Dignitas

El Times trae esta mañana un interesante artículo sobre la clínica de suicidio asistido “Dignitas” cuya lectura no tiene desperdicio, tanto por lo que refleja del negocio como de lo que muestra sobre una sociedad que se me antoja tristísima, insolidaria y sin esperanza ni alegría. Es la sociedad suiza, la que parece carecer del elemental carácter necesario para ponerse las pilas: desde 1918 según dice este reportaje, el suicidio asistido viene siendo legal. Basta con que no se pruebe que el asistente tenía un interés en lograr la muerte del asistido.

Sin embargo, y pese a los aproximadamente noventa años que la Ley lleva en vigor, parece que no acabe de ser plenamente aceptada. Pues tiempo lleva como para haber adquirido no ya aceptación, sino hasta solera. En efecto, como dice el reportaje, aproximadamente el 60% de los suizos acepta el suicidio asistido en caso de enfermedades terminales cuando son encuestados. Sin embargo, la organización Dignitas no hace más que mudarse de domicilio. Tiene unas aséticas oficinas centrales, pero el lugar en el que se practican los suicidios debe cambiar constantemente. Los vecinos simplemente rechazan tener semejante compañía. A tales efectos se alega toda clase de infracciones de regulaciones locales menores. Sin embargo no deja de ser un “marear la perdiz” en torno al asunto principal, esto es, que en el fondo, y cuando lo ves de cerca, hay algo en el suicidio asistido, que repugna. Vivir al lado de un sitio del cual todo el que entra vivo sale muerto parece ser algo que nadie acabe de aceptar. Y es que en efecto, es distinto pasar una ley en abstracto o contestar cualquier bobada “políticamente correcta”, que ver las cosas de cerca y en la realidad. Sin embargo concurre la circunstancia de que hay leyes que se transforman en espantosas realidades. Entonces, es desafortunadamente ya demasiado tarde para evitar las tragedias que se hayan podido producir.

Con franqueza británica y sin cortarse un pelo el Times acaba, intencionadamente, el reportaje con el siguiente párrafo que traduzco (libremente): “Este hombre (el director de la clínica) no busca dinero; lo suyo es tener poder sobre la vida y la muerte. Él es como Caronte, llevando a la gente a la otra orilla. ¿Y cuánto se le pagaba? Una sola moneda.”

El que el dueño de Dignitas que confiesa ser un pequeño dictadorzuelo no se haga rico quiere decir que no pueda llevar una buena vida en base a este tremendo negocio que parece aportarle estas satisfacciones personales para cuya culminación tantos otros hayan de pagar con su vida.

En fin, dejémonos de discursos falaces y vacuos que sólo esconden dar satisfacción a los aspirantes a Carontes (más o menos millonetis) y apoyemos la iniciativa de www.defensamuertenatural.org que presenta su manifiesto este lunes. Aunque sólo sea porque aún no hemos perdido el juicio y porque pensemos que si alguien está tan triste que sólo desea poner fin a su vida es altamente probable que lo que le falte sea amor, amigos y sentirse útil a los demás.

Esa medicina ayuda que no veas.

11 Respuestas a “Dignitas”


  1. 1 cives

    Se le olvida decir, Sra. Cristina, que el comentario acerca de la sed de poder del dueño de Dignitas no procede de declaraciones suyas, ni es la opinión del periodista, sino de otro facultativo de quien el periodista afirma que “was no fan of Mr Minelli”. Con lo que hemos de entender que no podemos extraer conclusiones sobre las intenciones de Minelli solamente sobre la base de esas declaraciones.

    No le negaré que en muchísimas ocasiones el deseo de morir tenga que ver con falta de cariño. Para el resto de ocasiones, cuando el sufrimiento es insoportable, la legislación debe permitir que podamos morir con asistencia médica. No olvidemos que, creencias religiosas aparte, el sufrimiento no tiene valor en sí mismo, sino que es sólo un mecanismo evolutivo para sobrevivir. Es un instrumento biológico cruel y ciego a quien no hemos de permitir que tome el control de nuestras vidas.

  2. 2 cristina

    Sí pero ¿cuál es el título del reportaje, Cives? Y no creo que los ingleses sean particularmente conservadores y cerrados de mente. Quizá lo que les ocurra es que tienen alguna experiencia de algún Dr. Muerte. Y, como usted bien sabe, cives, el Times no es conocido por ser un periódico particularmente iresponsable. Está tratando de poner el dedo en la llaga a raíz de una historia que usted quizá conozca de un joven que se quitó la vida con 23 años pues había quedado paralítico en un accidente deportivo jugando al rugby. No tenía ninguna enfermedad terminal ni nada que se le pareciese, ni padecimientos incurables. Esto es lo que verdaderamente se está atacando en el artículo que se cuenta: no el que haya unos cuidados paliativos de calidad, que eviten sufrimientos innecesarios. Esto nadie en su sano juicio lo discute. lo que se discute es la improcedencia del suicidio asistido “simplemente porque uno se quiere morir”.

    Y por cierto, estos días es frecuente oir lo de Sra + nombre de pila y eventualmente apellido. Sólo para que no nos desviemos de lo que es correcto… es Doña. En España y en español es Don/Doña siempre que vaya el nombre de pila y me importa tres rábanos que se oigan otras cosas en boca de algunos periodistas y tertulianos francamente incultos.

  3. 3 eligelavida

    Ante el sufrimiento, cuidados paliativos, por supuesto. Ayuda médica, ayuda social, estos deben ser nuestros objetivos. Pero eliminar el sufrimiento matando a quien lo padece… ¿eso no supone acaso permitir que el sufrimiento tome el control de nuestras vidas?

  4. 4 cristina

    En efecto, buen punto de vista, “eligelavida”. Y “otrosí” te diría: cuando algo es lo que controla a alguien, ese alguien obviamente no es libre… sino esclavo del “algo”: sea el sufrimiento en sí… o la incapacidad de sobreponerse a él. Y es ésta la más peligrosa forma de esclavitud pues esa incapacidad cada vez se hace mayor de suerte que ante cualquier sufrimiento uno pueda acabar viéndose desbordado. Mal rollo…

  5. 5 Penélope

    Vuelvo a insistir, con mi pragmatismo habitual, sobre lo peligroso de legislar sobre “la muerte digna”. ¿Quién delimita dicha “dignidad”, quién decide quién sí y quién no. Ya existe el Testamento Vital que todo cudadano puede suscribir libremente para evitar tratamientos que prolonguen inútil, innecesaria y dolorosamente la vida. Sí por los tratamientos paliativos, esa sí que es una muerte digna, informada y consentida. Lo demás abre, como ya he dicho, la puerta a un sinfín de intereses espurios. Lo estamos viendo en Holanda donde los mayores no pisan un hospital ni a tiros y huyen a Bélgica y Alemania. En Holanda el 30% de los fallecimientos lo son por eutanasia, y los mayores lo saben. Cuánta tropelía veremos de aprobarse una Ley semejante. Estamos en puertas de la eugenaeia. Esto no es un avance, es un penoso retroceso en la civilización.

  6. 6 cristina

    Pues esto es… que en Suiza y m ira que llevan tiempo no acaban de acostumbrarse. Ni en Holanda… ¿quizá no sea buena idea legislar en esta materia permitiendo que unas personas dispongan de la vida de otros o coadyuven en tal disposición? A ver, ¿qué parece sugerir la experiencia de aquellos que la tienen?

  7. 7 Penélope

    En España siempre se copia lo malo Cristina, y además a sabiendas de los pésimos resultados obtenidos en otros países. Y lo triste de España no es ni Zapatero y su entorno ni Rajoy y su cuadrilla, lo malo de España es LA GENTE. ¿Cres realmente que de no haber habido tan mala gente se habrían producido los tristes sucesos de la II República que propiciaron la Guerra Civil, la Represión de la Posguerra? No es ni siquiera política, son odios, envidias y resentmientos personales, revanchas entre muy mala gente. Y por desgracia no hemos cambiado. Los que mandan ahora lo saben y de ello se aprovechan, exacerbando y enfrentando con cualquier motivo, reabriendo heridas. Saben perfectamente que cuentan con el material pertinente,conocen la respuesta de antemano. Un pueblo capaz de olvidar la masacre del 11M y mirar para otro lado.
    Oye Cristina no he podido firmar el Manifiesto, no me muestra la página.

  8. 8 cristina

    Y suma a ello la indolencia. La indolencia y el pasotismo, Penélope, que dos son los que se mueven y otros doscientos los que miran y esperan que las cosas “les sean hechas”, “simplemente ocurran”, etc.

    Yo tampoco he podido firmar el Manigfiesto ni siquiera ponerme en contacto con ellos en su e-mail porque no consigo acceder a la página. Mandé un e-mail a Alejandro Campoy a ver si él podía ponerse en contacto. Empero imagino que los propios titulares de la página deben saber esta circunstancia… No sé, mañana volveré a intentarlo.

  9. 9 Ilaria

    Quizas llegue tarde , pido disculpas; veo que desde el 26 de octubre de 2008 no habeis vuelto a hablar del derecho que tienen los demas a vivir o a morir, o per lo menos en estas paginas.
    A lo mejor habeis quedado a tomar un café y lo habeis profundizado alli…seria una imagen interesante aunque un poco morbosa.
    Despues de la noticia que ve otra vez la clinica Dignitas en las primeras paginas de todos los periodicos del mundo, me he puesto a buscar opiniones de la gente y he caido aqui.
    Me pregunto que puede empujar un gran director de orquestra y su esposa, acompañados por sus hijos, despues de mas de 50 años de unión, a decidir acabar con la vida, juntos: considero que no nos compete saber si es el sufriemiento, la falta de amor, el numero de veces que se hacían pipi en la cama de pequeños, el motivo que les ha motivado a suicidarse con asistencia medica.
    “Libertad” es un concepto tan limitado en nuestro mundo…sin embargo cada vez que se ha manifestado un acercamiento a una verdadera libertad todos nos hemos quejado, asustado, escandalizado…
    Lo que si tenemos que admitir es que el Señ. Downes y su familia estaban concienciados hacia la muerte, llegaron a admitir la muerte como parte de la vida, demostraron amor a la vida (que han tenido) y a los demas seres humanos: no es amor a los hijos dejarles libres de sufrir una nuetre lenta y larga de un ser querido como un padre o una madre? No es amor a la vida, acabar cuando no hay mas vida?
    No criticamos los avanzes de los paises como Suiza u Holanda. Pensemos en Italia por ejemplo, pais de donde yo vengo y de donde me he escapado…
    Os deseo una vida llena de vida y sin sufriemientos.

  10. 10 Joan

    Ojalá existan más clínicas Dignitas en un futuro y a las que podamos acudir quienes no deseamos terminar nuestra vida sufriendo y deteriorándonos inútilmente. Todo ser humano ha de tener derecho a una muerte digna y ser libre de poder elegir cuándo.

  11. 11 alejandra

    hola respecto al tema tengo fibromialgia llevo casi dos años sufriendo pensaron que estaba loca que esta enfermedad me la inventaba me internaron en un sanatorio en colombia sufro dia a dia desde que comenze con esta maldita enfemedad, yo estoy de acuerdo con morir dignamente y no sufrir mas lo que mas deseo es dormir y no despertar mss con mis dolores ardores e insomio es terrible no tienes vida .

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