Como ha publicado Noticias HO, la Comisión de Educación y Deporte del Congreso de los Diputados ha instado hoy al Gobierno a aplicar en nuestra nación los efectos de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) con sede en Estrasburgo que afirma que la presencia de los crucifijos (y por extensión -supongo- la de los símbolos de cualquier otra religión) en las aulas constituye “una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones” y también atenta contra “la libertad de religión de los alumnos”.
No entraré a analizar -pues no estoy capacitado para ello- si tal sentencia del TEDH es ajustada o no a Derecho, pero a uno le queda muy claro cuál es la consecuencia que en la práctica se deriva de la aplicación que de ella se quiere hacer. Si -por las razones argüidas por el Alto Tribunal Europeo- no se pueden exhibir símbolos religiosos en un centro educativo, los padres que quieran formar a sus hijos en el agnosticismo o en el ateísmo tienen perfectamente garantizados sus derechos. Y sus hijos también. Lo celebro.
Lo que ya no podría asegurar es que, en cuanto al ejercicio de sus derechos se refiere, puedan verse en idéntica situación los padres que deseen formar a sus vástagos en el islamismo, en el judaísmo, en el cristianismo o en cualquier otro credo religioso. De sus hijos, tampoco me atrevería a afirmarlo. Y no creo que, en democracia, ello deba ser motivo de satisfacción para nadie. Siempre habrá cínicos forofos de la ley del embudo, claro está…
Si el PSOE (que ha acordado el texto aprobado hoy con los separatistas catalanes de extrema izquierda) es coherente en la aplicación de los criterios que ha esgrimido en la Comisión, el Gobierno socialista exigirá la retirada de los crucifijos de las aulas, tanto en los centros de titularidad estatal como en los colegios concertados, cualquiera que sea su ideario.
No sé si sus señorías se han detenido un instante tan solo a meditar en lo que han decidido pedirle al inefable Zapatero. Porque, si -tal y como consta en el texto aprobado en Comisión- el Ejecutivo hubiera de trasladar “la jurisprudencia establecida por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo” y además tuviera que hacerlo “especialmente en lo relativo a centros escolares”, habría de reconocer a las familias objetoras su derecho a que sus hijos no cursen EpC, sin que de ello se deriven consecuencias académicas negativas para esos estudiantes.
Dos sentencias del TEDH han reconocido tal derecho en situaciones análogas a varias familias de Turquía y de Noruega. Estas habían aducido razones de conciencia para exigir que sus hijos fuesen eximidos de cursar materias escolares obligatorias de cuyos currículos forman parte objetivos, contenidos y criterios de evaluación que se refieren a cuestiones de carácter ideológico y moral. Dos resoluciones que -estas sí- crean jurisprudencia.
Uno, lego en materia jurídica, entiende que no se puede decir lo mismo de la resolución invocada este miércoles por una veintena de nuestros diputados. Y es que, según el Diccionario de la Real Academia, “jurisprudencia” es el “criterio sobre un problema jurídico establecido por una pluralidad de sentencias concordes”… Y obviamente la pluralidad exige reiteración en las resoluciones.
Así pues y si uno ha entendido bien ese concepto, salvo que el TEDH haya dictado alguna otra sentencia de similar contenido (¿cuál?), la de los crucifijos no crea jurisprudencia… La de Folgero y otros contra Noruega y la de Hasan y Eylem Zengín contra Turquía, sí.
Y acabo mi apresurada reflexión formulándome una serie de preguntas, cuyas respuestas constituyen para mí un auténtico enigma (hago ímprobos esfuerzos por no prejuzgar, a pesar de que los precedentes incitan a caer en esa tentación).
¿Qué dirán a todo esto del crucifijo D. Manuel de Castro y el resto de dirigentes de la FERE?
¿Les parecerá bien que nuestros sesudos próceres les quieran obligar a retirar los crucifijos de las aulas de sus centros, que -no cabe duda- mantendrán su ideario católico?
¿Esperarán que la Secretaria de Estado los dispense de tal obligación por medio de una carta personal dirigida a D. Manuel de Castro o a quien haya de sustituirlo (por lo visto, abandonará próximamente su cargo)?









Es evidente que para poder impartir EpC han de quitar el Crucifijo primero.
¿Qué conciencia aguantaría las mentiras que se trata de transmitir con la Mirada de Cristo en cogote?
¡Qué no se engañen! Nunca podrán hacer acallar la voz de la conciencia.
No te preocupes por la FERE, que algún nuevo Tiana se lo resolverá… Así tendrán de qué reírse los de CIVES estas Navidades, que se aburren sin saber por qué brindar.
La FERE lo tendrá bien empleado por no haberse posicionado en su día. En cuanto a los religiosos en los colegios concertados supongo que tendrán que ir de paisano y abstenerse de rezar en público. Vivir para ver.
Cuando dice que los ateos formamos a nuestros hijos en agnosticismo o ateísmo, parte de un concepto equivocado. El ateísmo no es una formación ni una creencia ni una doctrina ni algo estructurado que se pueda impartir. Es una conclusión lógica para los que pensamos que las religiones no son en absoluto necesarias para obrar rectamente, y que no creer ni seguir ningún credo nos hace más libres.
Muy al contrario, los padres que deseen formar a sus hijos en cualquier religión lo tienen facilísimo en España-Europa. Todas las confesiones tienen sus propias escuelas donde pueden aprender y formarse en las enseñanzas de cada credo. Nadie lo impide, nadie le pone pegas, nadie se lo prohíbe, nadie le obliga. No entiendo por qué una moral privada debe enseñarse en la escuela, siendo particular de cada cual. Sí me parece bien que se enseñe qué son las religiones bajo un punto de vista histórico y sociológico, pero no para adoctrinar.
No tengo opinión formada sobre la EpC, si le hago caso a HO es una maldad incomparable. Si le hago caso a otros, es algo que se enseña en toda Europa y forma a la persona. Pero no estoy capacitado para discutir sobre esta asignatura sin haberme enterado antes.
El ateísmo y el agnosticismo tienen tanto de creencia como cualquier religión, por más que usted pretenda hacer ver otra cosa. Los ateos CREEN que Dios no existe y los fieles de todas las religiones CREEMOS lo contrario. Por su parte, los agnósticos CREEN que es inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia.
En cuanto a que “todas las confesiones tienen sus propias escuelas donde pueden aprender y formarse en las enseñanzas de cada credo” no creo que nadie lo haya negado (yo, al menos, no).
Lo que parece que no ha entendido muy bien, beo, es que la Comiión insta al Gobierno a prohibir incluso en esos centros la exhibición de símbolos que son consustanciales a su ideario.
Sobre EpC, nada que comentar. Yo sí tengo opinión… basada en la información.
Perdone, pero no. También se puede decir que NO CREEMOS que Dios exista. ¿Sería por tanto una increencia?
Yo me refiero a una creencia en el sentido de creencia religiosa, con sus normas, pecados, premios, castigos, libro santo, líder, organización, proselitismo etc, etc. Es evidente que los ateos no tenemos nada de lo de arriba, no estamos organizados y nos da igual que haya ateos o no y no queremos conocernos (al menos, todos los que yo conozco).
Yo creo que en los colegios religiosos es lógico, por un lado, que haya crucifijos. Por otro, me parece ilógico que haya centros concertados que a la vez son públicos y privados, pero eso es otra historia…
Creer y no creer son dos creencias.
Es más… El ateísmo es una doctrina… Así lo define el Diccionario de la Real Academia: “Opinión o doctrina del ateo”.
Por cierto, ¿que no están organizados los ateos?
Le podría mencionar algunas organizaciones cuya existencia demuestra que sí hay ateos organizados y que practican el proselitismo de forma mucho más radical que como pueda hacerlo ninguna organización religiosa. En todo caso, si usted se implica o no en ellas, es asunto suyo.
Me alegra leerle entre líneas que le parece fuera de lugar la pretensión de obligar a centros de ideario religioso (sea el que sea) a no exhibir símbolos de su credo.
Aprovecho este comentario para congratularme de algo de lo que informa la COPE.
Al parecer, D. Manuel de Castro ha sido tajante (esperemos que mantenga su palabra y no rectifique, como lo hizo en los asuntos LOE y EpC):