Terroristas gallegos atacan el domicilio del profesor y articulista Roberto Blanco

La vivienda del catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela y conocido articulista de opinión, Roberto Blanco Valdés, fue atacada esta madrugada con una bomba casera que provocó escasos daños materiales. Blanco Valdés siempre se ha opuesto al nacionalismo.

Según confirmó a Europa Press Blanco Valdés, este no es el primer ataque que dirigen contra su vivienda, ya que el pasado 1 de noviembre localizó un cóctel molotov que había sido lanzado al jardín, pero que no llegó a explotar, y el día 10 de ese mismo mes fue quemada una rueda con gasolina contra la valla de su casa.

Todos estos atentados fueron denunciados ante la Policía Nacional, que ha confirmado que ha abierto una investigación para intentar esclarecer los hechos. En el caso de la última bomba, que explotó en torno a las 3.15 horas de esta madrugada, estaba compuesto de petardos y una bombona de camping gas.

Blanco Valdés atribuye estas acciones violentas a “grupos independentistas radicales” porque en dos de las ocasiones encontró panfletos esparcidos por el suelo que, aunque no contenían ninguna sigla, estaban escritos “medio en gallego medio en portugués” en los cuales, se le calificaba de “antigallego” o “enemigo del país y de la lengua”.

“Por el tono del texto y por la reivindicación se ve perfectamente que quien está detrás del atentado es un grupo o gente independentista radical”, explicó Blanco Valdés, quien defendió que, desde que hace unos 16 años escribe artículos de opinión, es “respetuoso y moderado con las opiniones de los demás”,

El objetivo es que me calle, asustarme para que deje de dar mi opinión. Pero la única arma que utilizo es la pluma”, aseveró el catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela, quien a su vez alertó de que es una acción que pretende “extender el temor por la sociedad contra quien pretenda expresarse con el mismo grado de libertad”.

Blanco Valdés, que escribe columnas de opinión en La Voz de Galicia, lamentó que “no es nada nuevo” este tipo de actitudes violentas, sino que es “la técnica típica del fascismo que consiste en que no hable quien no piensa lo mismo que uno”. “Les debe parecer intolerable la defensa de las libertades democráticas de todos los ciudadanos. Las defendía con Franco desde posiciones de izquierda y progresistas y desde estas mismas posiciones progresistas los defiendo ahora”, concluyó.

Fuente: Libertad Digital

4 Respuestas a “Terroristas gallegos atacan el domicilio del profesor y articulista Roberto Blanco”


  1. 1 Roberto Seoane López

    Lamento sinceramente ese atentado a Dn.Roberto Valdés y espero que las autoridades detengan a sus actores.

    Pero no puedo dejar de expresar aqui que Dn. Roberto Valdés es un fanático extremista, cuyas columnas en la Voz de Galicia provocan lo que provoca y cuyos conocimientos sobre Derecho Constitucional dejan bastante que desear.

    En mis escritos en Cartas al director de dicho diario, en el que estoy censurado desde hace seis meses por defender la inmersión lingüística del gallego, le reprochaba que se me comparase con esos imbéciles niñatos pro-etarras y que se me etiquetase con el insulto de talibán. Reproduzco carta:

    “CARTA A DON ROBERTO BLANCO VALDÉS.

    Leo atónito el insultante y despreciativo comentario de Roberto Blanco Valdés, bajo el título LA CONSULTA, LAS MINORIAS ACTIVAS Y LA MAYORIA SILENCIOSA, publicado en La Voz de Galicia el día 17-06-09:

    http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2009/06/17/0003_7790340.htm

    En primer lugar, este hombre debería disculparse públicamente al considerar bajo el término nacionalista a todo aquel que ha defendido o defiende la revalorización del idioma propio de Galicia. Podría entender el desprecio a la supervivencia de nuestro idioma de este predicador de amplia bibliografía variopinta, pero es incapaz de discernir, en su gallegofobia y animadversión hacia el nacionalismo galaico (que no hacia el nacionalismo español), entre la diversidad de pensamiento como concepto no genérico donde incluir a todos aquellos que no comulgan con su pensamiento pseudofascista. No comprendo como todavía no cuestione la utilidad institucional de la propia Xunta de Galicia y no predique su abolición.

    En segundo lugar, sus irresponsables y rancios comentarios no hacen sino confirmar la cavernícola ideología de este ilustre catedrático, muy afín, por cierto, al discurso del titular de la Consellería de Educación, y que confirma que su galleguidad es infinitamente menor que la de las ‘suelas de mis zapatos’ (citando a Monseñor Escrivá de Balaguer).

    El señor Blanco Valdés parte del falso supuesto de una imposición lingüística a favor del idioma gallego, obviando toda situación sociolingüística, de la que, en realidad, se desprende que la lengua a proteger es precisamente la minoritaria y la no oficial, ya que la oficial no parece correr el serio riesgo de poder extinguirse.

    Debería conocer este Catedrático, que el bilingüismo es un fenómeno estrictamente individual. Un país no puede ser “bilingüe”: un individuo sí. ¿Y cómo puede un escolar gallego llegar a dominar perfectamente el gallego y el castellano? Pues en eso los sociolingüistas están todos de acuerdo: sólo la enseñanza mayoritariamente en gallego puede garantizar el bilingüismo. No hay ningún peligro de que ese niño no aprenda castellano (de hecho, no hay ningún ciudadano de España, a día de hoy, que no sepa castellano). Pero si lo que pretendemos es que sea bilingüe, y no monolingüe en castellano, entonces debe estudiar mayoritariamente en gallego. Así dominará las dos lenguas y luego usará la que querrá.

    Igualmente nuestro estimado Catedrático parece desconocer que el Estado, la Xunta, en este caso, tiene todo el derecho del mundo a “imponer” la enseñanza en gallego, como lo tiene a imponer las normas de tráfico o el impuesto sobre la renta. De hecho, esa es su obligación, puesto que los derechos de los padres acaban donde empiezan los derechos de la sociedad democrática.

    Con sus palabras el señor Blanco Valdés nos abre su consciencia en la que se evidencia como un antigalleguista que atenta contra nuestra historia, un terrorista de nuestra cultura, un depredador incansable que vomita infamias e injurias contra este malherido y agonizante rincón del noroeste peninsular, donde compartimos habitat con gente de esta naturaleza, desarraigada, descastada, bastarda y que aún vergonzosamente se quieren identificar como gallegos.

    Por último, debería preguntarse este catedrático del Derecho Constitucional sobre la legitimidad de un gobierno que manifiesta su apoyo explícito a grupos encuadrados en la Extrema Derecha (Frente Nacional (Manos Limpias), Acción Católica, Movimiento Católico Español, Movimiento Falangista de España, además de la considerada secta UCE, entre otras), grupos ideológicos contrarios a nuestra Constitución, que desde sus páginas web afirman colaborar activamente con el Club Financiero de Vigo-Galicia Bilingüe.

    Es decir, a ese grupillo interesado, que en vez de llamarse fraudulentamente como Galicia Bilingüe, debiera denominarse: “plataforma por la defensa del español en Galicia”; esa misma asociación que convocó aquella micromanifestación (3000 personas según los organizadores), a la que asistieran entre otros, el actual Vicepresidente de la Xunta, sr. Rueda, Corina Porro y algunos miembros de la ejecutiva nacional del PP, EN PLENAS ELECCIONES AUTONOMICAS; sustentada con más gente foránea que de Galicia: Convivencia Cívica Catalana, Asociación Por la Tolerancia de Cataluña, Circulo Balear, Plataforma para la Libertad de Elección Lingüística de País Vasco y Plataforma Valenciana por la Libertad Lingüística; y en la que se aplaudió el comunicado de la AVT en el que se equiparó la defensa del gallego con la coacción y exaltación de ETA. Todo un ejemplo de comportamiento democrático, si señor, tan democrático de que Usted me compare con esos niñatos pro-etarras y me insulte discrecionalmente con el apelativo de talibán”

  2. 2 Roberto Seoane López

    Gracias por la cortesía de no publicar mi comentario (lo que indica muy claramente el carácter tendencioso y antidemocrático de este blog).

    Pero si hay que decir LA VERDAD al menos tened el valor suficiente de ponerla, y no esconderse cobardemente detrás de vuestro juicio personal con el único fin de manipular.

    Por mi parte nada más, VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESION, coosa que aún desconoceis.

    Saludos.

  3. 3 Albert

    Al señor Seone le diriía yo que lo que sucede en este país es que muchas personas de izqueirda confiamos en los 80 en que, de buena fe, había que defender las lenguas minorizadas de España. Creíamos que esto garantizaría que los catalanes hablantes de castellano, o los gallegos hablantes de castellano podrían así elegir en qué lengua se comunicaban en libertad, en qué lengua se dirigían a la administración bilingüe de la Generalitat o de la Xunta.

    Bien, en Cataluña eso era lo que apoyamos muchos, pero hoy la educación es efectivamente únicamente en catalán, te multan si colocas rótulos en castellano, solo puedes pedir información en catalán en los ayuntamientos, solicitar becas de cualquier género si presentan el proyecto y las conclusiones en catalán… El 55% de los catalanes somos hablantes de castellano, nos hemos educado en catalán, sabemos hablar las dos lenguas pero… no podemos usarlas líbremente. En mi casa y con mis amigos hablo lo que quiero, pero en el ámbito público… no. A esto tienen muchos miedo con la normalización gallega, porque el precedente catalán nos ha llevado a que los nacionalistas han anulado de facto la oficialidad de mi lengua en Cataluña.

  4. 4 javier

    Me inscribí para terminar el bachillerato, en Orense. Pues bien, ya he terminado el curso. Fue cuarto de ESO, porque con lo de los cambios de estudio, y yo tenía segundo de BUP, no se correspondía, por lo que ahora, me quedan sólo dos cursos para el equivalente a lo que antes era bachillerato.Me ha ido bien, y lo he pasado muy bien también, tuve compañeras muy majas y tomé muchos cafés con ellas, y por lo general mucho más listas en todos los aspectos que los demás chicos que había. He sacado nota media de más de siete en todas las asignaturas, incluido inglés, que con la informática le he pegado bien últimamente.Pero sabéis qué pasó y el por qué de que escriba??? Pues por gallego… Sí, gallego lo suspendí, con un cuatro, porque nunca di gallego en mi vida y me ha costado mucho. Excepto cuatro chavalas de clase –y con un poco de morro delprofesor- que sí aprobaron –se le notaba que les tiraba los tejos hasta el punto de que ellas reconocen incomodidad-. Pues me tocó el típico profesor galleguista nacionalista… que nos echó bronca en clase diciendo que ya estaba harto de que estudiásemos inglés más que el gallego –por poner un ejemplo-.Ayer tuvimos examen con él, ya que me dijo que lo hiciese porque “me faltaban unas décimas para aprobar”… así que fui. Claro que igual me va bien o me va mal, pero lo que me no me gustó y me pareció una falta de respeto fue que nada más entregarle el folio, vio que una de las preguntas –una de siete- no la había hecho. En concreto la de los verbos. Me pareció fatal que sin mirar nada, que sólo le entregué el folio, al ver que no había hecho esa pregunta, me gritó diciendo ya de entrada: “así no, así no!!! Porque esto es un insulto para mí!!!…
    En fin, ya sabe que nunca di gallego, ya me esforcé bastante en vocabulario y para escribirlo y hasta para hablarlo en clase… pero si ya sin mirar el examen me dice que “ay, así no” y gritando cabreado… No sé si me aprobará aún, todo eso, como digo, independientemente que me vaya bien o mal, pero eso no son maneras. Ahora si me catea, tengo que repetir el módulo completo de literatura y de inglés –con media las dos de siete alto-.Pues mira, que me he hartado. Y ahí va mi consulta… ¿qué pasa si me ocurre escribir al País, o más publicaciones, exponiendo, muy literariamente, lo que me parece a mí el nacionalismo, y la lista de…. los diferentes ayuntamientos a los que enviaré una copia pidiendo –término que acaba deocurrírseme- “empadronamiento político”No soy un crio de 15 años para que ningún nacionalista intente inculcarme sus ideales, tengo 40, y poco me preocupa a mí que alcance el orgasmo mientras lee a Enrique Pondal… Para mí, gallego es una asignatura más, y no tiene más importancia ni menos que matemáticas o las demás; y no voy a vanagloriarla.
    No tengo nada en contra del gallego; incluso yo soy gallego, y me apellido Gallego para más gracia. Pero ahora, me da asco, hasta el punto de que pienso repetir el curso en modalidad a distancia, o irme a Asturias a hacerlo, con empadronamiento incluido. Es lo que este nacionalista ha logrado.

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