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A los gays no les interesa casarse sino promover la cultura homosexual*

Buenos Aires, 3 de noviembre de 2010.- “La Organización de las Naciones Unidas está promoviendo la cultura homosexual. La OEA también. Hay un montón de fundaciones norteamericanas que destinan muchos millones de dólares para lo mismo”, dijo abogado Jorge Scala, integrante de la ONG Portal de Belén, en declaraciones a la prensa referidas a la ley que permite el casamiento entre personas del mismo sexo.

El letrado sostuvo que “si intervienen la ONU, la OEA y fundaciones norteamericanas es que hay un motivo geopolítico. Esto quiere decir un proyecto de dominación de los países ricos y de los ricos de los países pobres”. Advirtió que para hacer posible dicha dominación “hay dos blancos que son evidentes: uno es la familia, y otro es la Iglesia Católica y, en general, las Iglesias cristianas, aunque más específicamente la Católica”. Ello se debe a que “en los únicos lugares donde a una persona se la recibe por ser quien es y no por lo que tiene, es en la familia y en la Iglesia. Podemos ser mala o buena persona, inteligente o tonta, igual en la familia se nos recibe con los brazos abiertos. En todos los demás lugares, nos miden: A ver qué promedio tenés, cuánto ganás, etc. Nos tienen en cuenta por lo que tenemos y no por lo que somos. Hay que calificar y el que no califica quedó afuera. Entonces, si yo tengo un proyecto geopolítico necesito destruir o vapulear lo más que pueda a la familia y a la Iglesia”.

Como ejemplo, recordó que en el debate realizado en la Argentina antes de la modificación del Código Civil, “los mismos que criticaban que había sacerdotes pederastas son los organismos homosexuales, que están pretendiendo adoptar chicos, cuando las estadísticas nos dicen que los niños adoptados por parejas homosexuales, en un 33 % sufre abuso sexual de los adoptantes”.

Por otro lado, frente a las estadísticas que indican que sólo una minoría se casa en los países en los que está permitido el “matrimonio gay”, advirtió que estos proyectos de ley se aprueban debido a que “a la comunidad homosexual no le interesa casarse, porque no se casan”. Y “la lucha por el matrimonio igualitario no es porque deseen casarse”, sino que “sin la ley, la conducta homosexual está tolerada, pero nada más. Ahora, si ellos consiguen que se puedan casar y que el Estado les reconozca su matrimonio, entonces hay que cambiar todos los programas de estudio, porque hay que enseñarles a los niños que cuando cumplan 18 pueden casarse con un varón o con una mujer”. Como lo que les interesa es “promover la cultura homosexual”, cambiar el modo de abordar esta cuestión en el sistema educativo llevará a que “una conducta tolerada socialmente, pasa a ser promovida públicamente”.

La conducta homosexual es antisocial

En el caso de la Argentina, mencionó puntualmente el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI), al que calificó como “una suerte de Gestapo del Gobierno” que está “modificando la ley antidiscriminatoria, y cualquiera que diga que la homosexualidad no es una conducta buena, irá a la cárcel”.

“Una cosa es tolerar la homosexualidad como conducta privada, pero la ley que permite el matrimonio homosexual es la punta de lanza no solo para legitimarla, sino para promoverla bajo pena de cárcel. Lo que les interesa es esto, no el matrimonio, no les interesa casarse”, aseguró.

Al insistir en que “es evidente que no les interesa el casamiento, lo que les interesa es cambiar las pautas morales de la gente”, indicó que esto va a llevar a “una sociedad destruida, porque la familia es la célula básica de la sociedad. Tiene la memoria cultural, es la que humaniza. Alimentar a un niño, lo puede hacer el Estado; instruirlo, lo puede hacer la escuela. Pero se necesita de la familia para humanizar al niño y eso no lo puede hacer ni la escuela ni el Estado. Si yo destruyo la familia o la voy minando, voy destruyendo la sociedad”. Además: “La conducta homosexual es antisocial. Y si es antisocial, la sociedad no puede otorgarle derechos especiales. Si destruye la sociedad, no se la puede beneficiar ni alentar de ninguna manera”.

Adopción de niños

Por último se refirió a la adopción de niños. Al respecto, dijo que la adopción es darle padres a un niño que no tiene padres, por diversos motivos, mientras que con la ley aprobada en la Argentina, se hará al revés, porque “estaremos dando niños como trofeo a un par de personas que no tienen hijos, porque no han querido tenerlos, por su estilo de vida”.

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Texto extraído íntegramente de AICA.

Matrimonio Gay

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Buenos Aires.- Luego de 14 horas de debate, el Senado Argentino, con 33 votos a favor, 27 en contra, 3 abstenciones, y 9 ausencias; aprobó la Ley que modifica la regulación del matrimonio en el Código Civil, permitiendo que aquél pueda ser celebrado tanto por parejas del mismo, cuanto de distinto sexo. La votación se produjo alrededor de las 4:00 a.m. del 15 de julio de 2010. Sin duda, un día que pasará a la historia.

Toda Argentina estuvo en movimiento: Mendoza, Neuquén, Tucumán, Chaco, Catamarca, Córdoba, Corrientes, San Juan, Mar del Plata, Jujuy, Santa Fe, La Plata, Buenos Aires, etc… masivo apoyo al matrimonio entre varón y mujer. Ello no fue obstáculo para que Argentina se sume a la lista de países que han incorporado en su legislación el matrimonio entre personas del mismo sexo, siendo el primero en latinoamérica.

Mismo amor, mismos derechos, mismo nombre

Mismo amor

Las personas homosexuales tienen derechos. Cierto. Todas las personas tienen derechos por el simple hecho de ser tales. Es correcto que una pareja de personas homosexuales tenga acceso a determinados derechos, pero no por ser homosexuales, sino por ser personas que se encuentran en una condición que los habilita a ejercitarlos. Así, una persona homosexual tiene derecho a la vida, a la libertad, a la integridad, a la salud, etc., por el hecho de ser persona, no por ser homosexual.

Pretender establecer derechos en función de preferencias afectivo sexuales nos lleva a un escenario peligroso: “Dos hombres tienen derecho a casarse y adoptar porque se aman.” “Dos hermanos tienen derecho a casarse y adoptar porque se aman.” “Un padre y su hijo tienen derecho a casarse y adoptar porque se aman.” ¿Cuál es el límite?

Si dos personas del mismo sexo desean unirse bajo una figura que les brinde protección jurídica, ello es adecuado, pero no por ser homosexuales, sino porque son personas, y como tales, se encuentran en una situación que merece ser tutelada por el Derecho.

No es igual

Tuerca y tornillo

Discriminar: Diferenciar sin una justificación razonable. “Pagamos nuestros impuestos.” Herencia, seguro social, sociedad de gananciales, etc.; son condiciones a las que todas las personas pueden acceder, en la medida que la puesta en práctica de una vida común que cumpla con ciertos requisitos los habilite a ello. La adopción, sin embargo, es un tema aparte.

La Convención sobre los Derechos del Niño (de la cual Argentina es Parte), en su artículo 21º establece que: “Los Estados Partes que reconocen o permiten el sistema de adopción cuidarán de que el interés superior del niño sea la consideración primordial (…)” Queda claro que la adopción no es un derecho de los padres a tener hijos, sino un derecho de los hijos a tener una familia. Puede haber dinero, amor y la mejor de las intenciones, pero el criterio determinante es el interés superior del menor.

Baja autoestima, estrés, drogodependencia, inseguridad respecto a una vida futura en pareja; son algunos de los síntomas que se han presentado en niños criados por padres del mismo sexo (ver: No es igual). Diferenciar, cuando media una justificación razonable, no es discriminar, al margen de la orientación afectivo sexual.

Escollo lingüístico

Gritar

Podemos discutir si se trata de una institución natural, religiosa, o convencional (nos inclinamos por la primera). Lo cierto es que la palabra “matrimonio” es una construcción social. Alguien, en un determinado momento, decidió llamar “matrimonio” a la unión de un hombre y una mujer destinada al ejercicio de la vida común y a la procreación. Si nadie puede arrogarse los derechos de autor, ¿por qué no cambiar su contenido?

El matrimonio como institución -no como construcción lingüística- es excluyente: sólo puede ser realizado por un hombre y una mujer. La unión de dos personas del mismo sexo podrá ser llamada “matrimonio”, pero no calzará en lo que éste -como institución- es. De la misma forma que uno nace con una carga genética de hombre o mujer, la institución del matrimonio no cambia, por más bisturís legales que operen sobre el cascarón.

Nada puede ser y no ser simultáneamente. La palabra “matrimonio” se vincula a la institución del matrimonio. Si se coloca dicha denominación a una pareja formada por personas del mismo sexo, deja de hacer referencia a la Institución. ¿Cómo llamaremos ahora a la unión de un hombre y una mujer para hacer vida común y procrear? ¿Pueden acaso 14 horas imponerse sobre siglos de historia?

¡Cállate homofóbico!

Callate

Ultraderecha, ultraconservador, Opus Dei; son algunos calificativos que han venido siendo empleados por los defensores del matrimonio entre personas del mismo sexo. Se trata de términos que se usan para descalificar al interlocutor y evitar discutir sus argumentos. Pero claro, quien descalifica a alguien llamándola “lesbiana” u “homosexual”, es un homofóbico, un discriminador. Las condiciones personales o creencias religiosas de una persona no deben ser un obstáculo para que pueda expresar sus ideas. Eso sí es discriminación.

Finalmente, si bien en todas las manifestaciones hay excesos, resulta interesante cómo algunos sectores pretenden revindicar la violencia de la que -según dicen- son objeto… con más violencia.

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Se aprobó la Ley… tal vez sea una de esas disputas que se ganan perdiendo. La Sociedad está empezando a despertar.

Papá y Mamá en Buenos Aires

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El día 13 de julio de 2010, entre 100,000 y 200,000 personas -según el diario La Razón- se congregaron frente al Congreso de la Nación (Buenos Aires) para expresar su rechazo al Proyecto de Ley que pretende equipar la unión homosexual al matrimonio entre varón y mujer, dando a aquélla la posibilidad de adoptar. Derecho a Vivir Perú contó con un enviado especial a dicha manifestación, cuya nota ponemos a su disposición.

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Buenos Aires.- De acuerdo con el conteo realizado por los  efectivos policiales del lugar, alrededor de 250,000 manifestantes se congregaron el 13 de julio de 2010 como consecuencia de una convocatoria conjunta llevada a cabo por distintas entidades religiosas y civiles; el motivo: evitar la aprobación de un Proyecto que se viene discutiendo hasta estas horas de la madrugada en el Congreso de la Nación. Dicho Proyecto pretende modificar radicalmente el Código Civil Argentino en lo que concierne a la institución del matrimonio, desterrando de él toda referencia al hombre y la mujer.

13 de julio Buenos Aires

“No se trata de discriminar, sino de respetar las diferencias.” Quienes se dirigieron a los manifestantes desde el escenario que había sido instalado para la ocasión, dejaron el mensaje bien claro: Contrario a lo que dicen los partidarios de esta reforma, los motivos del rechazo transcienden a lo religioso, pues el matrimonio es una institución natural.

Sin embargo, las críticas más duras a este Proyecto van por el lado del interés superior del menor: esta reforma pretende que las parejas homosexuales tengan la posibilidad de adoptar, cuando existe evidencia consistente que acredita que la educación impartida por parejas del mismo sexo produce efectos desfavorables en el crecimiento de los niños y niñas. Para sostener esta afirmación, ponemos a su disposición el siguiente Informe sobre el desarrollo infantil en parejas del mismo sexo: NO ES IGUAL.

Simultáneamente, alrededor de 1,000 personas se congregaron en la Plaza del Obelisco para expresar su apoyo al proyecto en cuestión. El argumento central de su postura radica en la igualdad de derechos que debe haber entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sin embargo, debemos recordar que en materia de adopción, no se trata del derecho de los padres a tener hijos, sino del derecho de los hijos a tener una familia adecuada, y de ahí que ni siquiera cualquier pareja heterosexual puede adoptar. La igualdad como argumento carece de fundamento.

El debate en el Congreso de la Nación se inició a la 1:00 p.m. del día 14 de julio, y hasta la redacción de la presente nota (2:50 a.m. del 15 de julio – Buenos Aires), las intervenciones de ambos bandos continúan. Existe una gran expectativa sobre esta votación, pues lo que se decida hoy tendrá un fuerte impacto en el resto de sudamérica.

Homosexualidad en jardín de niños…

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“Si el matrimonio homosexual se legaliza, debe ser enseñado como normal, aceptable y moral en toda escuela pública.” ¿Le parece que esta afirmación es exagerada? Tony Perkings, Presidente del Family Research Council, de Estados Unidos, presenta la historia de la familia Parker, quienes viven en Massachusetts, Estado de EEUU donde el matrimonio homosexual es legal.

Un día, uno de los hijos de David y Tonia llegó llegó del jardín de niños con un libro titulado “Who’s in a Family” (Quién está en una familia), de Robert Skutch; libro elaborado para niños de 5 años que los introduce a las uniones homosexuales

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En contexto

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El miércoles 14 de julio, se discutirá en el Congreso argentino la aprobación del Proyecto de Ley del matrimonio entre personas del mismo sexo (con adopción incluida). El 13 de julio habrá una concentración a las 18:30 frente al Congreso Nacional (Argentina). Sumate!