable que un no anglicano sea Primer Ministro, pues es el titular de este cargo el que designa a los Obispos de la lglesia Anglicana. Aunque ya había asistido a servicios religiosos católicos, el laborista Tony Blair -casado con una católica y cuyos hijos asisten a escuelas católicas- tuvo que esperar a abandonar el cargo de Primer Ministro para poder convertirse al catolicismo (antes era anglicano) en diciembre de 2007. Además de eso, la Cámara Alta del Parlamento británico -la Cámara de los Lores- reserva 26 de sus 725 puestos para los llamados Lores Espirituales, todos ellos elegidos entre los Obispos de la Iglesia Anglicana.

Una lupa a la cruda realidad frente a las idílicas generalizaciones

En fin, ésta es la realidad histórica de los principales países en los que triunfó la Reforma. Eso es lo que se aprecia cuando se aplica una lupa al pasado. El problema de hacer generalizaciones tan gruesas como las que ha firmado César Vidal en torno a esta cuestión es que basta acercarse al terreno de los hechos para contrastar los idílicos paisajes del protestantismo que pinta el presentador de esRadio con la cruda realidad. Cruda realidad que, por supuesto, también es aplicable a los países de mayoría católica. Yo soy católico y no tengo la menor intención de disfrazar la realidad para crear paraísos ficticios con fines proselitistas. En los países católicos se han cometido y se siguen cometiendo muchos errores, igual que en los protestantes. Negarlo no es sólo negar los hechos históricos y la realidad, sino negarse también a reconocer la propia naturaleza humana. Como bien escribe César Vidal, “el ser humano tiene una naturaleza corrompida por el pecado”. Lo que no es consecuente es decir eso y a la vez atribuir virtudes beatíficas a países enteros por el hecho de que en ellos ha arraigado la religión que profesa el columnista de Libertad Digital.

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No somos tan diferentes: países en que son perseguidos católicos y protestantes

Comentaba ayer aquí que hace dos meses docenas de católicos se manifestaron ante la Embajada de Irán para pedir la liberación de un pastor luterano. Aunque alguno intenta marcar distancias, la realidad es que católicos y protestantes tenemos mucho en común, y en esto incluyo la persecución de la que son objeto los miembros de ambas confesiones en no pocos lugares. Entre nosotros debería ser prioritario dejar las batallitas a un lado y dar apoyo a esos hermanos. Aquí os pongo sólo algunos ejemplos de lo que están soportando protestantes y católicos en ciertos países:

Arabia Saudí

25 de abril de 2005: 40 cristianos pakistaníes son detenidos en una vivienda particular por la Muttawa (la Policía religiosa islámica encargada de perseguir toda actividad religiosa no musulmana), durante una ceremonia religiosa conjunta entre católicos y protestantes en Riad (fuente: Compass Direct).

Bielorrusia

5 de julio de 2007: 19 católicos y protestantes detenidos por reclamar la libertad religiosa en el país, último vestigio dictatorial de la antigua URSS (fuente: Forum 18 News Service).

Birmania (Myanmar)

16 de octubre de 2011: Soldados del régimen dictatorial birmano, aliado de China, saquean y atacan a tiros un templo católico en Nam San Yang durante la celebración de una misa dominical, propinan patadas y agreden a culatazos a los católicos que asisten a la ceremonia y detienen al sacerdote Jan Ma Aung Li y a cuatro feligreses, tras lo cual les obligan a hacer una larga marcha forzada cargados con un enorme peso. Al regresar a su aldea, los detenidos encuentran sus casas incendiadas (fuente: Compass Direct).

9 de noviembre de 2011: Militares birmanos atacan un templo evangélico en el Estado de Kachin, torturan a su pastor y arrestan a 50 feligreses y les someten a trabajos forzados (fuente: CatholicCulture.org).

China

21 de julio de 2002: 30 católicos, entre ellos 25 niños, son detenidos por su actividad religiosa en el sudeste de China (fuente: Zenit).

12 de mayo de 2011: 49 miembros de la Iglesia Evangélica son detenidos por su actividad religiosa en la provincia de Weishi (fuente: Integridad.com).

Corea del Norte

La opacidad de esa brutal dictadura apenas permite dar detalles sobre la sanguinaria persecución que sufren los cristianos de todas las confesiones en ese país, la mayor parte de los cuales, según diversas estimaciones, son evangélicos, seguidos en número por los católicos. Ser sacerdote, asistir a un oficio religioso (siempre en la clandestinidad), así como poseer o repartir biblias son motivos de arresto, tortura, encarcelamiento e incluso ejecución. En octubre de 2006 el National Catholic Reporter, el principal periódico católico de Estados Unidos, denunció que “el catolicismo sobrevive en catacumbas en Corea del Norte”. Los evangélicos no lo tienen mejor: a mediados de mayo de 2010 la policía del régimen comunista irrumpió en una vivienda en la que se celebraba un servicio religioso, deteniendo a 23 miembros de una iglesia evangélica clandestina, en Kuwal-Dong, en la provincia de Pyonyang. Los tres líderes del grupo fueron condenados a muerte y fusilados (fuente: Agencia La Voz). En abril de 2011 la ONU dio a conocer que 50.000 de los 400.000 cristianos de Corea del Norte están encarcelados por su fe (fuente: Radio Vaticana).

Cuba

5 de diciembre de 2007: Un templo católico es asaltado por policía castrista, que irrumpe a golpes y lanzando gases irritantes durante una Misa en honor a Santa Bárbara, una de las principales fiestas religiosas del país. Cinco personas son detenidas (fuente: La Jornada).

9 de mayo de 2011: El pastor evangélico Morejón Soler, de la Alianza Cristiana en Cuba, es detenido y tratado como un criminal sin ninguna justificación (fuente: Noticia Cristiana).

Eritrea

9 de enero de 2005: 25 católicos son detenidos por participar en el ensayo de una boda en Asmara, la capital del país, sometido a un régimen socialista de partido único. La Policía también detiene a la novia y al novio. El mismo día 67 evangélicos son detenidos por participar en otra boda. Entre los encarcelados están los novios e incluso varios niños que participaban en la ceremonia (fuente: Compass Direct).

Irán

En el país conviven, teóricamente amparados por la Constitución de irán, minoritarios grupos cristianos que incluyen a diversas iglesias evangélicas y a católicos de tres ritos: caldeo, latino y armenio. En la práctica tanto católicos como protestantes viven sometidos a una tremenda falta de libertad religiosa. Para empezar, Irán es una teocracia islámica, así que toda expresión pública de una religión distinta a la musulmana es tomada como un pronunciamiento contra el régimen, y por lo tanto persiguen toda práctica pública de cultos que no sean el de la religión de Mahoma. Además, los creyentes no musulmanes tienen prohibido hacer sus ceremonias religiosas en farsi, el idioma oficial de Irán. En el caso de los católicos las ceremonias suelen hacerse en armenio o en siríaco (para los caldeos). Con esa medida el régimen islámico trata de impedir que las demás confesiones extiendan sus creencias entre la población musulmana. Por otra parte, y debido a la pena de muerte para la apostasía que contempla la ley islámica, los musulmanes conversos a otras religiones corren el riesgo de ser ejecutados si son descubiertos. Ese ha sido el caso del pastor evangélico Youcef Nadarkhani, del que ya os he hablado aquí. El resultado es que tanto los católicos como los protestantes están siendo empujados al exilio a millares.

Pakistán

12 de enero de 2001: El sacerdote católico Arnoldo Heredia es arrestado en Pakistán por manifestarse contra una ley sobre blasfemia contraria a la libertad religiosa (fuente: Zenit).

10 de noviembre de 2010: Asia Bibi, madre cristiana evangélica, es condenada a la horca bajo una falsa acusación de blasfemia (fuente: HazteOir.org).

Sudán

11 de septiembre de 2011: Funcionarios del gobierno dictatorial de Jartum acuden a Omdurmán y amenazan a los representantes de tres templos cristianos (dos evangélicos y uno católico) con derribarlos si continúan realizando sus ceremonias religiosas en ellos (fuente: Compass Direct).

Vietnam

26 de julio de 2011: El sacerdote católico y activista pro derechos humanos Nguyen Van Ly detenido y encarcelado en Vietnam (fuente: Amnistía Internacional).

29 de julio de 2011: El pastor protestante Guyen Hong Quang, de la Iglesia Menonita de Vietnam, sufre acoso, agresiones y detenciones a manos del régimen comunista por defender la libertad religiosa (fuente: Mundo Cristiano).

En fin, como ya supondréis, éstos que acabo de relatar son sólo una mínima parte de los sufrimientos que pasan nuestros hermanos en éstos y otros países. En algunos casos relatar todos los casos de persecución daría para completar cientos de entradas como ésta. Por mi parte espero que estos ejemplos sirvan para abrirles los ojos a quienes están empeñados en remarcar aquello que nos diferencia en vez de aquello que nos une.

¿Luteranos buenos, católicos malos?

El 4 de diciembre Libertad Digital publicó un artículo de César Vidal que ese diario ha mantenido en lo alto de su sección de Opinión toda la semana, incluso por encima de otros publicados días después. El sentido de ese artículo lo sintetiza bien el propio autor en el primer párrafo: España se quedó descolgada del regreso a una serie de valores recogidos en la Biblia que se tradujeron en aquellas naciones donde triunfó la Reforma en una nueva ética del trabajo, una superior cultura crediticia, una alfabetización acelerada, una revolución científica y un reconocimiento de la primacía de la ley”, asegura Vidal.

¿La mentira es lo que caracteriza a los que no somos luteranos?

Don César respalda esta idea poniendo varios ejemplos que me parecen muy chocantes. A modo de ejemplo, en el cuarto párrafo el conocido historiador y presentador de esRadio afirma: “Guste o no guste reconocerlo –en esto no pocos españoles son también tuertos y sólo dan importancia a las mentiras que les perjudican o que pronuncian los del otro lado– la mentira es una característica bien triste de las naciones en las que no triunfó la Reforma.” Cuando estudié filosofía me enseñaron que toda generalización es una injusticia, pues atribuye a la totalidad las características de una parte. Según la Wikipedia hay unos 73 millones de luteranos en un mundo con 7.000 millones de habitantes. Tesis del estilo de la mentira es una de las características de los 6.927 millones de seres humanos que no comparten mi religión me parecen bastante atrevidas, por ser suave en la calificación.

Lo que de verdad dice el Catecismo católico sobre la mentira

Lo paradójico del caso es que don César, por quien siento mucho respeto -algo que nunca ha empañado el hecho de que él sea luterano y yo católico- falta a la verdad a la hora de respaldar su insostenible tesis con las siguientes palabras:

“A lo mejor es verdad que la mentira carece de relevancia salvo en casos especiales como enseña el último Catecismo de la iglesia católica, pero no da la sensación de que el Dios que le entregó los mandamientos a Moisés pensara lo mismo.”

Tengo la sensación de que a don César se le ha escapado algún párrafo del Catecismo. Traigo estos cuatro que cualquiera puede leer en la web de la Santa Sede:

2483 La mentira es la ofensa más directa contra la verdad. Mentir es hablar u obrar contra la verdad para inducir a error. Lesionando la relación del hombre con la verdad y con el prójimo, la mentira ofende el vínculo fundamental del hombre y de su palabra con el Señor.

2484 La gravedad de la mentira se mide según la naturaleza de la verdad que deforma, según las circunstancias, las intenciones del que la comete, y los daños padecidos por los que resultan perjudicados. Si la mentira en sí sólo constituye un pecado venial, sin embargo llega a ser mortal cuando lesiona gravemente las virtudes de la justicia y la caridad.

2485. La mentira es condenable por su misma naturaleza. Es una profanación de la palabra cuyo objeto es comunicar a otros la verdad conocida. La intención deliberada de inducir al prójimo a error mediante palabras contrarias a la verdad constituye una falta contra la justicia y la caridad. La culpabilidad es mayor cuando la intención de engañar corre el riesgo de tener consecuencias funestas para los que son desviados de la verdad.

2486 La mentira, por ser una violación de la virtud de la veracidad, es una verdadera violencia hecha a los demás. Atenta contra ellos en su capacidad de conocer, que es la condición de todo juicio y de toda decisión. Contiene en germen la división de los espíritus y todos los males que ésta suscita. La mentira es funesta para toda sociedad: socava la confianza entre los hombres y rompe el tejido de las relaciones sociales.

Después de leer estos cuatro párrafos, ¿alguien puede sostener en serio que “la mentira carece de relevancia” para la Iglesia Católica?

La propiedad privada: echándole la culpa al semáforo

César Vidal también se refiere a la propiedad en los siguientes términos: Históricamente, el español no ha contemplado la propiedad privada como un derecho inviolable frente a los poderosos que es tanto más esencial cuanto más ayuda a proteger la libertad individual. Ésa es una idea neta y rotundamente protestante, surgida de las páginas de la Biblia, pero no ha arraigado jamás en las naciones donde no triunfó la Reforma.” De esto último, en fin, tendría que deducir que la siguiente afirmación es obra de algún teólogo protestante: “Infligir voluntariamente un daño a las propiedades privadas o públicas es contrario a la ley moral y exige reparación.” Pero resulta que no, que esto no es obra de ningún autor protestante, sino que aparece en el Catecismo de la Iglesia Católica (2409).

Es injusto atribuir a la Iglesia Católica las desobediencias a sus enseñanzas, mientras se hace lo contrario con el luteranismo. Es como si yo me salto a sabiendas un semáforo en rojo y atropello a alguien y resulta que le echan la culpa al semáforo…

¿Eran Isabel I de Inglaterra y Sir Francis Drake grandes católicos?

Pero bueno, asumiendo la tesis de César Vidal en lo relativo a la propiedad, quizás deberíamos suponer que Sir Francis Drake y otros piratas a los que la reina Isabel I de Inglaterra dio patente de corso eran, como dicha monarca, personas dominadas por una errónea idea católica sobre la propiedad privada. Tal vez Oliver Cromwell era un católico y por eso desposeyó de sus haciendas, en el siglo siguiente, a muchos miles de irlandeses que se negaron a abandonar su fe católica (vaya paradoja). En los dos siglos siguientes debieron ser católicas las autoridades coloniales que discriminaron a los irlandeses católicos -¿otra nueva paradoja?- en la compra y posesión de propiedades y en su herencia, haciendo que éstas pasaran masivamente a manos de protestantes, una tremenda falta de respeto por la propiedad privada seguramente atribuible a que allí no triunfó la Reforma protestante…

Pero no. Isabel fue la que consolidó la Iglesia de Inglaterra separada de Roma por su padre, Enrique VIII; Iglesia encaminada al luteranismo por su hermano Eduardo VI, que ordenó encarcelar e incluso mandar a la hoguera a muchos católicos que se negaron a someterse a la nueva religión del Estado; Iglesia, en fin, reafirmada en el luteranismo por la propia Isabel. El citado Sir Francis Drake, por cierto, era hijo de un granjero y predicador luterano. En cuanto a Oliver Cromwell era puritano, es decir, miembro del ala más radical del luteranismo. Y las autoridades coloniales que pisotearon el derecho de los irlandeses a su propiedad privada fueron inglesas y para más señas anglicanas. ¿Significa esto que debemos asociar el luteranismo con la piratería, el saqueo, las quemas de disidentes y la usurpación de propiedades? Pues claro que no. Errores y pecadores los ha habido en todas las religiones (y en la ausencia de ellas), y de esto no nos libramos ni católicos ni luteranos. Humanos somos y, por tanto, erramos y pecamos. Ésa es la triste realidad, señor Vidal.

¿Es el ateo y comunista Gaspar Llamazares un ejemplo de católico?

Lo que más me ha llamado la atención del artículo de don César es que para respaldar su tesis recurre a unas declaraciones de Llamazares tachando de “luterana” la política de ajustes de la Unión Europea. No he conseguido encontrar dichas declaraciones del excoordinador de Izquierda Unida, conocido ateo que ha dirigido contra la Iglesia Católica ataques de todo tipo. ¿Será ése un arquetipo del católico español para don César? El presentador de esRadio también se refiere a un sacerdote que apareció en una tertulia televisiva arremetiendo contra el capitalismo, y eso lo pone como un hecho que demuestra “la realidad de nuestras diferencias”. Esto es como deducir de la militancia comunista del Padre Llanos que los católicos somos unos rojos (borrando de un plumazo las condenas católicas contra el comunismo), o como tomar el ejemplo de los pastores luteranos de los Deutsche Christen para concluir, injustamente, que los protestantes son unos nazis (olvidando la crítica e incluso la resistencia al nazismo que sostuvieron muchos pastores y laicos luteranos).

¿Por qué no recordó César Vidal que hace dos meses docenas de católicos se manifestaron ante la Embajada de Irán para pedir la liberación de un pastor luterano? Desde este blog -e insisto, yo soy católico- he pedido la liberación de Youcef Nadarkhani sin esconder en ningún momento su condición de pastor evangélico, porque eso no me hace olvidar que es un ser humano como yo, pero que por su condición de cristiano habrá muchos que pasen olímpicamente de él, igual que hay quien pasa de los judíos agredidos por fanáticos antisemitas mientras desde blogs de católicos como éste se apoya a los hebreos agredidos. No me verá a mí dedicar entradas a marcar distancias con judíos y luteranos mientras se sigan produciendo estas cosas, desde luego. No me parece serio.

¿Remarcar lo que nos diferencia, o remarcar lo que nos une?

Precisamente hay que decir que con el señalado ya son seis artículos seguidos de don César dedicados al propósito de marcar distancias con los católicos. En fin, no le discuto su tenacidad a la hora de hacer proselitismo: es tan loable su dedicación como cuestionable es el método. Tampoco le discuto a César Vidal que así conseguirá algún nuevo fichaje para el liberalismo e incluso el luteranismo, pues es un hombre de brillante palabra aunque algunas de sus afirmaciones sean tan discutibles como las que he repasado. Ahora bien: por cada fichaje que consiga, ¿a cuántos estará espantando? Los comentarios del citado artículo pueden servir de muestra. Me quedo con uno firmado por Munzenbe ayer por la tarde:

En esos EEUU que Vidal tanto admira, católicos, protestantes sensatos y judíos unen fuerzas en las “culture wars” (aborto, familia, educación, etc.) frente a los progres. Buscan lo mucho que tienen en común, y ponen entre paréntesis lo que les separa. Es lo propio de los hombres de buena voluntad y de los cristianos que tengan dos dedos de frente.

Pero no, Vidal, tras haber conseguido notoriedad nacional y miles de lectores gracias a su paso por la emisora católica COPE, aguarda cucamente a salir de la misma para soltar “tó lo que lleva dentro”. Y lo que llevaba dentro resultó ser sectarismo anticatólico de la peor especie. ¡En lugar de estrechar lazos entre católicos y protestantes frente al enemigo común progre, a desenterrar polémicas estériles!

Por mi parte, tomo nota de lo que dice este señor. La Iglesia Católica ha tenido sus luces y sus sombras a lo largo de sus casi 2.000 años de historia; lo propio de una institución formada por seres humanos, el primero de cuyos Papas, además, cometió la vergüenza de negar tres veces a Cristo. Juan Pablo II y Benedicto XVI -y cito a éstos porque son los que yo he conocido desde que tengo memoria- han pedido perdón en varias ocasiones por los errores de la Iglesia como jamás lo había hecho ningún otro líder religioso. No hace falta que don César Vidal nos recuerde lo torpes que somos, pues ya lo sabemos. Por mi parte, conozco a excelentes personas que son luteranas y no le veo sentido a batallitas más propias del siglo XVI que del siglo XXI, por mucho que satisfagan a algunos católicos y a algunos luteranos que están tan preocupados por don César por resaltar lo que nos diferencia, en vez de lo que nos une. Yo tengo claro lo que me une al resto de los cristianos y a todas aquellas personas que, no siendo cristianas, comparten principios como la defensa de la vida y de la libertad, y desde luego no dedicaré ni seis artículos, ni tan siquiera seis líneas a remarcar diferencias con ellos. Haga el señor Vidal, por su parte, lo que le parezca.

De #AcampadaSol a #ChekaSol: impiden expresarse a los cristianos

Lo que veis en este vídeo ocurrió el 30 de mayo en la Puerta del Sol de Madrid, donde se mantiene desde hace tres semanas una acampada antisistema totalmente ilegal. Las imágenes hablan por sí solas.

Un grupo de cristianos evangélicos, llamado Kilómetro Cero, se reunió en la Puerta del Sol para difundir la palabra de Cristo como vienen haciendo todos los años desde 2002. Sin emplear megafonía, de forma pacífica y sin vulnerar la ley, el grupo de predicadores se expresó de forma alegre y sin faltar a nadie, cantando y tocando una guitarra. Los antisistema les dirigieron insultos, abucheos, silbidos e invitaciones a que se callaran y se fueran de la plaza: una muestra de lo que entienden por libertad de expresión. Desde Kilómetro Cero señalan: “Dentro de la miniciudad de Sol se encuentra todo tipo de “puestos” que tienen que ver con el tema de espiritualidad, como budismo, reiki y yoga. Sin embargo, parece que al cristianismo se le tacha de “sectario” y no se le permite ningún tipo de libertad.” Además, se preguntan: “Piden democracia real, pero ¿la están dando?”

El 15-M se tiñe de violencia e intolerancia

Hay que decir que el episodio que se muestra en este vídeono es la primera muestra de odio e intolerancia contra los cristianos que surge del movimiento del 15-M. Cinco días antes de grabarse estas imágenes fue noticia que en varias webs de dicho movimiento se estaba animando a la Policía a que “fundan a porrazos” a los jóvenes cristianos durante la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará este verano en Madrid.

Por otra parte, no es la primera vez que los miembros de la #AcampadaSol demuestran su desprecio por la libertad de expresión de quienes no opinan como ellos. A los actos de acoso y ataques a periodistas de medios críticos con esas acampadas hay que añadir la prohibición de grabar en ciertas zonas de la plaza (a pesar de ser una vía pública que los antisistema están ocupando ilegalmente desde hace ya tres semanas). Los comerciantes de la zona son reacios a hacer declaraciones ante los medios por miedo a las represalias de los acampados. Por si todo esto no bastase, la semana pasada la propia comisión de feminismo de la acampada denunciaba “agresiones sexuales” en el poblado chabolista en el que los antisistema han convertido la Puerta del Sol de Madrid.

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Moncloa ignora las preguntas sobre la condena a muerte de un cristiano en Irán

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Hace diez días me enteré por Rojobilbao de la condena a muerte de Youcef Nadarkhani, un pastor evangélico del norte de Irán, detenido por protestar por la islamización forzada de los niños cristianos. A Nadarkhani le han condenado por el “delito” de apostasía del Islam, que en ese país se paga con la muerte. El 8 de octubre, en el acto de constitución de la Comisión Internacional contra la pena de muerte, impulsada por España, Zapatero había declarado que la lucha contra la pena de muerte es “el mejor reflejo” de su política exterior. Lejos de creérmelo, me decidí a apelar a esa supuesta sensibilidad especial del presidente del gobierno acerca de la pena capital, y el 31 de octubre envié a @desdelamoncloa un tuiteo preguntando si pensaban hacer algo ante la condena a muerte de Nadarkhani.

Nueve tuiteros reenviaron esa pregunta. A los dos días aún no habíamos recibido respuesta, así que el 2 de noviembre volví a enviar mi pregunta. Esta vez, pensando en que quizá en el gobierno estarían ocupados con cosas más importantes -aunque me pregunto cuál lo es si hablamos de salvar una vida-, decidí esperar un poco más. Pasaron siete días y nada. Así que ayer envié mi pregunta otra vez, con idéntico resultado: silencio absoluto por parte de La Moncloa. Ni en la web de La Moncloa ni en la del Ministerio de Asuntos Exteriores he encontrado el menor rastro de comentario o reacción alguna de nuestro gobierno frente a la condena a muerte de ese pastor cristiano.

El tuiteo que envié las tres veces a @desdelamoncloa fue éste:

Youcef Nadarkhani será ejecutado en Irán por ser cristiano: http://bit.ly/c5qIPA ¿Vais a hacer algo?

Contestar a esa pregunta era muy sencillo. Bastaba con un “sí”, aunque mintiesen como tienen por costumbre. ¿Es que la vida de un ser humano no les merece siquiera el esfuerzo de teclear dos míseras letras? ¿O quizás esa indiferencia se debe a que Nadarkhani es cristiano? Somos muchos los que nos oponemos a la pena de muerte sea cual sea la religión, ideología u opiniones del reo. Desde este mismo blog he ido informando del caso de la iraní Sakineh Mohammadi Ashtiani, condenada a muerte por una acusación de adulterio. Sakineh es musulmana, pero su vida para mí tiene el mismo valor que la del cristiano Nadarkhani: ambos son hijos de Dios y -por tanto- hermanos míos. Me pregunto si el gobierno socialista de Zapatero puede decir lo mismo, porque a la condena de Sakineh sí que se ha referido, pero sobre la condena de Nadarkhani ni siquiera contesta.

Para terminar: esta noche he enviado a @desdelamoncloa una nueva pregunta sobre Asia Bibi, una cristiana de Pakistán que tras ser presionada por varias mujeres musulmanas para renunciar a su fe, respondió diciendo que Jesús había muerto en la cruz por los pecados de la humanidad y preguntando qué había hecho Mahoma por ellas. Eso le ha costado ser condenada a muerte por “blasfemia”. ¿Obtendré con esta pregunta al Twitter oficial de La Moncloa el mismo nulo resultado que con las tres que hice sobre el pastor Youcef Nadarkhani?