El Cardenal Rouco recuerda la necesidad de velar por el bien común y de evitar tensiones contra “la unidad y la primacía del derecho”

Ha comenzado hoy lunes día 15 de abril la CI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE).

En su Discurso Inaugural el Presidente de la CEE D. Antonio Mª Rouco Varela ha recordado a los Obispos presentes y a todos los católicos españoles las prioridades del momento actual: primacía de la oración, nueva evangelización, defensa de la vida, recuperación del matrimonio, libertad de enseñanza y asignatura de religión, defensa del bien común evitando cualquier acción contra la unidad y fuera del ordenamiento jurídico; necesidad de la presencia de católicos en la vida pública. Continue reading ‘El Cardenal Rouco recuerda la necesidad de velar por el bien común y de evitar tensiones contra “la unidad y la primacía del derecho”’

Quevedo, enloquecido, culpa a Mayor Oreja de la caída del PP Vasco

Increíble pero cierto. El periodista Federico Quevedo señala que la causa de la debacle del PP del País Vasco en las últimas elecciones en las que ha perdido la friolera de 197.026 (326.933 frente a 129.907) respecto a los que sacó en su día Mayor Oreja se debe precisamente a este político.

La crítica se fundamenta en que Mayor Oreja ha cometido el mayor (valga la redundancia) de los pecados en el actual sistema partitocrático: decir lo que cree es verdad. Un periodista al servicio de un partido como es Federico Quevedo no puede sino criticar a quien se comporta sirviendo a sus ideales. Mayor Oreja podría equivocarse pero con sus palabras no hace sino un servicio a la sociedad, a España y a la verdad.

Ya le pasó a Mayor Oreja un episodio similar cuando gobernaba Zapatero en su segunda legislatura. Entonces denunció lo que se ha demostrado realidad: que el PSOE seguía negociando con ETA, con los asesinos, y que pagaba precio político para que la banda terrorista comunista dejase de matar. El entonces Director del Programa de la mañana en la Cope, Nacho Villa, hoy en la Televisión de Castilla-La Mancha  (qué curioso) le criticaba porque ante el argumento fundamental que señalaba Mayor para decir lo que pensaba, “es la verdad”, el periodista le contestaba que “estaba haciendo daño a su partido”.

Se vuelven las tornas por una y dos veces: un político que dice la verdad y periodistas a quienes lo único que les importa es servir a una determinada política de los que mandan en el partido.

Pero el colmo de la desfachatez es culpar a Mayor de la debacle de Basagoiti y Oyarzábal. Éstos no han sido capaces de mantener la unidad en su partido. Si no tienen la capacidad de aunar en un proyecto común a distintas sensibilidades dentro del PP vasco, dentro del PP de Álava, ¿cómo van a conseguir aumentar su base social? Si se han dedicado a apartar a todo lo que pueda sonar a Mayor, a San Gil, a Otaola, a Abascal y a tantos otros, ¿cómo no entienden que no podrán conseguir el voto de los que están desencantados y desesperanzados y encima se encuentran con el asunto bochornoso de Bolinaga?

Es evidente que España necesita más Mayor y menos Quevedo.

Interesante análisis de las elecciones en el País Vasco y Galicia de Escaño33, plataforma política de Enraizados

Reproduzco a continuación el análisis realizado por Escaño33 de las elecciones vascas y gallegas del 21-O

Galicia
Indudablemente el análisis se resume en un triunfo de Núñez Feijóo y en una debacle del Partido Socialista.
El debacle socialista se explica, a nuestro entender, por su acercamiento al nacionalismo extremista. Acercarse al nacionalismo puede dar un rédito electoral a corto plazo pero a largo no hace más que dar oxígeno a los extremistas, y centrar el debate político en un tablero de juego que a largo plazo hace engordar a aquellos en cuyo campo se juega.
Zapatero optó, especialmente para ser reelegido, por engordar sus votos a costa de los nacionalismos y el extremismo izquierdistas. Ello le posibilitó cuatro años más para gobernar y destruir España pero a largo plazo ha demostrado que sólo ha servido para dar alas a los extremistas y para hacer creer al electorado que merece la pena diferenciarse para pesar en el conjunto de la política nacional al mismo tiempo que ha llevado a una debacle a su partido que de no remediarse le llevará a la desaparición.
Feijóo ha triunfado pero no debe olvidar que, a pesar de la menor participación, ha perdido porcentaje de voto concretamente un 1,21% a la hora de esta análisis, 11.30 de la noche del día 21 y la friolera de 139.214 votos, si extrapolamos el 96,33% contabilizado a dicha hora al 100% de los votos. En las elecciones anteriores con los votos obtenidos en ésta hubiera perdido el Gobierno de la Xunta.
No hemos podido seguir el 100% de la comparecencia de Feijóo pero sí nos ha llamado la atención que en la misma, repetimos que en lo que hemos podido ver, se ha dirigido sólo en una de las lenguas gallegas, marginando a todos los castellano hablantes que también tienen derecho a oír lo que piensa su Presidente en su lengua materna, el español. Es una muestra más de la aceptación de tesis nacioanalistas que entienden que el gallego es la lengua propia de Galicia, olvidando que la realidad sociológica es otra y que muchos de los gallegos, cerca del 50%, usa el español como primera lengua.

Matización tras haber tenido acceso a través de Cristina Castro a la comparecencia completa del sr. Núñez Feijóo: el Presidente utilizó el español en la parte final de su intervención, precisamente en aquella en la que afirmó que lo bueno para Galicia era lo bueno para España y viceversa. Fueron unos 30 segundos en una intervención de algo más de tres minutos y medio. Pero al menos habló en esa lengua gallega que es el español. 

Por último señalar que la aventura de Mario Conde no ha conseguido, como era de esperar,  el triunfo de la representación. Sin embargo el 1,10% de los votos de esta iniciativa puede hacernos entender que hay una parte de la sociedad que reclama una nueva forma de hacer política, más cercana a la sociedad, más libre, más apegada a la iniciativa social.
Si dicho deseo encuentra una formación más seria, más cuajada, con nombre más atractivos, puede aparecer en la escena de la partitocracia española, y ser un elemento importante de cambio.
País Vasco 
Triunfo del PNV y de la Coalición que acoge a los etarras en sus listas.
Debacle nuevamente de los socialistas a quienes acompañan en este caso los populares.
Respecto a Bildu se beneficia indudablemente del deseo de paz del pueblo vasco que entiende mal que hay que premiar a los que estratégicamente consideran que las armas no son ahora el camino pero que no han renunciado a las mismas en cuanto vieran que sus objetivos no pueden conseguirse sino por esa vía.
El PSOE se hunde y el análisis que hemos hecho en Galicia creemos que explica también la causa. Acercarse a los nacionalismos extremos puede ayudar coyunturalmente a ganar unas elecciones o a gobernar como sucedió cuatro años ha en esta Comunidad pero a largo plazo solo sirve para dar apariencia de legitimidad a ese nacionalismo extremo.
El PP se hunde porque no ha sabido ni unir a los suyos. La defenestración de personas tan valiosas y valientes como María San Gil y Regina Otaola, y el aparcamiento de Santiago Abascal y gran parte del partido en su feudo tradicional Álava, apostando por una persona tan poco cercana a la militancia e ideas fundamentales tradicionales del partido como Oyárzabal que intentó incluso un apoyo explícito del partido a la destrucción jurídica del matrimonio equiparándola a otras realidades como la unión de dos personas con atracción hacia el mismo sexo, se traduce en menor apoyo del electorado, aunque es cierto que sus votos son muy similares a las elecciones del 2009.
Todavía nos preguntamos cómo el PP ha pasado de los votos de Mayor Oreja quien en 2001, en las elecciones autonómicas, consiguió la friolera de 326.933 votos, cercanos a los 383.565 que ha conseguido el PNV en 2012 y superiores a los 276.989 que ha conseguido Bildu a los 129.07 de 2012. Estos datos deben hacer reflexionar a sus dirigentes sobre cómo conseguir una buena votación: si dando una batalla con unas ideas claras como lo hizo Mayor Oreja o con ideas blandas, perfil bajo, dividiendo al partido y a los votantes, y con decisiones como las de Bolinaga protagonizadas por Basagoiti y Rajoy.
El voto en blanco y nulo 
En Galicia la suma de ambos ha alcanzado nada menos que 74 mil votos y más del 5,5% de los votos frente al 2,5% en 2009. En el País Vasco ha alcanzado los 14 mil votos y un 2,5% no comparable con 2009 pues hubo muchos votos nulos por la ilegalización de candidaturas proetarras. En cualquier caso son datos que invitan a pensar en que hay muchos electores, no antisistema, que están cansados de la partitocracia actual.

La moralidad del independentismo secesionista en la España del siglo XXI

Con motivo de la celebración del aniversario del 11 de septiembre parece que toma gran protagonismo, entre los mismos católicos, la moralidad del independentismo o como quizás debiera ser llamado del secesionismo, y del secesionismo concreto en España en los comienzos del siglo XXI.

Algunos autores, haciendo un uso muy poco riguroso y racional de su discurso, vienen a decir que el ser independentista o no es una decisión similar a la de quien elige ser aficionado de un determinado equipo del deporte que le gusta. No debe motivar su elección en razones morales.

No quiero hacer aquí un juicio sumario sobre la moralidad de la opción independentista pero sí indicar que, salvo que queramos caer en este campo social del patriotismo en un relativismo absoluto y en un voluntarismo total, debemos aceptar que para tomar postura en un asunto tan delicado que supone romper con siglos de Historia, al mismo tiempo que presenta graves dificultades prácticas (qué personas deben decidir; si la decisión se debe tomar a nivel nacional, regional, provincial, pueblo a pueblo; cada cuanto tiempo debe repetirse la consulta; como se dividen los bienes hasta ahora comunes; etc.) deben existir algunas pautas morales que nos sirvan de fundamento para tomar una postura o su contraria.

Y estos principios no son otros que los que la Doctrina Social de la Iglesia manifiesta, válidos, por su carácter racional, para todos los hombres de buena voluntad pero especialmente para los católicos. El Compendio de la Doctrina Social los resume en Dignidad de la persona; Bien Común; Subsidiaridad; Participación; Solidaridad; Justicia Social y destino universal de los bienes. Todos ellos están relacionados de tal forma que es imposible cumplir uno sin los otros pero tratemos de analizarlos uno a uno.

a)      Dignidad de la persona: En cada hombre ha de verse la imagen viva de Dios mismo. A la persona humana pertenece la apertura a la trascendencia: el hombre está abierto al infinito y a todos los seres creados. Ciertamente y en teoría una Cataluña independiente podría respetar mejor, igual o peor la Dignidad de sus futuros nacionales pero no es menos cierto que la secesión tiene el grave riesgo de crear dentro y fuera de Cataluña graves problemas de convivencia en este momento de crisis.

b)      Bien Común: El Bien Común es el Conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección. Es el criterio fundamental de decisión en la vida social. Por ello ante una decisión de la envergadura que analizamos ha de afirmarse que la decisión solo será legítima si la misma conduce a alcanzar el Bien Común de todos los afectados y aquí son en primer lugar todos los ciudadanos de España, aparte de posibles consecuencias que pueda haber en otros lugares del planeta. ¿Alguna vez se ha escuchado reclamar la independencia de Cataluña invocando el bien de todos y cada uno de los españoles? Esto nos debe hacer pensar.

c)       Solidaridad: La solidaridad confiere particular relieve a la intrínseca sociabilidad de la persona humana, a la igualdad de todos en dignidad y derechos, al camino común de los hombres y de los pueblos hacia una unidad cada vez más convencida. ¿Conduce la segregación de una parte de España a promover ese camino común que todos los hombres recorremos? En materia fiscal parece que casi todos aceptan que quien más tiene más debe pagar. Cuando esto se invoca a nivel individual no parece haber problemas. Pero cuando es una región la rica parece que compartir con las más pobres es sinónimo no de solidaridad sino de fomentar el despilfarro y la holgazanería. Es cierto que estas son tentaciones en las que se puede incurrir con una política fiscal errónea pero esas objeciones son tan válidas a nivel individual como colectivo.

d)      Subsidiaridad y participación: Unimos en un solo comentario estos dos principios. En un primer análisis parece que la subsidiariedad y la participación podrán ser más fáciles y efectivas en regiones o naciones de menor tamaño que en aquellas de mayor dimensión. Pero en un análisis más profundo, lo que debemos destacar es que la subsidiaridad y la participación se basan en permitir a la sociedad desarrollar sus propios ámbitos de responsabilidad, que la familia como célula básica pueda elegir libremente la educación de sus hijos y las decisiones fundamentales, y que los poderes políticos sean subsidiarios interviniendo tan solo cuando la sociedad no puede valerse por si misma. El intervencionismo es por ello una tentación constante del poder, y cuanto más cerca está más puede intervenir en la vida de los ciudadanos. Lo que en principio podría ser una ventaja, puede convertirse también en un grave perjuicio de la subsidiaridad y de la participación. La actual crisis del estado del Bienestar es un ejemplo palpable de la ineficiencia del intervencionismo. Además habría que enjuiciar qué Gobiernos en España han tratado de crear una sociedad más uniforme sin respetar las peculiaridades de cada persona, familia, comarca  y región, es decir, juzgar si desde el conjunto de España se respeta mejor la diversidad de lo que lo hacen algunas Comunidades Autónomas individualmente consideradas con sus habitantes.

e)      Justicia Social y destino universal de los bienes: Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos. En consecuencia, los bienes creados deben llegar a todos en forma equitativa bajo la égida de la justicia y con la compañía de la caridad. ¿Es más fácil cumplir este principio estando unidos o estallando España en varios trozos?

No me resisto a traer al final de esta reflexión las palabras de Juan Pablo II dirigiendo su reflexión sobre el problema del independentismo lombardo en 1994 a los católicos italianos:

“…se trata de la herencia de la unidad, que, incluso más allá de su específica configuración política, consolidada a lo largo del siglo XIX, se halla profundamente arraigada en la conciencia de los italianos que, en virtud de la lengua, de las vicisitudes históricas y de la misma fe y la misma cultura, siempre se han sentido miembros de un único pueblo. Esta unidad no se mide por años, sino por largos siglos de historia… Me refiero especialmente a las tendencias corporativas y a los peligros de separatismo que, al parecer, están surgiendo en el país. A decir verdad, en Italia, desde hace mucho tiempo, existe cierta tensión entre el Norte, más bien rico, y el Sur, más pobre. Pero hoy en día esta tensión resulta más aguda. Sin embargo, es preciso superar decididamente las tendencias corporativas y los peligros de separatismo con una actitud honrada de amor al bien de la propia nación y con comportamientos de solidaridad renovada. Se trata de una solidaridad que debe vivirse no sólo dentro del país, sino también con respecto a toda Europa y al tercer mundo. El amor a la propia nación y la solidaridad con la humanidad entera no contradicen el vínculo del hombre con la región y con la comunidad local, en que ha nacido, y las obligaciones que tiene hacia ellas. La solidaridad, más bien, pasa a través de todas las comunidades en que el hombre vive: en primer lugar, la familia, la comunidad local y regional, la nación, el continente, la humanidad entera: la solidaridad las anima, vinculándolas entre sí según el principio de subsidiariedad, que atribuye a cada una de ellas el grado correcto de autonomía”

José Castro Velarde

Presidente de Enraizados

www.enraizados.org

@asocenraizados

Suecia, modelo de bienestar para muchos, apuesta por el Cheque Escolar

Interesante entrevista la que publica el Semanal XL esta semana a Odd Eiken, impulsor del cheque escolar en Suecia. 

Destaco y comento algunos puntos: 

a)      «Los suecos no podemos aceptar que el derecho a elegir el mejor colegio para nuestros hijos esté reservado a quienes se lo pueden pagar». Esta frase explica la tremenda hipocresía de nuestro sistema educativo: mientras muchos se llenan la boca en defensa de las familias más necesitadas, sólo las familias más ricas tienen real poder de elección de centro. Sólo los más poderosos económicamente pueden elegir un centro que no recibe fondos públicos o en el que, a pesar de recibirlos, hay que hacer aportaciones a la Fundación del mismo con objeto de sufragar los gastos reales ya que el concierto no lo hace. 

b)      «Todas las familias del mismo municipio reciben la misma cantidad, da igual que su renta sea alta o baja. El cheque cubre al menos el 85% del coste de la escuela. Se puede elegir la que más guste, sea pública o privada. Cuestan casi lo mismo». Es decir, los suecos sí que cumplen la norma de que la enseñanza obligatoria sea gratuita tal y como establece nuestra Constitución y no que sólo lo sea si los padres acuden a un colegio de titularidad estatal (todos sabemos que en la inmensa mayoría de los concertados hay que pagar un plus). 

c)      Los padres eligen cole. «El bono escolar permite a las familias elegir colegio con libertad ¡y obliga a nuestros centros públicos y privados a competir y mejorar su servicio! Si los padres optan por llevarse a sus hijos, su financiación se reduce. Muchos vaticinaron que habría una desbandada hacia la privada, se equivocaron… Solo el 10 por ciento de los colegios es privado». Es decir, los padres eligen educación de calidad: si se la da la escuela estatal elegirán ésta, si se la da la de iniciativa social la elegirán. No es un debate público sí o no sino calidad sí o no. 

d)      «¿Por qué lo hicimos así? Porque teníamos mucho déficit público y hubo que reinventar el estado de bienestar para salvarlo». Es decir, parece que la primera razón no fue aumentar la libertad (debería haberlo sido) sino un criterio de eficiencia económica. En el momento de crisis actual, ¿no debemos apostar seriamente por aminorar los costes de la escuela y por ello apostar por el cheque? 

e)      «Tenemos un currículum nacional, pero solo establece objetivos generales; no dice cómo alcanzarlos, así que los colegios tienen mucha autonomía. Y también los profesores, que no pueden dormirse porque en Suecia los funcionarios públicos no gozan del privilegio de tener el empleo asegurado de por vida. Los padres también pueden asociarse en cooperativas y crear sus propias escuelas. Participan en exámenes nacionales y, si tienen malos resultados, se les puede retirar la licencia. Los colegios privados no pueden cobrar tasas adicionales». Es decir se da libertad para que cada centro se organice y pueda responder a la demanda de los padres. No se asfixia a los centros con una normatividad hasta la extenuación sino que se le marcan los objetivos a conseguir: si lo hacen se les deja actuar sino pueden perder su licencia y seguramente antes la demanda de los padres que buscarán colegios mejores para sus hijos. 

En conclusión Suecia ha descubierto, al igual que Finlandia, que la calidad se consigue aumentando la libertad: la de elección de los padres mediante el cheque escolar, y también la de los centros para organizarse y la de los profesores para desempeñar su trabajo.

AL PSOE LE GUSTA EL MODELO ELECTORAL ALEMÁN SIEMPRE QUE NO LO PROPONGA ESPERANZA AGUIRRE

Alfredo Pérez Rubalcaba sorprendió en la Campaña proponiendo una reflexión sobre el sistema electoral y se mojó: a él el que más le gustaba era el sistema alemán.

Podemos ver escritas sus palabras en la cadena Ser

El sistema alemán se basa, resumidamente, en la existencia de dos votos por ciudadano: uno a una lista nacional (similar a lo que hacemos nosotros a nivel provincial) y otra a un distrito unipersonal, es decir, un candidato por circunscripción.

Siempre y cuando no se establezca un porcentaje mínimo de voto la existencia de una lista global permitiría una mayor facilidad de entrada en el Parlamento de opciones minoritarias (lo que acerca indudablemente al ciudadano a sus representantes porque acabaría en gran parte con el mal menor aunque podría conllevar mayores dificultades para una estable mayoría parlamentaria).

Por otra parte la existencia de distritos unipersonales garantiza que el ciudadano conozca a su representante pues ya no vota a una lista de anónimos (con la excepción quizás del cabeza de lista) sino a una persona. De esta manera el votante puede, como hace en elecciones más próximas como las municipales, votar a personas más que a máquinas de toma del poder como son los partidos. Incluso personas individuales, sin apoyo de un partido, podrían hacerse con una circunscripción ya que deben dirigirse a una población menor, a la que pueden ganar con sus propuestas más que con la propaganda.

En el sistema alemán los candidatos elegidos en los distritos se detraen de los elegidos en las listas nacionales (p. ej. si una lista ha sacado 200 diputados y en distritos han salido 190 se le asignarían 10 adicionales)

Ahora lo ha propuesto la Presidente de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Y los socialistas han necesitado poco tiempo para criticarlo.  

Entiendo que puedan ponerle peros a la propuesta de Esperanza pero sería mucho más constructivo que asuman el objetivo de la reforma que es acercar a los representantes a sus representados y se mojen en modificar la propuesta para mejorarla no simplemente en reducir su participación en este debate a un simple no.

El llamado movimiento del 15M encontró ciertas simpatías en la sociedad cuando planteó reivindicaciones como éstas. Sería bueno que en esta legislatura se abriera un debate sobre la cuestión que fructificase en reformas democráticas que devuelvan el protagonismo a la sociedad en las elecciones y no a los partidos como máquinas burocráticas.

El 20-N en Cataluña y el País Vasco: los catalanes prefieren las nacionales; ¿dónde se fue el voto de Mayor Oreja?

Tras las elecciones celebradas ayer en España la victoria del Partido Popular es clara. Mariano Rajoy ha recibido el mandato de sacarnos de la crisis moral y económica en la que nos encontramos. El cambio de Gobierno es condición necesaria pero no suficiente para volver a un rumbo correcto.

Necesaria porque los actuales causantes de nuestra situación no podían ser los que nos fueran a sacar de ella. Pero no suficiente, ya que sólo un Gobierno decidido a defender la dignidad de la persona y de España como nación ante sus enemigos interiores y exteriores, prudente para querer y saber hacerlo con la tremenda dificultad que conlleva esta misión y que cuente con la sociedad civil a la que sepa motivar y dejar actuar será capaz de sacarnos de la crisis.

Pero me gustaría centrarme en este breve análisis en lo que ha sucedido en dos entrañables regiones españolas: Cataluña y el País Vasco.

En Cataluña se vuelve a demostrar que los ciudadanos catalanes, tan amantes de sus peculiaridades, dan mayor importancia a las elecciones nacionales que a las autonómicas. Se demuestra en los porcentajes de participación y de voto. Por no irnos más atrás mientras que en 2011 han votado el 66,82% de los censados (3.510.366 votantes) en las autonómicas de 2010 votó un 59,95% (3.135.764) ergo, a los catalanes les interesa más el conjunto de España que lo que sucede a nivel regional. Lo cual debe ayudarnos a conocer la realidad catalana más allá de estereotipos o ideas preconcebidas.

La diferencia en estas elecciones respecto a precedentes es que CiU, por primera vez, ha conseguido ser la primera fuerza política, a pesar de que ha perdido votos respecto a las autonómicas del año pasado (ha pasado de 1,2 millones a 1,0, y de un 38,47% a un 29,35%). CiU siempre desciende en las Generales, ya que en las Autonómicas se beneficia de un cierto voto útil, pero este apoyo que ha conseguido mantener demuestra que la sociedad está dispuesta a aceptar aquellos recortes necesarios para salir de la crisis y castigar a aquellos que demagógicamente los critican. Ha pasado en Cataluña y ha pasado en Castilla La Mancha donde el PP ha doblado en escaños al PSOE a pesar de los recortes de la señora de Cospedal.   

Una vez más la sociedad española demuestra ser mejor de lo que muchos esperan de ella. Y éste es efectivamente un motivo de esperanza.

PSC y PP han ganado cada uno más de 330 mil votos respecto a las autonómicas. Pero el PSC ha sufrido un severo correctivo mientras que el PP no se ha atrevido a llamar más voto a su candidatura por el perfil bajo del que se sabía ganador a nivel general. ¿Serán capaces de articular un proyecto que ilusione a una mayor cantidad de votantes?

Si miramos al País Vasco la reflexión que hago, más allá de la vergüenza de Amaiur y de que algún católico, hermanos en mi fe, vaya en esas siglas, es ¿dónde están los votos de Mayor Oreja? En 2001, en las elecciones autonómicas, el PP consiguió la friolera de 326.933 votos, un 55,68% más que en las elecciones generales de 2011. Ciertamente las coyunturas no son las mismas pero Basagoiti y todo el PP deben reflexionar en cómo conseguir movilizar de nuevo a la sociedad y para ello deben promover un proyecto sano, que integre a todos los populares vascos y que sea atractivo para el conjunto de los ciudadanos. Gregorio Ordoñez puso las bases, Oreja demostró que era posible, ¿qué pasa ahora? ¿no se puede volver a esos principios?

¿Democracia en Europa? Reflexiones ante el 20N

Un régimen democrático no puede ser cualquier cosa. Para calificarlo de tal debe reunir algunas notas. Normalmente se ha señalado que sea un régimen que respete los Derechos Fundamentales, que esté basado en la separación o diferenciación de poderes y que fomente la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones eligiendo a sus representantes.

Pues bien analicemos, en la coyuntura de las actuales elecciones, la realidad:

a)      Desde hace muchas décadas en Europa se producen graves violaciones de los Derechos Fundamentales de la persona. Cada día hay atentados contra la vida, contra la familia y contra la libertad de elección por citar tan solo tres áreas de gran interés

b)      La separación de poderes al menos en España está gravemente debilitada por la dependencia absoluta del Poder Judicial, del Legislativo y del Ejecutivo de los Partidos Políticos

c)      Si bien formalmente se produce la votación periódica de representantes podemos observar como desde el exterior se decide por los nacionales. Así han sido los casos de Grecia y de Italia. Me ha gustado la valentía de Esperanza y de Rajoy en denunciarlo. En el gallego creo que es la única cosa que se ha atrevido a decir en esta Campaña para dar un mensaje de “aquí estoy yo”

Un régimen que no cree en sí mismo tiene los pies de barro. La actual valoración de los políticos por los ciudadanos muestra hacia aquellos una gran desconfianza. El movimiento 15M recogió en sus inicios un gran respaldo social, antes de su deriva izquierdista, porque parecía demandar una mayor participación de la ciudadanía.

Mariano Rajoy, que es la única alternativa de Gobierno, ha renunciado a entusiasmar al electorado. Ha renunciado a defender unas ideas y un programa. Pocos dudan de que lo hará menos mal que el Gobierno Zapatero y que Rubalcaba pero su ausencia de posicionamiento ante temas fundamentales como la defensa de la vida, la defensa del matrimonio o la unidad de España y la dignidad ante los terroristas han llevado a no pocos españoles a negarle su voto y apoyo y a la inmensa mayoría de los que lo apoyan a hacerlo como mal menor.

Con este entusiasmo es imposible regenerar un sistema con tan graves problemas.

Esperemos que los políticos a cargo de la comunidad reflexionen y den un giro de 180 grados. Y sobre todo que la sociedad demande su protagonismo en aquellos temas que solo le afecten a ella. La alternativa es que nos conduzcan al abismo total y de él brote…no sabemos el qué.

Soraya y la señorita Pepis (o si la política del PSOE debe ser maquillada o reformada profundamente)

El próximo 20 de noviembre los españoles estamos llamados a las urnas para dar nuestra confianza a un nuevo Parlamento que se elegirá para los próximos cuatro años. 

Siempre unas elecciones son importantes pero las que se celebrarán en el próximo mes de los difuntos (que ellos nos ayuden) gozan de una especial trascendencia. El momento de crisis que vive especialmente España, no solo ni fundamentalmente en lo económico, sino sobre todo en cuanto a su ser más profundo, con la profunda ruptura que el Gobierno de ZP ha supuesto en nuestra Historia, invita a reflexionar y a actuar en estas elecciones si cabe aún con mayor responsabilidad. 

Parafraseando a Juan Pablo II, “si el no comprometerse ha sido siempre algo inaceptable, (estas elecciones) lo hace aún más culpable. A nadie le es lícito permanecer ocioso” (CFL nº 3). La sociedad española ha sufrido inmensidad de ataques que la han ido resquebrajando. Es cierto que gran parte de ella ha reaccionado y se ha dado cuenta de que poco puede esperar del poder político y que ha de organizarse y defenderse por sí misma. Pero los ataques a la familia, que han disparado las roturas y los niños que no conviven con su padre y su madre, a la vida, que han llevado a que todos los gobiernos financien abortos indiscriminadamente al considerarse éste como un derecho abandonando a la madre en dificultades a su suerte, a la libertad de educación, incorporando el adoctrinamiento en las escuelas, a la libertad religiosa, produciendo enfrentamientos nunca vistos, a la solidaridad nacional, con graves desequilibrios y discursos que han llevado a los poderes públicos a no cumplir la legalidad ni las sentencias judiciales, crean en cualquier defensor de la dignidad de la persona y de la misión de España como nación, el profundo convencimiento de que es necesario actuar.

Por ello en las próximas elecciones habrá que escoger con mucha reflexión. Y no vale cualquier opción que se diga solamente menos mala (pues si fuera más mala que ZP…). Es necesario que la opción que tenga nuestro voto apueste decididamente por unos valores a favor de la vida, la familia, la educación, la libertad religiosa y la solidaridad nacional.

Por ello no podemos aceptar las declaraciones de Soraya Saenz de Santamaría, a la que algunos ya denominan la señorita Pepis, que pretende tan solo maquillar la ley del aborto de Bibiana, que nadie había pedido y que no soluciona nada. El Partido Popular está ante una hora crucial, una hora que exige valor y compromiso y la defensa de la libertad. Si no acepta unos mínimos no puede contar con nuestro apoyo. La política de ZP no puede triunfar porque conduce al fracaso total. Y triunfará si no se da un giro de 180º, no sólo en lo económico, pieza clave del Bien Común, sino también en lo que afecta a los ataques directos a los pilares básicos de cualquier sociedad. En este sentido Ana Pastor, como acostumbra, fue mucho más decidida.

Señores del Partido Popular, somos todo orejas.

Artículo publicado en Análisis Digital

La reforma constitucional, prueba del déficit democrático en España

La palabra “Democracia” se ha convertido en una palabra “talismán”. Esto es, para poder alabar cualquier fenómeno social, se ha de calificar de democrático. Lo que no responda a tal calificativo no puede recibir, para el Komitern de lo políticamente correcto, su aprobación.

Para el sentido común es evidente que hay muchos campos de nuestra vida social que no deben estar bajo ese calificativo: las decisiones en una familia, en una empresa, en la Universidad, etc. deben ser tomadas por sus dirigentes, aunque con la debida participación de los distintos miembros de tales realidades.

Por otra parte, de abusar tanto de la palabra “Democracia”, utilizándola para todo sin referencia a un significado objetivo de la misma, se ha perdido su sentido de participación de los ciudadanos en los asuntos que les competen y de régimen que respeta los derechos fundamentales de la persona.

Pero no quiero seguir por aquí sino analizar lo que ha pasado en nuestra actual partitocracia con la reforma constitucional. Razonemos:

Datos básicos:

a) La Constitución es la norma superior del ordenamiento constitucional positivo.

b) En España desde hace tiempo y cada vez más se nota un desinterés de los ciudadanos por la política y una gran falta de cultura de participación (amén del suspenso generalizado que la clase política merece a juicio de los españoles)

c) Es evidente que es difícil que cualquier Régimen político, más si se afirma legitimado en la voluntad de los ciudadanos, perdure sin la participación y aquiescencia de éstos.

d) El PSOE no llevaba en su Programa electoral (lo que muchos partidos afirman ser un contrato con los ciudadanos) esta reforma.

Conclusiones:

a) Al no consultar a los ciudadanos los partidos demuestran no sólo estar a gusto con la falta de participación de los mismos sino que son ellos mismos los que la promueven.

b) Un régimen que no consulta a sus ciudadanos en algo tan importante no puede entenderse cercano al ideal de participación y madurez que lo democrático, si quiere significar algo que merezca la pena, debería significar

c) Estamos claramente ante una nueva muestra de que nuestro actual Sistema Político es una partitocracia donde unos pocos, las cúpulas de los partidos, tienen un poder autoritario sobre los ciudadanos, al menos durante el período legislativo en curso

Debemos trabajar por una auténtica participación de los ciudadanos. En este sentido me gustaría finalizar este articulo con una cita del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (punto 190) donde se nos alerta de que la supervivencia de la democracia exige la participación y que los poderes del Estado deben escuchar e implicar a los ciudadanos en el ejercicio de sus funciones. ¿Se ha cumplido en esta reforma?

190 La participación en la vida comunitaria no es solamente una de las mayores aspiraciones del ciudadano, llamado a ejercitar libre y responsablemente el propio papel cívico con y para los demás, sino también uno de los pilares de todos los ordenamientos democráticosademás de una de las mejores garantías de permanencia de la democracia. El gobierno democrático, en efecto, se define a partir de la atribución, por parte del pueblo, de poderes y funciones, que deben ejercitarse en su nombre, por su cuenta y a su favor; es evidente, pues, que toda democracia debe ser participativa. Lo cual comporta que los diversos sujetos de la comunidad civil, en cualquiera de sus niveles, sean informados, escuchados e implicados en el ejercicio de las funciones que ésta desarrolla.