En la anterior entrada veíamos que resultaba verosímil que la eutanasia se propusiera como medio para reducir el gasto público. Puesto que no es ese el argumento que sus defensores emplean, para ser objetivos vamos a revisar esos argumentos y comprobar si resultan creíbles y coherentes.
Los argumentos que los socialistas usan para defender la eutanasia pueden resumirse en dos: “el derecho que tiene toda persona a decidir sobre su cuerpo” y lo que ellos llaman el “derecho a una muerte digna”.
Dejemos la discusión sobre la “muerte digna” para otro debate y centrémonos en el derecho a decidir sobre el propio cuerpo. Analizándolo objetivamente, caben dos posibilidades:
- Los socialistas son sinceros y realmente creen que el Estado no tiene derecho a obligar a nadie a disponer de su cuerpo de una forma que él o ella no quiera.
- Los socialistas defienden la eutanasia por otro motivo, pero utilizan esa excusa para engañar a la opinión pública, porque sospechan que no aceptaría la eutanasia si se conociesen sus verdaderos motivos
Veamos en primer lugar la segunda posibilidad. En el pasado reciente, los mismos dirigentes socialistas que hoy proponen legalizar la eutanasia reconocieron haber mentido a los españoles. Por ese motivo, tenemos que admitir que no se puede descartar que lo estén haciendo también al hablar sobre eutanasia.
No obstante, es posible que sean sinceros y de verdad piensen que el Estado no debe interferir en las decisiones de los ciuadanos sobre su cuerpo. Si eso es verdad, sin duda los socialistas habrán derogado toda ley que interfiera en esa libertad. Repasemos que han hecho:
- En materia educativa, los socialistas han impuesto leyes y reglamentos que obligan a todos los españoles entre 6 y 16 años a asistir a una escuela, a hacerlo determinados días y a determinadas horas. No se les permite recibir las enseñanzas de los niveles obligatorios en menos tiempo, en casa o en academias no reguladas ni en horarios alternativos.
- Durante muchos años, hasta que lo suprimió el Partido Popular, los socialistas mantuvieron leyes que obligaban a los varones españoles a dedicar un año o más de su vida al servicio militar obligatorio, ya fuese en los Ejércitos, en la Cruz Roja o en la Prestación Social Sustitutoria.
- Los socialistas han impuesto leyes que obligan a los conductores a circular con el cinturón de seguridad puesto. Vaya por delante que yo ya usaba el cinturón en ciudad antes de ser obligatorio, pero no me parece una legislación muy coherente con el derecho a disponer de la propia vida.
- Los socialistas han impuesto leyes que impiden a los fumadores fumar en un despacho de su propiedad en el que no haya más personas. No he fumado nunca y odio que me obliguen a ser fumador pasivo, pero cuando no hay terceros afectados tampoco me parece que esta ley sea muy coherente con el derecho a disponer del propio cuerpo.
En definitiva, parece que a los socialistas les parece bien que el Estado imponga a las personas como deben disponer de su cuerpo, excepto en el caso de la eutanasia. ¿Qué diferencia la eutanasia de las leyes sobre educación, servicio militar, circulación viaria y tabaquismo en el trabajo?
Hay una: el momento de la vida en el que afecta. Los estudiantes y los reclutas son jóvenes a punto para trabajar. Los conductores tienen que pasar un examen médico y tener medios para poseer y mantener un coche, por lo que normalmente son trabajadores sanos. Los que fuman en el lugar de trabajo son, evidentemente, trabajadores activos. Todos ellos, personas activas que aportan o aportarán recursos al Estado en forma de impuestos.
En cambio, los afectados por la eutanasia serán ancianos y enfermos. Todos ellos, personas que ya no están activas y que ya no podrán seguir aportando recursos al Estado con sus impuestos, sino recibiéndolos a través de las pensiones y el gasto sanitario.
Me temo que la libertad para disponer del propio cuerpo es una mala excusa. El motivo tiene que ser otro. Y seguimos sin poder descartar que el verdadero motivo sea reducir el gasto público.



Latest Comments
RSS