Archivo Mensual de Septiembre, 2008

Aborto: las libertadoras

Navegando por las mil páginas pro-aborto que hay en Internet cabe sacar unas cuantas conclusiones:

1º - La realidad de lo que es un aborto no se aborda en ninguna de estas páginas. Ni se ponen de manifiesto los hechos con ningún rigor científico ni se informa en absoluto acerca de la carnicería que se va a producir en la realidad.

2º - No se ponen los acentos sino sobre las supuestas “ventajas” que para uno de los sujetos implicados se derivan del aborto. Por supuesto que el derecho del padre a serlo ni se contempla. Los inconvenientes que el aborto entraña para la madre ni se mentan: y no hablamos sólo de lo que es la intervención en sí y los riesgos reales que como toda intervención qiurúrgica conllevan, sino que lo más grave que es la auténtica agonía post-aborto que a muchas mujeres las acompaña hasta la tumba, no se habla ni se hablará jamás de ella en esos foros y páginas.

3º - La vida del hijo, pese a resultar suprimida radicalmente como resultado absolutamente seguro de tal intervención (puede que el padre ni sepa que lo vaya a ser ni le apetezca serlo; puede que la madre, extrañamente no sufra consecuencia alguna…) - la muerte del hijo, insisto, único resultado seguro, no se analiza en absoluto. Esto que es la consecuencia esencial (sin feto muerto no hay aborto), elemento resultante indispensable de todo aborto, simplemente no se contempla. Extraño análisis…

Y estas son las “libertadoras”. Las que te van a liberar son las que te ocultan aspectos importantísimos que toda mujer debería conocer. ¿Cómo es posible decidir libremente si la decisión no resulta informada? Lo que es más, selectivamente se ocultan aspectos esenciales de la cuestión, empujando a las personas a “tomar la única decisión razonable”, según los criterios que exponen. No exponen toda la verdad para coadyuvar a que las personas tomen decisiones informadas: no, sólo exponen una pequeña parte de lo que hay, con toda intención.

Y ¿qué interés puede tener otro en que una mujer aborte? Pues vamos a ver qué hay tras “las libertadoras”. Cabría citar:

- los grupos de elcologismo radical, para quienes el planeta está superpoblado y que no atreviéndose a proponer el exterminio en masa de un par de miles de millones de seres humanos (en el bien entendido de que se trate de exterminar a otro, no a ellos mismos que están para “salvar el planeta”), porponen y defienden el aborto libre como modo de controlar la natalidad. De lo contrario el desarrollo no será “sostenible”.

- los grupos ultramarxistas, de acuerdo con quienes la familia no debe existir. Sólo existe el individuo y el Estado, entendido el individuo como poco más que un número pero jamás considerado en su maravillosa individualidad como ser humano único e irrepetible. De la negación de la más elemental condición de ser humano, por tanto ser libre y digno, de las personas, nacen dos consecuencias inmediatas: la primera de ellas es la del control de la producción de nuevos seres humanos de reemplazo para los que se mueren (o son suprimidos por resultar ya inservible so excesivamente gravosos para el Estado. ¿Nos suena de algo?) Y la segunda es la de la licitud de la supresión de la vida en gestación pues nada vale la vida humana, la de cada persona, ser especialísimo e irrepetible y ante todo, hijo de Dios para los creyentes y para quienes no crean, congénere suyo, con los mismos derechos a la vida que quien está tomando la decisión de suprimirlo o de que proceda su supresión.

- después tenemos a las feministas radicales. Nuestras amigas las libertadoras por excelencia que no están nada dispuestas a que nadie tome una decisión libre y plenamente informada. No, no: las libertadoras te ofrecen su solución o su solución, que debes aceptar incondicionalmente dando palmas con las orejas. Este feminismo radical se da la mano por supuesto con las defensoras de la ideología de género, para quienes lo mismo es un hombre que una mujer y de lo cual se sigue que las relaciones homosexuales son idénticas a las heterosexuales. Voy a ser cruel… ¿qué tal el caso de la lesbiana celosa porque una mujer que a ella le gusta y tras la que va está esperando un hijo de un hombre, ah, terrible competencia contra la que ella poco puede hacer? ¿Qué tal la situación en que una mujer cruel, malvada y amargada sólo desea hacer daño a otras, y sabiendo muy bien los traumas que se quedan, por puro placer recomienda vivamente a otras que aborten? porque el mal existe, y esta es una forma muy femenina de hacer daño: sutil, sibilina y muy eficazmente.

Bien… estos son algunos de nuestros pro-abortistas. Vamos a ir sacándolos del discurso. ¿Quiénes quedan? ¿Y por qué quedarían?

Aborto: repugnante machismo

Sí, no acusemos sólo a las mujeres de lo que está pasando. Tenemos, en torno al asunto de aborto, unas buenas dosis de repugnante machismo que convendría empezar a poner por las claras.

Tal machismo oprea principalmente en dos sentidos. El pirmero de ellos es el de aplaudir con las orejas el llamado “aborto libre”, esto es, la ley de plazos (que siempre corren el riesgo de ampliarse hasta llegar a la libertad total). Tal machismo es propio del hombre que de “macho” tiene más bien poco. Es una criatura mema, voluble, que com la abeja Maya va de flor en flor, incapaz de tener nada serio en su vida y por supuesto incapaz de nada que valga la pena como ejercer de padre y sacar adelante a su hijo junto a su madre. O sea, estamos ante el tipo “corto”: el que sólo es capaz de la “primera fase” del proceso ( y por lo general bastante mal). Su capacidad se limita a lo que puedes obtener en una clínica sólo que aquí tienes una muestra de lo que genéticamente da de sí la raza. Pero poco más.

Estos son los hombres a los que les parece tan bien el aborto. Para que no se note que se debe precisamente a unas gravísimas carencias suyas de hacerse cargo de su prole, a una manifiesta incapacidad personal, pues lo disfrazan de “respeto por la libertad de la mujer”. ¡¡Me mondo!!

Luego viene el otro tipo: el que al hilo del debate sobre el aborto ha visto la ocasión para volver a meter a la mujer en casa y con la pata quebrada. Sí, sí, disciérnase el tipo de entre los defensores pro-vida porque existe. La paternidad es de lo poco que justifica su “dominio” sobre una mujer, de la que son incapaces de desprenderse y vivir solos. Su destino es permanecer pegados a sus faldas, de suerte que al ser rechazados (por ejemplo, ella es mucho más lista y más divertida que él, que es un muermo y un pesado) se dedican a fastidiar la vida entera. Nada mejor que el debate pro-vida para colarse y pretender que haya toda clase de reglas que las mujeres deben respetar y empezar a cumplir, “en aras del feto”. Para estos nuevos “defensores de la vida” el debate les viene de maravilla: pero no se olvide que su objetivo de fondo es de recuperar su dominio sobre la mujer de modo que si a través del aborto lograsen recuperar parcelas de poder sobre ella, la defensa pro-vida se acababa ipso facto y serían inmediatamente los más pro-abortistas.

Estos machistas están entre los defensores pro-vida más feroces: si, pero su furia no surge por defender la vida sino por la pasión que hierve en sus venas desde hace tiempo y que les corroe por dentro, porque desde que Dios amanece se sienten desubicados, perdido el poder sobre “la hembra” (en general o para uno o más casos en particular). Las suelen pagar con todo el mundo y su discurso deriva hacia el más anticuado, acérrimo y antihumano (y anticristiano) discurso (muchas veces revestido de catolicismo “purista” ja-ja-ja) y que todos sabemos las desgracias que trae de modo que para qué abundar. Pero el problema de fondo no es la defensa de la vida: el problema de fondo, el que está de verdad en la cabeza de las personas es el apuntado de incapacidad para encajar la nueva situación: de modo que eso es en lo que hay que trabajar: decirles que así como están nosotras somos infinitamente más felices y que los hombres que nos gustan y nos satisfacen son los que respetan nuestra libertad y nos consideran sus iguales. Desde el momento en que muchos se saben infinitamente más queridos así la cosa suele arreglarse. Pero seamos conscientes de lo que hay que no es otra cosa que el miedo atávico de algunos “machos” (no infrecuentemente algunos de los más débiles “del grupo”) por no tener “su hembra”. ¿Que suena a rollo antropológico? Si, pero como es verdad incorporémoslo al discurso.

El machismo no es sino la manifestación de unas carencias personales tremendas. El hombre que es un machista sólo es “medio hombre” (o un 0.01€ de hombre más bien), del mismo modo que la soberbia no es sino la manifestación de la clarísima conciencia de culpa y/o inferioridad.

Distingamos pues estos dos sujetos de entre los debatientes sobre el aborto. La vida del bebé es demasiado preciosa y la maternidad algo demasiado bello (e importante) como para no depurar el debate del “por qué en realidad cada uno dice lo que dice”, porque lo que dicen no es lo que verdaderamente buscan en absoluto.

Deliciosa Telefónica, lindo France Telecom

A mi lo que más me gusta es cómo se han llevad a cabo las liberalizaciones en España. Ya no hay monopolios, es verdad: hay duopolios y oligopolios. Y usted puede elegir la empresa con la cual contrata. ¿Que no le gusta Repsol? Váyase a donde haya Gas Natural. ¿Que lo le mola la Telefónica? Mude su despacho a una zona que tenga Orange o Ya.com (que la misma cosa son) y así no tiene usted problema de elección.

¿Por donde estoy yo? Telefónica sí o sí y por encima de eso una selecta variedad de ADSLs de Ya.com y Orange… o Telefónica de 1 MB de velocidad, ojo, no nos pasemos con la velocidad que ya se sabe que la velocidad mata… El problema es sólo que llevamos desde el mes de febrero sin ADSL. Un día se cayó el servicio… y nunca más se supo. De modo que cogimos un Jazzfree de Ya.com… ¡¡Que curiosamente sale facturado a través de Telefónica!!

Telefónica ofreció un ADSL que iba a ser para el mes de junio. Luego era para julio. Luego para octubre… Y resulta que tampoco era seguro ya que para octubre. Es lo que tienen las sociedades tecnológicamente avanzadas… ya se sabe: complejidades técnicas… (¡¡para hasta 1 Mega de velocidad!! De bajada, claro…)

Entretanto se cogió una tarifa plana de Telefónica a pedal (es decir, Internet por línea analógica). Por alguna misteriosa razón un día, ese servicio que cuesta unos veinte euros al mes empieza a facturarse como “llamadas metropolitanas” lo cual ya tiene mérito. Las facturas ascienden a 300 y 400 euros mensuales. Se devuelve una de ellas, se ponen todas las reclamaciones habidas y por haber… y nada. A la semana de recibir un aviso de que tenía que pagar una factura de 400 y pico euros (todo llamadas al nodo de Internet de Telefónica) nos han cortado la línea… Y hasta hoy.

Ayer conseguí finalmente pillar un Internet, lento también, pero a través del móvil y que funciona. Lo tengo con Symio: fue pedirlo un día y a las 48 horas estar navegando. Y yo pregunto: si unos pueden, ¿por qué otros no?

De entrada pido disculpas a todos los señores co-blogueros por no haber contestado a nadie pero estas han sido dos semanas de estar de “prestado” y verdaderamente sólo podía atender lo urgente-urgente. Las causas han sido ajenas a mi voluntad.

He tenido sin embargo la oportunidad de meterme a leer con cierto grado de detalle la normativa aplicable al sector de las telecomunicaciones en España precisamente en punto a los derechos de los ciudadanos. Verdaderamente dudo que quien haya hecho los Reglamentos fuese tan estúpido o tan inocente que no supiese lo que hacía. Creo que en la muy corrupta España en la que vivimos tenemos unas cuantas empresas que son las únicas a quienes la Administración escucha cuando elabora sus normas… y esas le cuelan a los ciudadanos unas normas tan inmensamente disfuncionales por completamente desequilibradas que en el pecado llevan envuelta su propia penitencia.

¿De qué sirve un Plan Avanza si la sinvergüencería de las empresas sólo sirve para que nada funcione al final? Nada funciona… pero pongamos el dedo en la llaga: lo que hace que NADA FUNCIONE tiene un inequívoco origen en la corrupción de las instituciones, de las costumbres y la absoluta sinvergüencería de los que están arriba. Como el cliente por tener sólo tiene lo que le hya dicho el Teleoperador, pues parte de la estrategia comercial es mentir más que se habla. ¿Que todos los teleoperadores son unos mentirosos? No: todos han sido instruidos a proceder con fasledad, mala fe y el mayor desprecio posible por el cliente.

Es una vergüenza, pero es expresivo de nuestra sociedad completamente carente de valores.

La actual crisis financiera no es una extraña confluencia de circunstancias. No, no lo es. Los mercados financieros son muy rápidos y descuentan antes que nadie lo que va a venir. La mugre que en ells se cocinaba, la mugre humana, se ha desbordado. Nihil novum sub sole.

Esa es la misma mugre humana que habla del aborto y del suicidio asistido como “derechos”.

Bien pues lo veremos desbordarse en mil campos más, agravado por una judicatura que está desbordada o que simplemente no funciona. Lo de Telefónica (de quienes somos clientes desde 1975) y que no detallo más para no aburrir pero que es completamente surrealista en sus detalles, no es sino reflejo de esta sociedad enferma, mema, inmoral y sin valores.

Pero habrá una alternativa. Caerá la mugre y sobrevivirán los espabilados. Pero bueno, ya estamos de vuelta y eso es lo bueno… porque hay mucho, pero que mucho trabajo que hacer.

Un saludo a todos

P.S. A Museros. No censuré su comentario, ¡¡en absoluto!! Lo acabo de “autorizar”. Lo bloqueó el sistema automáticamene, a lo mejor por la cantidad de links que contenía. Lo acabo de ver. No lo había visto hasta hoy.

Aborto sin remilgos

Sí, aborto sin remilgos, sin eufemismos, sin cursiladas.

Lo del discurso de lo mal que va a vivir el niño es llamar mema e incapaz a su madre.

Lo del discurso de la libertad de la madre y de que ella con su cuerpo hace lo que la da la gana es una memez simplona que no se le ocurre ni al que asó la manteca.

Lo de que abortar es un derecho y un progreso es mentira y una estupidez que hacemos las mujeres, incapaces de plantarnos y darnos a valer.

Una mujer no es un par de piernas… y el sexo no es la mugre sin calidad que muchos hacen de ello. Y un embarazo es algo maravilloso de lo cual no son capaces los hombres y sí las mujeres y por cierto tiempo de su vida y no todas. Hecha esta selección previa del personal capacitado, vamos a valorarlo como se merece.

De entrada la mujer que tiene un hijo aporta un GRAN BIEN a la sociedad porque alguien tiene que darle a comer de usted el día de mañana, esto es, producir la riqueza necesaria para pagar su pensión amén de los bienes y servicios con los cuales usted puede subvenir sus necesidades, gozar de los años que le queden de vida, etc. que el dinero sin nada que comprar con él es como no tener nada.

De modo que la mujer que decide tener un hijo es una maravilla y todos le estamos felizmente agradecidos. Lo que es más: es que ella es un ejemplo  de entrega y generosidad a todos, de esperanza y de sabe salir adelante: de entender la vida como continuidad de una generación a otra. Además, la mujer que decide tener su hijo es un ejemplo de sexualidad madura, responsable y avanzada yo tengo mi cuerpo que  al ser el de una mujer y no el de un hombre (que parece que hubiese un complejo de inferioridad y quisiésemos imitarles también en esto) ocurre que tiene la maravillosa facultad de productir vida: cosa fundamentalísima que no todos pueden hacer.

Eso es o maravilloso y sumamente necesario: la perpetuación de la especie que se extiende más allá de la mera procreación para avanzar hacia la educación y crianza de una nueva generación. La mujer que hace eso está llevando a cabo una labor maravillosa de la cual nos beneficiamos todos y por la cual todos hemos de estarle agradecidos. ante opciones más fáciles, cómodas y egoístas, ella sin embargo ha elegido la más admirable, la más difícil, la más dura: la que exige sacrificio y entrega día a día, y no para un beneficio y triunfo personal (como es el caso de los artistas cuando lo son de verdad o los deportistas), sino ara beneficio de otro y de todos nosotros.

Nosotros, todos, estamos muy orgullosos de esta mujer inteligente, consciente de si misma y su valía que es inmensa: porque ella es una productora de vida. Ella es alguien muy especial; y tabién lo es su hijo. Es un desprecio y un insulto sugerir que nadie deba abortar: es decirle a una mujer que ella, genéticamente es mugre y que lo que va a tener es unaporquería: es decirle, que un hijo de ella es tal birria, tal excrecencia que mejor que la vaya eliminando: “vaya porquería que nos vas a soltar en el mundo tía”. Vamos a decir la verdad: ése es el discurso de las abortistas.

Shall we take it from there? (¿Empezamos a hablar a partir de este punto?)

¿Qué tal una campaña desde este punto de partida? Las palabras y la percepción social de las cosas es lo que  a muchas personas las empuja a hacer algo en contra de su propio bien: sólo para que otros sigan viviendo del pesebre público, incluso haciéndose riquísimos… a tu costa, a costa de TU embarazo, no el suyo. ¿Por qué no aborta la Chacón, para ir dado ejemplo? ¡Ah, amigo! Es que a lo mejor no es tan bueno ni tan buena idea. Tú fíjate en lo que hace el que tanto te recomienda cosas… A ver qué hace para si mismo…

Continuará…

P.S. Hay obras por aquí de modo que puede que no conteste hasta la noche… depende de cuánto tiempo y si se corta la línea.

Aborto: verdades como puños

Voy a escribir un post desgarrador. Si usted ha abortado alguna vez quizá no quiera leerlo. Aviso que este post puede dañar los sentimientos de algunas personas.

¿Por qué se aborta?

Porque te quedaste preñada de un fulano al que en realidad no querías: pero no tuivste la entereza como mujer de irte de su lado a tiempo. Te quedaste embarazada. Vaya p…tada. Pero ni de traca tengo yo un hijo de este.

Porque después de todo no te quería, porque te había usado para acostarse contigo y ahora te deja con el bombo y vaya vergüenza: todo el mundo va a saber que en el fondo te ha usado y te desprecia. Y tú con la barriga.

Porque te molestan los niños: se ponen pesadísimos, berrean, no puedes salir todo lo que quieres, gastan, son un estorbo y una cadena al cuello hasta que tienen veinte años y “yo quiero mi vida”.

Porque ni de coña te ven con la barriga y luego resulta que se enteran de que has dado al niño en adopción porque eso está fatalmente visto y es importante segguir siendo superideal.

Hay una solución que no funciona mal: cerrarse de piernas de vez en cuando, ser económicamente independiente y aprender a mandar sobre ti misma. Pero no: y mataste a tu hijo, a tu propio hijo: y siempre lo llevarás sobre tu conciencia. Mañana, cuando tengas otro, el muerto, desde el cielo, puede que te pregunte “mamá, ¿y yo por qué no?”.  “¿A mi por uqé no me querías? Yo también querría haber podido pasar por el mundo.”

¿A alguien le ha dolido? ¿Si? Pues lástima, pero es la cruda realidad. “Mamá, ¿por qué me mataste, mamá?” Esa es la puñetera verdad de un aborto. No tiene nada que ver con tu libertad. Tiene que ver con que fuiste una débil de narices, con que no supiste decir que no cuando en el fondo sabías que no le querías… o intuías que él no te quería lo bastante. Y mataste a tu hijo porque te daba corte que te viesen embarazada; o porque sabes que está mal visto dar al niño en adopción y la verdad es que has preferido matarlo antes de eventualmente quedar tú mal ante tus amigos. Esa es la verdad y es hora que alguien te lo diga.

La verdad, tía: eras sólo media mujer, la que sirve para la cama y algunacosa más; pero como hembra de mamífero eres una incompetente de nerices, incapaz de cuidar de tu prole: cualquier memez es antes.

Esa es la realidad del 95% de los abortos. ¿Crudo? La puñletera verdad. A ello coadyuvan los machos y las demás hembras: las que se mofan de la que se ha quedado embarazada y sola (como si ellas para quedarse preñadas no hiciesen lo mismo… y habrá que ver con qué maromo, porque tela algunos maridos: son de ecahr arcadas); y los machos, los que animan y fomentan el aborto para así poder seguir gozando libremente de sus hembras, de cuantas más mejor y sin ninguna responsabilidad llegado el caso; y los que apuntan con el dedo a la embarzada sola. “puta”, a ver si a mi también me dejas f… contigo.

¿Duro? Vamos a empezar a llamar las cosas por su nombre. Ahí en esto que acabo de apuntar tenemos bastante más de la mitad del país.

Aún hay que caer mucho más bajo

Un mar de papeles me ha tenido apartada de vosotros… pero un mar de papeles en el cual la corrupción, la sinvergüencería y la incompetencia institucional se revelan en toda su magnitud. Pero aún hemos de caer más bajo, mucho más bajo. La hecatombe y la implosión en España van a ser de órdago: no hemos visto todavía más que el principio.

Culpa la tienen tanto la derecha como la izquierda como la tónica generalizada de incultura, ineptitud, picaresca, vagancia y memez de muchos, muchos, muchos españoles que no son más tontosporque no entrenan.

Sólo espabilaremos cuando el desastre sea monumental; cuando la galleta sea tan monumental que de las aberraciones que se cometen en España se hable fuera de nuestras fronteras con auténtico escándalo y mofa. Entretanto habrá un vuelco y una limpieza (no completa pero sí relevante) en la clase dirigente y España se podrá comprender desde la siguiente clasificación: la mugre que hay ahora y la panda de borregos que les seguirán hasta el matadero… y los que se rebelen ante tanta estupidez, porquería, ineficacia y corrupción, sabiendo sobreponerse a unas siglas que ni a un lado ni a otro significan ya nada y que dan auténtico asco las más de las veces para optar por lo que funciona, es de razón y honrado. De cuántas personas decidan cortar por lo ssano y emprender este camino depende que salgamos adelante.

Si no, nos hundiremos y por muchos años.

Regreso, señores, a contemplar dosis de memez y putrefacción… y cómo salir de ella, con el detalle de la Orden Ministerial en mano.

Valga este desagradabilísimo pero ultrarrealista post como pórtico de lo que está por venir.