El Papa y los abusos sexuales en Irlanda

El pasado día 19, Festividad de San José, la Oficina de Información de la Santa Sede hacía pública la Carta Pastoral que el papa Benedicto XVI ha dirigido a los católicos de Irlanda.

En ella, Su Santidad condena sin paliativos y con la rotundidad que merecen los abusos sexuales de los que jóvenes, adolescentes y niños de aquel país fueron víctimas, a manos de representantes de la Iglesia Católica. Además, desautoriza la forma en que los hechos fueron afrontados por obispos y superiores religiosos y proclama que los culpables habrán de rendir cuentas ante Dios y ante la Justicia de los hombres.

Podéis leer la traducción de la Carta al español en este enlace y un resumen del texto papal está disponible en este otro enlace de la web oficial del Vaticano.

Por otra parte, el padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha grabado un vídeo en varios idiomas en el que glosa la Carta y cuya versión en español está colgada en esta dirección: http://www.vatican.va/resources/video/Lombardi_sp.wmv. Aquí tenéis la transcripción:

Queridos amigos, soy el Padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Hoy deseo presentaros un documento del Papa muy esperado.

La carta del Papa a los católicos de Irlanda por la crisis de los abusos sexuales por parte de algunos representantes de la Iglesia es un documento impresionante. El Santo Padre expresa su dolor y trata de contribuir personalmente a reparar, resanar y renovar.

Sus palabras se dirigen sobre todo a las víctimas, y demuestran una participación muy profunda en su sufrimiento, en la desilusión porque la confianza que tenían en representantes de la Iglesia se ha visto traicionada. El Papa, que ya en el pasado ha encontrado y ha escuchado a víctimas de abusos —en América, en Australia y también en Roma— dice que está dispuesto a seguir haciéndolo en el futuro.

Las palabras dirigidas a los culpables son muy duras. El Papa dice que deben responder de sus pecados y de sus crímenes ante Dios y ante los tribunales debidamente constituidos. Pero mientras exige que se sometan a las exigencias de la justicia, les pide que no pierdan la esperanza en la misericordia de Dios y que hagan penitencia.

El Papa también dirige palabras de aliento e invita a la responsabilidad a los padres, a los jóvenes, a los sacerdotes, a todos los fieles. Hace un llamamiento severo a los obispos por los errores cometidos en la guía de las personas que tienen confiadas, e insiste para que pongan en práctica con rigor las normas penales de la Iglesia en los casos de abuso, y colaboren con las autoridades civiles   para la justicia y la tutela de la juventud.

El Papa propone también iniciativas concretas, espirituales y pastorales, de penitencia y de renovación espiritual

Del mismo modo que su visita a Estados Unidos ayudó a la Iglesia local a salir de una crisis parecida y a reemprender con confianza el camino, la carta a los fieles de Irlanda debe marcar un nuevo punto de partida.

10 Respuestas a “El Papa y los abusos sexuales en Irlanda”


  1. 1 Democrata(Rael)

    En la sociedad civil a un politico se le pide la dimision o que caigan cabezas por menos… a la jerarquia catolica vale con una cartita de nada, que las victimas ya estan diciendo que no es suficiente.

    eso si que lo llamo yo comer la cabeza a la gente y se supone que son cultos.

    PD: Otro mas justificando al Papa….recordais lo que pedis al gobierno socialista por menos… pues exigidle lo mismo al Papa y sus responsables directos e indirectos.

  2. 2 libero

    ¿Acaso quieres pedir la dimisión del Papa?

    Tú mismo… Pide, pide por esa boquita…

    Por cierto, en toda la entrada no he juzgado la actuación de Benedicto XVI, más allá de considerar que la rotundidad con que ha condenado los abusos es la que esos hechos vergonzantes merecen.

    Creo que, una vez más, tu obsesiva fijación con la Iglesia Católica te ha jugado una mala pasada.

  3. 3 Democrata(Rael)

    Y porque no, otra cosa es que la jerarquia haga caso…

    Pues juzga la actitud del Papa, o acaso no juzgas la actitud del Papa porque no te atreves, porque juzgas un gobierno socialista o una actitud como la de Bono por ser incohertente etc… y la actitud del Papa que como es, quiero juicio personal… como si fuera Bono, etc….

    tu mismo como le decis a los de ETA la ausencia de la condena por los atentandos es un agrabante mas, pues la ausencia de la condena al Papa por tu parte es un agravante mas… Sin comentarios

  4. 4 libero

    ¿Y por qué habría de juzgar la actitud del Papa? ¿Porque así lo querrías tú?

    Dices que “quieres” mi “juicio personal” (el uso del verbo “querer” resulta muy impositivo para alguien que presume de demócrata, ¡ay ese subconsciente, qué malas pasadas juega!).

    Pues te vas a quedar con las ganas…

    ¿Ordena usted alguna cosa más, mi comandante?

    ¡Cuidado con esas tendencias inquisitoriales!

    A juzgar por la frecuencia con que lo practicas, te gusta mucho “sugerir” a los demás lo que tienen o no tienen que hacer y decir.

    Nihil novum sub sole…

    PD: Creo que sí tienes razón en una cosa. La jerarquía de la Iglesia no te hará ni el más mínimo caso… Estoy seguro de que nunca prestará oídos a las “sugerencias” de alguien que hace gala de hostilidad hacia la institución.

  5. 5 MR (Monárquico y Republicano)

    Al hermano pederasta, palo, tentetieso y tronchamiento de partes nobles con la tapa de un cofre.
    Dicho esto, hasta hace poco, a los curas de lo que se les acusaba era de vivir muy bien y de tener mucho dinero… Como eso ya no cuela, porque los acusadores mediáticos y de salón de té minimalista, están podridos de dinero hasta las orejas, ahora acusan a todo clérigo de pederasta… ¿No será que…? Es una reflexión que yo me hago.
    Y es que el mejor amigo del Hombre, es el chivo expiatorio.

    http://www.vidahumana.org/vidafam/homosex/pedasteria.html

  6. 6 Mofer

    Detras de esos que se rasgan las vestiduras por los casos de pedofilia, muchos de esos casos viejos de mas de medio siglo, son los mismos que promueven el abosto, la pornografia, corrupcion de las inocencias con “educacion sexual”, promueven la homosexualidad y un largo etc.
    Es un escandalo los casos de pedofilia (en realidad homosexualidad pero eso no les conviene decir a los acusadores porque va contra sus intereses) practicados por personas del clero. Eso nadie lo va defender. Pero lo que esta realmente por detras es una verdadera PERSECUCION RELIGIOSA.

    Les invito a leer la opinion del filósofo agnóstico y senador italiano Marcello Pera publicado en el Corriere della Sera: http://archiviostorico.corriere.it/2010/marzo/17/aggressione_Papa_alla_democrazia_co_9_100317017.shtml
    Y cuya traduccion se puede encontrar en: http://cdbcba.blogspot.com/2010/03/la-agresion-al-papa.html

    La transcribo:

    Carta al director, de Marcello Pera
    Corriere della Sera, Roma, 17-3-2010, pág. 23

    Un’ aggressione al Papa e alla democrazia

    La cuestión de los sacerdotes pedófilos u homosexuales desencadenada últimamente en Alemania tiene como objetivo al Papa. Pero se cometería un grave error si se pensase que el golpe no irá más allá, dada la enormidad temeraria de la iniciativa. Y se cometería un error aún más grave si se sostuviese que la cuestión finalmente se cerrará pronto como tantas otras similares. No es así. Está en curso una guerra. No precisamente contra la persona del Papa ya que, en este terreno, es imposible. Benedicto XVI ha sido convertido en invulnerable por su imagen, por su serenidad, su claridad, firmeza y doctrina. Basta su sonrisa mansa para desbaratar un ejército de adversarios.

    No, la guerra es entre el laicismo y el cristianismo. Los laicistas saben bien que, si una mancha de fango llegase a la sotana blanca, se ensuciaría la Iglesia, y si se ensuciase la Iglesia lo sería también la religión cristiana. Por esto, los laicistas acompañan su campaña con preguntas del tipo «¿quién más llevará nuestros hijos a la Iglesia?», o también «¿quién más mandará nuestros chicos a una escuela católica?», o aún también «¿quién hará curar nuestros pequeños en un hospital o una clínica católica?».
    Hace pocos días una laicista ha dejado escapar la intención. Ha escrito: «La entidad de la difusión del abuso sexual de niños de parte de sacerdotes socava la misma legitimidad de la Iglesia católica como garante de la educación de los más pequeños». No importa que esta sentencia carezca de pruebas, porque se esconde cuidadosamente «la entidad de la difusión»: ¿uno por ciento de sacerdotes pedófilos?, ¿diez por ciento?, ¿todos? No importa ni siquiera que la sentencia carezca de lógica: bastaría sustituir «sacerdotes» con «maestros», o con «políticos», o con «periodistas» para «socavar la legitimidad» de la escuela pública, del parlamento o de la prensa. Lo que importa es la insinuación, incluso a costa de lo grosero del argumento: los sacerdotes son pedófilos, por tanto la Iglesia no tiene ninguna autoridad moral, por ende la educación católica es peligrosa, luego el cristianismo es un engaño y un peligro.

    Esta guerra del laicismo contra el cristianismo es una batalla campal. Se debe llevar la memoria al nazismo y al comunismo para encontrar una similar. Cambian los medios, pero el fin es el mismo: hoy como ayer, lo que es necesario es la destrucción de la religión. Entonces Europa pagó, a esta furia destructora, el precio de la propia libertad. Es increíble que, sobre todo en Alemania, mientras se golpea continuamente el pecho por el recuerdo de aquel precio que ella infligió a toda Europa, hoy, que ha vuelto a ser democrática, olvide y no comprenda que la misma democracia se perdería si se aniquilase el cristianismo.

    La destrucción de la religión comportó, en ese momento, la destrucción de la razón. Hoy no comportará el triunfo de la razón laicista, sino otra barbarie. En el plano ético, es la barbarie de quien asesina un feto porque su vida dañaría la «salud psíquica» de la madre. De quien dice que un embrión es un «grumo de células» bueno para experimentos. De quien asesina un anciano porque no tiene más una familia que lo cuide. De quien acelera el final de un hijo porque ya no está consciente y es incurable. De quien piensa que «progenitor A» y «progenitor B» sea lo mismo que «padre» y «madre». De quien sostiene que la fe sea como el cóccix, un órgano que ya no participa en la evolución porque el hombre no tiene más necesidad de la cola y se mantiene erguido por sí mismo.
    O también, para considerar el lado político de la guerra de los laicistas al cristianismo, la barbarie será la destrucción de Europa. Porque, abatido el cristianismo, queda el multiculturalismo, que sostiene que cada uno de los grupos tiene derecho a la propia cultura. El relativismo, que piensa que cualquier cultura sea tan buena como cualquier otra. El pacifismo que niega que existe el mal.

    Esta guerra al cristianismo no sería tan peligrosa si los cristianos la advirtiesen. En cambio, muchos de ellos participan a esa incomprensión. Son aquellos teólogos frustrados por la supremacía intelectual de Benedicto XVI. Aquellos obispos dudosos que sostienen que entrar en compromisos con la modernidad sea el mejor modo de actualizar el mensaje cristiano. Aquellos cardenales en crisis de fe que comienzan a insinuar que el celibato de los sacerdotes no es un dogma y que tal vez sería mejor volver a pensarlo. Aquellos intelectuales católicos apocados que piensan que existe una «cuestión femenina» dentro de la Iglesia y un no resuelto problema entre cristianismo y sexualidad. Aquellas conferencias episcopales que equivocan el orden del día y, mientras auspician la política de las fronteras abiertas a todos, no tienen el coraje de denunciar las agresiones que los cristianos sufren y las humillaciones que son obligados a padecer por ser todos, indiscriminadamente, llevados al banco de los acusados. O también aquellos embajadores venidos del Este, que exhiben un ministro de exteriores homosexual mientras atacan al Papa sobre cada argumento ético, o aquellos nacidos en el Oeste, que piensan que el Occidente debe ser «laico», es decir, anticristiano.

    La guerra de los laicistas continuará, entre otros motivos porque un Papa como Benedicto XVI, que sonríe pero no retrocede un milímetro, la alimenta. Pero si se comprende porqué no se muda, entonces se asume la situación y no se espera el próximo golpe. Quien se limita solamente a solidarizarse con él, o es uno que ha entrado en el huerto de los olivos de noche y a escondidas, o si no es uno que no ha entendido para qué está presente.

  7. 7 antonio

    En Irlanda han dimitido 4 obispos, y a los sacerdotes los juzgará la justicia. Pero el perdón y la misericordia no se les puede negar a estos curas desgraciados que han hecho tanto daño a la Iglesia, precisamente porque es cristiana.

    Para muchos, aunque el Papa se crucificara no seria bastante.

  8. 8 Luna

    “Nihil novum sub sole”. Pa que rael lo entienda (Si es que eso es humanamente posible): “Nada nuevo bajo el sol”. -Él sólo sabe inglés, por éso escribe tan mal-.
    Vamos a ver, Rael: ¿Por qué tenemos que condenar al Papa?¿Acaso es él el pederasta? Pues claro que no, aunque en tu libidinosa y sórdida imaginación, escenas escabrosas se puedan dar entre tinieblas -animadas sin duda por tu musica dilecta-.
    Pero no, el Papa de este planeta no ha sido. No obstante, pide perdón con humildad y dedicación de una larga carta, que no te habrás molestado en leer, porque tiene más de cinco palabras.
    Pues, señor mío: En esta carta se anuncian medidas al respecto , se dan órdenes sobre lo que hay que hacer. Ni más ni menos que cogerse a los pederastas por las orejas y llevarlos a juicio. Aún hay más, no se vayan, señores. Resulta que ha hablado personalmente con víctimas y familiares, para atender su caso, que da una serie de instrucciones sobre las normas en la Iglesia de Irlanda, que hará un viaje en persona, para dar la cara. Puede que olvide más actuaciones.
    Mira, Rael: Tu mente no da para hacer ni la mitad de esto, así que no tienes por qué arremeter contra el Papa. Dime si algo de lo expuesto está mal, dime algo mejor que hacer.

  9. 9 libero

    Hoy mismo publica Religión en Libertad que ha dimitido otro obispo, que había sido acusado de retrasar las investigaciones sobre los abusos a menores cometidos por sacerdotes católicos.

    Se puede leer información más detallada aquí:

    http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=7838

  1. 1 Un sacerdote habla de los pedófilos y de la prensa que vive del “excremento del poder” | HO Castilla y León
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