Tras las elecciones celebradas ayer en España la victoria del Partido Popular es clara. Mariano Rajoy ha recibido el mandato de sacarnos de la crisis moral y económica en la que nos encontramos. El cambio de Gobierno es condición necesaria pero no suficiente para volver a un rumbo correcto.
Necesaria porque los actuales causantes de nuestra situación no podían ser los que nos fueran a sacar de ella. Pero no suficiente, ya que sólo un Gobierno decidido a defender la dignidad de la persona y de España como nación ante sus enemigos interiores y exteriores, prudente para querer y saber hacerlo con la tremenda dificultad que conlleva esta misión y que cuente con la sociedad civil a la que sepa motivar y dejar actuar será capaz de sacarnos de la crisis.
Pero me gustaría centrarme en este breve análisis en lo que ha sucedido en dos entrañables regiones españolas: Cataluña y el País Vasco.
En Cataluña se vuelve a demostrar que los ciudadanos catalanes, tan amantes de sus peculiaridades, dan mayor importancia a las elecciones nacionales que a las autonómicas. Se demuestra en los porcentajes de participación y de voto. Por no irnos más atrás mientras que en 2011 han votado el 66,82% de los censados (3.510.366 votantes) en las autonómicas de 2010 votó un 59,95% (3.135.764) ergo, a los catalanes les interesa más el conjunto de España que lo que sucede a nivel regional. Lo cual debe ayudarnos a conocer la realidad catalana más allá de estereotipos o ideas preconcebidas.
La diferencia en estas elecciones respecto a precedentes es que CiU, por primera vez, ha conseguido ser la primera fuerza política, a pesar de que ha perdido votos respecto a las autonómicas del año pasado (ha pasado de 1,2 millones a 1,0, y de un 38,47% a un 29,35%). CiU siempre desciende en las Generales, ya que en las Autonómicas se beneficia de un cierto voto útil, pero este apoyo que ha conseguido mantener demuestra que la sociedad está dispuesta a aceptar aquellos recortes necesarios para salir de la crisis y castigar a aquellos que demagógicamente los critican. Ha pasado en Cataluña y ha pasado en Castilla La Mancha donde el PP ha doblado en escaños al PSOE a pesar de los recortes de la señora de Cospedal.
Una vez más la sociedad española demuestra ser mejor de lo que muchos esperan de ella. Y éste es efectivamente un motivo de esperanza.
PSC y PP han ganado cada uno más de 330 mil votos respecto a las autonómicas. Pero el PSC ha sufrido un severo correctivo mientras que el PP no se ha atrevido a llamar más voto a su candidatura por el perfil bajo del que se sabía ganador a nivel general. ¿Serán capaces de articular un proyecto que ilusione a una mayor cantidad de votantes?
Si miramos al País Vasco la reflexión que hago, más allá de la vergüenza de Amaiur y de que algún católico, hermanos en mi fe, vaya en esas siglas, es ¿dónde están los votos de Mayor Oreja? En 2001, en las elecciones autonómicas, el PP consiguió la friolera de 326.933 votos, un 55,68% más que en las elecciones generales de 2011. Ciertamente las coyunturas no son las mismas pero Basagoiti y todo el PP deben reflexionar en cómo conseguir movilizar de nuevo a la sociedad y para ello deben promover un proyecto sano, que integre a todos los populares vascos y que sea atractivo para el conjunto de los ciudadanos. Gregorio Ordoñez puso las bases, Oreja demostró que era posible, ¿qué pasa ahora? ¿no se puede volver a esos principios?



Muy buena entrada, como de costumbre. Te la enlazo, que también acabo de escribir un anaálisis sobre estos resultados, fijándome en lo que le ha pasado al PP en algunas comunidades.
“…demuestra que la sociedad está dispuesta a aceptar aquellos recortes necesarios para salir de la crisis y castigar a aquellos que demagógicamente los critican. Ha pasado en Cataluña y ha pasado en Castilla La Mancha donde el PP ha doblado en escaños al PSOE a pesar de los recortes de la señora de Cospedal.”
En esto discrepo de tí “José”.
- No creo que el recorte que han hecho los nazionalistas catalanes en sanidad, sean “necesarios”, y mucho menos de la forma que lo han hecho: cerrando salas de hospitales, ambulatorios, posponiendo cirugías, etc. Pero los catalanes que siempre se quejan despues de unas elecciones, y muchos dicen que “somos muchos los que nos sentimos españoles”, luego votan a los mismos, parecen masoquistas, porque han hecho huelgas debido a este problema en sanidad, y van y votan a quienes les han demostrado que los catalanes les importan un bledo…
Y Cospedal creo que no ha hecho esos recortes en sanidad. Está vendiendo cohes de alta gama que compró el PSOE, quitando subvenciones a sindicatos, etc. No es lo mismo, creo.
No te falta razón Juana en cuanto a recortes necesarios o no necesarios: mejor que hubieran cerrado “embajadas” y no centros de salud. Mejor que no financiaran abortos y no cerraran centros de salud.
Pero es cierto que los ajustes, mejores o peores, no han determinado el voto. Más bien aquellos que siendo los verdaderos causantes del ajuste por su ineptitud encima lo han criticado demagógicamente han salido escaldados. Y eso es bueno
Gracias Elentir. Tú sí eres una referencia
Vivo en BCN, y hay matices a lo que dice José.
El PP ha subido en Lérida, Gerona y Tarragona. En Lérida mantiene 1 escaño, pero como son pocos a repartir es difícil que pase de ahí. Lo mismo en Gerona (donde ha recuperado el escaño perdido en 2004 y 2008). En Tarragona se reparten de modo equilibrado los 6 escaños: 2 CiU, 2 PSC y 2 PP. Con datos importantes: en Tarragona ciudad el PP ha sido el partido más votado. Esto es porque el candidato (Alejandro Fernández) es un tipo muy bueno, trabajador, que sabe quitarle votos tanto a CiU como al PSC, y sin maquillar su españolismo.
Los resultados han sido malos en Barcelona, sobre todo en Barcelona ciudad. Donde el PP gobierna ha subido bastante (Badalona, Castelldefels). En Barcelona ciudad los resultados no han sido buenos: subida importante en barrios “humildes” (Horta, Guinardó, Sant Andreu…) pero estacamiento o retroceso en los barrios burgueses (en Sarrià Sant Gervasi el PP ha tenido menos votos que en 2008). Esto se debe a que quienes utilizan el voto útil a la “derecha” (CiU en autonómicas, PP generales) han votado a CiU, porque la mayoría absoluta del PP era clara, y prefieren alguien que saque dinero para Cataluña.
Los resultados demuestran que donde el PP debe pescar es entre los votantes socialistas, porque los convergentes nunca votarán PP. Esto es lo que Jorge Fernández no ha entendido: no se puede hacer política no nacionalista en Cataluña sin moverse de los barrios “bien” de Barcelona, que son convergentes.
Otro comentario: de los 7 diputados del PP por Barcelona, la mayoría son niños bien, y 2 de ellos no viven desde hace años en Barcelona. Su única relación con el PP de Cataluña es que van en las listas. Los nacionalistas no pueden dar lecciones de catalanidad, pero los políticos españolistas deberían asumir, como parte de su vocación de servicio, que hay que quedarse aquí, y no pensar en Cataluña sólo como trampolín para hacer política en Madrid.