Archivo Mensual de febrero, 2010

¿Se avergonzaría de un Jefe de Estado que firmase la condena de muerte de inocentes aunque no pudiera evitarlas?

Esta es la pregunta que me ronda la conciencia.

 ¿Nos imaginamos a un Jefe de Estado firmando la ley inicua aprobada por un Parlamento que condene a muerte a los que sean de una determinada raza y que pueda excusarse en que su papel es meramente figurativo?

¿No nos avergonzaríamos de él?

¿Hay alguna diferencia esencial entre condenar a muerte a un inocente porque la sociedad mira para otro lado ante las circunstancias difíciles de su madre y condenar a una persona por su raza o religión? ¿Hay alguna diferencia en tratar de elevar a derecho la decisión sobre la muerte del propio hijo y la decisión de dar muerte a una persona por su raza o religión?

Difícil situación para el que tiene que firmar y comparecer con su decisión ante el Juicio de la Historia. ¿Qué le exige el bien común de España y de la humanidad? ¿Qué bien puede hacer? ¿Qué mal puede evitar usando medios buenos? ¿Cuál es el mayor bien?

¿Debe imitar a Balduino, a Tabaré Vázquez o que su firma aparezca unida a la muerte de cientos de miles de niños inocentes? ¿Debe al menos hacer una mención en caso de firmarla a las razones que le llevan a ello?

Pues va ser que no…

Si con la rápida aprobación de una ley asesina los politicuchos que la han votado incluido el matasanos que se lucra de matar a inocentes en el seno de sus madres, creen que van a salir de rositas se equivocan.

Quizás un día como hoy se entienda mejor que nunca el porqué del nombre de este blog. Amo profundamente a España por su gente, que tiene muchos defectos, sí. Pero por encima de ellos sabe estar a la altura de las circunstancias y cuando se le plantea un cometido que parece exceder sus fuerzas pero que llevarlo a cabo lo exige la justicia o el bien, es capaz de hacer posible lo que parecía imposible.

Y lo hace con el coraje de enfrentarse a Molinos de Viento muy superiores a su fuerza pero con la sensatez de saber que lo hace por dignidad y por justicia.

Por eso ¡¡Va a ser que no!! El movimiento a favor de la vida en España es consciente de su propia fortaleza y va a exigir medidas concretas para acabar con esta barbaridad que es la muerte de más de 120.000 niños al año en nuestra “democracia”

¿Ayudas a la familia o destrozar la familia?

Leyendo La Razón me encuentro con esta noticia La picaresca amenaza a la familia numerosa. El Diario describe que el Congreso votará una proposición del PNV para que se equiparen a las familias numerosas aquellas de un solo progenitor y dos hijos.

A la luz de este artículo me viene a la cabeza una crítica que leí en un libro muy políticamente incorrecto, Por qué el Estado sí es el problema en el que se indicaba que si se quería ayudar a algún colectivo (en este caso a las familias) con criterios de justicia y bien común, uno de los objetivos principales que había que tener en cuenta era el evitar efectos colaterales no deseados y perversos.

Para ello se debía tener en cuenta qué se quería promover. En el caso de ayudas a la familia el legislador debe tener claro qué quiere favorecer: familias estables donde los hijos puedan tener el calor del amor de un padre y de una madre, o situaciones irregulares donde haya rupturas que afecten fundamentalmente a los hijos.

Porque en EEUU se dieron cuenta de que determinados programas bienintencionados de ayuda a madres solteras provocaron un mayor número de madres solteras y familias desunidas porque salía más “rentable” este supuesto que el contrario.

Por ello a la hora de establecer un programa general de ayudas es tan importante saber si se quiere favorecer, a largo plazo, lo que es bueno para la sociedad, para lo cual es necesario tener claros unos principios básicos como si es mejor la estabilidad familiar a la ruptura conyugal. No se puede tratar a todos por igual.

El problema de lo que afirmo es cuando este principio general se contrapone a un caso concreto (como sucede también en el aborto u otros casos)  que a todas luces requiere una ayuda (p ej la madre que debe denunciar al padre de sus hijos por malos tratos) Estos casos requieren un tratamiento especial. Pero esta gran verdad no enturbia la otra realidad de que las ayudas deben buscar promocionar lo que es bueno para la sociedad.

Por eso el legislador, en base a una falsa compasión, no debe tratar realidades distintas con una misma política pues ya sabemos que no hay mayor injusticia que tratar a los desiguales como iguales. 

Dada la complejidad del asunto, no lo vamos a negar, quizás la mejor solución sea una prestación universal por hijo a cargo, sobre todo en estos momentos, donde una nefasta natalidad nos hace ver ya los problemas económicos futuros que tendrán las políticas neomalthusianas tan en moda en los últimos decenios.

Más información:

Los riesgos de perder el norte en la política familiar por Forum Libertas

Las 10 ventajas del matrimonio y la familia natural sobre cualquier otra opción por Family Facts (recogido de Forum Libertas)

Elogio a los especuladores en la COPE

Esta mañana he puesto la Radio antes de lo habitual y he conectado la Mañana de la COPE, en concreto la parte en la que intervienen “Los tres tenores”. Y he escuchado como uno de ellos parecía querer romper una lanza a favor de los especuladores. 

Aunque ha reconocido que no tienen buena prensa ha expresado que los especuladores tienen su papel en esta economía y que si se hacen las cosas bien no hay que temerles. Eso sí, si las haces mal, los especuladores irán contra ti, lo que servirá comoseñal de alarma. 

No quiero poner en la boca de un tercero palabras que no ha dicho o no ha querido decir. Sabemos que en las tertulias y con poco tiempo para explicarse podemos sacar de contexto frases pronunciadas con otra finalidad, pero me ha venido a la memoria en ese momento alguno de los pasajes del libro que estoy leyendo: “Qué significa ser conservador (en 15 lecciones)” de Russell Kirk, publicado por Ciudadela, libro que por su amenidad y buen juicio animo a leer desde este modesto blog (por cierto yo me he animado porque lo recomendaba la Fundación Burke).

En varias partes del libro señala uno de los principios elementales para lo que el autor denomina “conservadores” (ya sabemos que hay que tener cuidado con las etiquetas porque luego cada uno las interpreta como quiere): afirmar la existencia de un orden que debemos respetar. En concreto afirma que “el conservador cree en la existencia de un orden moral perdurable…que asume…el orden íntimo del alma y el exterior de la comunidad”.

El autor achaca las grandes calamidades del siglo XX al “derrumbamiento de la creencia en un orden moral”. Si no existe este orden moral, la única alternativa es defender lo que me conviene, mi propio interés, que sólo será limitado por la defensa de sus intereses que hagan otros, triunfando el que tenga un mayor poder.

Por tanto existe un orden que debemos tratar de descubrir y conforme al cual debemos actuar. Es ese orden que manda reconocer en cada ser humano a un ser humano y no tratarlo nunca como medio sino respetar sus derechos. Es un orden que permite condenar como antihumano a los regímenes nacionalsocialistas y a los comunistas, entre otros, por su totalitarismo y su desprecio a la dignidad de la persona individual y concreta.

Pues bien en la economía también debe respetarse ese orden. En consecuencia el único objetivo de esta llamada ciencia no puede ser la ganancia sin más referencia. Por ello los especuladores que se aprovechan de un mal momento de una empresa o de un país para enriquecerse sin dar un palo al agua, no deben admitirse, y el sistema debe diseñarse para tratar de eliminar sus efectos perversos.

Otra cosa es que a una empresa o país que hace mal sus deberes, el sistema le pase factura, cobrando unos mayores intereses por ser mayor su riesgo. Eso es razonable y permite que los mejores sean premiados y a los peores tener alicientes para mejorar.

Pero muy distinto es un conjunto de especuladores que traten de sacar beneficio de una situación, creando unos “trejemanejes” financieros que nada tengan que ver con la economía real y de mercado. Esos “trejemanejes” tienen que ser limitados por la dinámica de la economía, eso sí, cuidando que los medios para evitarlo no creen más problemas que aquellos que se quieren solucionar.

De esta forma señalamos un segundo principio que defiende Kirk, y que es que este mundo es limitado, que podemos irlo mejorando pero que jamás llegaremos a un paraíso en la tierra y que por ello lo mejor es conservar lo que nos han legado nuestros padres mejorándolo para cederlo a las generaciones futuras. Es lo que muchos ilustres pensadores españoles consideraban que era la misión de cualquier generación: recibir el testigo de  la tradición recibida de sus mayores y cederlo mejorado a sus hijos.

¿Estamos en un Estado de Derecho? Ante el maltrato de ZP a los voluntarios de DAV

Esta mañana un grupito de valientes voluntarios de Derecho a Vivir se han reunido ante el Museo Reina Sofía para hacerse oír y sobre todo para hacer oír los derechos de los que no tienen voz,  los niños no nacidos.

Madrugando y haciendo frente al intenso frío de esta mañana en Madrid se han plantado en el Museo con carteles reivindicando los derechos de los no nacidos: “What about my rights?” junto a la figura de un niño no nacido, era uno de los lemas que hacían ver en sus carteles. El idioma se explica teniendo en cuenta que esta mañana se reunían en el Reina Sofía los Ministros de Justicia de la Unión Europea y la reivindicación “davdiana” se enmarcaba en dicho contexto.

Pues bien siendo una quincena, la policía siguiendo directrices políticas, ha tomado nota de sus DNIs, de sus pancartas, y les ha obligado a desalojar la zona en la que se encontraban y en la cual no molestaban a nadie, ni a viandantes ni a personalidades, llevándoles a un punto lejano donde han tratado de acallar su voz.

Ciertamente los agentes poca culpa tienen. Pero al tratar de justificarse hacían poco menos que el ridículo.

Es una vergüenza que ZP use contra unos pacíficos ciudadanos a los antidisturbios. Las personas de bien cuando son requeridas por un policía cuando se están comportando según sus derechos y deberes se sienten violentadas, máxime cuando no se respetan sus más elementales derechos, como expresarse libremente en público, o estar en la calle sin molestar a nadie ni obstaculizar el paso.

Eso sí finalmente y a pesar de que han tratado de evitarlo han podido ser vistos por algunos medios independientes que se han hecho eco de su protesta.

Una vez más el uso de la policía con fines totalitarios. Es un nuevo peldaño subido en el intento de acallar a la sociedad

Por mi parte reiterar mis gracias a estos valientes