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Gayardonno.com

Éxito de esta página profética que ya en legislaturas pasadas apostó por decir a Gallardón lo que muchos madrileños pensaban. ¿Sacará alguna conclusión el PP?

¿Dimitirá ZP?

Dado el rechazo total de España a ZP se rumorea una dimisión de ZP para dejar a Rubalcaba pero éste no parece querer aceptar el legado del vallisoletano leonés.

Veremos

Personalidades animan a considerar la opción de AES

Personalidades de muy distintos ámbitos han animado a “que se le considere (a Alternativa Española) como una opción electoral válida en las próximas elecciones al Parlamento Europeo”

Puede verse la lista completa en la página de esta formación política . Destaca la delicadeza de la forma que a mi personalmente me ha gustado mucho.

Esta brillante baza se une a la aparición de AES en muchos medios que hasta la fecha le parecían ajenos destacando el apoyo del partido conservador británico o su presencia en la Cope y en otros medios de comunicación.

Y es muestra de un buen hacer y saber de este Partido para conectar con la sociedad y del desencanto que los partidos mayoritarios causan en los ciudadanos.

Si a todo esto se le une el hecho de que ha sido uno de los más activos en querer formar una candidatura unitaria sobre la base de los principios no negociables de Benedicto XVI concluyo que las personalidades a las que aludo y que han mostrado su apoyo a la alternativa presidida por López-Dieguez han de ser consideradas muy en serio. Es una lástima que otros proyectos hayan querido ir solos en vez de apoyar una candidatura común.

Los votantes que este domingo vayan a los colegios electorales harán bien en buscar una opción que defienda la vida, la familia, la libertad de educación y una Europa que busque el bien común del mundo entero. ¿Es AES esta opción? Habrá que pensarlo

El español es una lengua catalana

La Historia está llena de episodios. Algunos son heroicos, de los que sorprenden por aquellas magnanimidades a las que el hombre, con el uso de su libertad puede llegar. Otras son abominables, aterradoras, y demuestran la bajeza a la que también cualquiera puede llegar haciendo uso de su libre albedrío. Otras muchas, la mayoría, caen quizás en un ámbito más moderado, más neutro.

La situación actual, la realidad del siglo XXI y en concreto la española, es consecuencia de las acciones heroicas, mezquinas y neutras que generaciones y generaciones de españoles, de nuestros antepasados especialmente (aunque no solo pues indudablemente nos ha influido la historia europea, americana y mundial) han llevado a cabo.

De esas acciones a lo largo de la Historia se han desprendido consecuencias, unas malas, otras buenas, otras en sí neutras aunque su origen haya podido estar causado por una mala acción. En la suma de todas esas consecuencias estamos nosotros, las hemos heredado.

La labor de nuestra generación es corregir las consecuencias negativas y mejorar las neutras y buenas.

Todo este planteamiento es para llegar a la conclusión de que en Cataluña, como en Galicia y en menor medida en el Páis Vasco y otras regiones españolas, la realidad del siglo XXI, las consecuencias de las buenas y malas acciones del pasado y de las vicisitudes  históricas han concluido en que actualmente la población tenga dos lenguas: el castellano o español y el catalán, vasco, gallego u otra .

Muchos hablan las dos, con mayor o menor fluidez. Otros hablan el español. Para unos su lengua materna es el catalán, gallego, vasco u otra. Para otros el castellano.

Esa realidad puede estar originada por múltiples episodios históricos, malos unos, buenos otros pero la realidad es la que es, las consecuencias son las que son.

¿Es una consecuencia mala?  No creo que es algo enriquecedor que ha llevado a que podamos afirmar sin dudar que el catalán, gallego y vasco es una lengua española (pues es la materna de un buen puñado de españoles) y que el español o castellano es una lengua catalana, gallega o vasca (pues es la materna de un buen puñado de catalanes, gallegos y vascos) e incluso, también otros gran puñado, podrán decir que ambas podrían ser consideradas sus lenguas maternas

Por ello cuando se distingue entre lengua propia y oficial y se usan otros eufemismos se comete un gravísimo error, tratando de excluir a la población que no es como “oficialmente se dice que se debe ser” de la región que les vió nacer.

Considero que hay dos graves errores: el primero considerar que las lenguas diferentes al español son lenguas no españolas; el segundo considerar que el español no es una lengua propia de algunas Comunidades Autónomas que tienen la riqeuza de contar con otra.

En conclusión se puede afirmar que el español es una lengua gallega, una lengua catalana, una lengua vasca, en igualdad de condiciones al menos, con el gallego, el catalán y el vasco. Y no es menos gallego, ni menos catalán ni menos vasco que el tenga como lengua materna en estas regiones el español

 

Maleni por encima del Estado de Derecho

Vidal Cuadras haciendo uso de su afilada dialéctica escribía en El País el 18 de julio de 1995 un artículo donde glosaba la especial relación de Pujol con el Estado de Derecho. Llegaba a la conclusión de que al pequeño Molt Honorable no se le podía pedir, como al resto de los mortales, acatar las normas y la ley, pues su especial personalidad estaba por encima de la misma. Por ello era de entender que no fuera sancionado a pesar de haber pedido en pleno día electoral, el voto para sus siglas (y para más INRI el candidato era el del Partido Reformista)

Tras la retirada del President el panorama político español necesitaba de un nuevo personaje que encarnase ese “Yo soy la Ley” y por tanto no debo someterme a la misma, característica del político que no confía en los controles del Derecho.

El artículo 9.1 de la Constitución afirma que “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico”

Si el cumplimiento de la Ley es por tanto una obligación para el ciudadano de a pie mucho más debe serlo para cualquiera de los poderes públicos, pues precisamente, el aferrarse al Derecho vigente, es la mínima garantía de que el poder sea ajustado y no arbitrario.

Sabemos que muchos han sido los que se han puesto la Ley por montera pero últimamente Maleni ha superado a todos, tanto por la forma como por la aparente poca importancia del asunto del que se trataba.

El TSJ de Madrid ha decretado ilegal la retirada de una estatua de Franco que la Ministra ordenó retirar una noche por sus pistolas. La Señora Ministra ha considerado que podía por su mera voluntad y sin ajustarse a derecho ordenar la retirada de un bien que no era de su titularidad ni se encontraba dentro de sus competencias.

El asunto es menor pues no parece afectar a la vida diaria de los españoles, especialmente en este momento de crisis donde casi todos sentimos el peligro de la incertidumbre sobre nuestras vidas.

Pero el asunto no es tan menor pues si para una chorrada de este calibre la Ministra es capaz de saltarse la Ley actuando con nocturnidad y alevosía, ¿a qué estará dispuesta cuando de obtener un rédito político importante o un beneficio económico considerable se trate?

Por todo ello la única solución digna de un alto mandatario que es condenado por saltarse la Ley a la torera es la dimisión inmediata.

Quizás Maleni confundió al “Caudillo” con el “Cid” y quiso que también él ganara una batalla después de muerto.

Día de la mujer: por la verdadera libertad

El 8 de marzo se ha fijado como el Día de la Mujer. Originalmente al menos en España se hablaba del Día de la Mujer Trabajadora. Porque el mensaje que se quería trasmitir era que la mujer sólo podía ser igual y realizarse si desempeñaba un trabajo fuera de casa. Actualmente parece que se habla tan solo del Día de la Mujer, sin más.

En primer lugar quiero dejar claro que todas las iniciativas que traten de logra una plena igualdad y la promoción de la mujer me parecen magníficas.

En segundo lugar denunciar que prácticamente todas las medidas que nuestros políticos proponen para alcanzar dicha igualdad y promoción suelen ser de índole económica, y tienen realmente como objetivo que la mujer trabaje fuera del hogar y que de mucha menos importancia que las generaciones anteriores a la familia y a su papel dentro de la misma.

Para aquellos que se sienten llamados a ser padre o madre no hay ninguna otra función que puedan desarrollar en la sociedad más importante. Cualquier decisión sobre sus vidas una vez que una o varias criaturas dependen de uno, debería tomarse a la luz del bien común de la familia (cambios de residencia, trabajo, vacaciones, …)

El mensaje que trasmiten muchas campañas y propuestas electorales es que la mujer debe trabajar fuera de casa sí o sí. Creo que la verdadera promoción y libertad de la mujer se conseguiría si pudiera tomar ella la decisión de qué hacer en cada momento de su vida, quedarse en casa o trabajar fuera.

Por ello las ayudas para guarderías o los 100 euros mensuales, si en vez de ser medidas de índole económica, que lo que buscan son un mayor número de cotizantes a la Seguridad Social, fueran de búsqueda de la verdadera igualdad de la mujer y de que fuese libre para tomar sus decisiones, serían universales y no solo para aquellas que trabajen fuera del hogar.

Evidentemente lo más condenable de todo es la actitud del Gobierno que propone en el Día de la Mujer, el abandono total de ésta en uno de los momentos de mayor dramatismo, aquel en que por las circunstancias de su vida se enfrenta a la terrible decisión de eliminar a su hijo. ¿Ha hablado Zapatero con alguna mujer que haya abortado? ¿Sabe lo que supone? Me temo que no pero que tampoco le importa mucho. ¿Por qué no aprueban medidas para reducir el número de abortos, objetivo que cínicamente Bibiana dice perseguir? ¿Cuántas mujeres se han enfrentado a un proceso penal en España por abortar? ¿Cómo puede decirse por ello que el objetivo de la ley es evitar esos procedimientos?

Por otra parte, la medida de los cupos sitúa a la mujer en unas circunstancias que explica que Maleni o Bibiana sean cupos y no personas capaces de sacar un Ministerio, aunque sea absurdo como el de Bibiana, dignamente adelante.

Marina, defensor de la EpC, nos da razones para objetar

José Antonio Marina, firme defensor de EpC, nos muestra hoy en El Mundo algunas de las razones que explican por qué debemos objetar a esta asignatura.

Tras una breve introducción afirma “El estudio obligatorio de los derechos humanos y de las normas básicas de convivencia no atenta contra la libertad de los padres. Son valores comunes que todos tenemos que respetar. Los padres olvidan que su derecho a educar, así como la libertad de conciencia y creencia, están protegidos por la Declaración de Derechos Humanos”.

Respecto a este párrafo poco hay que objetar. Si de verdad EpC enseñase los Derechos Humanos y las normas básicas de convivencia, sabemos que no habría ningún problema. El problema está en qué se entiende por esas “normas básicas”  e incluso por los “Derechos Humanos”, ya que nuestro Presidente camufla su destrucción de la sociedad bajo el eufemismo de “nuevos derechos”.

En lo que se equivoca totalmente Marina es en decir que los padres olvidan que la legislación reconoce su derecho. No lo han olvidado como demuestra el hecho de que van a proseguir su heroica lucha acudiendo al Constitucional y al Europeo si hace falta.

A continuación, el Catedrático, tiene la inmensa caradura (perdonen Vds. pero no hay otra forma de hablar de esta incoherencia) de imponernos su particular concepción del origen de estos Derechos, “son derechos que proceden de una ética universal y laica, que las religiones han tardado en admitir”. Me parece muy bien (es un decir) que el sr. Marina opine así pero hay padres que opinan, y que saben, que el fundamento de los Derechos no puede ser otro que la común naturaleza del ser humano, que responde a un orden querido por un Ordenador. Me parece muy bien (es otro decir) que él considere que el origen de los Derechos Humanos sea “laico” (¿qué entiende por esta palabra?). Pero debe comprender que hay padres que opinan que las tradiciones religiosas también han aportado mucho e incluso más a la concepción de persona y a la consiguiente fundamentación de los Derechos Humanos. Debe entender que el papel de Vitoria y de la escuela de Salamanca y la disputa sobre las Leyes de Indias y el Derecho Internacional son para muchos el verdadero origen del debate sobre los llamados Derechos Humanos.

Parece que Marina sacraliza lo laico y desprecia lo religioso. Es una absoluta estupidez. Tampoco debemos caer en lo contrario. La tradición puramente laica (si es que existe) y la religiosa (si la hay) deben dialogar, enfrentarse con la razón, estudiar las consecuencias que han tenido sus teorias y vivencias y purificarse de esta manera de adherencias que no debieran haberse pegado a lo largo de la Historia. Razón y fe, cuando ambas son verdadesras, no están enfrentadas, sino que deben ayudarse mutuamente a hacer un mundo mucho más justo. La razón debe ayudar a la fe a purificarse de sus adherencias falsas pero también la fe debe ayudar a la razón a librarse de falsos raciocinios (ya lo puso de manifiesto Ratzinger explicándolo mucho mejor, claro)

Sin embargo Marina parece renegar de las tradiciones religiosas para creer que todo progreso ha venido solamente de un proceso que él denomina “laico”.

Afirma también que “la ideología de género -que no es más que la afirmación de que las diferencias entre varón y mujer son culturales, y no meramente biológicas- no figura en el currículo y, por lo tanto, no tiene nada que ver con la asignatura”.

Si eso sólo fuera la ideología de género nadie habría objetado por esta razón. Dicha ideología va mucho más allá, por ejemplo, en la concepción del matrimonio que deja de ser la unión de hombre y mujer para formar una comunidad de vida y amor para pasar a ser otra cosa completamente diferentes. Y que no esté presente en EpC es otra opinión de Marina que cualquiera puede contrastar leyendo los Manuales de la asignatura.

Por último señala “.¿Cómo no va a ser necesaria una educación en valores cuando las encuestas nos dicen que más del 40% de los españoles creen que no hay normas morales universales y que cada cual elige las suyas?”

Creo que nadie discute que haga falta una educación en valores. Pero lo que se discute es quién debe determinar qué valores reciben nuestros hijos, los hijos de cada uno. ¿Debe ser una mayoría parlamentaria, que por naturaleza es cambiante? ¿Me pueden mis vecinos obligar a enseñar a mis hijos una forma de ver el mundo que no es la mía? Si la soberanía propia del Estado lleva a que tenga la capacidad de definir esos valores estaremos cayendo en un Estado totalitario que adoctrina a los más indefensos y lleva sus meras opiniones a la categoría de religión oficial, eso sí, religión laica.

Muy acertada y ponderada me ha parecido, por el contrario, la opinión de Navarro Valls, que afirma que en el conflicto entre una competencia, la de determinar los contenidos de una asignatura, y un derecho fundamental, el de educar a los hijos en las propias convicciones, los 22 jueces de la deshonra del 2009, han optado por dar preferencia a la competencia del Estado.

¿Puede celebrarse la Navidad sin fe?

La Navidad es el día en que nació un Niño que con los años se convertiría en ese Jesús de Nazaret, que murió en la Cruz y que predicó un mensaje que resumió en “amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo”.

Junto a ese mensaje que muchos podrían aceptar trajo otra novedad: decir que El era Dios. Esta es la verdad que creen los cristianos.

Por ello es entendible que los cristianos celebren la Navidad. Pues para ellos es el Nacimiento de Dios hecho Hombre.

Pero ¿tiene sentido que la celebren los que no profesan esta Verdad?

Para mi sí. La venida de este Niño al mundo lo cambió completamente. Gracias a El nos llegó un mensaje que cualquiera que lee no tiene más remedio que reconocer que tiene profundos pensamientos que como espada se dirigen certeramente al corazón de cada hombre que viene a este mundo. Un mensaje que se dirige especialmente a los pobres, no en sentido material, sino en el sentido más profundo.

El nacimiento de este Niño trasformó las realidades y elevó la dignidad de cada persona. El nacimiento de este Niño produjo una evolución clara en la forma de pensar y de vivir. No hay más que comparar las sociedades de las naciones que se dicen cristianas con las que han vivido esta fe mucho más de lejos o minoritariamente.

El nacimiento de este Niño nos trajo las figuras de San Pedro y San Pablo, de los mártires romanos, que prepararon el camino a tantos otros que después irían luchando contra regímenes totalitarios de distintos pelajes, de San Agustín y los Santos Padres, de San Francisco de Asís, de Santo Tomás de Aquino, y de tantos otros. Últimamente entre muchos podemos citar a la Madre Teresa de Calcuta, a Juan Pablo II, al Padre Pío. A tantos y tantos héroes anónimos que hoy, al igual que otros seguidores de Jesús durante estos veinte siglos siguen dedicando sus vidas a dar de comer al hambriento y de beber al sediento.

Es cierto que junto con estas luces han existido sombras. Algunos han usado su Nombre para justificar atrocidades. Nadie puede impedir que desalmados sin escrúpulos traten de manipular su legado, pero esto no mancha su mensaje ni impide celebrar su nacimiento como el gran hecho que propició el mayor conocimiento y la mayor defensa de la dignidad de cada persona que viene a este mundo.

Mc Cain ¿liberal?, Ibarreche ¿pueblo vasco?

En un interesante resumen del debate protagonizado por Mc Cain y Obama, Elentir nos indica que el veterano senador y soldado ha apostado por “un discurso bastante liberal”, justificando tal adjetivo por su defensa del “recorte de gasto del Gobierno, rebaja de impuestos y saneamiento de la economía”.

No digo que el calificativo no le pueda venir bien. Pero ese mismo mensaje puede ser defendido desde una posición que podríamos denominar social, o desde una concepción cristiana que defiende el principio de subsidiariedad, o desde una posición conservadora que reconoce el papel fundamental de la familia y de la libertad en la construcción del bien común de la sociedad, e incluso en una posición “tocquevilliana” de denuncia de los peligros de un exagerado intervencionismo de las democracias que lleven a la anulación de la vida social y de la libertad.

Por otra parte, en nuestra querida tierra vasca, el que se parece a Mr. Spock, con esa calva cada vez más extraña que luce (debe ser cosas de peneuvistas, recordemos a Anasagasti), se atreve a afirmar, poco después de los atentados de sus paisanos de ETA (la mayor parte compatriotas míos), sin esperar ni siquiera a que acabe el luto oficial, que el pueblo español, Vds. y yo, pero también todos los habitantes del País Vasco (al menos español) oprimen a esa parte de España, y no aceptan la existencia del pueblo vasco.

Mucho hay escrito sobre los entes colectivos. Unos llegan a negar del todo su existencia afirmando que lo único real son las personas individuales. Otros, en una concepción más realista de la sociedad, afirman la existencia de entidades naturales que van desde la familia hasta la comunidad internacional entera, que son también de alguna forma, entes de derechos y deberes (aunque indudablemente su titularidad final corresponda a las personas). Por último otros llevan la existencia de estos colectivos a extremos en los que se anula la personalidad individual, que solo existe por y para el todo (fascismos y comunismos de todo pelaje)

Ibarreche pretende confrontar al pueblo vasco con el pueblo español, tratando de decir que ambos no pueden existir al mismo tiempo. Se olvida que uno puede formar parte del otro, y compartir gran parte de sus destinos. Otra cosa es que de la existencia de un determinado pueblo, se derive su derecho a tomar cualquier tipo de decisión.

Aquí caben dos posturas. Una voluntarista que indica que lo único que debe primar es la voluntad de cada quien sin referencia a ningún orden, ya sea positivo o natural. De esta forma los vascos podrían decidir separarse del resto de España sin pensar más que en sí mismos y en lo que “voluntarísticamente” quieran.

La segunda es vincular esa decisión a un determinado orden, primero positivo. El marco jurídico de la sociedad es aquel que le sirve también (junto con otros lazos profundos forjados a lo largo de la Historia) vivir en una cierta paz y serenidad. Para tomar decisiones que afecten a todos es necesario, generalmente, actuar conforme a ese orden. La excepción debe basarse en la injusticia flagrante de actuar dentro de ese orden positivo establecido. Pero, por lo general, para reformar cualquier ordenamiento, salvo que sea imposible, siempre es mejor ir cambiándolo basándose en los aspectos positivos que tenga, que tratar de acabar con él mediante una violenta Revolución.

En esta segunda postura cabe también, junto a la vinculación al orden positivo, ir más allá. Ser consciente de que nosotros no somos seres aislados, sino que somos herederos de un pasado, con sus cosas buenas y malas, y que debemos dejar este mundo y esta España en la que estamos a las generaciones venideras, tratando de donárselo en mejor situación de la que lo recibimos. Es una solidaridad histórica. Por ello cualquier decisión en materia política o económica debe hacerse, máxime en este mundo globalizado, teniendo en cuenta el bien común de todos los afectado, la solidaridad entre todos, participando de ella también las generaciones pasadas y sobre todo las futuras.

Por ello el planteamiento de Ibarreche es políticamente despreciable al hacerse sobre el asesinato de tantas personas, positivamente revolucionario al tratar de saltarse las normas actualmente establecidas en España a través de nuestro ordenamiento jurídico, y moralmente insolidario al desvincular su consulta de razones de bien común y solidaridad. 

La arbitrariedad de la Administración

Hace unos diez días llegó a mi domicilio una notificación de una multa por estacionamiento sin justificante en una zona de las denominadas ORA o de pago por aparcar.

Lo curioso del caso es:

a) El vehículo objeto de la sanción no existe pues es un vehículo con una matricula que pertenece a un antiguo coche mío pero cuyo modelo es completamente distinto

b) Lo único que me relacionaba con aquel hecho era la matrícula. Pero el vehículo con dicha matrícula lo había vendido tiempo atrás, como es fácilmente comprobable en la D.G. Tráfico o en los registros municipales.

c) El día de la sanción nació mi hijo. Como buen padre que además tenía disponibilidad pasé todo el día en el hospital, de lo cual tengo testigos.

Es decir que estamos ante un claro fallo administrativo.

A pesar de ello si quiero evitar el pago de 90 euros debo presentar un recurso que solo puedo interponer en unos horarios muy limitados y faltando al trabajo. ¿Cómo es que para pagar haya muchas facilidades pero aún no haya medios sencillos para recurrir? ¿Cómo es posible que este tipo de fallos tan evidentes no se corrijan evitando molestar a los ciudadanos? ¿Somos los ciudadanos los que debemos servir a la Administración o al revés?

Igual que la Administración tiene a su servicio los registros para evitar fraudes al fisco y para hacernos pagar lo que nos corresponde por vehículos, casas, etc. ¿por qué no utiliza también esos registros cuando es a favor del ciudadano?

Presentaré mi recurso con mis argumentaciones pero lo que más temo es que la Administración ni siquiera se lo lea y automáticamente lo rechace obligándome a comparecer con abogado en un recurso contencioso.

En el siglo XXI este tipo de Administración no se puede tolerar. Y evidentemente mi ejemplo es de los menos graves comparados con los que seguramente Vds. puedan contar