Archivo Mensual de octubre, 2009

Nuestro sistema político está totalmente corrompido

Y no lo afirmo por los casos de corrupción que se destapan en todos los partidos con poder, aunque algunos sean persegidos por el fiscal del Gobierno y otros no.

Lo digo porque los mismos pilares en los que dice asentarse nuestro sistema se incumplen de forma sistemática por aquellos que debieran ser los primeros en defenderlo.

Hoy mismo podemos señalar dos casos en los que de forma manifiesta se ve la falsedad, por su incumplimiento sistemático, del sistema que teóricamente los españoles nos hemos dado:

a) Poder omnivodo del Grupo parlamentario sobre el diputado

Art. 67.2 CE: Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo.

Art. 79.3 CE: 3. El voto de Senadores y Diputados es personal e indelegable.

Es decir, un diputado no está vinculado a votar ni siquiera en función de lo que prometió a sus electores. Mucho menos debe estarlo a su propio partido sobre todo cuando éste presenta en el Parlamento una Ley que no figuraba en el Programa Electoral con que concurrió a las elecciones.

Sin embargo según señalan Efe e Infocatólica “Bono asegura que está antes la disciplina de partido que la conciencia de los diputados y senadores”.

Esto es simple y llanamente falso e inconstitucional pero es la práctica cotidiana de todos los días en el Parlamento. Si nuestros representantes no cumplen la Ley más alta del Estado, aprobada por todos los españoles, ¿qué legitimidad tienen para gobernarnos?, ¿qué legitimidad tienen para hacer que nosotros nos vinculemos a la legalidad?, ¿nos extraña que por vía de estatutos y leyes menores se cambie el régimen constitucional aprobado por los españoles?

b) Independencia del poder judicial

La Constitución establece, o así nos lo han dicho siempre, la separación de poderes. Ello implica que hay un ejecutivo, un legislativo y un judicial que son independientes entre sí y que se equilibran para impedir un nuevo despotismo. Sin embargo vemos como los partidos dominan al Consejo General del Poder Judicial.

Y una muestra exageradamente palpable lo podemos ver hoy en Infocatólica donde se recoge una entrevista a Margarita Uría, miembro del CGPJ, que habla en nombre de ¡¡un partido político!! ¿Es esto independencia?

Benedicto XVI sobre el ciudadano activo

Muchas son las reflexiones que brotan de la lectura de la última encíclica de S.S. Benedicto XVI. No he realizado todavía una lectura sosegada del texto pero de haberla ojeado rápidamente me ha llamado especialmente la atención una idea que creo que se ha repetido poco: sin referencia al Creador el desarrollo pierde su fundamento. No es, sin embargo esta idea, la que quiero glosar en este artículo, sino otra que se recoge en los puntos 57 y 58 de la Encíclica incluidos en el Capítulo V “La colaboración de la familia humana”.

Cita textual de la Encíclica

57… La subsidiaridad es ante todo una ayuda a la persona, a través de la autonomía de los cuerpos intermedios. Dicha ayuda se ofrece cuando la persona y los sujetos sociales no son capaces de valerse por sí mismos, implicando siempre una finalidad emancipadora, porque favorece la libertad y la participación a la hora de asumir responsabilidades. La subsidiaridad respeta la dignidad de la persona, en la que ve un sujeto siempre capaz de dar algo a los otros. La subsidiaridad, al reconocer que la reciprocidad forma parte de la constitución íntima del ser humano, es el antídoto más eficaz contra cualquier forma de asistencialismo paternalista… Por tanto, es un principio particularmente adecuado para gobernar la globalización y orientarla hacia un verdadero desarrollo humano. Para no abrir la puerta a un peligroso poder universal de tipo monocrático, el gobierno de la globalización debe ser de tipo subsidiario, articulado en múltiples niveles y planos diversos, que colaboren recíprocamente. La globalización necesita ciertamente una autoridad, en cuanto plantea el problema de la consecución de un bien común global; sin embargo, dicha autoridad deberá estar organizada de modo subsidiario y con división de poderes tanto para no herir la libertad como para resultar concretamente eficaz.
58. El principio de subsidiaridad debe mantenerse íntimamente unido al principio de la solidaridad y viceversa, porque así como la subsidiaridad sin la solidaridad desemboca en el particularismo social, también es cierto que la solidaridad sin la subsidiaridad acabaría en el asistencialismo que humilla al necesitado. Esta regla de carácter general se ha de tener muy en cuenta incluso cuando se afrontan los temas sobre las ayudas internacionales al desarrollo. Éstas, por encima de las intenciones de los donantes, pueden mantener a veces a un pueblo en un estado de dependencia, e incluso favorecer situaciones de dominio local y de explotación en el país que las recibe. Las ayudas económicas, para que lo sean de verdad, no deben perseguir otros fines. Han de ser concedidas implicando no sólo a los gobiernos de los países interesados, sino también a los agentes económicos locales y a los agentes culturales de la sociedad civil, incluidas las Iglesias locales. Los programas de ayuda han de adaptarse cada vez más a la forma de los programas integrados y compartidos desde la base. En efecto, sigue siendo verdad que el recurso humano es más valioso de los países en vías de desarrollo: éste es el auténtico capital que se ha de potenciar para asegurar a los países más pobres un futuro verdaderamente autónomo…”

Comentario

El Papa se refiere aquí al desarrollo de los pueblos y al contexto mundial, pero también a un principio que de acuerdo a la Doctrina Social de la Iglesia, debe impregnar la vida de toda la sociedad, desde la comunidad de naciones mundial hasta la familia, pasando por las agrupaciones intermedias, entre ellas las asociaciones y las agrupaciones y partidos políticos.

De acuerdo a mi experiencia esta subsidiariedad es la que define el trabajo en HazteOir.org y todas sus acciones y plataformas. El objetivo de la página web, de todas las acciones y del ideario de HazteOir.org es conseguir ciudadanos activos al servicio del bien común de la sociedad.

Es cierto que en ocasiones se le proponen acciones sencillas al alcance de un solo clic de su ratón, pero éste es solo el primer paso. A medida que el simpatizante se va convirtiendo, según sus deseos y disponibilidades, en voluntario, verá que las acciones a desarrollar que proponga tendrán normalmente como principal fuente de éxito el trabajo que él mismo realice aunque a su disposición se encuentre la ayuda que la plataforma en cuanto tal da (una técnica, un grupo amplio de voluntarios y receptores del boletín, unos medios económicos, consejos de otros voluntarios, etc.)

Esta es una de las principales razones que explican el éxito de la Plataforma Derecho a Vivir, la libre iniciativa de ciudadanos activos unidos solidariamente por su trabajo en favor de la vida. Ciertamente tampoco es una situación paradisíaca. En ocasiones se producen desajustes, acciones que se convocan sin la suficiente preparación, personas que se sienten solas, etc. pero el resultado es que cada día hay más ciudadanos activos que libre y responsablemente se lanzan a cambiar la sociedad en la que viven.

Choca este planteamiento con partidos, asociaciones y plataformas que pretenden la uniformidad absoluta entre todos sus componentes, y que premian más no salirse de la foto común y de la autorización previa, que trabajar sin descanso por los principios comunes.

Por ello me encuentro tan a gusto en HazteOir.org con personas tan distintas y diferentes y agradezco especialmente a Ignacio Arsuaga su clara visión en este tema: la movilización ciudadana personal es lo que puede cambiar España y el mundo entero.

¿Se comportará Bono como su predecesor Pons?

Interesante artículo el que publica hoy el Diario La Razón

En el mismo se afirma que un discreto Pons actuó conforme a su conciencia y a su compromiso como político al evitar apoyar una reforma de la ley del aborto que desprotegiera aún más la vida del ser humano no nacido.

Bono es todo menos discreto pero ¿se atreverá a actuar como lo hizo en su día su predecesor en el cargo de Presidente del Congreso de los Diputados?

Un chiste para empezar la semana

Un hombre, al pasar frente al Congreso de los Diputados, escucha un tremendo griterío que salía desde la sala:

“Ladrón, mentiroso, comisionista, trabajador, difamador, chorizo, sinvergüenza, flojo de m…, imbécil, decente, timador, ca…, corrupto, vendido, golfo, entregado, aprovechado, cara dura, falso, chupón, inútil, pesetero, mari…, estafador, vago de m…, saqueador, gil…, bobo, oportunista, embaucador, tramposo, ………..etc.

El hombre asustado le pregunta al guardia de la entrada:

- Señor, ¿qué pasa dentro?, ¿se están peleando…?
- No, responde el guardia, ¡¡¡yo creo que están pasando lista…!!

Como excepciones haylas, he introducido alguna corrección propia al chiste que me han enviado esta mañana.

El PSOE veta la Historia que no le gusta

Podemos comprobarlo en su sectaria decisión de cerrar el despacho del Coronel Moscardó en el Alcázar de Toledo.

Ese episodio podrá gustar o no, pero forma parte de la Historia de España y de la Historia militar. Pasé algún tiempo en la Academia de Infantería de Toledo en los meses del servicio militar y era conocido que de muchas academias de todos los países (incluida la antigua Unión Soviética) venían a conocer el lugar en el que unos cientos de valientes resistieron durante meses.

Unos vendrían por su identificación con los defensores, otros para conocer las estrategias y tácticas usadas en el lugar de la batalla, aquellos por simple visita turística a la Capital del antiguo Imperio español, y estos para rememorar ese episodio heroico que ha ocurrido en diferentes momentos de nuestra historia (un hombre de honor que sacrifica la vida de su propio hijo para no ceder en sus obligaciones y en la vida de muchos otros). A partir de ahora deberán contentarse con leerlo o que alguien que tenga memoria del suceso se lo cuente