Archivo Dario de 13 abril 2010

El Retrato de Dorian Gray

bel311¿Cómo podemos criticar, condenar, ó escandalizarnos de que la industria Cosmética utilice Los restos de los niños abortados, incluso de que haya quienes por un precio, aborten y donen el “producto” como inhumanamente llaman, a un ser humano por nacer, a los laboratorios de la industria Cosmética o Farmacéutica?  Si mantienes tus cremas, porque te han costado una pasta, si una vez que conoces que tus cremas contienen, incluso sospechas que pueden contener, las voces que no serán, y que no escucharás, pero que gritan desde dentro de tu corazón, aunque tú le busques otra explicación.

Si no las tiras de inmediato, si no te deshaces de ellas al momento, no lo harás, tal vez no las vuelvas a comprar, pero te las seguirás poniendo, aunque la repugnancia de esa idea te perturbe, y buscarás mil y una escusas, pero en el fondo de tu corazón, sabes que ninguna es verdad.

A mí, desde el momento que me asaltó la idea, y busqué y encontré, aunque fueran noticias viejas, eso no me desanimó sino todo lo contrario, porque si eso ocurría, hace años, el mundo no ha ido a mejor en cuanto a sentir piedad de esos pobres niños a los que apagan su mirada, a los que nunca, sabrán como es el tacto de su madre, porque no le habrán dado la oportunidad de vivir. El poder que da el dinero, y la corrupción, no ha ido a menos, sino que precisamente ese poder, compra las conciencias de quienes antes los denunciaban, y es por ello que existe en torno a toda la cadena del negocio del aborto, un silencio sepulcral, porque de muerte se trata.

Cuando desperté a esta realidad, no me di cuartel, si me lo pensaba, sabía que no lo haría, sabía que me engañaría, así que a pesar del dinero tan considerable, que tenia invertido en mi cosmética, me decía ¿Cómo vas a tirar todo esto, con lo que te ha costado? pero precisamente eso, fue lo que más fuerza me dio, ¿Cómo iba a ser cómplice en esta cadena de muerte? Conforme iba vaciando los tarros uno a uno, sentía ganas de vomitar, porque me venían a la imaginación las imágenes de esos niños, pero sobre todo la imagen mía, me veía tal y como se hubiera visto, Dorian Gray al contemplar el retrato de su alma, vendida al diablo.

Es a esto a lo que estamos condenados, cuando nuestra belleza exterior es lo único que importa, mientras no nos miremos al espejo del alma, vivimos artificialmente, pero hay algo que no podremos evitar, y es que un día tendrás que mirar tu retrato, el del Alma, y entonces, no podrás esconderte, y eso es a lo que tendrás que enfrentarte, cuando te pongas mil escusas para no tirar tus cremas, y hacer algo, para que otras personas conozcan la realidad de esta macabra conspiración, aunque en torno a ella,  haya un silencio sepulcral.

En esta historia que forma parte de vida real, los que nos venden la idea de Belleza eterna, al igual que en la novela de Oscar wilde, es el diablo, quien seduce, mediante logros de investigación  a costa del sacrificio de víctimas inocentes, y del mirar para otro lado, de los seducidos, quienes dan culto a la imagen, que no saben ver que la verdadera Belleza, es la que irradias desde dentro. Si te dejas seducir, te verás Bella, pero sólo hasta el momento de enfrentarte a tu retrato, ese que tendrás escondido para no verte, pero que irremediablemente, un día no podrás evitar mirarte, y como Dorian Gray, entonces verás lo que no quisiste ver y no lo podrás soportar. Ahora estás a tiempo, no lo dejes pasar.