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Aborto y religión

por Javier Pueyo Usón en profesionalesetica

Se puede pensar en un primer momento que el ir contra el aborto deba ir unido a profesar una fe determinada.

Las personas creyentes en Dios, sea cual sea su religión, saben que el aborto es un mal y todavía no conozco fe alguna que lo apruebe A veces podemos pensar que sólo los católicos defienden la vida del no nacido. No es verdad, las iglesias ortodoxas y protestantes, el judaísmo, el islam, sostienen las mismas razones y religiones tan apartadas de nuestra mentalidad y del Antiguo Testamento, como el budismo o el hinduismo también lo condenan.

A lo largo de la historia, el cristianismo siempre ha visto a Dios como autor y señor de la historia y la Iglesia piensa que el Estado debe proteger la vida humana de cualquier modo que sea. Sobre cuándo el feto era persona ha habido muchas teorías, pero ese problema ya no existe hoy.

Hoy día, a la luz de la razón y de la ciencia (genética, fetología biología) moderna y objetivamente hablando, todo ser humano vivo desde el momento mismo de la fecundación del óvulo femenino es esencialmente un ser humano. Tiene 46 cromosomas, 23 provenientes del hombre y 23 de la mujer. En ellos se contiene la información hereditaria, que acompañará a la persona hasta su muerte, y que le hace un ser único e irrepetible. Allí se contiene su sexo, su futura altura, el color de su piel, de los ojos, del pelo y entre muchos caracteres, su temperamento. El doctor Liley, el padre de la fetología, dice sobre el feto: «es sensible al dolor, al tacto, al frío, al sonido y a la luz. Le da el hipo y se chupa el dedo. Se duerme y se despierta. Finalmente determina la fecha de su nacimiento, pues, indiscutiblemente, el comienzo del parto es una decisión tomada unilateralmente por el feto». (A case against abortion, Witcombe& Toms Ltd, 1971)

Por tanto el aborto voluntario es un homicidio perpetrado contra un ser inocente e indefenso, querámoslo o no.

Lo que antes declaraba la fe, hoy lo confirma la ciencia. Es perfectamente compatible ser agnóstico y estar a favor de la vida del no nacido, porque más que cuestión de opinión, es cosas de información, información que, desgraciadamente, los medios de comunicación no nos dan.

DECLARACIÓN DE ZARAGOZA

Los representantes de organizaciones nacionales e internacionales, defensoras de la vida, la familia y la dignidad humanas, provenientes de diferentes partes del mundo, reunidos en Zaragoza del 6 al 8 de Noviembre del 2009, en el IV Congreso Internacional Provida (CIP), en continuidad con los CIP realizados en Madrid, Lima y México, nos dirigimos a:

Todos los Gobernantes, Legisladores, Magistrados, médicos y parteras; líderes políticos y religiosos; intelectuales, educadores y comunicadores sociales; Organizaciones de la Sociedad Civil; padres y madres de familia; y a todas las personas de buena voluntad, como responsables naturales de la promoción de los Derechos Humanos.

CONVENCIDOS QUE:

1. Está científicamente comprobado que la vida humana comienza con la fecundación del ovocito. En esa primera célula humana (cigoto), se encuentra no sólo todo el programa genético del desarrollo de ese ser humano, sino también la capacidad de realizar por sí mismo dicho progreso, como lo muestra experimentalmente la fecundación extracorpórea.

2. Se dice que lo peor que le podría suceder a una madre sería la muerte de su hijo. No es así. Lo peor que le puede suceder a una madre, es hacer matar voluntariamente a su propio hijo. Aún cuando algunas lo nieguen de momento, decidir la muerte de su bebé les provoca un sentimiento de culpa y una herida imposibles de borrar.

3. Los seis millones de muertes “legales” en los campos de concentración nazi, constituyen el delito internacional de genocidio. Parecía la violación más flagrante de los derechos humanos que registra la historia.

4. Sin embargo, los más de ochocientos millones de muertes, provocadas hasta el momento mediante abortos “legales”, en los países del mundo que lo han autorizado, constituyen un delito de lesa humanidad que, por su número y extensión, proponemos se denomine a partir de ahora como mega-genocidio.

5. Además de estar “legalizado” en muchos Estados, el mega-genocidio es fomentado -a veces de modo directo y en ocasiones utilizando eufemismos-, por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y sus agencias; los organismos multilaterales de crédito; ciertos organismos internacionales, como la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF), IPAS, las Fundaciones Rockefeller, Ford, Bill y Melinda Gates, Soros, etc.; el actual presidente de los Estados Unidos de América y la burocracia de la Unión Europea; entre otros grupos de poder global.

6. Por otra parte, hacen “invisible” y aumentan el número de víctimas del mega-genocidio, diversos contraceptivos capaces de matar seres humanos en sus primeros días de vida –por ejemplo, impidiéndoles anidar en el útero materno-, tales como: dispositivos intrauterinos, píldoras postcoitales, pastillas anticonceptivas de uso sistémico, inyectables o implantes subdérmicos. Además, en estos últimos años se está promoviendo el aborto, dispensando la droga misoprostol, en especial en los países donde el aborto es ilegal, todo ello con la connivencia de las autoridades sanitarias. Finalmente, diversas prácticas de fecundación artificial, donde según las estadísticas más fiables, sólo nacen poco más del 4% de los embriones –seres humanos- producidos; provocan un número difícilmente determinable de víctimas.

7. Toda sociedad que tolera con indiferencia el mega-genocidio del aborto –sea quirúrgico o químico-, ha perdido hasta el más elemental signo de humanidad, y será proclive a vulnerar de modo violento otros derechos humanos de sus ciudadanos.

A ELLOS LES EXIGIMOS QUE SE OBLIGUEN A

1. Promover soluciones racionales, siempre respetuosas de la vida, para las necesidades humanas, tales como:

  • Propiciar acceso y atención calificada del embarazo, parto, puerperio y el recién nacido.
  • Articular con la sociedad civil instituciones que atiendan a las embarazadas en situación de conflicto, para ayudarlas a superar sus problemas y, de ese modo, llevar una maternidad plena de gozo.
  • Promover y financiar programas que fomenten la castidad antes del matrimonio, y la fidelidad dentro de él.
  • Ejecutar programas para fortalecer la familia basada en el matrimonio heterosexual, y la educación de la juventud en las virtudes, y en el auténtico significado de la feminidad y la masculinidad.
  • El embarazo no es una enfermedad; por lo tanto el control de la natalidad, nunca podrá ser una política sanitaria.

2. Hacer respetar toda vida humana, desde la concepción/fecundación/fertilización, hasta su muerte natural. Reconocer la personalidad jurídica de todo ser humano, desde el instante inicial de su existencia; y siempre obrar en consecuencia.

3. Punir y eliminar toda práctica abortiva, eugenésica, eutanásica, o que manipule la vida humana, cualesquiera sean los medios utilizados para ello.

4. En los supuestos de no punibilidad de los atentados contra la vida humana, jamás podrán considerarse “derechos” de nadie, ni practicarse en el sistema sanitario. Ningún médico o personal de salud podrá ser obligado, bajo ningún concepto, a matar a ningún ser humano. En cualquier caso la práctica de un aborto –aunque no sea punible-, implicará una falta deontológica inhabilitante.

5. Quitar la personería jurídica a toda entidad que –directa o indirectamente-, promueva el mega-genocidio.

NOSOTROS NOS COMPROMETEMOS A

1. Promover todas las organizaciones de la sociedad civil, cuya finalidad sea la:

  • Visibilización y atención del síndrome post-aborto.
  • Centros de ayuda para la mujer.
  • Centros de orientación familiar.
  • Difusión de la enseñanza de métodos naturales de reconocimiento de la fertilidad humana.
  • Difusión de un enfoque humanista de la sexualidad, basado en una educación en virtudes y para el amor.
  • Promover la adopción como opción digna para las madres en situación de embarazo inesperado y para los niños por nacer.

2. Vigilar de manera permanente el grado de observancia del derecho a la vida. Denunciar públicamente a quienes violen este derecho fundamental, en especial si son funcionarios públicos o políticos en campaña electoral.

3. Articular actividades con “Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia”, constituida en Santiago de Chile, recogiendo la Declaración de Lima de nuestro II CIP.

4. Promover la cancelación de la pena de muerte por aborto, en el ámbito de la ONU y los organismos regionales. Promover una Convención Internacional que tutele la vida de todo ser humano, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.

5. Crear y promover partidos políticos que tutelen la vida humana, desde su inicio y hasta la muerte natural.

6. Hacer revocar democráticamente los mandatos de los funcionarios públicos, que participen de modo directo o indirecto en el mega-genocidio del aborto, la eugenesia o la eutanasia; y hacerles responder jurídicamente por tales actos.

7. Patrocinar gratuitamente demandas de las mujeres víctimas del mega-genocidio del aborto, para que obtengan un justo resarcimiento de sus daños, contra el Estado y demás responsables de sus padecimientos.

En los participantes de este Congreso, que adhieren a esta Declaración, están representadas las siguientes Naciones: Alemania, Argentina, Austria, Canadá, Chequia, Chile, Colombia, Costa Rica, Croacia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Francia, India, Gran Bretaña, Irán, Irlanda, Italia, México, Nicaragua, Noruega, Perú, Polonia, Sudáfrica, Suecia y Venezuela.

Zaragoza, 8 de noviembre de 2.009.

Poder, puedes. ¿Quieres parar el aborto?

1 - No existe el derecho a matar, existe el Derecho a Vivir

Muévete para frenar la nueva ley del aborto. El proyecto ha llegado a las Cortes y te necesitamos. Buscamos ideas y activistas dispuestos a desarrollarlas. Danos la tuya.

¿Qué quieres que hagamos en los próximos meses para que los diputados oigan tu voz?

Pincha aquí para dejarnos tus ideas

El proyecto de ley del aborto ha llegado a las Cortes. Los trámites y debates en Comisión y en Pleno llevarán cierto tiempo. Según una estimación del diario ABC, la votación decisiva no se producirá antes de marzo o abril de 2010, como muy pronto. Tenemos tarea por delante, para intentar parar esta reforma inconstitucional e inhumana. La sociedad española se ha movilizado como nunca a favor del derecho a vivir y del derecho a ser madre.

Los ciudadanos estamos más activos y mentalizados contra el aborto, que en ningún otro momento histórico. Es hora de que el clamor cívico llegue a los escaños de los diputados y senadores. Hazles saber que en el debate sobre el aborto, el voto decisivo es el tuyo. Poder, puedes. ¿Quieres?
Tenemos un montón de ideas para que los diputados y senadores sepan y, sobre todo, sientan de cerca la Opinión de la mayoría de la sociedad, cada día de los próximos meses.

Queremos conocer las tuyas. Danos ideas para influir en los legisladores que van a votar el proyecto de ley del aborto. ¿Qué quieres hacer durante la tramitación del proyecto legislativo? ¿Qué quieres que hagamos juntos? Tú pon ideas y entra en acción. Nosotros buscaremos la forma de desarrollarlas.

¿Quieres hacer algo a favor del derecho a vivir y no sabes cómo ponerlo en práctica? Cuéntanos tu iniciativa y nosotros estudiaremos cómo ponerla en práctica. No dejes que 350 diputados decidan cuándo empieza y cuando acaba la vida de un ser humano. No dejes que otros decidan por ti en el debate sobre el aborto. El voto final, el voto decisivo, es el tuyo. Puedes frenar este proyecto injusto y, sobre todo, puedes conseguir que tenga un coste político para quienes lo promueven y respaldan. Muévete por el derecho a vivir, ahora más que nunca.

Para poder participar, debes registrarte primero como usuario del foro. Puedes hacerlo aquí.

A por el millón, por Nacho Arsuaga

Publicado por Nacho el Miércoles 4 de Noviembre de 2009 en Vida

¿Qué harías con un millón?

Te diré lo que haría yo: buscar unas cuantas cajas vacías, llenarlas cuidadosamente, alquilar una furgoneta o, mejor, pedirle a mi amigo Álvaro que vuelva a prestarme su monovolumen, ir a La Moncloa y entregárselo todo al señor Presidente.

¡Hala, majete! Aquí tienes un millón.

Sí, como lo oyes. Yo quiero un millón para Zapatero. Estoy hablando, claro, de un millón de firmas.

Un millón de ciudadanos como tú, que promueves el derecho a vivir y el derecho a ser madre frente a la violencia del aborto. Un millón de “Síes” a la Vida que son, también, un millón de “Noes” a un proyecto de ley que instituye el poder del Gobierno, de cualquier Gobierno, para decidir cuándo empieza y cuándo acaba la vida de un ser humano.

Seguramente recordarás que el pasado 12 de junio presentamos 375.000 firmas en el Congreso de los Diputados y en el Palacio de La Moncloa. Desde entonces, han seguido entrando firmas en nuestra sede, y acabamos de alcanzar las 500.000. Ahora, queremos llegar al millón, y necesitamos que nos ayudes a conseguirlas.

Necesitamos reunir 500.000 firmas antes del próximo 31 de diciembre, para sumar un millón de firmas por la vida y contra el aborto en 2009.

Está chupado. La mayoría de la sociedad no quiere más aborto y rechaza el proyecto de ley enviado por el Gobierno a las Cortes. No te costará conseguir, incluso, la adhesión de simpatizantes del PSOE. Uno de cada cuatro, según los sondeos, no aprueba la reforma emprendida por el señor Rodríguez Zapatero.

Queda mucho por decidir en las Cortes, donde se encuentra actualmente el proyecto legislativo. Queda mucho por hacer para conseguir que la voz de la mayoría, tu voz, sea oída alto y claro por los diputados y senadores.

El éxito de la manifestación del pasado 17 de octubre ha redoblado el compromiso de HazteOir.org y de Derecho a Vivir con el objetivo de parar esta reforma inconstitucional y aberrante. Los ciudadanos tienen poder para ser escuchados. Poder para cambiar las cosas. Poder para que los políticos rectifiquen.

Usa ese poder para una buena causa. Podemos frenar este proyecto legislativo; de hecho, estamos más cerca de conseguirlo y hemos despertado más conciencias contra el aborto que nunca.

Descarga el formulario pinchando aquí.

Monta una mesa en tu ciudad y pide firmas. Muévelo entre tus amistades, compañeros de trabajo o de clase, familiares,… Si organizas una quedada para recoger firmas, no olvides anunciarlo en nuestra sección de eventos, aquí.

Pídenos material para repartir (trípticos, gorros, pegatinas, banderolas, balconeras…) y te lo enviamos sin coste alguno al lugar que nos indiques.

Recuerda: hay que llegar al millón de firmas recogidas en 2009. Ya hemos entregado 375.000 y tenemos otras 125.000 firmas. Necesitamos otras 500.000 firmas antes del 31 de diciembre.

Ayúdanos a conseguir este nuevo récord por el derecho a vivir. Sigue acompañándonos en esta hermosa aventura de la libertad.

Bájate ahora el formulario y envíanos las firmas que recojas cuanto antes, y en todo caso antes del 20 de diciembre de 2009, a:

HazteOir.org | Derecho a Vivir
Calle José Rodríguez Pinilla 23
28016 Madrid

¡A por el millón!

El “derecho” a poseer esclavos

Por monseñor Francisco Gil Hellín, arzobispo de Burgos

(ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito monseñor Francisco Gil Hellín, arzobispo de Burgos, con el título “El ‘derecho’ a poseer esclavos”.

* * *

Aunque parezca extraño, todavía no está lejos la época en la que poseer otros seres humanos se veía tan normal como poseer cabezas de ganado. Más extraño es, si cabe, que esta postura se defendiera en un país tan avanzado como los Estados Unidos. Sin embargo, así ocurría bien entrado el siglo XIX, concretamente hasta poco antes de 1860.

En efecto, en aquel momento la aceptación de la esclavitud era asumida por los sureños de los Estados Unidos de cualquier clase y condición. Hasta el extremo de que, a partir de la década de 1830, el servicio de correos se negaba a distribuir en el Sur folletos que propugnasen la abolición de la esclavitud. Sólo los integrantes de un pequeño sector, llamados «abolicionistas» eran partidarios de acabar con una lacra social tan brutal. Éstos eran tachados de extremistas por la mayor parte de la sociedad.

En aquel momento, la política de los EE.UU estaba dominada por dos partidos: los Demócratas y los Whigs. El partido Demócrata era el gran defensor de la esclavitud y acaparaba el poder en los Estados del Sur. En el otro partido había dos tendencias: unos eran partidarios de la esclavitud y otros eran abolicionistas. Estos se desgajaron de los Whigs cuando en 1854 la disposición Kansas-Nebraska Act autorizó extender la esclavitud a los nuevos territorios incorporados a la Unión. Surgió así el partido Republicano.

Los Republicanos rechazaban no sólo la extensión de la esclavitud a los nuevos territorios sino que eran partidarios de que ese «derecho» no existiese en ningún Estado. Los esclavistas los tachaban de «republicanismo negro». Quien haya visto la película «Dioses y generales» quizás recuerde el estribillo de una canción muy pegadiza que empezaba con «!Viva, viva. Por los derechos del Sur. Viva!». Esta canción ensalzaba la bandera azul con una estrella blanca en el centro, que sirvió de distintivo en muchos campos de batalla a las fuerzas confederadas durante la Guerra de Secesión.

De hecho, cuando el republicano Abrahán Lincoln, un abolicionista, llegó a la Presidencia en 1861, los demócratas sureños iniciaron la secesión, con el argumento de que el nuevo gobierno pretendía arrebatar sus «derechos» -es decir: que quería abolir la esclavitud- a los estados del sur. Fueron necesarios cuatro años de guerra para acabar con un levantamiento armado, que invocaba palabras como «derechos» y  «libertad» para defender una brutal forma de opresión. Porque eso era y es la esclavitud.

Hoy la historia se repite. Pero no sólo en los Estados Unidos sino en todo el Occidente, incluidas Europa y España. También hoy se habla de «derechos» y de «libertad» para matar a los niños aún no nacidos, sobre todo, si son deficientes. Que eso es el aborto. España lidera esta postura, como lo demuestra la ley que actualmente está en curso para ser aprobada por el partido gobernante y con el asentimiento de muchos votantes del partido de la oposición.

Una minoría cada vez más numerosa, integrada por hombres y mujeres de diversos colores políticos y religiosos, sostiene la misma postura de quienes se oponían a la esclavitud en los estados sureños. Como ellos, también son tachados de «extremistas» y enemigos de la libertad. No importa. Llegará un día -pienso que está cada vez más cercano- en el que se verá la degradación ética de una sociedad que mata a sus hijos en el seno de sus madres. Y los abortistas de hoy se avergonzarán de haber militado en ese ejército. Como se avergüenzan hoy los que lo hicieron en el nazismo. ¡La verdad siempre termina imponiéndose a la impostura! Como en el caso de la esclavitud.