La raíz de todo esto es que España es UNA DICTADURA. Los españoles no decidimos NADA, ni siquiera elegimos a nuestros gobernantes.
España es una dictadura repartida entre dos grupos con una misma ideología: PSOE y PP.
Cada cuatro años se nos tima con la mentira de “elecciones“, para decir que tenemos que votar a un grupo u otro, con toda la ristra de sujetos y “sujetas” que cada grupo impone. Es decir, que cada cuatro años tenemos un REFERENDUM, a este o al otro.
Mientras no tengamos LIBERTAD para elegir, cambiando la Constitución (que ya somos más los que pedimos que se empiece de una pajolera vez a elaborar), con la indispensable libertad de elección de candidatos en listas abiertas, España seguirá siendo un país de esclavos, manipulados por unos sinvergüenzas que se han erigido en dueños y señores de todo y de todos.
Tanto PP como PSOE son lo mismo. Mantienen un país tiranizado, con algunos jueces (los que más mandan) a su servicio, una “justicia” a la carta de sus “señorías”.
Cada día aumentan las personas que despiertan del lavado de cerebro que se produjo con la Transición, atontando a la gran masa para que acepten que Democracia es votar cada cuatro años a dos formaciones que se reparten el pastel.
Esto tiene que cambiar sí o sí, o las cosas irán a peor, y todo porque además nos han metido en una unión europea que nos manipula como títeres, y una moneda que nos hunde en la miseria, habiendo ENTREGADO NUESTRA MONEDA A CAMBIO DE PODER de grupos de mafiosos desde Berlín a España.
Espero que no se forme otra Guerra Civil, camino por el que nos llevan estos irresponsables e ineptos del PP, porque el cabreo es monumental y con toda la razón del mundo. Luego, si hay heridos o muertos, mandan a la policía del régimen, y querrán quedar como victimas los dos bandos de tiranos.
- Queremos elegir a nuestros representantes, que no se nos impongan
- Queremos un partido que respete la libertad de sus ciudadanos, una libertad inherente a todo ser humano dada por el Creador y que ningún político está autorizado moralmente a restringirla o eliminarla.
- Queremos un gobierno que sirva al pueblo y no que se sirva del pueblo.
- Queremos un sistema político limitado y nunca profesionalizado como los que llevamos padeciendo desde la Transición. No existe la profesión de “político”.
- Queremos una España GRANDE Y LIBRE, no sujeta a tiranos nacionales o extranjeros, ni dividida en parcelas que los dos grandes grupos PSOE y PP se han repartido y adueñado de sus ciudadanos, a quienes consideran sus siervos.
- Queremos que se vuelva a nuestra moneda nacional, y toda la embaucación por parte de los grandes magnates de que sería una “hecatombe” es un embuste monumental, según cualificados y honestos expertos de la economía.
Me declaro ANTISISTEMA como el actual.
Los medios venden la palabra “antisistema” como algo negativo, y no tiene porqué serlo, si lo que se exige es justo y respeta todos los derechos humanos.





Lo que podemos hacer es votar en blanco o a alguno de los partidos que se presentan con ese lema.
El voto en blanco dice que quieres participar y lo demuestras yendo a votar, pero que consideras que ningún político es digno de tu voto.
Fue muy esperanzador el aumento que hubo en las generales, pero las andaluzas supusieron un bajón.
La abstención indica a los políticos que lo hacen tan bien que no te molestas en votar.
Las listas abiertas no arreglan nada. Da lo mismo que sean abiertas o cerradas porque las listas siguen siendo confeccionadas por los líderes de los partidos políticos.
De modo que los que van en la lista “abierta” representan a los líderes del partido y no al pueblo español, que se limita a escoger entre los que van en la lista.
La solución es la elección uninominal por distrito. Es decir, por un distrito de 100.000 habitantes se presentan los candidatos que quieran cada uno en una papeleta, y a doble vuelta se escoge quien representará a esos 100.000 habitantes.
Error. El voto en blanco (o a partidos tipo ‘escaños en blanco’) con la ley electoral que tenemos lo único que hace es favorecer el bipartidismo, puesto que al computarse como voto válido, hace disminuir el porcentaje de los partidos pequeños, que o se quedan fuera por porcentaje directamente, o les hacen perder posibilidades en el reparto de escaños mediante D’Hont.
La solución que teneís (tenemos) es a la vez fácil y difícil: crear un partido político, y ganar las elecciones. Los socialdemócratas-progresistas lo han hecho (UPyD), y no les va mal; los ecologistas (EQUO) tampoco ¿por que no un partido con ideología claramente cristiana-conservadora?
Es cuestión vuestra atreveros a dar el paso. Como dicen los ingleses, ‘up to you’
Saludos
pacococo. Esa solución mantiene la dictadura partidista, por tanto seguriamos en las mismas.
Gustavo. Por la solución que das van los tiros. Pero no es cierto que las listas abiertas no solucionen nada, todo lo contrario, por mucho que los partidos confeccionen las suyas a su antojo, porque en listas abiertas podriamos elegir a la persona o personas que queremos que nos gobiernen, y nos da opción a elegir personas de varios partidos, lo que supone que nunca saldría lista completa alguna de ningún partido.
JJ. Los ejemplos que pones se mueven en el sistema totalitario que padecemos, si gana UPyD ganan todos los suyos, y así sucesivamente sea el partido que sea. Otra cosa es que nunca votaría a un partido confesional, y menos con este sistema cerrado y tiránico.