Archivo de la Categoría 'Religión'

El Cardenal Rouco recuerda la necesidad de velar por el bien común y de evitar tensiones contra “la unidad y la primacía del derecho”

Ha comenzado hoy lunes día 15 de abril la CI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE).

En su Discurso Inaugural el Presidente de la CEE D. Antonio Mª Rouco Varela ha recordado a los Obispos presentes y a todos los católicos españoles las prioridades del momento actual: primacía de la oración, nueva evangelización, defensa de la vida, recuperación del matrimonio, libertad de enseñanza y asignatura de religión, defensa del bien común evitando cualquier acción contra la unidad y fuera del ordenamiento jurídico; necesidad de la presencia de católicos en la vida pública. Continuar leyendo ‘El Cardenal Rouco recuerda la necesidad de velar por el bien común y de evitar tensiones contra “la unidad y la primacía del derecho”’ »

La moralidad del independentismo secesionista en la España del siglo XXI

Con motivo de la celebración del aniversario del 11 de septiembre parece que toma gran protagonismo, entre los mismos católicos, la moralidad del independentismo o como quizás debiera ser llamado del secesionismo, y del secesionismo concreto en España en los comienzos del siglo XXI.

Algunos autores, haciendo un uso muy poco riguroso y racional de su discurso, vienen a decir que el ser independentista o no es una decisión similar a la de quien elige ser aficionado de un determinado equipo del deporte que le gusta. No debe motivar su elección en razones morales.

No quiero hacer aquí un juicio sumario sobre la moralidad de la opción independentista pero sí indicar que, salvo que queramos caer en este campo social del patriotismo en un relativismo absoluto y en un voluntarismo total, debemos aceptar que para tomar postura en un asunto tan delicado que supone romper con siglos de Historia, al mismo tiempo que presenta graves dificultades prácticas (qué personas deben decidir; si la decisión se debe tomar a nivel nacional, regional, provincial, pueblo a pueblo; cada cuanto tiempo debe repetirse la consulta; como se dividen los bienes hasta ahora comunes; etc.) deben existir algunas pautas morales que nos sirvan de fundamento para tomar una postura o su contraria.

Y estos principios no son otros que los que la Doctrina Social de la Iglesia manifiesta, válidos, por su carácter racional, para todos los hombres de buena voluntad pero especialmente para los católicos. El Compendio de la Doctrina Social los resume en Dignidad de la persona; Bien Común; Subsidiaridad; Participación; Solidaridad; Justicia Social y destino universal de los bienes. Todos ellos están relacionados de tal forma que es imposible cumplir uno sin los otros pero tratemos de analizarlos uno a uno.

a)      Dignidad de la persona: En cada hombre ha de verse la imagen viva de Dios mismo. A la persona humana pertenece la apertura a la trascendencia: el hombre está abierto al infinito y a todos los seres creados. Ciertamente y en teoría una Cataluña independiente podría respetar mejor, igual o peor la Dignidad de sus futuros nacionales pero no es menos cierto que la secesión tiene el grave riesgo de crear dentro y fuera de Cataluña graves problemas de convivencia en este momento de crisis.

b)      Bien Común: El Bien Común es el Conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección. Es el criterio fundamental de decisión en la vida social. Por ello ante una decisión de la envergadura que analizamos ha de afirmarse que la decisión solo será legítima si la misma conduce a alcanzar el Bien Común de todos los afectados y aquí son en primer lugar todos los ciudadanos de España, aparte de posibles consecuencias que pueda haber en otros lugares del planeta. ¿Alguna vez se ha escuchado reclamar la independencia de Cataluña invocando el bien de todos y cada uno de los españoles? Esto nos debe hacer pensar.

c)       Solidaridad: La solidaridad confiere particular relieve a la intrínseca sociabilidad de la persona humana, a la igualdad de todos en dignidad y derechos, al camino común de los hombres y de los pueblos hacia una unidad cada vez más convencida. ¿Conduce la segregación de una parte de España a promover ese camino común que todos los hombres recorremos? En materia fiscal parece que casi todos aceptan que quien más tiene más debe pagar. Cuando esto se invoca a nivel individual no parece haber problemas. Pero cuando es una región la rica parece que compartir con las más pobres es sinónimo no de solidaridad sino de fomentar el despilfarro y la holgazanería. Es cierto que estas son tentaciones en las que se puede incurrir con una política fiscal errónea pero esas objeciones son tan válidas a nivel individual como colectivo.

d)      Subsidiaridad y participación: Unimos en un solo comentario estos dos principios. En un primer análisis parece que la subsidiariedad y la participación podrán ser más fáciles y efectivas en regiones o naciones de menor tamaño que en aquellas de mayor dimensión. Pero en un análisis más profundo, lo que debemos destacar es que la subsidiaridad y la participación se basan en permitir a la sociedad desarrollar sus propios ámbitos de responsabilidad, que la familia como célula básica pueda elegir libremente la educación de sus hijos y las decisiones fundamentales, y que los poderes políticos sean subsidiarios interviniendo tan solo cuando la sociedad no puede valerse por si misma. El intervencionismo es por ello una tentación constante del poder, y cuanto más cerca está más puede intervenir en la vida de los ciudadanos. Lo que en principio podría ser una ventaja, puede convertirse también en un grave perjuicio de la subsidiaridad y de la participación. La actual crisis del estado del Bienestar es un ejemplo palpable de la ineficiencia del intervencionismo. Además habría que enjuiciar qué Gobiernos en España han tratado de crear una sociedad más uniforme sin respetar las peculiaridades de cada persona, familia, comarca  y región, es decir, juzgar si desde el conjunto de España se respeta mejor la diversidad de lo que lo hacen algunas Comunidades Autónomas individualmente consideradas con sus habitantes.

e)      Justicia Social y destino universal de los bienes: Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos. En consecuencia, los bienes creados deben llegar a todos en forma equitativa bajo la égida de la justicia y con la compañía de la caridad. ¿Es más fácil cumplir este principio estando unidos o estallando España en varios trozos?

No me resisto a traer al final de esta reflexión las palabras de Juan Pablo II dirigiendo su reflexión sobre el problema del independentismo lombardo en 1994 a los católicos italianos:

“…se trata de la herencia de la unidad, que, incluso más allá de su específica configuración política, consolidada a lo largo del siglo XIX, se halla profundamente arraigada en la conciencia de los italianos que, en virtud de la lengua, de las vicisitudes históricas y de la misma fe y la misma cultura, siempre se han sentido miembros de un único pueblo. Esta unidad no se mide por años, sino por largos siglos de historia… Me refiero especialmente a las tendencias corporativas y a los peligros de separatismo que, al parecer, están surgiendo en el país. A decir verdad, en Italia, desde hace mucho tiempo, existe cierta tensión entre el Norte, más bien rico, y el Sur, más pobre. Pero hoy en día esta tensión resulta más aguda. Sin embargo, es preciso superar decididamente las tendencias corporativas y los peligros de separatismo con una actitud honrada de amor al bien de la propia nación y con comportamientos de solidaridad renovada. Se trata de una solidaridad que debe vivirse no sólo dentro del país, sino también con respecto a toda Europa y al tercer mundo. El amor a la propia nación y la solidaridad con la humanidad entera no contradicen el vínculo del hombre con la región y con la comunidad local, en que ha nacido, y las obligaciones que tiene hacia ellas. La solidaridad, más bien, pasa a través de todas las comunidades en que el hombre vive: en primer lugar, la familia, la comunidad local y regional, la nación, el continente, la humanidad entera: la solidaridad las anima, vinculándolas entre sí según el principio de subsidiariedad, que atribuye a cada una de ellas el grado correcto de autonomía”

José Castro Velarde

Presidente de Enraizados

www.enraizados.org

@asocenraizados

Oración por el Valle de los Caídos

“Atiende, Señor, nuestras súplicas, con las que ponemos en Tus manos los destinos del Valle de los Caídos. Preserva el carácter de lugar de culto y de cementerio de todo el recinto y no permitas que se interrumpa el cántico de alabanza que diariamente allí se Te ofrece. Que la Virgen del Valle sea nuestra protectora ante Ti, juntamente con todos nuestros Santos y Mártires.”

Esta es la oración que según informa Religión en Libertad los monjes de la Abadía del Valle de los Caídos han solicitado que recemos para conseguir de lo Alto el que puedan seguir desarrollando su misión de paz en aquel recinto.

Me uno a la misma.

Pero de la Comisión nombrada por el Gobierno y en la que los Obispos no quieren estar, seguramente para no poder ser considerados partícipes de las barbaridades que en ella se aprueben, no va a salir nada bueno.

Esta Comisión imitará a los talibanes afganos y de una u otra forma volverá a atentar contra el arte de la Basílica, contra sus pinturas, contra sus esculturas, y seguramente ni a los muertos dejará descansar en paz y los removerá.

Debemos estar atentos y reaccionar ante este atentado a la libertad religiosa.

Polémica del Valle: unos piden oraciones, los otros bombas

Por sus obras los conoceréis. Y también por sus palabras y gestos.

Los monjes del Valle de los Caidos han estado sometidos en los últimos meses a una persecución religiosa que les impedía, finalmente, lo más importante para cualquier católico, celebrar la Santa Misa en unión con el pueblo cristiano.

A dicha persecución han reaccionado con firmeza, con firmeza cristiana: celebrando la Santa Misa a la intemperie, y pidiendo perseverancia y oraciones.

Sus perseguidores también han hablado y han mostrado claramente el talante que tienen: han pedido usar bombas para volar la Cruz del Valle de los Caídos, echar a los monjes de su monasterio. Es decir, actuan como los talibanes de Afganistán, aunque quizás traten de dar a su actuación una apariencia de formalidad democrática pues también desde ésta puede llegarse al mayor de los totalitarismos (recordemos el ascenzo nazi a través de elecciones democráticas o los avisos de Alexis de Tocqueville en su obra La Democracia en América donde avisaba que quizás la peor dictadura es aquella que tiene apariencia de servir al pueblo cuando lo usa, manipula y lo deja sin libertad.

Pero volvamos  a nuestro artículo, seguro que entre los que oran y los que piden poner bombas hay algunos que tratan de ponerse en “un punto medio”…

Zapatero, ¿a la altura de nuestro entorno?

Interesante reflexión la de Fernando de Haro en PáginasDigital.es: mientras Sarkozy y Cameron agradecen al Papa su mensaje de fe y razón, mientras Merkel defiende las raíces cristianas de Europa, Zapatero, una semana después de la visita papal, vuelve a caer en la intransigencia y en la intolerancia abusivas criticando a Su Santidad basándose en criterios ideológicos y electorales.

Muchas veces los socialistas, falsamente, han justificado determinadas regulaciones y conductas, en que debíamos adaptar nuestras leyes y nuestra forma de actuar a los países de nuestro entorno europeo. Con independencia de que este argumento es falaz, pues debemos adaptarnos en todo aquello que sea bueno (y que pueda adaptarse a nuestra realidad) y debemos alejarnos de todo lo que sea malo y negativo, la realidad es que una vez más se demuestra la falsedad de los argumentos zapateriles.

Mientras Europa trata, al menos en parte, de reflexionar sobre su ser y su origen, que indudablemente están enraizados en la fe cristiana; mientras intelectuales y políticos tratan de encontrar fe y razón, y de devolver a las tradiciones religiosas,  el papel que les corresponde como luz para juzgar de los asuntos temporales, Zapatero una vez más trata de enfrentarnos y de hacer un uso partidista de la visita papal.

Lo que está en juego es, por tanto, una sociedad libre bien fundamentada, con raíces sólidas, y una sociedad dominada por un mensaje caduco de enfrentamiento, que es además una sociedad sin raíces y por ello, sin soluciones ni respuestas a los graves problemas mundiales actuales.

Al socialismo le gusta la democracia menos cuando no le beneficia

¿Cuántas veces hemos oído a Zapatero y a sus correligionarios decirnos que ellos legislan en función de mayorías? Sabemos que no es un argumento con fundamento pero muchas de sus reformas legislativas las han justificado en las mayorías parlamentarias, a pesar de la crispación, la división y el mal que han hecho a la sociedad española.

Pues bien, como señala acertadamente Eleuterio Fernández Guzmán en Infocatólica los del PSOE son demócratas siempre que lo que se decida por votación o por mayoría les convenga o sea conforme a su forma de pensar.

Así en el Colegio de Almendralejo donde han retirado recientemente dos crucifijos de las  aulas la inmensa mayoría de los padres ha optado por la Religión católica y desea la presencia de la Cruz, signo de perdón y reconciliación, y fundamento de nuestra Historia, en las aulas en la que estudian sus hijos.

Sin embargo por una petición de un profesor, que además es militante del PSOE, esos padres pierden su derecho a decidir algo tan importante como es la presencia de la Cruz en la educación de sus hijos.

Sabemos que no se puede justificar la legitimidad de ninguna decisión en la simple opinión de la mayoría. Nunca una mayoría aunque fuera absoluta o fuera total puede legitimar la muerte de un inocente, por poner un caso extremo. Pero si uno dice fundamentarse en lo que opinan o deciden las mayorías, debe ser coherente en la aplicación de ese criterio o aceptar que lo usa de forma demagógica.

Por ello en el caso que comentamos, y aplicando su criterio, deberían respetar la decisión de los padres.

¿No hay laicismo agresivo?

Me parece evidente que lo hay.

Y lo dejó bien patente este Gobierno, de un talante muy claramente agresivo.

Y lo dejó clarito en dos actos:

a) El intento de menosprecio a la visita del Papa: el Presidente Zapatero viaja a Afganistán para intentar quitar protagonismo a la visita papal y para tratar de hacer un desplante a quien considera el representante de lo que él no puede tolerar: la Verdad, la Belleza y el Bien.

b) El cierre al culto de la Basílica Menor del Valle de los Caidos el mismo día que el Papa inaguraba otra Basílica Menor. ¿No es una muestra del mensaje que este Gobierno radical laicista pretende imponer: toda Iglesia, toda confesión, todo pensamiento debe estar dominado por mi poder?

Y todo ello tras la Educación para la Ciudadanía, adoctrinadora y anti religiosa, el aborto que acaba violentamente con seres humanos, la destrucción de la familia, etc. etc.

Pues si esto no es radical, vayámonos preparando

“Interrupción voluntaria del embarazo”, la mentira ha calado hasta en parte de la Iglesia

Sabemos que uno de los propósitos ideológicos más certeros para la consecución de la transformación total de la sociedad es la manipulación del lenguaje. Así un matrimonio ya no es lo que siempre ha sido sino que es otra cosa. Lo mismo sucede con la familia. Y con el aborto

En los últimos días el diario ABC (véanse esta noticia y esta otra) ha reactivado una polémica que ya en su día había denunciado Religión en Libertad, sobre posibles abortos en hospitales en cuyo Patronato está la Iglesia Católica a través de los Obispados de Barcelona y Tarrasa respectivamente.

Pues bien aunque les ha costado (creo que la Iglesia no es aún consciente de la importancia de una comunicación rápida y certera) el Obispado e Barcelona a través del Claustro de su Catedral ha negado los hechos.

No entro en este momento, pues carezco de datos para ilustrar sobre la realidad, en las denuncias que algunos internautas siguen haciendo a esta hora afirmando que dichos hospitales figuran como abortistas para el Ministerio de Sanidad.

Pero sí entro en que en la Nota para aclarar los hechos se puede ver cómo hasta la Jerarquía católica y sus más próximos colaboradores se han dejado manipular por el lenguaje equívoco y falso, de tal forma que al aborto, al que podían calificar de asesinato u homicidio, lo califican de “interrupción voluntaria del embarazo”

Si tan metidos están en la pseudo cultura actual no creo que puedan ser buenas guías sino más bien ciegos que tratan de guiar a otros ciegos.

Este tema es tan absolutamente grave que no se puede cometer este error de bulto, sino que máxime en un escrito de clarificación sobre unos hechos denunciados, hay que utilizar el lenguaje correcto.

Me da la sensación de que los redactores no saben de qué están hablando. Se han insensibilizado a la cuestión de que más de 100.000 niños al año son decapitados, troceados, y torturados en establecimientos que gozan de la protección legal española.

Espero que sepan rectificar.

Añadido el 1 de septiembre: Elentir ha publicado un esclarecedor artículo en su blog.

Interesante reflexión de Monseñor Munilla

Tres breves párrafos extractados de la homilía de la Misa de este pasado Domingo, celebración de la Asunción de la Virgen María, del Obispo de San Sebastián:

“Es importante hacer este esfuerzo de sanación y comprensión de los conceptos religiosos, para no caer en caricaturas ni simplismos… De lo contrario, cuando se identifica la fe religiosa con la intolerancia, fácilmente se llega a confundir la tolerancia con el relativismo”

Y ya sabemos que no hay nadie más totalitario que el relativista. Es curioso como los relativistas tratan de legitimar una determinada posición (ante la ausencia del concepto de Verdad) en las mayorías parlamentarias o en el derecho positivo vigente (lo hemos visto, en España, con la destrucción juridica del matrimonio, con la ley de educación y la lucha contra educación para la ciudadanía, o más recientemente con el aborto). Sin embargo cuando esa mayoría parlamentaria o los cauces jurídico positivos establecidos en el ordenamiento vigente no les son adecuados a los fines que persiguen, no muestran ningún pudor en cambiar su pensamiento (hay que recordar que son relativistas, ¿eh?) y así si por ejemplo la decisión del Tribunal Constitucional no les convence hay que corregirla por otras vías o un juez que forma parte de una minoría interesada en una ley tumba la “voluntad popular” (como ha pasado en el Estado de California).

Caen en la arbitrariedad, que es lo más ajeno a un Estado de Derecho.  Y a la buena tolerancia.

Sigue Munilla “… como decía Chesterton: “Pensar que los dogmas de los siglos anteriores no sirven en el siglo presente, es como sostener que una filosofía es cierta los lunes, pero no los martes”. Y es que… las preguntas definitivas por el sentido último de la vida, son y han sido básicamente las mismas en el hombre y en la mujer de todas las épocas: en el hombre primitivo, en el ciudadano de Grecia, en el del Imperio Romano, en el de la Edad Media, en el del Renacimiento, en el de la Edad Moderna y en el de la Post-Moderna: “¿Por qué hemos sido llamados a la existencia? ¿Para qué hemos sido creados? ¿Cuál es la meta del ser humano?””

Más claro, agua. ¿Por qué la insistencia actual en tratar de ahogar estas preguntas?

“Nuestra época nos ofrece medios muy sofisticados; pero, paradójicamente, con frecuencia las metas permanecen muy confusas. Parece como si se identificase la “velocidad” con el “progreso”, lo cual lleva a una consecuencia inevitable: al emprender un camino equivocado, cuanto más se corre, más se aleja uno de la meta…”

Me permito hacer una ligera matización: si has elegido bien el camino sí es mejor avanzar rápido, sin miedo, remar mar adentro. Y hoy en día, hay una realidad contra la que no podemos luchar: hemos de ser rápidos para ser eficaces. El ciudadano activo debe formarse para actuar bien, pero para actuar bien también muchas veces ha de actuar rápido pues las decisiones se toman sin descanso y para influir en ellas hay que estar presto, velando en todo momento.

Santa Clara

Hoy he podido participar en un convento de hermanas clarisas de la celebración de la fiesta de su Fundadora.

¿Qué nos dice hoy la presencia en medio de este mundo tan ajetreado y bullicioso de conventos contemplativos donde un grupo de mujeres (o de hombres) se encierra (o libera) para dedicarse exclusivamente a servir a Dios y a sus hermanos a través de la oración?

Para los creyentes nos recuerda cuál es la mejor parte y el espíritu contemplativo que debe presidir todas nuestras acciones.

Para los no creyentes, en un mundo que habla del placer, del poder, del hedonismo, es difícil llegar a entender la vida de estas mujeres, pero no deja de ser una señal de que es posible vivir de otra manera, de que existen otros valores, como los de la pobreza y la entrega, que dignifican más la vida de cada uno. Pero sobre todo es una puerta abierta a que se interroguen sobre la transcendencia, sobre aquello que está más allá, sobre el sentido último de nuestra vida, de por qué estamos aquí.

Y en concreto las Clarisas, siguiendo el carisma de sus Fundadores, nos recuerdan la llamada a vivir en la pobreza de espíritu, teniendo bienes como si no se tuvieran, buscando la economía de comunión a la que se ha referido S.S. Benedicto XVI.

Quizás nos hubieramos ahorrado esta crisis, o al menos los efectos más negativos de la misma, con un espíritu menos desordenado por el afán de ganancias sin limitaciones éticas.

Por todo ello celebro hoy con gozo la fiesta de Santa Clara y considero muy necesaria la presencia de estas santas mujeres y hombres, con sus Conventos, que son un grito silencioso,  que debe llevarnos a pensar en los principios que guían nuestra sociedad.