Así pues, nosotros podemos acercarnos y vivir esta realidad o seguir nuestro libre albedrío y andar sin rumbo conviviendo impunemente con la injusticia, la maldad, la guerra, el odio, la pereza, el egoismo, etc.
La puerta siempre está abierta.
Carlos Prieto Hernando
Así pues, nosotros podemos acercarnos y vivir esta realidad o seguir nuestro libre albedrío y andar sin rumbo conviviendo impunemente con la injusticia, la maldad, la guerra, el odio, la pereza, el egoismo, etc.
La puerta siempre está abierta.