Los bulos y las difamaciones no son nada nuevo y eso creo que todos lo sabemos. Lo nuevo y más grave de estas perversiones radica hoy dia, en que el difamador o difamadora, cuenta con un medio que hace que se extienda como el agua derramada, y que a la hora de rectificar le resultará imposible hacerlo porque cuando se derrama un vaso de agua, jamás puede volver a recogerse hasta la última gota.
Puede haber muchos motivos, sin duda, de las causas (ninguna justificada desde luego) que llevan a una persona a lanzar un bulo que se convierte en difamación, en una agresión contra la dignidad de una o varias personas, un atentado al honor. Y entre esas “causas” pueden estar: la ignorancia, la envidia, el revanchismo, una incultura que hace sentir al difamador, impotente y con complejo de inferioridad, sobretodo si éste o ésta se ha metido en alguna organización en la que se encuentra con otras personas más cultas y capaces, puede incluso llegar a pensar que sabe tanto o más que los de ese grupo.
Los cómplices suelen ser personas que confian en él o ella de forma automática, y sin cuestionarse un comportamiento erróneo porque normalmente no piensan mal de nadie, y menos de un amigo o de una amiga al o a la que conocen por diferentes motivos, y uno de ellos puede ser el de estar embarcados/as en una misma causa, pero igualmente responsables, en tanto que callan, no corrigen al que difama, y permiten que la honra de una o muchas personas siga en entredicho.
Un gran santo dejó escrito con respecto a las difamaciones, lo siguiente:
- “La mentira tiene muchas facetas: reticencia, cabildeo, murmuración… —Pero es siempre arma de cobardes”
- “Murmuran. Y luego ellos mismos se encargan de que alguno venga enseguida a contarte el “se dice”… —¿Villanía?. Sin duda. Pero no me pierdas la paz, ya que ningún daño podrá hacerte su lengua, si trabajas con rectitud… —Piensa: qué bobos son, qué poco tacto humano tienen, qué falta de lealtad con sus hermanos…, y especialmente con Dios!”
- “La palabra malvada o ligera de un solo hombre puede formar una opinión, y aun poner de moda que se hable mal de alguien… Luego, esa murmuración sube de abajo, llega a la altura, y quizá se condensa en negras nubes”. Pero, cuando el hostigado es un alma de Dios, las nubes se resuelven en lluvia fecunda, suceda lo que suceda; y el Señor se encarga de ensalzar, en lo que pretendían humillarle o difamarle”
- “La maledicencia es hija de la envidia; y la envidia, el refugio de los infecundos”
- “Ha escrito un autor contemporáneo: “el chismorreo es siempre inhumano; revela una valía personal mediocre; es un signo de ineducación; demuestra falta de sentimiento distinguido; es indigno del cristiano”.
- “Evita siempre la queja, la crítica, las murmuraciones…: evita a rajatabla todo lo que pueda introducir discordia entre hermanos”
- “Guárdate de los propagadores de calumnias e insinuaciones, que unos recogen por ligereza y otros por mala fe, destruyendo la serenidad del ambiente y envenenando la opinión pública.
- En ocasiones, la verdadera caridad pide que se denuncien esos atropellos y a sus promotores. Si no, con su conciencia desviada o poco formada, ellos y quienes les oyen pueden razonar: callan, luego otorgan”
La obligación de un cristiano, de un católico, es la de rezar por la reconversión de esa y esas personas, y quedarse en paz porque ante Dios que es el Supremo Juez, y ante Quien en verdad hay que dar cuenta de nuestros actos, sabemos que actuamos rectamente. Por tanto toda la basura, difamaciones y habladurías que quieran echarnos encima, han de servirnos de instrumentos de purificación. Luego ¡a dormir tranquilamente! Porque quien no duerme por un asunto turbio que han lanzado contra él o ella, es porque quizás deba repasar la conciencia.
Aquí dormimos todos a la “pata suelta”. jeje





Quiero dejar claro, que esta entrada, de ningún modo se refiere a mi personalmente, sino a amigos muy queridos. Además nos puede servir de reflexión en general.
Enhorabuena. Me ha encantado y servido tu post. Además el morbo, cotilleos, murmuraciones, exhibiciones personales, falsos sentimentalismos… Están “entreverados” en la sociedad. (veasé todas las teles)
Es una buena entrada.
En general, tienes un blog estupendo.
En Cristo Rey
Efrén