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Aborto sin remilgos

Sí, aborto sin remilgos, sin eufemismos, sin cursiladas.

Lo del discurso de lo mal que va a vivir el niño es llamar mema e incapaz a su madre.

Lo del discurso de la libertad de la madre y de que ella con su cuerpo hace lo que la da la gana es una memez simplona que no se le ocurre ni al que asó la manteca.

Lo de que abortar es un derecho y un progreso es mentira y una estupidez que hacemos las mujeres, incapaces de plantarnos y darnos a valer.

Una mujer no es un par de piernas… y el sexo no es la mugre sin calidad que muchos hacen de ello. Y un embarazo es algo maravilloso de lo cual no son capaces los hombres y sí las mujeres y por cierto tiempo de su vida y no todas. Hecha esta selección previa del personal capacitado, vamos a valorarlo como se merece.

De entrada la mujer que tiene un hijo aporta un GRAN BIEN a la sociedad porque alguien tiene que darle a comer de usted el día de mañana, esto es, producir la riqueza necesaria para pagar su pensión amén de los bienes y servicios con los cuales usted puede subvenir sus necesidades, gozar de los años que le queden de vida, etc. que el dinero sin nada que comprar con él es como no tener nada.

De modo que la mujer que decide tener un hijo es una maravilla y todos le estamos felizmente agradecidos. Lo que es más: es que ella es un ejemplo  de entrega y generosidad a todos, de esperanza y de sabe salir adelante: de entender la vida como continuidad de una generación a otra. Además, la mujer que decide tener su hijo es un ejemplo de sexualidad madura, responsable y avanzada yo tengo mi cuerpo que  al ser el de una mujer y no el de un hombre (que parece que hubiese un complejo de inferioridad y quisiésemos imitarles también en esto) ocurre que tiene la maravillosa facultad de productir vida: cosa fundamentalísima que no todos pueden hacer.

Eso es o maravilloso y sumamente necesario: la perpetuación de la especie que se extiende más allá de la mera procreación para avanzar hacia la educación y crianza de una nueva generación. La mujer que hace eso está llevando a cabo una labor maravillosa de la cual nos beneficiamos todos y por la cual todos hemos de estarle agradecidos. ante opciones más fáciles, cómodas y egoístas, ella sin embargo ha elegido la más admirable, la más difícil, la más dura: la que exige sacrificio y entrega día a día, y no para un beneficio y triunfo personal (como es el caso de los artistas cuando lo son de verdad o los deportistas), sino ara beneficio de otro y de todos nosotros.

Nosotros, todos, estamos muy orgullosos de esta mujer inteligente, consciente de si misma y su valía que es inmensa: porque ella es una productora de vida. Ella es alguien muy especial; y tabién lo es su hijo. Es un desprecio y un insulto sugerir que nadie deba abortar: es decirle a una mujer que ella, genéticamente es mugre y que lo que va a tener es unaporquería: es decirle, que un hijo de ella es tal birria, tal excrecencia que mejor que la vaya eliminando: “vaya porquería que nos vas a soltar en el mundo tía”. Vamos a decir la verdad: ése es el discurso de las abortistas.

Shall we take it from there? (¿Empezamos a hablar a partir de este punto?)

¿Qué tal una campaña desde este punto de partida? Las palabras y la percepción social de las cosas es lo que  a muchas personas las empuja a hacer algo en contra de su propio bien: sólo para que otros sigan viviendo del pesebre público, incluso haciéndose riquísimos… a tu costa, a costa de TU embarazo, no el suyo. ¿Por qué no aborta la Chacón, para ir dado ejemplo? ¡Ah, amigo! Es que a lo mejor no es tan bueno ni tan buena idea. Tú fíjate en lo que hace el que tanto te recomienda cosas… A ver qué hace para si mismo…

Continuará…

P.S. Hay obras por aquí de modo que puede que no conteste hasta la noche… depende de cuánto tiempo y si se corta la línea.

Aborto: verdades como puños

Voy a escribir un post desgarrador. Si usted ha abortado alguna vez quizá no quiera leerlo. Aviso que este post puede dañar los sentimientos de algunas personas.

¿Por qué se aborta?

Porque te quedaste preñada de un fulano al que en realidad no querías: pero no tuivste la entereza como mujer de irte de su lado a tiempo. Te quedaste embarazada. Vaya p…tada. Pero ni de traca tengo yo un hijo de este.

Porque después de todo no te quería, porque te había usado para acostarse contigo y ahora te deja con el bombo y vaya vergüenza: todo el mundo va a saber que en el fondo te ha usado y te desprecia. Y tú con la barriga.

Porque te molestan los niños: se ponen pesadísimos, berrean, no puedes salir todo lo que quieres, gastan, son un estorbo y una cadena al cuello hasta que tienen veinte años y “yo quiero mi vida”.

Porque ni de coña te ven con la barriga y luego resulta que se enteran de que has dado al niño en adopción porque eso está fatalmente visto y es importante segguir siendo superideal.

Hay una solución que no funciona mal: cerrarse de piernas de vez en cuando, ser económicamente independiente y aprender a mandar sobre ti misma. Pero no: y mataste a tu hijo, a tu propio hijo: y siempre lo llevarás sobre tu conciencia. Mañana, cuando tengas otro, el muerto, desde el cielo, puede que te pregunte “mamá, ¿y yo por qué no?”.  “¿A mi por uqé no me querías? Yo también querría haber podido pasar por el mundo.”

¿A alguien le ha dolido? ¿Si? Pues lástima, pero es la cruda realidad. “Mamá, ¿por qué me mataste, mamá?” Esa es la puñetera verdad de un aborto. No tiene nada que ver con tu libertad. Tiene que ver con que fuiste una débil de narices, con que no supiste decir que no cuando en el fondo sabías que no le querías… o intuías que él no te quería lo bastante. Y mataste a tu hijo porque te daba corte que te viesen embarazada; o porque sabes que está mal visto dar al niño en adopción y la verdad es que has preferido matarlo antes de eventualmente quedar tú mal ante tus amigos. Esa es la verdad y es hora que alguien te lo diga.

La verdad, tía: eras sólo media mujer, la que sirve para la cama y algunacosa más; pero como hembra de mamífero eres una incompetente de nerices, incapaz de cuidar de tu prole: cualquier memez es antes.

Esa es la realidad del 95% de los abortos. ¿Crudo? La puñletera verdad. A ello coadyuvan los machos y las demás hembras: las que se mofan de la que se ha quedado embarazada y sola (como si ellas para quedarse preñadas no hiciesen lo mismo… y habrá que ver con qué maromo, porque tela algunos maridos: son de ecahr arcadas); y los machos, los que animan y fomentan el aborto para así poder seguir gozando libremente de sus hembras, de cuantas más mejor y sin ninguna responsabilidad llegado el caso; y los que apuntan con el dedo a la embarzada sola. “puta”, a ver si a mi también me dejas f… contigo.

¿Duro? Vamos a empezar a llamar las cosas por su nombre. Ahí en esto que acabo de apuntar tenemos bastante más de la mitad del país.

Aún hay que caer mucho más bajo

Un mar de papeles me ha tenido apartada de vosotros… pero un mar de papeles en el cual la corrupción, la sinvergüencería y la incompetencia institucional se revelan en toda su magnitud. Pero aún hemos de caer más bajo, mucho más bajo. La hecatombe y la implosión en España van a ser de órdago: no hemos visto todavía más que el principio.

Culpa la tienen tanto la derecha como la izquierda como la tónica generalizada de incultura, ineptitud, picaresca, vagancia y memez de muchos, muchos, muchos españoles que no son más tontosporque no entrenan.

Sólo espabilaremos cuando el desastre sea monumental; cuando la galleta sea tan monumental que de las aberraciones que se cometen en España se hable fuera de nuestras fronteras con auténtico escándalo y mofa. Entretanto habrá un vuelco y una limpieza (no completa pero sí relevante) en la clase dirigente y España se podrá comprender desde la siguiente clasificación: la mugre que hay ahora y la panda de borregos que les seguirán hasta el matadero… y los que se rebelen ante tanta estupidez, porquería, ineficacia y corrupción, sabiendo sobreponerse a unas siglas que ni a un lado ni a otro significan ya nada y que dan auténtico asco las más de las veces para optar por lo que funciona, es de razón y honrado. De cuántas personas decidan cortar por lo ssano y emprender este camino depende que salgamos adelante.

Si no, nos hundiremos y por muchos años.

Regreso, señores, a contemplar dosis de memez y putrefacción… y cómo salir de ella, con el detalle de la Orden Ministerial en mano.

Valga este desagradabilísimo pero ultrarrealista post como pórtico de lo que está por venir.

HORROR olímpico

D. José Antonio Chinchetru en el Blog Olímpico Desprecio, imprescindible vía de protesta contra las olimpiadas de la vergüenza acaba de colgar un post simplemente desgarrador, bajo el título “El lema olímpico”. Advierto ya de que las imágenes, que tienen todos los visos de ser auténticas, pueden herir la sensibilidad de quien las vea. Personalmente he estado un momento sin ser capaz de reaccionar.

Muestran una ejecución sumaria, segurísimo que carente de cualquier garantía legal o procesal e incluso sin juicio ni suficiente prueba más que la de hechos indicios no probados que probablemente sean cualquier cosa menos graves. Este tipo de brutalidad está destinada claramente a atemorizar a la población.

Esta salvajada se ejerce por orden de esas autoridades con las que compadrean desde los nenes de Asturias hasta nuestros ínclitos Ministros y Secretarios de Estado. Son en efecto las personas a quienes el vergonzoso y completamente ridículo CIO ha dado un pastel de más de 58.000 millones de euros más la oportunidad de hacerse un montón de publicidad favorable gratis.

Bien, pues contra el tema financiero se puede hacer poco: pero sí se puede hacer en el tema de la publicidad, y no sólo la que se da China a si misma sino respecto de los aires que se da el CIO, “todo rectitud, pureza y espíritu olímpico”. ¡¡Menuda mugre!!

Si apetecía ver alguna cosa y una se ha estado resistiendo, a partir de este momento no siento que tenga que hacer ningún sacrificio. Simplemente un tío correteando en pantalón corto y dándole una gran importancia a si cubre una distancia en una décima más o menos de segundo me resulta tan estúpido, tan ridículo, tan secundario al lado de esto que me parecen todos una panda de payasos: y los que están mirando en las gradas cayéndoseles la baba son otra panda de payasos también.

Yo rogaría encarecidamente a todos los que viesen el post que le den difusión entre cuantas más personas mejor. Había muchos otros países dispuestos a organizar esas olimpiadas: no era necesario otorgárselas a China. Esos otros son países que respetan los derechos humanos y donde los ciudadanos disfrutan de un razonable elenco de libertades públicas y que también merecen una oportunidad. Puede que los intereses económicos con ellos no sean tan fuertes como con China, claro, y ahí le duele. A eso, sin embargo, se le llama prostitución. Estas son unas Olimpiadas prostituidas y a esa prostitución colaboran todos los que están ahí, participando, viéndolas o desde aquí apoyándolas de alguna manera. Unos por dinero… los más por desinformación. Bien: pues ya está usted informado, de modo que reaccione: lo exige su condición de ser humano y no de idiota. Y ante la gravedad, ante el horror, no vale la inhibición y el “no hacer nada”. También reaccionaron así muchos alemanes ante los horrores del nazismo, no se preocupe: sus vicios, su cobardía, su falta de valor como ser humano no son nuevos sobre la tierra: el no hacer nada ya se sabe por qué es y apesta, de modo que póngase de pie y haga algo. Insisto: lo exige su condición de ser humano.

Hay cosas que están por encima de cualquier ideología y que están por encima de los intereses económicos. Ya sé que todos queremos unas olimpiadas en Madrid en el 2016 y que son un negocio. Pero podemos conseguirlas igual denunciando lo que de verdad es China y la gentuza que la gobierna. Y si no… pues no pasa nada. Otro negocio nos saldrá y seguro que nuestra actitud a muchas, muchísimas personas, les parecerá estupenda. No hay por qué comulgar con esta estupidez y esta porquería.

Por cierto, alguien sabe de algún atleta español que se haya negado a ir o que se niegue a competir o se dará la casualidad de que “nadie tenía ni idea”? No, ¿verdad? ¿Y de algún político o cargo público o personalidad del mundo de las ciencias o de las letras que se haya posicionado clara y activamente en contra? Aparte del dudoso auto del Juez Pedraz… [Y huelga recordar que China no es signatario del Convenio de Roma por el que se establece la Corte Penal Internacional, cosa que por cierto con su comportamiento en Somalia le está viniendo de perlas.]

El Sr. Bush, ese contra quienes tantos tiran tantas piedras, sin embargo está teniendo la valentía de pronunciarse de manera continuada e inequívoca. La acusación de Amnistía Internacional me parece exagerada y que no mira el “metamensaje” implícito de Jorge a Hu: “Hu, no estoy en contra de tu Gobierno, prueba es que piso una de tus iglesias sin complejos, pero desde ella te estoy pidiendo que sueltes el control sobre el asunto y que respetes los Derechos Humanos que mi Departamento de Estado ya ves lo que dice de vosotros y sin cortarse un pelo”.

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Desde hace tiempo, antes de comprar un producto hecho en China miro a ver si puedo encontrar otro hecho en algún otro país. Si no lo encuentro me pregunto antes: “¿de verdad necesito esto?” Su bolsillo se lo agradecerá y usted se sentirá bien, créame. Unos pocos hacen un mucho y la medida es eficaz.

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Arístegui a medias

Sr. Arístegui, su problema es que está popularizado, esto es, abducido por eeste nuevo PP, evidentemente de origen extraterrestre pues jamás antes se vio nada parecido sobre la faz de la tierra. Ello tiene terribles consecuencias.

La primera de ellas es que matiza usted lo de su espíritu olímpico de ayer (¿o fue anteayer?) para añadir que están ustedes (los del PP, se entiende) “firmemente comprometidos con las libertades”. Por supuesto que los hombres y mujeres que compiten en los Juegos Olímpicos “aparcan sus diferencias” (de haberlas) para centrarse en la competición, aunque lo más probable es que entre ellos no haya realmente diferencias que aparcar: ni siquiera frente a los mismos chinos que si pudiesen hablar es bastante seguro que tendrían un montón de cosas interesantes que contar.

Pero una cosa son los deportistas olímpicos y otra cosa son ustedes… o por ejemplo el Ministro Moratinos al que la verdad, no le veo realmente en este momento como listo para competir. A otros delicados miembros de su partido, todo finura, tampoco los veo precisamente jabalina en mano de modo que ¿no parece este un buen momento, ya que todo el mundo está mirando, como para en fin… “significarse” uno por ejemplo de manera clara y rotunda a favor de no ya las libertades públicas sino de los más elementales derechos humanos?

Y esto nos lleva a una segunda cuestión: dice usted verdad cuando en efecto, echa de menos a los del “no a la guerra”, a esa izquierda que inundaba las calles españolas por la invasión estadounidense de Irak. Sin embargo gentes tan comprometidas con las libertades (y los derechos humanos, prius inevitable de las mismas) como son ustedes, ¿dónde están? ¿No van a organizar una “manifa” con lo festivos que resultaban esos sábados por la tarde en que salíamos todos bandera en ristre? Mire que con la crisis en Madrid queda mucha gente que no ha salido de vacaciones: seguro que organizábamos algo majo…

Es que el problema, Sr. de Arístegui, es querer nadar y guardar la ropa porque en el intento, al borde del agua, uno sin querer patina aunque conociéndole puede que el día que se dé un buen batacazo se levante, se sacuda la suciedad de la ropa y ponga tierra por medio: todo sin despeinarse, que de hecho es el mejor método.

¿Por cierto, qué pasó con lo de la democracia interna del PP? Vamos, con eso de que la Ley de Partidos que el propio Partido pasó luego se lo salte a la torera…

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Repetición: Araceli Mangas sobre Guinea Ecuatorial

Este post es repetición de uno anterior pero hay algún graciosete que si no me ha mandado 200 mensajes de spam a la entrada original no me ha mandado ninguno. No sé cómo pararlo más que borrando manualmente sus mensajes a base de marcarlos como spam. Como sigue voy a borrar la entrada y pongo la información en esta nueva. Pido mil disculpas pero no soy capaz de poner los comentarios como provenientes de cada persona que los hizo excepto los míos de modo que desafortunadamente se perderán.

Hay que estar muy mal de la cabeza para dedicarse uno a mandar spam, desde luego.

Va la entrada.

Ayer 31 de octubre se publicó en El Mundo un excelente artículo de la Catedrático Dña. Araceli Mangas Martín titulado “¿Está Guinea Ecuatorial en nuestra Memoria Histórica?”, acerca del completo abandono y olvido de España hacia la que fuere colina suya durante 230 años. El artículo de enorme interés concluye así:

Les liberamos de nuestra dominación colonial en 1968 para entregarles a las atroces dictaduras de Macías y de Obiang, ejecutor y sobrino del anterior. Nuestra responsabilidad no terminó con su supuesta independencia. Tenemos pendiente la obligación con el pueblo de Guinea Ecuatorial de ayudarle a encontrar la libertad y de prepararle para la libertad y la democracia. La meta de la descolonización era la libertad y aún no la ha encontrado. Es también nuestra responsabilidad y una buena oportunidad para el Gobierno de España en este año en el que se cumplirán 40 años de la Declaración de su Independencia el próximo 12 de octubre.

Es de lectura obligada.

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Dos noticias buenas y una divertida

Primera noticia buena

¡¡El euro baja frente al dólar!! Link a El Confi mismo.

¡¡Finalmente!! Esto para la poca competitiva España con un insostenible déficit exterior es fundamental. ¿Razón por la que baja? Parece que Trichet dice que los tipos de momento no van a subir más - o lo que es lo mismo: las presiones inflacionistas se están relajando.

Ya veremos cómo evoluciona pero es una gran noticia, porque el euro está clarísimamente sobrevalorado y es algo que nos está haciendo un daño tremendo.

Segunda noticia buena

Irak reanuda sus exploraciones petrolíferas. Esperan tener aún más reservas que Arabia Saudí. Por ejemplo, según El Mundo…

¿Os acordáis de que la razón por la que Bush quería entrar en Irak era porque quería apoderarse del petróleo iraquí? Bien, pues entonces, ¿cómo es que sigue comprando años más tarde sobre todo a Venezuela y a Arabia Saudí? ¿Dónde están las disculpas de quienes acusaron de ladrón, de delincuente, al menos en grado de tentativa, a Bush y sus acólitos?

Irak está empezando a levantar cabeza entre otras razones porque todo el dinero de su petróleo, vendido a precios de mercado, se está quedando en el país.

  • ** ni se está vendiendo bajo cuerda para evitar el embargo pero a un precio especialmente ventajoso (caso de la noble Galia que se oponía a la guerra de Irak con todas sus fuerzas…)
  • ** ni se está yendo a un encantador banco con vistas al paisaje alpino
  • ** ni se está gastando en lujos y extravagancias de nadie

NO: se está quedando en Irak y está permitiendo la reconstrucción del país, completamente devastado pero no por la guerra, sino muy principalmente por largos años de dictadura que dejaron todo a su suerte; se está reinvirtiendo en la propia industria petrolífera y las primeras infraestructuras esenciales ya están viendo la luz, los primeros servicios sociales ya son una realidad y empieza a haber cierto orden en el país.

Creo que de todo punto de vista estas son noticias absolutamente positivas. Espero que dentro de unos años Irak pueda ser un interesante destino turístico, un país que camine firmemente hacia una democracia y no ninguna tiranía militarizada o una sustitutiva teocracia (por mucho que algunos lo hayan intentado, incluso con ayuda de fuera: por fastidiar a Estados Unidos, lo que sea) y que de verdad sea un polo de estabilidad en la región.

Empiezan además bien, con unas mujeres que van a la universidad y que globalmente salen de casa más que sus vecinas: esto es fundamental.

La noticia divertida

D. Santiago Pedraz, a la sazón Magistrado del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional ha pedido amparo al CGPJ porque el SUP le ha llamado “pijo rojo de los años 80 que no se ha enterado de lo que es el terrorismo”, junto a otra serie de críticas a las que se han sumado otros sindicatos policiales y de la Guardia Civil. ¡Socorro mamá, en el cole me llaman tonto!

Llevan mucha pero que muchísima razón quienes se quejan de la falta de colaboración de este juez en una materia tan tremendísima como es el terrorismo con el que jamás se acabará si no es con un trabajo especialmente rigoroso. ¿Que uno se juega el tipo como el Juez Grande-Marlaska? Cierto y verdad. Pero también se lo juegan todos aquellos que no se pliegan al nacionalismo obligatorio: y de ellos muchos no llevan escolta.

Yo invitaba a D. Santiago a presenciar unas cuantas batallitas campales de las que se forman en el caso viejo de Sanse y me lo llevaba de Herrikos a tomar unos chupitos, experiencia que doy fe de que es sumamente instructiva y simplemente inolvidable. A fin de entender el mundo abertzale hay que hablar con la gente, a pie de calle, tratar de entender todas sus razones y cómo van entrando en una red que acaba abarcando toda su vida y la de sus familias…

Si no tuvistéis oportunidad de ver una película titulada “Todos estamos invitados” os animo a que la veáis. No tiene pero ni un punto de exageración: lo que muestra es así (y no muestra cosas peores que hay y de las que doy fe porque menda se metió ahí para verlo con sus propios ojos). Sale en vídeo en blu-ray creo que el 19 de agosto y para principios de septiembre estará disponible en DVD.

Quizá le mande una copia a Pedraz junto con unas sugerencias turísticas. Aún hace bueno.

Pero la reacción de D. Santiago verdaderamente es de las que no deja de suscitar cierta jocundia… ¡por favor! Jajajajajajajajajaja Compárese su reacción con la de Grande-Marlaska cuando se supo objetivo de ETA: asumido como “gajes del oficio”. Y es que como se decía en Madame Sata (magnífica película que recomiendo ver) “se puede ser muy maricón y muy hombre”: vaya por todos los que echaron piedras contra él por su condición homosexual.

Buen fin de semana a todos (sí, sí todoooooosss - palabra epicena, ¿qué pasa?)

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Sáhara traicionado

Hoy aparece un interesante artículo en El País bajo el título “Un Sáhara independiente es inalcanzable”, bajo la autorizada firma de D. Ignacio Cembrero. Para quien no lo conozcáis os comento que se trata de un periodista veterano de ese diario y experto en temas de Oriente Próximo y sobre todo del Magreb. En 2006 publicó un libro interesante, equilibrado y muy revelador bajo el título “Vecinos alejados” - “Los secretos de la crisis entre España y Marruecos” (Ed. Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores). Se trata de un libro que abunda en la realidad marroquí y sus relaciones con España y con otros países con una fuerte influencia en el área, en particular, Francia. Estamos ante un periodista con amplia experiencia sobre el terreno por los muchos años que trabajo como corresponsal diplomático (entre otras cosas) y su artículo hoy en El País es de los que describen el desastre que es nuestra política exterior y a lo que está conduciendo.

En efecto, el Sáhara tenía tanto derecho a ser independiente como la India o Argelia. ¿Alguien discutiría hoy la independencia de alguno de estos dos países? ¿Alguien discutiría que la descolonización era un proceso irreversible y que la independencia era un derecho al que debían poder tener acceso todos los pueblos en situación de dominación colonial? Parece que no.

Sin embargo no todos han tenido la misma suerte o los mismos apoyos. En efecto, países como Angola, Guinea Ecuatorial (estupendo el reciente artículo de Dña. Araceli Mangas sobre este país) o territorios como el Sáhara, dependientes de una metrópoli en absoluto caos y decadencia que con ser capaz de ponerse en orden a si misma ha tenido bastante por unos años, sufren terribles consecuencias, cada uno con sus variantes: algunos por ser demasiado ricos, caso de Angola y Guinea (pues antes del petróleo no se olviden negocios boyantes como el maderero); otros por ser “aparentemente” pobres (caso del territorio saharaui, pobre sólo en apariencia).

Estas consecuencias hay quien las explota a nivel local: el Sáhara español jamás fue de Marruecos, no tiene nada que reclamar: pero ha visto la oportunidad de dominar un territorio amplio y poco poblado, incluidos su mar territorial y plataforma continental correspondientes que son inmensos. Esto es en sí absolutamente rechazable. ¿Qué diría Marruecos si le propusiésemos que volviese a ser una colonia repartida entre España y Francia? ¡Pondría el grito en el cielo! ¿Entonces por qué quieren para otro lo que jamás querrían para si mismos?

Lo tremendo viene cuando a un proceso descolonizador simplemente desastroso, silvestre cuando no directamente salvaje, sigue el enquistamiento de situaciones en que la peor de las ilegalidades se va asentando de manera que parece que por el mero paso del tiempo se legitime aunque jamás, jamás, jamás haya sido aceptada en absoluto por aquellos a quienes se pretende imponer: es decir, no ha habido consentimiento nunca sino un rechazo expreso acompañado además de una actividad continua de lucha a fin de reponer la legalidad perdida.

Es vergonzosa la posición de la que parte el diplomático holandés Peter van Walsum encargado de las negociaciones: vergonzosa. Es sin embargo digno de loa el rechazo del Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, de negarse a incluir sus observaciones en el informe, observaciones que más parecen el resultado de un buen fajo de billetes que de ningún análisis serio por ningún profesional de las relaciones internacionales medianamente respetable. El tufo es tremendo, pero me recuerda a esas mentiras que unos y otros dejan que se enquisten y una vez bien arraigadas, se usan como punto de partida válido (que de ningna manera lo es) a partir del cual “mejorar”. Vergüenza y más vergüenza: para España, Marruecos y el señor van Walsum.

¿Y si Holanda fuese una colonia alemana? ¿Diría usted lo mismo?

Pero la estrategia nos es familiar.

La tenemos en casa.

Hay dos grandes temas que trataremos desde el punto de vista del Derecho internacional público: uno de ellos es el tema del Sáhara; otro el del derecho de autodeterminación de los pueblos, fundamento de que España se estructure en una sola nación indivisible organizada en estado autonómico. Por ejercicio de nuestro derecho de autodeterminación, auqnue de este que es el punto de vista correcto apenas se hable y sí del otro, el nacionalista, que no cabe en Derecho internacional público.

Pedraz o el conocimiento de las limitaciones propias

Este es un post largo. Puede leerse yendo directamente a lo resaltado. El resto se intuye o es secundario.

Cierto es que cuando al Juez de Instrucción se le presentan una serie de indicios racionales de delito, sea en una querella o de cualquier otra manera (por ejemplo, el Juez mismo tiene conocimiento directo de ciertos hechos), siendo competente, al Juez no le queda más remedio que abrir la instrucción penal correspondiente.

Cierto es también que el Fiscal no acusa, por frecuente que sea su posición procesal como parte acusadora: el Fiscal lo que defiende es la legalidad, ¿o es que no se ha oído también aquello de que “el Fiscal pide la libre absolución…”, “el sobreseimiento…”, “una pena inferior…”, etc.?

Bien pues estos días caen chuzos de punta sobre el Juez Pedraz del mismo modo en que en su día media parece que media España se hubiese enfadado con el Fiscal Fungairiño. Y es que el ciudadano habla desde el sentido común, que no siempre el conocimiento de la ley, y ¿quién no le tendría ganas a Pinochet? De manera análoga, ¿a quién lo le parece terrible la represión China en el Tíbet? Lo curioso es que estando lejos tanto Chile como el Tíbet en su día nadie parece que le dijese a Garzón que acabase alguna de sus interminables instrucciones antes de meterse en el fregado chileno. Sin embargo al Juez Pedraz le han dicho que si tiene que irse a la China, que si no hay bastante que hacer en España ya. Esto es el punto en el que ambos casos divergen.

Sin embargo hay un punto en el cual ambos casos puede entenderse que confluyan y eso es en punto a la discutida y discutible cuestión de si España de verdad era competente para juzgar a Pinochet en su día y a los siete altos cargos chinos hoy.

La competencia de la jurisdicción penal española viene determinada en el artículo 23 de la Ley Orgánica 6/1985 de 1 de julio del Poder Judicial (en adelante, LOPJ). El que ahora interesa es el 23.4 y el 23.5 pero que que remite al 23.2.c).

En efecto, el 23.4 prevé que

4. Igualmente será competente la jurisdicción española para conocer de los hechos cometidos por españoles o extranjeros fuera del territorio nacional susceptibles de tipificarse, según la ley penal española, como alguno de los siguientes delitos:

  1. Genocidio.
  2. Terrorismo.
  3. Piratería y apoderamiento ilícito de aeronaves.
  4. Falsificación de moneda extranjera.
  5. Los delitos relativos a la prostitución y los de corrupción de menores o incapaces.
  6. Tráfico ilegal de drogas psicotrópicas, tóxicas y estupefacientes.
  7. Tráfico ilegal o inmigración clandestina de personas, sean o no trabajadores.
  8. Los relativos a la mutilación genital femenina, siempre que los responsables se encuentren en España.
  9. Y cualquier otro que, según los tratados o convenios internacionales, deba ser perseguido en España.

Y decíamos también que aplicaba el 23.5 que remite al 23.2.c) que dice lo siguiente:

Que el delincuente NO haya sido absuelto, indultado o penado en el extranjero, o, en este ultimo caso, no haya cumplido la condena. Si solo la hubiere cumplido en parte, se le tendrá en cuenta para rebajarle proporcionalmente la que le corresponda.

Para haber sido absuelto, indultado o penado es obvio que antes debe haber sido juzgado o lo que es lo mismo, puesta la norma “en positivo” quiere decir “siempre que no se le haya juzgado ya” (simplifiquemos: olvidémonos del supuesto de que haya cumplido sólo parte que nos da igual porque no es el caso). Genial el 23.2.c) y por ende el 23.5 se cumplen de modo que vamos a ver si nuestro amigo Pedraz es competente por serlo:

  1. la jurisdicción española
  2. de entre todos los jueces españoles: él, D. Santiago Pedraz. Os anticipo la solución: si “España” es competente y la querella que se ha presentado le ha caído a Pedraz, es competente (artículo 65.1e) y artículo 88 de la LOPJ).

Esto reduce el tema a saber si la jurisdicción española es competente. La clave está en el 23.4 que es el típico artículo que ha ido creciendo con el tiempo: en efecto el apartado e) se redactó por ley de 1999, el h) en 2005 y el g) en 2007.

A ver, a los altos funcionarios chinos no se les acusa claramente de ninguno de los siguientes casos de c) a i) de la lista del 23.4: piratería y apoderamiento ilícito de aeronaves, falsificación de moneda extranjera, delitosrelativos a la prostitución y los de corrupción de menores o incapaces, tráfico ilegal de drogas psicotrópicas, tóxicas y estupefacientes o tráfico ilegal o inmigración clandestina de personas, sean o no trabajadores o delitos relativos a la mutilación genital femenina, siempre que los responsables se encuentren en España. Nada de eso. A ver: quedan los de genocidio, terrorismo y los que por tratado deban ser perseguidos por España… estos tampoco parece, ¿no?

Nos quedan pues terrorismo y genocidio¿según qué definición de los mismos? La pista la da el propio enunciado del 23.4 “según la ley penal española“. Estamos pues…

A ver: Código penal… terrorismo: artículos 571 a 580: “Los que perteneciendo, actuando al servicio o colaborando con bandas armadas, organizaciones o grupos cuya finalidad sea la de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública…” Lo tenemos. Estaba al inicio del artículo 571. No. No es. Los funcionarios chinos lo que quieren es justo lo contrario, imponer la paz aunque sea la de los cementerios y que no se subvierta el orden constitucional que le han impuesto, bien que por la fuerza, al Tíbet.

Vámonos al genocidio: artículo 607 del Código Penal: dice su apartado 1: “Los que, con propósito de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, perpetraren alguno de los actos siguientes…” - homicidios, lesiones, agresiones sexuales, desplazamientos forzosos… sí, pues estas lindezas sí que parece que las han cometido los funcionarios chinos por sí o por medio de sus subordinados (más bien).

¿Recuerdan ustedes, queridos co-blogueros y lectores el caso Pinochet? Bien, Pinochet había cometido lesiones, homicidios, etcpero no con propósito de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso sino con la intención de quitarse de enmedio y por las bravas cualquier forma de oposición política y esta es la razón fundamental por la cual la jurisdicción española NO ERA competente en el caso Pinochet.

Vamos ahora con nuestros amigos asiáticos. Vamos al auto del Juez Pedraz. En la página 1 habla de “delitos contra la humanidad”. Bueno esta es una categoría que no existe en nuetsro Código Penal. Lo que más se le acerca son los delitos de genocidio o los delitos de lesa humanidad (éste del artículo 607 bis). Los hechos son escalofriantes. Vamos a la página 2: “crimen contra la humanidad” - tampoco está tipificado, pero a continuación dicey en concreto un delito de lesa humanidad” y añade (literalmente):

“… dada la supuesta causación intencionada de muerte o lesiones graves, la desaparición forzada, la detención privación de libertad con infracción de las normas internacionales al efecto, y las torturas denunciadas; y teniendo en cuenta —a los efectos de dicho artículo [el 607 bis]— que la población tibetana se constituiría como un grupo o colectivo perseguido por las autoridades citadas por motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de género, u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional.”

A los efectos del 607 bis que cita antes… es claro: se refiere en todo momento al 607 bis, no al 607 que tiene una redacción a la que podría quizá reconducirse (aquello de “con propósito de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”): no, el Juez insiste en el 607 bis.

El art 607 bis de nuestro Código Penal (en adelante CP) se dictó a fin de “coordinar nuestra legislación interna con las competencias de la Corte Penal Internacional” como dice la Exposición de motivos (apartado III letra k) de la Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.

Hablaremos otro día de esta Corte Penal Internacional, jurisdicción complementaria a la de sus Estados miembros y que conoce fundamentalmente de los delitos de

  • ** genocidio
  • ** crímenes de lesa humanidad
  • ** crímenes de guerra
  • ** y unos difusos crímenes de agresión que dicho sea de paso nadie sabe muy bien qué son exactamente.

Desafortunadamente no conoce de delitos de terrorismo (con lo bien que vendría).

El delito de lesa humanidad lo hallamos en el citado 607 bis del CP cuya parte esencial es la siguiente:

1. Son reos de delitos de lesa humanidad quienes cometan los hechos previstos en el apartado siguiente [muerte, detención ilegal, lesiones, agresiones sexuales, en fin.... todas las lindezas que os podáis imaginar...] como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil o contra una parte de ella.

En todo caso, se considerará delito de lesa humanidad la comisión de tales hechos:

  1. Por razón de la pertenencia de la víctima a un grupo o colectivo perseguido por motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de género u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional.
  2. En el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre uno o más grupos raciales y con la intención de mantener ese régimen.

Y en efecto, un sucinto examen de los hechos que aparecen en el auto por el que se admite a trámite la querella contra los funcionarios chinos sugiere que estemos ante un delito de lesa humanidad y el artículo seleccionado por el Juez Pedraz como el delito de cuya comisión habría indicios racionales es por tanto el 607 bis. (Si no hubiere un delito tipificado por muy aberrante que fuese la cosa no se podría admitir la querella sin perjuicio del mecanismo del artículo 4.2 CP pero eso es otra cosa que aquí no viene a cuento). El problema es que Pedraz luego afirma: “De conformidad con el artículo 23 de la LOPJ el conocimiento de la causa por el citado delito corresponde a la jurisdicción española…Ya… ¿de verdad? ¿De verdad y dado que en derecho penal NO EXISTE LA ANALOGÍA, y que LAS NORMAS SON TAXATIVAS, de verdad es competente la jurisdicción española?

Fungairiño llevaba razón: España no era competente para juzgar a Pinochet pues no cometió delito de genocidio porque la causa por la que mataba, torturaba, etc… NO ERA eliminar a un grupo por razón de su etnia, etc. sino por razón de su oposición política.

La jurisdicción penal española es competente porque lo diga el 23.4 LOPJ, y ésta sólo habla de genocidio. Los delitos de lesa humanidad se le parecen mucho sí, pero no son la misma cosa…

Una cosa es que lo sea la Corte Penal Internacional (de cuya es miembro España) y respetando sus especialísimas reglas, otra que sea competente España.

Y a este respecto uno no puede dejar de sentir serias dudas acerca de la legalidad del auto que se comenta, pues lo cierto es que la literalidad del artículo 23.4 abarca el 607 CP pero no el 607 bis.

Y conste que soy la primera absolutamente horrorizada y desde hace años por cuestiones como las dictaduras Chilena y Argentina (entre otras dictaduras latinoamericanas) o la cuestión del Tíbet. Me parece espantoso. Pero me parece también que si de verdad se quiere adecuar la legislación española a los tratados suscritos por España, lo primero es que esté bien hecha. En este sentido es eficaz que el Juez ponga de manifiesto que pueda haber un límite, a fin de que el legislador se percate de ello.

En la práctica habrá además numerosas limitaciones para que todo esto tenga ningna efectividad, pues el que España como Estado soberano se arrogue la potestad de juzgar ciertas cosas nada significa sin el acuerdo del otro Estado… si no, por esa regla de tres, los chinos podrían pretender juzgar las cosas que pasan en España y que sus sentencias tuviesen alguna efectividad… todo ello según sus criterios de dictadura comunista: ¡¡¡Socorro!!!

Pero tan soberana es China como España. ¡Ojo!

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¿Pero se ha vuelto loco Solbes?

Libertad Digital trae la noticia: “El Gobierno estudia subidas de impuestos para financiar a las CCAA y elevar el gasto público”. Pone los pelos de punta. ¿Solbes se ha vuelto loco o qué?

Recomiendo una tila antes de leer la noticia a la que a lo mejor se le podrían añadir las siguientes pinceladas:

En la curva de Laffer hay un momento como dice LD a partir del cual aumentar la presión fiscal (en %) hace que la recaudación total baje (medida en miles de millones de euros). Esto es cierto, pero también lo es que hay un momento previo en que ocurre justo lo contrario: un aumento en el % de presión fiscal total se traduce en más miles de millones de euros totales, recaudados.

Solbes debe pensar que aún estamos en este tramo de la curva, el más intuitivo de los dos.

La gran aportación de Laffer fue decir, claro, que el efecto contrario también puede darse. ¿Y esto cómo es? Pues porque simplificando muchísimo la cosa, la economía se divide en dos grandes sectores: público y privado. El sector privado, no nos engañemos, es siempre el que tira del carro, pues es el que invierte aplicando criterios de rentabilidad, esto es, producción de riqueza, crecimiento. (Excluyo aquí las iniciativas privadas sin ánimo de lucro, que no son pocas…)

Si se detraen demasiados recursos de ese sector, nos vamos al otro lado de la curva de Laffer, esto es, un aumento en la presión fiscal sólo hace que los ingresos disminuyan… ¿por qué? Pues porque evidentemente el porcentaje será mayor, pero la base sobre la que se aplica es considerablemente menor.

Ahora bien y sin que haga falta ser muy listo… ¿de dónde sale la gran recaudación en España? Del consumo (IVA) y de las rentas salariales (IRPF) que además sin una fuente de ingresos bien distribuidos a lo largo del año a través de las retenciones a cuenta del impuesto.

Bien, pues si la economía ha crecido, sí, pero menos que la población total, lo que es de cajón es que la renta per cápita ha disminuido. ¿Para todos por igual? No. Para más inri ha disminuido más en el caso de las rentas provenientes de salarios, como demuestra su menor participación como porcentaje del PIB. O lo que es lo mismo, los que más impuestos pagan son los que han visto disminuir más sus ingresos, tanto en términos absolutos como relativos, frente a las rentas provenientes del capital, por ejemplo. Y es que el socialismo de ZP es tan original que sólo ha agrandado (y de qué manera) la brecha entre ricos y pobres en este país.

Vale, pues aparte de más impuestos y menos salarios tenemos un par de cositas más, a saber: unos tipos de interés que crecen, y crece, y van a seguir creciendo y el propio Ministerio de la Vivienda (la Registrador Corredor, un poco más realista que Solbes) vaticina que puedan llegar al 8% (debido no sólo a las presiones inflacionistas sino a la generalizada crisis de liquidez o lo que es lo mismo, el dinero se pone más caro… y en España, más aún). Se espera que se estabilicen en torno al 6%. Esta estabilidad que suena bien en términos de inversión inmobiliaria quiere sin embargo decir que usted compró una vivienda claramente sobrevalorada. (Es como comprar una letra de cambio: si se redime a la par, esto es, si al final de tenerla por un año te dan 100, su precio es 97 y la rentabilidad el 3%. Si la rentabilidad - coste de financiación para el Tesoro es el 6%, su precio no es 97 sino 94. Y eso es en un año: cuando eso se prolonga veinte, treina y hasta cincuenta años, el precio de su casa no es un 3% menos sino algo más cercano al 35 - 45% menos)

¿Y quiénes son los que suelen tener hipotecas? ¿Un señor con un patrimonio de millones o dos mileuristas desposados hace cuatro años y con un churumbel en camino?

Vale. Y ahora la inflación, completamente fuera de control en este país cuya clase política se cree que lo nuclear es tema tabú (¿en qué año viven?) Vale pues la “cesta tipo” no sé quién la consumirá pero yo desde luego no. NI la mayoría de los españoles. Lo que es más, es que hay estudios muy serios que señalan que para amplias capas de la población (las rentas más bajas y con hipotecas, que no dejan de ser el precio que ellos pagan por su vivienda, mes a mes) la inflación es tres veces la “oficial”. Con un interanual oficial en julio del 5% esto quiere decir que aquellos a los que ahora se les va a pedir un mayor esfuerzo fiscal tienen además que afontar una inflación tercermundista del 15%. (Lo cual, por cierto y según la ecuación de Fischer hace que estemos en una situación de tipos de interés reales negativos para muchas personas o lo que es lo mismo, el depósito en el banco te da bastante menos de lo que es la inflación para tu cesta de la compra: es que no la cubre ni de lejos, vamos.)

A ver, señor Solbes, así, a bote pronto y sin necesidad de echar muchas más cuentas, ¿usted en qué tramo de la curva de Laffer se cree que estamos?

Llamemos a esto “economía intuitiva” o “lo que se le ocurriría al más tonto”, y sin necesidad de saber mucho.

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Voy a contaros una cosa, queridos co-blogueros y lectores… Durante el Gobierno del Partido Popular me topé bastantes veces con Solbes en un supermercado que hay aquí cerca. Es el hombre que para elegir una mayonesa u otra está varios minutos frente a la estantería, estudiando el tema y sin saber qué hacer: y os prometo que sólo hay tres marcas: Hellmans, Ybarra y la propia del súper. Y ya no os quiero decir nada si te tocaba delante en la cola de la caja: te ibas a otra.

Os puedo asegurar como que me llamo Cristina que un hombre con ese pasmo no arregla el auténtico desastre que es la economía española, un nido de ladrones, con la corrupción campando a sus anchas todo ello en un contexto de una crisis de liquidez, una inmobiliaria, graves-gravísimos problemas estructurales que nadie se ha molestado en abordar y unas Administraciones Públicas que ni por un momento se plantean revisar el despilfarro que se traen. Excepción: Esperanza Aguirre ha presentado un Plan de Austeridad para la Comunidad de Madrid, mejorable, pero ya es algo. ¡Pero es que el Alcalde de mi pueblo tiene 26 asesores! (Y gobierna el PP, de modo que son todos iguales: no va por partidos, irá en su caso por personas).

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Aborto: una buena noticia (¡por fin!)

La buena noticia, y es de justicia reconocerlo viene en El País y se refiere a la elaboración, que va a ser parlamentaria, del proyecto de Ley del aborto. Se van a tomar medidas contra el de facto aborto libre pasado cierto número de semanas que venía practicándose en este país, carnicería de toda Europa, a base de informes falsos sobre la salud psicológica de la madre. Esto me parece una magnífica, magnífica noticia: LAS DENUNCIAS HAN SERVIDO PARA ALGO. En este punto doy un voto de confianza al legislador… de momento. Ya no va a ser posible abortar legalmente en cualquier momento en base a la difusa apreciación del riesgo de daño psicológico para la madre (vamos, que a la señora no le apetece, que ha cambiado de opinión).

El diseño legal sería el siguiente:

No obstante, el Gobierno, tras los primeros informes que ha manejado, considera que la nueva regulación debe combinar plazos -en los que la decisión para abortar sería libre- y una revisión de los supuestos actuales, de forma que se ponga límite temporal en el supuesto de afectación psicológica de la madre. Ahora no hay límite en ese supuesto, por lo que pueden practicarse abortos de seis o siete meses alegando riesgos psicológicos. En los planes del Gobierno se contempla que las razones de riesgo para la salud psicológica de la madre podrán ser esgrimidas hasta algo más de la mitad del embarazo. A partir de las semanas 22 a 24, el aborto sólo podría practicarse por grave riesgo de salud para la madre y por malformación del feto.

Como siempre, habrá que ver no sólo los términos exactos en los cuales se acabe redactando la Ley sino los términos exactos de su normativa tanto complementaria como de desarrollo. ¿Van a ser eficaces los impedimentos que parece se pretenden poner al aborto libre? Es cuestión de voluntad y de habilidad a la hora de legislar. Veremos.

Es sólo una primera buena noticia, pero es indudable que el escándalo que ha causado lo que media Europa ha visto es algo que ha hecho reaccionar al legislador… al menos en apariencia. Mi conclusión es, de nuevo, que “hacerse oir sirve para algo”.

Bien, este ya es un primer paso. Ahora se hace imprescindible hacerse uno oír en punto a los demás aspectos que entraña la cuestión del aborto: qué dice la ciencia, qué es de lógica y razón, etc. No se olvide que una mujer aborta porque quiere, porque ella así lo elige libremente, que nadie la obliga. Es cuestión pues de razonar, de convencer, de debatir, de ayudar, de prevenir…

Y es que no se olvide… no se olvide que el 99% de los abortos tienen una sola y la misma causa común: EL DESAMOR. Eso es de lo que nadie habla: del desamor, de la soledad, de la verdadera miseria vital: demasiado duro, quizá. Pero es la verdad.

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Dos lecturas de interés y calidad

El primero de ellos es del inteligente, incisivo y experimentado Horacio Vázquez-Rial en la Revista de agosto de Libertad Digital poniendo blanco sobre negro las verdaderas cifras del debate sobre la financiación de la Iglesia Católica. El artículo es tan sensato, tan contundente y tan absolutamente real que merece ser leído dos veces. No hay nada como tener unas cifras contundentes a mano para enriquecer y concretar una discusión más allá del etéreo opinar lo que uno más o menos cree o siente. El artículo está escrito sin pelos en la lengua y como siempre, importándole al autor bastante poco la memez de la corrección política: hay lo que hay, se mire desde el punto de vista que se mire. ¿Qué tal esto?

Si calculo bien, [la Iglesia Católica aporta] un total de 44.205 millones de euros a cambio de los cuales recibió del Estado sólo 155. El resto es limosna, esfuerzos, inversiones (siempre reprochadas y bajo sospecha: hay muchos Mendizábal en el Gobierno y estoy seguro de que para ellos la expropiación de la Iglesia es una idea no descartable ni descartada) y generosidades particulares.

El segundo de ellos es el de Hermann Tertsch sobre Solzhenitsin hoy en ABC, en que las mismas grandes lacras sociales denunciadas en su día por D. Alexandr vemos cómo son a lo que propende España hoy (hasta que a lo mejor haya quien decida que hay que espabilar porque nos duela demasiado el paro, el embargo del piso y tres años seguidos sin vacaciones). Dice así:

Aunque recién salido del «Archipiélago Gulag» que después describiría en su inmensa obra sobre el exterminio de millones de seres humanos en aquella geografía paralela de los campos de prisioneros soviéticos, Solzhenitsin ya había atacado como «cobardía» la retirada norteamericana de Vietnam y criticado fenómenos de la vida de las democracias y el capitalismo como la rapacidad, el populismo, la falta de respeto a la persona, a su dignidad e intimidad, el desmoronamiento ético y cultural o el desprecio al hecho religioso.

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¿Por qué…?

¿Por qué creéis, queridos y perspicaces co-blogueros, lectores, transeúntes del ciberespacio, que a de Juana la haya faltado el tiempo para tentar a la suerte, la Fiscalía y poner en juego de nuevo su propia libertad? ¿Tan débil piensa que es esta España de ZP? ¿Busca seguir siendo el protagonista, un mártir para los suyos, volviendo a entrar en la cárcel? ¿O simplemente busca reírse de todos nosotros, sabedor como es, de que quizá nadie la emprenda contra él, sólo por no darle más alas y publicidad a su horrendo personaje, el del asesino múltiple jaleado en el aquelarre de ayer?

¿O son las dos cosas a la vez y cualquiera de ellas le viene bien?

La Audiencia Nacional ya actúa de oficio, según informa el diario El Mundo.

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Leyes penales retroactivas

Sí, sí… leyes penales REtroactivas, no me he equivocado, no.

En efecto: con la salida de prisión del etarra de Juana Chaos estos días se está hablando mucho de la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras o restrictivas de derechos individuales que consagra el artículo 9.3 de nuestra Constitución y que viene a reforzar la exigencia de ley previa en el ámbito sancionador y que consagra el artículo 25.1 al sentar que “Nadie puede ser condenado o sancionado por acciones u omisiones que en el momento de producirse no constituyan delito, falta o infracción administrativa, según la legislación vigente en aquel momento.” Dejando de lado el campo de las infracciones administrativas (ya puestos a especificar deberían haberse abarcado por este precepto también las civiles y las sociales, pero bueno) y centrándonos en las infracciones penales, resulta que para que algo se castigue tiene que ser delito o falta en el momento de su comisión, “ley anterior a su perpetración”, dice el artículo 1.1. del Código Penal y reitera el 2.1 por si acaso no había quedado claro, entendiéndose el momento de comisión como aquél “en que el sujeto ejecuta la acción u omite el acto que estaba obligado a realizar”, dice el artículo 7. Todo bastante claro y diáfano.

¿Por qué algo se tipifica como delito o falta? Pues la idea básica es que el Código Penal refleja lo que “el sentir social” entiende cada momento como actos de tal gravedad que atacan directamente las posibilidades de convivencia en sociedad. La ofendida no es sólo la víctima y los eventuales perjudicados de manera más o menos directa, sino la sociedad en su conjunto. Este es el fundamento para la admisibilidad de la llamada “acción popular ” del artículo 125 de la Constitución y que junto a la institución (dicho sea de paso que no funciona) del Tribunal del Jurado (juzgar es un oficio como otro cualquiera y las improvisaciones suelen salir mal) operan en el ámbito de la justicia penal. Como decía Jellinek: el Derecho penal viene a proteger “el mínimo del mínimo ético indispensable para la convivencia” en cada momento en una sociedad… según esta valoración de las cosas que hacen nuestros representantes en Cortes.

Bien pues la otra cara de la moneda es la siguiente: cuando ese sentir social cambia, no hay justificación para mantener una pena, sea en la Ley o en su aplicación a un caso concreto. (La mitad de vosotros ya os habréis imaginado ya por dónde va esto, colgado en un blog de Hazte Oir jajajajajajajaj) En efecto, en nuestro Derecho penal tenemos (entre otras) dos grandes manifestaciones de este fenómeno (vamos sólo a las dos que nos interesan a fin de que este post no se alargue pero hay más).

1.- La primera de ellas la hallamos en el artículo 2.2 cuando sienta que “…tendrán efecto retroactivo aquellas leyes penales que favorezcan al reo, aunque al entrar en vigor hubiera recaído sentencia firme y el sujeto estuviese cumpliendo condena“. (Y añade: “En caso de duda sobre la determinación de la Ley más favorable, será oido el reo.” etc…)

2.- El caso del artículo 4.3, fundamento del indulto, también llamado “derecho de gracia”, y que dice así que el Juez o Tribunal acudirá al Gobierno exponiendo lo conveniente sobre la derogación o modificación de un precepto “o la concesión del indulto” … “cuando de la rigurosa aplicación de las disposiciones de la Ley resulte penada una acción u omisión que, a juicio del Juez o Tribunal , no debiera serlo, o cuando la pena sea notablemente excesiva, atendidos el mal causado por la infracción y las circunstancias personales del reo“.

Visto pues el peligro, en enorme peligro que entraña un contexto de “sentir social” de que “el proceso de paz está muy bien” y “ETA está convencida” y entonces, a la luz de esta nueva situación, lo que la mayoría de los españoles quieren (que para eso han votado a ZP) es la paz, entonces… Y dará igual que el artículo 62.i) de la Constitución aclare que el derecho de gracia que ejerza el Rey con arreglo a las leyes no pueda autorizar indultos generales: no es necesaria ninguna amnistía general: podrá considerarse caso por caso y cuando haya muchos casos, sin embargo, pasar una norma penal más suave (por ejemplo, todos los que tienen penas cortas por pertenencia a banda armada, “kale-borroka” en sus diversos tipos, etc.) Así acabamos antes. Basta con que “la mayoría” lo quiera y ya se sabe que si nadie dice nada es que se está conforme.

De modo que si cierto es que las leyes penales desfavorables al reo no pueden aplicarse con carácter retroactivo, también es cierto que cuando le puedan favorecer, por ejemplo porque se haya proceddido a un cambio normativo aceptado por la sociedad, sí se aplicarán; todo ello sin perjuicio de los casos en que haya de estimarse procedente por aceptable el indulto.

En este sentido el post de hoy en el blog de Miguel “Cuando el cierzo y el álbrego porfían” es un excelente resumen de dónde estamos y hacia dónde parece que esto va. Si algo confirma es la importancia radical, primaria, esencial de los movimientos cívicos: incontrolables para el poder cuando se estructuran en algo tan difuso como es Internet, los blogs, gente que no forma parte de ninguna persona jurídica generosamente subvencionada sino que hacen oir su voz porque creen que vale la pena luchar por unos ideales porque el silencio los mata. A quien no aspira a medrar, o a que le paguen… o a cualquier otro beneficio, ¿cómo lo callas si se pronuncia dentro de los términos de la ley?

Uno opina, otro también… y otro, y otro: sin buscar un beneficio particular, sólo decir la verdad, insistir en lo evidente, mantenerse fiel a ello; uno no está en callar o decir según la estrategia del partido al que pertenezca: débil voz es esa, enclenque, carente tantas veces de convencimiento…

Si de algo podemos estar seguros es de que los movimientos cívicos son mucho más eficaces de lo que nuestra casta política, esa que en muchos casos ha abdicado completamente de tantos valores, está dispuesta a admitir. Si las víctimas del terrorismo no se hubiesen movilizado como lo hicieron durante la pasada legislatura contra el proceso de paz, quien escribe no descarta que los vistos artículos 2.2 y 4.3 del Código penal, sobre retroactividad de normas favorables al reo (cambio normativo y permitir que se acoja a la nueva Ley) y las posibilidades de indulto, no estuviesen ya próximas a entrar en juego. Ya se sabe: resultados del diálogo y el convencimiento.

No miremos sólo lo que no hemos conseguido: miremos también lo que hemos conseguido, con lo que no se han atrevido pese a ejercer el poder, ese que en España se concentra en tan poquísimas manos. Eso también es “de los blogs al BOE”.

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Esto nos lleva a una segunda cuestión también objeto de mucho debate estos días, y que no es otra que la necesidad de reforzar las penas, asegurar por todos los medios su cumplimiento íntegro… y claro ante 3,000 años de condena, veinte y pocos de estancia efectiva en la cárcel más que a cumplimiento íntegro suenan a incumplimiento de la mayor parte, desde luego. A la vista de las gigantescas condenas que recaen uno se siente tentado de pedir que se reinstaure la cadena perpetua. Sin embargo ésta resulta incongruente con el fin de toda pena que no es sino “la reeducación y reinserción social” y que sin ánimo de fastidiar a nadie pero hunde sus raíces (como tantísimas, tantísimos pilares básicos de nuestro ordenamiento en la filosofía cristiana y el Derecho canónico forjado bajo su luz…

En este sentido las declaraciones de hoy de D. Enrique López, a la sazón Portavoz del CGPJ no comulgo realmente con ellas por mucho que Italia, Alemania y Francia hayan reforzado sustancialmente su legislación antiterrorista. Por qué deba rechazarse la cadena perpetua viene muy bien explicado en la columna de D. Juan Manuel de Prada hoy en ABC, columna como siempre magníficamente bien escrita.

En efecto: hay fundamentos muy sólidos por los cuales deba rechazarse la condena a cadena perpetua. El ser humano es redimible hasta el último día de su vida y quién sabe qué pasará después de muertos: pero hasta el último momento hay esperanza. Sin embargo y como Dios es razonable comprendería perfectamente un lógico refuerzo de algunas penas.

  • ** Así pues parece que cuarenta años reales y efectivos, ni un día menos de cárcel, 14.610 días, vamos, sean algo razonable. Mucho más de cuarenta años, quizá cincuenta, sí… pero más allá realmente se asimilaría a una cadena perpetua… ¿pero qué tal un periodo complementario yendo a dormir a la cárcel todos los fines de semana? No impiden la reinserción social… ¿O qué tal una pena de localización permanente durante años tras haber salido de la cárcel? Es una pena privativa de libertad, cierto, pero no impide la reinserción social de la persona y a los demás les da cierta tranquilidad.
  • ** Especialmente eficaz en materia de terrorismo podría resultar también un reforzamiento de las penas accesorias: así la suspensión y/o inhabilitación para empleo o cargo público , del derecho de sufragio pasivo, del derecho a portar armas y conducir vehículos…
  • ** ¿No sería francamente disuasorio en el caso de los delitos castigados con penas de prisión cortas muchas de las cuales ni siquiera llegan a cumplirse, que las penas accesorias, efectivas desde el primer día, se cumpliesen y estuviesen pero que bien reforzadas? Diez o quince años sin carné de conducir ni derecho a portar armas por delitos menores pero realizados en el contexto de actos terroristas es ciertamente disuasorio.
  • ** Y si el fundamento para que las penas privativas de libertad inferiores a dos años en el caso de sujetos no reincidentes (en principio) no se cumplan por aquello de que es peor que entren en la cárcel… ¿no es sin embargo lógico y razonable una privativa de libertad de localización permanente y una privativa de derechos, sea principal o accesoria, de alejamiento por unos añitos?
  • ** Además, ¿qué otras variedades de penas podrían resultar efectivas?
  • ** ¿Hay otros regímenes penitenciarios que pudiesen no sólo disuadir a cualquiera de meterse a terrorista sino además, en su aplicación, fastidiar y bien a los reclutados por una banda?

Todas estas son posibilidades legislativas reales y el debate en torno a ellas debería quizá retomarse, huyendo de los imposibles o incongruentes como la pena de muerte o la cadena perpetua. El Derecho tanto tiene que ser serio como hilar fino: ahí está el avance (jurídico) de una sociedad.

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ANOMIA

Hace unas semanas en uno de sus estupendos escritos, D. Horacio Vázquez-Rial, colaborador habitual de Libertad Digital, eligió emplear cierta palabra: la palabra era “anomia”. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua el término tiene tres significados. Los dos primeros, “ausencia de ley” y “conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación” derivan del griego νομα. El tercero se refiere a “aquel trastorno del lenguaje que impide llamar a las cosas por su nombre” y es fruto de la haplología de “an-” y el griego νομα, esto es “nombre”.

En efecto, la ausencia de ley en casos concretos, algunos de ellos muy relevantes, es cada vez más frecuente en España. Decía D. Federico de Castro, civilista de pensamiento diáfano donde los hubiere, que frente a otras normas las jurídicas se caracterizaban por ser susceptibles de ser impuestas coactivamente, esto es, contra la voluntad de su destinatario llegado el caso. Era lo que él llamaba el cierre del ciclo normativo, ese que se iniciaba con el nacimiento de la ley pasando por la invitación a su cumplimiento voluntario.

Salvo la general potestad de autotutela de la Administración y algún supuesto de autotutela privada, nuestro Derecho exige que siempre que queramos imponer a otro el cumplimiento de una norma en contra de su voluntad solicitemos la heterotutela del Juez. Empero con un sistema judicial en ocasiones al borde del colapso y como regla general excesivamente lento, el cierre del ciclo normativo es, demasiadas veces, simplemente ilusorio; y no porque no se llegue a él, sino porque para cuando se quiere llegar, el interés que la norma podía venir a tutelar hace tiempo que se extinguió. El resultado es que uno acaba estando si no ante leyes completamente inexistentes, sí ante normas muy menguadas en su eficacia.

Diverso es el caso de las interpretaciones simplemente incomprensibles según la sana lógica y que a la tradicional lentitud judicial añaden la arbitrariedad, deliberada o no, pero en todo caso prohibida por el art 9.3 de nuestra Constitución. Una vez producida la arbitrariedad no siempre resulta reparada, bien porque se haya agotado la vía judicial, bien porque ya no merezca la pena seguirse. En este sentido es especialmente sangrante el caso del Tribunal Constitucional cuya interpretación de la Constitución en todo tipo de procesos vincula a todos los Jueces y Tribunales según prevé el artículo 5.1 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Sus cada vez más imprevisibles resoluciones sólo merman la seguridad jurídica, si bien no siempre es el caso: ante los demás poderes, jurídicamente instituidos o simplemente fácticos, se tiene la sensación de que cada vez es más fácil acertar el sentido de sus pronunciamientos: será el que mejor responda a la idea de “una justicia lacaya y genuflexa” (según feliz expresión de Gómez de Liaño).

El problema se agrava cuando estas circunstancias se extienden a otros operadores jurídicos, muy significativamente las Administraciones, que siguiendo ejemplos tan elevados como los del Tribunal Constitucional y últimamente también el Supremo, se sienten legitimados para proceder a su capricho, sabedores del ineficaz cierre del ciclo normativo que rige. El resultado a la vista está y no hay operador económico que no tenga en cuenta la creciente inseguridad jurídica y la ineficacia del sistema judicial —amén de la hipertrofia normativa— a la hora de calcular la prima de riesgo aplicable a su negocio y la consecuente exorbitante rentabilidad que debe obtener para decidirse a invertir. Ya dijo Warren Buffet en su reciente visita a Madrid que lo primero que miraban al considerar entrar en un país era su sistema de Derecho.

La descrita ausencia de ley según la primera acepción de la palabra anomia no es una circunstancia que desconozcan ni los particulares ni las personas que encarnan los órganos a través los que despliegan su acción los poderes públicos. En efecto, esta ausencia de ley sólo abona el terreno en que crece próspera la segunda acepción de anomia, esto es, la resultante de la carencia de normas sociales o su degradación. La decadencia moral que se extiende a sectores cada vez más amplios de la sociedad española sólo se ve animada a propagarse a la vista de los réditos que se pueden obtener combinando un proceder inmoral con una situación de si no completa ausencia de ley, sí atenuación muy significativa de su eficacia.

Conviene por esto recordar que el artículo 1,255 del Código civil, vigente entretanto no se derogue, es clarísimo cuando dispone que “los contratantes pueden establecer los pactos, cláusulas y condiciones que tengan por conveniente, siempre que no sean contrarios a las leyes, a la moral o al orden público”; por su parte el también vigente artículo 1,271 de ese mismo cuerpo normativo establece que “pueden ser igualmente objeto de contrato todos los servicios que no sean contrarios a las leyes o a las buenas costumbres”, de todo lo cual se infiere que la moral, el orden público y las buenas costumbres no son cosas subjetivas propias del ámbito estrictamente interno de cada sujeto y por tanto irrelevantes para el Derecho sino que son cosas externas a las personas, objetivas y además situadas en pie de igualdad junto a la ley, esa cuya ignorancia no excusa de su cumplimiento. La moral y las buenas costumbres —el concepto de orden público es susceptible además de matizaciones adicionales— lo son según el llamado “sentir social”, sentir que trasciende a un solo individuo para ser el compartido por la mayoría, afirmándose por esta vía como concepto necesariamente objetivo, como concluye la doctrina del Tribunal Supremo. Qué sean la moral y las buenas costumbres es fácil discernir atendiendo a lo que uno pediría al exigir justicia para sí mismo; cosa que por cierto es radicalmente distinta de lo que uno, en abstracto y sin a lo mejor haberlo meditado excesivamente, crea deba tenerse por más o menos tolerable socialmente.

La moral, las buenas costumbres y el orden público son, al igual que la ley, un límite infranqueable para cualquier proceder legalmente admisible, con el importante matiz de que existen leyes —las llamadas normas dispositivas, lo sean en todo o en parte— cuya aplicación quepa excluir; cosa que sin embargo no ocurre con la moral, las buenas costumbres o orden público, presentes en bloque. A lo sumo estos conceptos presentarán una zona de incertidumbre más o menos amplia en torno a un indubitado núcleo central de contenidos.

Si a este desastre se añade la —también cada vez más extendida— incapacidad (¿patológica?) de llamar las cosas por su nombre, tercera acepción pues del término anomia, el resultado es el de una situación que tiende sin remedio a lo irrecuperable. Y es que no se olvide que el Derecho, al igual que las Matemáticas, es una pura construcción abstracta; cierto que al servicio de una realidad que en el caso del Derecho es la de configurar los cauces por los que ha de discurrir nuestra convivencia; pero construcción abstracta no obstante y que las más de las veces se exteriorizará sólo mediante palabras.

Cierto: la materia principal del Derecho son las palabras; palabras que expresan tanto conceptos como las relaciones lógicas entre ellos. Según los fundamentales axiomas de Peano, los números, cada número, expresa una cierta cantidad de determinada cosa: esa exacta cantidad, convencionalmente adoptada, conocida y cognoscible por todos y ninguna otra distinta. Si la cantidad que cada número expresa se alterase arbitrariamente, el cálculo sería sencillamente imposible, pues si el símbolo “2” tanto puede expresar dos como tres, como cuatro o cinco unidades de alguna cosa, ¿cómo es posible saber lo que suman “2+2”? Y si hay una incapacidad de llamar las cosas por su nombre, ¿cómo va a ser posible entrar a regularlas? Es que como decía D. Manuel Albaladejo, socarrón y ultralógico anterior Presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, “las cosas son lo que son y no lo que las personas quieren decir que sean”.

Y baste lo dicho por no abundar en los cada vez más frecuentes fallos de razonamiento jurídico, incluidos aquellos en los que es difícil pensar que no se haya incurrido a sabiendas y que serían algo así como en viendo el signo “+” sin embargo proceder a una resta…

Pero ahí estamos los españoles, caminando con paso firme hacia la más absoluta anomia. Sólo nosotros, porque aún somos libres, somos responsables de detener este proceso. Pero nuestra libertad no está asegurada pues su única garantía, la ley, cada día pierde algo de terreno a favor de la anomia y de la consiguiente e inevitable dependencia no de lo justo y lo debido sino del capricho del más fuerte. A esto se le llama tiranía y ausencia absoluta de Estado de Derecho, y no se exija ya uno que proclame —y realice— como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

De modo que sí, brillante elección, D. Horacio, sencillamente brillante: porque pocas veces seis letras concentraron una descripción tan precisa y completa de una realidad tan aterradora: la de la anomia.

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Matizo los matices de Rajoy

Rajoy, como Zapatero, hila fino con el lenguaje. Por eso conviene aclarar sus aclaraciones.

1. Ha aclarado que “no se negocia políticamente con el terrorismo y nunca conseguirán sus objetivos políticos por matar o dejar de matar” mientras celebra el acuerdo alcanzado con ZP, ese que

1º - Deja vigente la autorización del Congreso para que el Gobierno hable con ETA

2º - No se pone por escrito sino que se resume a cinco grandes principios que nadie en su sano juicio objetaría

3º - Desplaza el centro de gravedad del “DERROTAR” al “CONVENCER”.

Bien, pues las aclaraciones de Rajoy son perfectamente compatibles con estos tres puntos. “No negociar políticamente” no excluye el “diáologo” con el fin de “convencer”.

2. Por otro lado Rajoy habla de que es “muy importante que el Gobierno, la oposición y toda la sociedad española continúe dando la batalla al terrorismo de ETA” (sólo faltaría que dijese lo contrario) y que ello incluye modificar “todas las leyes que sea preciso para ser más eficaz en la lucha contra el terrorismo”. Bien, esto tampoco es incompatible. Uno puede LUCHAR POR CONVENCER a otro o luchar para derrotarlo de plano.

Así pues es posible hacer muchas leyes que tiendan a persuadir a otro de que lo mejor es que no siga por cierto camino pero como del dicho al hecho va mucho trecho pues entre que la ley esté ahí y que en efecto, llegado el caso se aplique con toda la contundencia que quepa (¿alguien se acuerda del Bar Faisán?) pues pueden pasar muchas cosas. Si se está en el “convencer” se será menos intenso, extenso y eficaz; si se está en el “derrotar” se será implacable, contundente y constante.

Que nadie se engañe, pues. Nada de lo que ha dicho Rajoy es incompatible con lo dicho por Zapatero y ambos se entienden.

3. Una vez “convencida” ETA y con lo que ha costado convencerla, ya veremos cómo vendemos el paquete del derecho del pueblo vasco a decidir por si mismo “en ausencia de violencia”, como si esto fuese lo que legitimase un eventual referéndum vasco, no el que deban decidir sobre la materia todos los españoles. Entonces no o será ETA la que haya conseguido sus objetivos sino que en una situación de ausencia de violencia se estime oportuno que el pueblo vasco pueda pronunciarse. Yo no descarto el disparate de que en el ejercicio del 149.1.32ª se convoque incluso desde Madrid, por ejemplo con una ETA “convencida” y D. Patxi de Lehendakari. No se olvide que estamos ante una Moncloa que dijo que aceptaría y aceptó en Cortes “lo que le venga” desde el Parlamento de Cataluña.

El que Rajoy no haya vuelto a sacar los cuatro millones de firmas que piden que sobre la separación del País Vasco tenemos derecho a decidir todos los españoles pues Vasconia lo es de todos, resulta más que sospechoso. Excelente ocasión ha tenido hace unas semanas con un ultrasensato Dictamen del Consejo de Estado en el que apoyarse (el 1.119/2008 que se comentará) y no la ha usado.

Y es que una cosa es decir que uno está “convencido”, palabras que se lleva el viento y otra es estar, fácticamente derrotado: esto es, organizaciones desbaratadas, arsenales y dinero incautado, terroristas en el trullo y cero presencia en la sociedad incluidas por supuestísimo las instituciones.

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ETA: se veía venir

Zapatero dice a Erkoreka que su acuerdo con Rajoy no rechaza un “final dialogado” de ETA. Así titula Libertad Digital algo que era de esperar. Nada nuevo pues… simplemente la confirmación de una sospecha fundada que ya en su momento puso de manifiesto Infeliche en una brillante entrada a su excelente blog partiendo del estructurado análisis de la cuestión que presentaba Hazte Oír.

Las claves del asunto son tres:

1ª - Cambio en las palabras: ahora ya no estamos en “derrotar a ETA” sino que estamos en “convencerla” de que la única salida posible es el abandono de la violencia; suena parecido, incluso más amable, pero no es lo mismo, evidentemente. Yo pregunto, ¿qué será necesario darles para que queden convencidos? NO es necesario darlo ahora… puede ser poco a poco como todo lo que está pasando. Tanto entendimiento de repente huele más bien a despliegue de algo pactado de antemano, la verdad.

2ª - Sigue en pie la Resolución del Congreso que autoriza al Gobierno a hablar (negociar, por supuesto) con ETA:

3º - Nada por escrito y todo reducido a unos muy genéricos principios, concretamente los cinco siguientes que suscribiría cualquiera, de amplios y polivalentes que resultan:

- Unidad de los dos principales partidos en la lucha contra ETA

- Apoyo a las víctimas

- Confianza en el Estado de Derecho (ja-ja-ja) y respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado

- Convencimiento de que el único destino de ETA es abandonar la violencia y de que no conseguirá objetivos políticos (otra risa, amarga también)

- Impulso a la cooperación internacional (sobre todo con EEUU que la cosa está fluida, con Marruecos que nos quiere mucho y con Chavez que no tiene nada que ver ni con ETA ni con las FARC)

Y luego unos “caramelitos” a las víctimas, que serán las grandes derrotadas y que a la mayoría ni endulzarán pues tendrán en muchos casos sólo efectos “a futuro”, es decir, no resultarán aplicables a tantos y tantos y tantos asesinatos y otros delitos y atropellos cometidos desde hace años. Vamos, una auténtica tomadura de pelo y un insulto a ellas y a quienes pensamos que a quien hay que derrotar es a ETA, no a sus víctimas precisamente. Bien, pues con ellas estamos: con ellas y con la exigencia de que el vencedor ha de ser necesariamente el Estado de Derecho: porque tiene los medios y porque para eso está. Y no valen los atajos con vistas a perpetuarse uno en el poder.

CONCLUSIÓN: hay que leer a Infeliche.

Por lo demás Erkoreka se pinta solo para decir bobadas, El 161.2 es obviamente constitucional y no es ninguna rareza, etc., etc., Para qué abundar en idioteces que se dicen a sabiendas de que lo son. Eso sí, sin rubor alguno.

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Imagen y solvencia institucional

Vivimos en “la sociedad de la imagen”, no cabe duda.

Vivimos además en una Monarquía parlamentaria moderna, una democracia en la cual la soberanía reside en el pueblo español del cual emanan todos los poderes del Estado, configurados de la manera que ya se sabe: el Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia (art 56.1 de la Constitución).

A este símbolo, bastante deteriorado ya, se suman su Casa y su Familia, esa que recibe para su sostenimiento una cantidad global de los Presupuestos Generales del Estado (art 65.1 de la Constitución).

Hay personas, que “con pedigree o sin él” (aunque ciertas cosas aprendidas en casa pueden ayudar a saber qué hacer y qué no en cada momento), tienen elegancia natural. Es como si siempre supiesen qué, dentro de lo que procede llevar según quiénes son, la ocasión y el momento, les sienta bien. Su imagen resulta altamente placentera para los demás del mismo modo que un cuadro o una escultura bellos provocan en el espectador el indudable goce de lo altamente estético. Cuando esas personas elegantes además tienen algo interesante que decir cuando abren la boca pues la cosa ya es estupenda.

La elegancia exige, en efecto, una armonía… entre la persona, el lugar, el momento: exige en suma, un cierto grado de inteligencia, de saber pensar uno “quién soy, a dónde voy y qué hago yo aquí”. En este sentido chocaron los vestidos blancos tanto de Ana Botella como de su hija en la boda de D. Flavio Briatore con Dña. Elisabetta (cuyo apellido no conozco). Una boda con novia vestida de blanco es evidentemente el día de los novios y algo tradicional: y la tradición impone que ninguna otra mujer vaya de blanco: ni blanco nucelar, ni marfil, ni beige muy clarito, ni blanco hueso, ni blanco roto, ni vainilla clarísimo, ni gris clarito-clarito, ni rosa superclarito: no, o sea, es el día de la novia y es de pésimo gusto “competir” con ella, así de simple. Conocer este extremo y respetarlo refleja algo que es importante porque puede inducir a pensar que esa persona sabrá además de otras cosas que en esta vida le hagan reaccionar probablemente de determinada manera ante ciertos acontecimientos.

Bien, pues yendo a lo que vamos. El año pasado Dña. Letizia Ortiz, a la sazón Princesa de Asturias y de manera bastante directa y sólo levente indirecta “símbolo de la unidad y permamencia del Estado”, recibió a las autoridades mallorquinas “muslo en ristre”, con un vestiduco recortejano negro con taconazo en tono a juego. Se trataba de uno de esos vestidos cortitos y estrechos de los que te impiden sentarte en una silla sin mesa y buen mantel sin correr el riesgo de que se te vean los pantalones, esos que los portugueses designan con la graciosa palabra “cuecas“. (Ya vistas por cierto en la foto de la ventosa Tarifa con falda de amplio vuelo: creo que cubrimos el cupo con eso.) A Dña. Letizia se le dijo sin tapujos que las consignas del maestro Dior seguían siendo válidas: “la elegancia de una mujer acaba en los codos y en las rodillas”… en particular, estas últimas. Simplemente una buena rodilla no es elegante: es un hueso inevitable pero no es elegante, no es algo que de pie y de frente, resulte las más de las veces bello en absoluto. Sí, Chanel que tenía unas piernas preciosas de esto sabía algo… por eso instauró el “largo Chanel”, justo por la rodilla y si acaso con un poco de vuelo o una pequeña de abertura a un lado. Claro que Dña. Coco era una mujer con una elegancia y una inteligencia formidables.

Abro un periódico y me topo con nuestra Princesa heredera equivocándose de nuevo. El estilo es una carrera de fondo, a largo plazo. No es ser una veleta. Es saber estar en cada momento, entendiendo quién uno es y qué pinta ahí. A su marido no dudo que Dña. Letizia le parezca estupenda, con y sin vestido… pero los demás queremos sentirnos representados: queremos que el símbolo de la unidad y permanencia de España si por naturaleza no es elegante al menos rezume unas notas de básico sentido común. Dña. Letizia Ortiz no es en efecto una mujer elegante por naturaleza, ni un gramo de elegancia, ni es ninguna belleza ni ha destacado especialmente por ninguna otra cosa que eclipse cualquier otro patinazo. NO dudo que tenga sus estupendas cualidades, faltaría más, pero en su caso, cierta “buena imagen” es fundamental. FUNDAMENTAL. Francamente, es hora de que se vaya dando cuenta de que hay ciertas reglas bien establecidas y por buenas razones. Creo que puede ir atisbando cuáles sean éstas y dejarse asesorar bien. El no ser capaz de acertar a estas alturas, el no darse cuenta de que son más las veces que se equivoca que las que dé en el clavo la verdad es que hace dudar de todo lo demás. ¿Que dinero y elegancia van mano en mano? Pues a medias, a medias… Ahora bien, con mucho dinero y ciertas luces es muy difícil no dar pie con bola o equivocarse una tanto: algo pasa. Algo que refleja que una no acaba de enterarse muy bien de quién es y qué pinta en cada lugar y momento. Esto es lo que sorprende y preocupa, por todo lo demás que pueda seguir a esta circunstancia. Entretanto, en términos de imagen, nos hace flaco favor a todos.

Dña. Letizia tiene que empezar a darse cuenta ya de que representa a figuras aludidas en la Constitución (artículos 57.4, 58 y 59 en su caso) y que no es ninguna modelo del alta costura ni una niña de quince años: ni por la estatura, ni por la figura (y la postura del cuerpo que es la que es: cada uno tiene su manera de mantenerse erguido), ni por belleza ni porque representa todos los años que tiene y alguno más. No está para vender la última moda de cierto diseñador: está, en cada lugar y momento públicos, evocando la unidad y permanencia del Estado. Quizá menos vaivenes, mejor gusto y más comedimiento y sentido común y de lo que es directamente feo de narices no le irían mal… y nos vendrían muy bien a todos. No sé, yo sugiero unas clases de Historia del Arte con unas sesiones de dibujo que a uno le den esa idea de que hay proporciones que son bellas y otras que simplemente no lo son… aunque sólo sea por honrar a todas esas mujeres bellas, elegantes y con sentido común que hay en España y que ha habido a lo largo de su Historia, en esa su unidad y permanencia. Pedirle este gesto de generosidad me parece legítimo, la verdad.

¿Frivolidad? No: la imagen vender —o no— por lo que evoca de manera indeleble en el subconsciente de quien la mira.

Muy mal esta mujer, muy mal y flaco favor nos hace a todos y evoca… dudas, serias dudas acerca de ciertas cosas. De entrada evoca no tener mundo.

NB - Acerca de la belleza: como decía Elisabeth Arden, “no hay mujeres feas: simplemente hay mujeres que con cuidan de su belleza”. Con tiempo y dinero desde luego poca excusa hay hoy en día.

Mensaje importante de Iñaki Arteta - “El infierno vasco”