“Me voy al convento”

Este pasado domingo tuve la gracia de poder acercarme a Mancera (Salamanca) para tomar parte en los actos de entrada de una joven, Lorena, en el Convento de Carmelitas de esta localidad.

Para los que vivimos en este mundo y sin una mirada que transcienda lo que aparece ante nuestro ojos, este acto no tiene el más mínimo sentido. Entrar en un Convento que ya no se abandonará nunca, separarse físicamente de padres, hermana y amigos, dedidarse a la oración y a la reparación, son acciones que no encuentran explicación sin una referencia al más allá.

De ahí la gran importancia para todos y especialmente para la sociedad postmoderna donde toda acción parece medirse en función de su rentabilidad y eficiencia, de ejemplos como el de Lorena. Son personas que nos testimonian con su vida que hay bienes mucho más preciados que los que podemos ganar y acumular en este mundo.

Los que somos creyentes tenemos la gran suerte de saberlo, pero muchas veces se nos olvida. Gracias a Dios, valientes y corajudas jóvenes nos siguen recordando que debemos elevar la mirada hacia los bienes que no se apolillan y que aunque estemos en el mundo y trabajando por él, debemos hacerlo siempre con mirada transcendente y dando la importancia debida a cada acción. En definitiva nos recuerdan que hay que elegir la mejor parte, cada uno en nuestro estado y condición. Y que no olvidemos que “sin Mi no podéis nada”

No podrás leerlo pero ¡¡Gracias Lorena!!

1 Respuesta a ““Me voy al convento””


  1. 1 Juana de Arco

    Gracias por esta magnifica entrada.
    Gracias a estas personas que saben elegir bien, nos mantenemos nosotros en pie, porque son ellas mediante sus vidas entregadas a la oración quienes mantienen la base del edificio de la sociedad para que no se derrumbe.

    Un abrqazo

Añade un Comentario