El feminismo parte del odio hacia los hombres

Leyendo este articulo de María Calvo Charro, he pensado en el posible origen del feminismo que ha llevado a la propagación de la unión de personas del mismo sexo.
Y es que imagino que su fundadora en unión con otras mujeres que albergaban los mismos sentimientos hacia el sexo opuesto, debieron tener un grado tal de odio hacia los hombres como pareja y hacia sus padres, que crearon esa corriente con el fin de erradicar al máximo la participación del hombre como padre, como marido, y como varón. Es la conclusión que he sacado de esta lectura.
Ya sabemos todos a donde ha llegado lo que podríamos llamar “la secta del feminismo” y que explica muy bien la autora del articulo que pongo a continuación.

“Paternidad escamoteada”

La lucha por la igualdad ha sido, para algunas feministas radicales, una batalla contra el hombre, encontrando su culmen en el deseo de algunas mujeres de concebir hijos sin la intervención de aquel. De este modo, la ingeniería genética amenaza con su total destitución al resultar prescindibles para la reproducción de la especie. El verdadero problema surge cuando estas aspiraciones individuales superan el ámbito de lo privado para recibir reconocimiento legal. Así ha sucedido con la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción asistida, favorecedora de la maternidad en solitario de mujeres mayores de edad, sea cual sea su estado civil u orientación sexual, sin medir sus consecuencias para el individuo y el completo entramado social.

El origen de esta devaluación de la figura paterna clava sus orígenes en la revolución del 68 que, como señala Anatrella, en realidad fue una «revuelta contra el padre y contra todo lo que él representaba». La función del padre ha sido desprovista de valor, la sociedad no les tiene en cuenta y, habiendo sido suprimido, física o psíquicamente, no juega ya su papel de «separador» que permite al niño diferenciarse de la madre. Como afirma García Morente, es por medio de la intervención paterna como el niño choca contra el mundo del adulto y sufre los dolores de tropiezo con una realidad —siquiera sea fragmentaria- que ya no es su propia realidad por él creada, sino «la realidad»; favoreciendo la conducción de la infancia a la hombría y evitando así que el niño vaya creciendo sin incorporarse al mundo del adulto, perdurando indebidamente en la vida pueril. El pediatra Aldo Naouri, considera esencial la figura paterna que rompe la dependencia del niño con la madre, imponiendo el transcurso del tiempo y ubicándole fuera del universo uterino atemporal. Lo que le permite percibirse plenamente como ser vivo.

Las madres animales parecen conocer de esta necesidad y —en ausencia del macho- para hacer combativos a sus vástagos y permitirles vivir en una naturaleza profundamente hostil, no dudan en maltratarlos para alejarlos de ellas mismas. Las madres humanas, por el contrario, luchan por evitar a sus crías todo tipo de sufrimiento, siendo la fuente de satisfacción de todos sus deseos desde el útero. En ausencia de padre, surge una relación de pareja entre la madre y el hijo, una unión indisoluble, sin jerarquía, que perjudica el equilibrio psíquico de ambos. La relación paterno-filial se coloca en la antípoda de la madre y es esencial para que el niño asuma su propia individualidad, su identidad sexual y la autonomía psíquica necesaria para realizarse como sujeto.

El psicoanalista Stoller ha demostrado cómo los varones, que viven una identificación primera con su madre y, por lo tanto, con la sexualidad femenina, conocen un itinerario más difícil que las chicas para liberarse y afirmar su virilidad. En la adolescencia y juventud, la ansiedad por recibir la «masculinidad» que les ha sido negada, conduce a muchos de ellos a tendencias homosexuales. Y luego, de adultos, no quieren ser padres, tienen miedo o lo hacen incorrectamente, ya que a ellos se les privó de un comportamiento paterno ejemplar.

Para Anatrella, la negación de la función paterna pone en peligro a toda la sociedad, pues, aquellos niños, una vez adolescentes, no tienen otro medio de probar su virilidad más que oponiéndose a la mujer-madre, incluso por medio de la violencia: «cuando el padre está ausente, cuando los símbolos maternales dominan y el niño está solo con mujeres, se engendra violencia». También Cordes, en su obra El eclipse del padre, nos alerta: «Las familias centradas en la mujer producen una virilidad violenta y ostensiva».

Esta Ley, al despreciar y minusvalorar la función del padre, ignora verdades universales, como que la procreación debe partir de la alteridad sexual y que la filiación se deriva y se funda en el amor entre el padre y la madre. Plantea problemas antropológicos, morales y simbólicos al otorgar un marco jurídico a una forma de reproducción que no tiene la misma naturaleza, ni finalidad que la resultante de la alianza entre un hombre y una mujer, fundamento del vínculo social, con una dimensión universal a partir de la cual la sociedad puede organizarse y desarrollarse. Este tipo de ley participa en la fragmentación de la sociedad, ya que, lejos de garantizar las realidades objetivas y universales que configuran los fundamentos antropológicos seculares del sentido del hombre, favorece reivindicaciones singulares, extraídas de concretas apetencias y de ideologías individuales y subjetivas; dejando, en consecuencia, de ser garante del bien común.

Si se deprecia al varón, hombre, padre, se deprecia toda la condición humana. Es urgente recuperar la función paterna, que permite al niño resolver el complejo de Edipo, diferenciarse de la madre, recibir la masculinidad y, en definitiva, aceptar la realidad y crecer como un hombre libre.

5 Respuestas a “El feminismo parte del odio hacia los hombres”


  1. 1 The Lost Dreamer

    Saludos. Me ha resultado una entrada muy interesante, pero desgraciadamente no la comparto. Me parece que se parte de una base muy razonable: los pequeños necesitan tanto roles masculinos como femeninos para completar la formación de su personalidad. No obstante, yo crecí en una familia con padre y madre y a mi padre no lo veía jamás porque simplemente la educación de su hija le importaba un bledo. Es, por desgracia, una historia muy común para muchísimas generaciones: la figura paterna está totalmente difuminada no por culpa de las feministas comeniños, sino porque el propio hombre no tiene el más mínimo interés en cultivarla.
    Creo que simplemente está cogiendo usted una premisa razonablemente cierta y la está deformando hasta la caricatura. Pienso que no tiene razón y que por el hecho de vivir en una familia monoparental, no se está obligando a ningún niño o niña a no ver o compartir roles masculinos o femeninos, porque están en todas partes, allá donde miremos.

  2. 2 Juana de Arco

    The Lost Dreamer. Gracias por compartir la situación que viviste con nosotros.

    Es cierto que en España se daba bastante, pero no demasiado, la situación de indiferencia hacia la educación de los hijos por parte de los padres. Por eso entiendo y creo lo que cuentas, pero de ahí a lo que ahora quiere imponer el gobierno, usando como portavoces a las feministas, va un abismo.

    El hecho de que una persona tenga una mala experiencia con su padre, no le da derecho de ningún tipo, a acosar, perseguir y maltratar a todos los hombres por igual, porque NO es cierto que la mayoría de hombres sean maltratadores, es mentira, como tampoco es cierto que la mayoría de mujeres sea inocente ni muchisimo menos.

    El gobierno que padecemos, define como maltratador, al hombre que eduque a sus hijos en la idea de una familia tradicional y les enseñe una moral cristiana. El gobierno quiere imponer su religión, la Atea, que es la contraria a la Católica, y por eso tanta embaucación y atentados contra todos los derechos humanos.

    Pero esta ley no trata de perseguir a “maltratadores” reales, sino que el fin que persigue es el de romper familias decentes y honradas, manipular a las mujeres de cabezas huecas, facilmente manipulables, para que apoyen en el adoctrinamiento de sus hijos al gobierno totalitario, y así ejercer de tutores de esos niños, adcotrinándolos en la ideología masónica y nazi. Las mujeres incapaces creen que el regimen es su salvador, y lo creen porque necesitan sentirse victimas, mimadas aunque sea interesadamente, y atendidas aunque sea como piezas de la artilleria contra la institución familiar, la más fuerte y sólida contra la que ningún regimen puede.

    En resumen. Que como las FEMENINAS somos mayoría, nos tendrán siempre enfrente todas las feminazis, porque defenderemos a capa y espada a nuestros maridos, hijos, padres, hermanos, etc.

  3. 3 Luna

    The lost (Se me ha olvidado):Si existe este problema, la solución va a ser la de concienciar a estos padres sobre la educación de sus hijos, vamos digo yo.
    Pero son pproblemas muy puntuales, lo que yo veo y vivo por todas partes es completamente distinto, siendo excepción el padre que verdaderamente se desinterese por la educación de sus hijos. Otra cosa es que lo sepa hacer mejor o peor, que tenga tiempo o le falte, pero por regla general, el padre se ocupa todo lo que puede.

  4. 4 Mary

    Creía que hombres y mujeres eramos totalmente psicológicamente iguales, pero la realidad es bien distinta. De generación en generación se hereda toda una inmensa estupidez de marcar y distinguir las funciones entre ambos sexos; donde el hombre sale más victorioso que la mujer.
    El hombre tiene una visión diferente de la mujer,pues está convencido que es más ingenua,en algunos terrenos.
    Pero creo que el hombre se despreocupa de todo, si la mujer algún día tendrá un sueldo igualitario al suyo, … si la mujer podrá ser mejor entrenador que “Guardiola”… por ej., considero que el hombre es despreocupado y no es el compañero más idoneo con esta actitud para la mujer.
    La mujer necesita un hombre involucrado en la problemática situación que se encuentra la mujer de hoy, que fuese más consciente.
    Más ayuda a madres solteras,(que no es mi caso), más ayuda a madres que quieren tener un trabajo y el horario escolar no es compatible con el profesional…
    En cuanto a las tareas domésticas, que son múltiples …. ¿tienen alergía o se siente menos hombre por ello? ni idea.

  5. 5 Sebastián

    La mujer es mujer y el hombre es hombre eso no entienden las feministas, el utero y pene no son construcciones sociales sino que hay un orden natural de las cosas por eso esto de la igualdad me parece una estupidez, ¿igualdad sobre que base? la única igualdad que debe haber es la ley y las oportunidades pero a la larga se está creando una generación de mujeres que odian a los hombres, no quieren tener hijos y solo buscan competir, o sea se masculinizaron…

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