Tag Archive for '25 V'

25 febrero, 25 de marzo y 26 marzo: tres citas imprescindibles en defensa de la vida y la familia.

Viernes 25 febrero (y 25 de marzo), 20:30 horas. Concentración 25 V. Calle Viladomat 158, esquina calle Aragón, a las 20:30 de la noche.

Sábado 26 de marzo, 12 horas. Manifestación en Madrid. De Cibeles a Puerta del Sol. Aspira a ser el acto central del Día Internacional de la Vida en España.

Sábado 26 de marzo, Barcelona, en Avenida Gaudi frente a Sagrada Familia como en el resto de concentraciones de las demás ciudades.

Domingo 27 marzo, 17 horas. Sagrada Familia de Barcelona. Acto central  del día mundial de la vida en Cataluña.

Comentario: Son tres encuentros en defensa de la vida que suponen tres apuestas diferentes y complementarias.

La concentración 25 V reúne a un grupo de esforzados defensores de la vida que se sitúan ante una clínica abortista para rezar el rosario. Hace frío, es de noche, el lugar feo, hay que estar mes a mes y, además, el acto no encuentra, de momento, todo el reflejo que merecería en los medios de comunicación. Pero es una respuesta adecuada, tozuda y un tanto numantina ante un mal que amenaza con desestabilizar la entera sociedad y al que no venceremos con dos pancartas paseadas un domingo apacible.

Hay que felicitar a Efrén Pablos, de la Asociación Cruz de San Andrés, a los responsables de Hazteoír en Cataluña, a Mossén Pagés, encargado de la pastoral de sordomudos, a Derecho a Vivir de Barcelona, que gracias a los trabajos de Tania Fernández, encuentra un espacio concurridísimo en facebook, al partido Familia y Vida y a unos cuantos tenaces que amenazan con repetir y repetir la concentración hasta el final de sus días. Un acto que tiene réplica en casi todas las ciudades españolas y en otras muchas del planeta. Una apuesta muy interesante, de la que tenemos que seguir hablando.

El acto de Madrid ha sido convocado de manera unitaria por las distintas plataformas con peso en la capital de España. No dudamos que será un éxito: Madrid cuenta con un núcleo duro de buenos cristianos que acuden disciplinadamente a las convocatorias callejeras, de manera que la calle, en Madrid, tiene un claro sabor cristiano. El ambiente festivo y positivo de las últimas concentraciones y la respuesta entusiasta del público ha facilitado que el movimiento en defensa de la vida tenga una cara cada vez más amable en todo el territorio. Enric Juliana, responsable de La Vanguardia en Madrid, ha sabido captar la proyección de este movimiento ciudadano en crónicas inolvidables. Gracias a Juliana, el rotativo barcelonés, sin dejar de ser esa amalgama de tendencias que le caracteriza, está sabiendo describir el alcance de la actuación de los buenos discípulos de Benedicto XVI.

También tenemos que felicitarnos efusivamente por el acto de la Sagrada Familia, convocado por la diócesis de Barcelona y las asociaciones que integran el Pacto por la Vida i la Dignidad, encabezado por Miró i Ardévol, auténtico catalizador de la conciencia cristiana en Cataluña en los últimos años, en su vertiente moderna y laical, profesional, más allá de aires excesivamente nacionalistas y postconciliares que ya empiezan a ser historia. Cinco meses después de la visita del Romano Pontífice, el templo se encamina a ser un gran referente en favor de la familia.

Se podría argumentar que tiene poco mérito reunir 6000 personas en la Sagrada Familia. De acuerdo, el mérito es de Antoni Gaudí. Pero ¿quién era Gaudí sino un genio nacido de un corazón cristiano lleno de amor a la familia humana y a la Sagrada Familia de Natzaret? Barcelona y Cataluña empiezan a dar una respuesta unitaria y entusiasta a favor de la familia después de un largo período de zozobras. La razón habrá que buscarla en diversos factores entre los que se encuentra, además del “embrujo Gaudí”, el reciente viaje Benedicto XVI a Barcelona y la creciente unidad de los obispos catalanes en torno al Papa y en torno a un proyecto reevangelizador de la sociedad.

En fin, ahora que Cameron anuncia que desea devolver el protagonismo de la sociedad en la prestación de servicios, algunos sectores de nuestra sociedad parecen maduros. Cae el Estado y llega una nueva responsabilización de la ciudadanía, que despestará de su letargo, asumirá tareas solidarias, y conseguirá que cada vida sea una vida con mayúsculas, digna de ser vivida y digna de ser transmitida.

Carlos Palos