Intereconomía es maniquea y “se ha despojado de la postura dialogante o templada de los años 90, para profesar sin rubor una determinada ideología”. Así lo ve Fernando Tría de Bes, profesor asociado del Esade y especialista en innovación y creatividad, según se define a sí mismo, que no es poco narcisismo el suyo.
El artículo de Trías de Bes, publicado en el suplemento Dinero de La Vanguardia, no es del todo malo, pues viene a decir que ese canal de televisión de la era digital consigue muy buenas audiencias con 100 metros cuadrados de estudio.
Pero a reglón seguido empieza a cargar contra la supuesta ideología maniquea del grupo y allí Trías de Bes demuestra que no sabe de ideologías, o tal vez no está al día, y llega a afirmar que después de años de televisión analógica moderada ahora llega la ideológica. ¿Por qué piensa Trías que los canales analógicos han sido moderados? Lo piensa porque él vive en un contexto de ideología radical mayoritaria. Tan mayoritaria que no se oyen voces discordantes. Si Trías abriera un poco los ojos podría criticar al Esade, del que vive, por organizar algo tan impotable como un congreso mundial de empresarios gays. Pero ya digo, en un contexto de disparate colectivo, muchos de sus integrantes se consideran sensatos y dialogantes. Ocurre como el rey que iba desnudo. Todos le adulaban, y pobre del que no lo hiciera. Tuvo que ser un niño el que proclamara la verdad.
Alguien nos tenía que decir que ya está bien de ecología, de cambio climático, de peste aviar, porcina, de gripe A. De enseñarnos tías desnudas o semidesnudas como si fueran diosas, de vender que los homosexuales son los tipos más simpáticos del panorama y los que creen en el matrimonio y la familia unos amargados. Ya está bien de presentar al Benedicto XVI como un viejo que vive del dogma y que solo sabe excomulgar. Ya está bien de piropear las nalgas desnudas y criticar a los que procuran vestir bien. Alguien tenía que decirlo y esta vez le ha correspondido a Intereconomía.
Santi Ferreres Illa



CARLOS PALOS “Vivimos unos momentos históricos”, titulaba el último boletín de Radio María. Y explicaba que se han presentado a todos los concursos para obtener licencias sin obtener ninguna, excepto en Madrid, pero con la crisis, algunas empresas de comunicación están vendiendo sus frecuencias a bajo precio: “justo lo que necesitamos”.
Hartazgo de Estado, de políticos, de burócratas… Necesitamos libertad para organizarnos, para ser competitivos en economía y en muchos otros aspectos de la vida. El Estado nos ha empobrecido económica, cultural y socialmente. Pero cada vez somos más conscientes y buena prueba de ello es la victoria del no en el referendum de la Diagonal. No haga usted nada, no nos moleste con proyectos increíbles, déjenos vivir en paz… han gritado los ciudadanos. 
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