Archivo Mensual de Agosto, 2008

Votar al PSOE, deporte de riesgo

Hasta ahora, los deportes de riesgo eran patrimonio de los jóvenes, o de hombres maduros bien conservados. Pero la aprobación de la eutanasia va a cambiar eso.

Los deportes de riesgo son aquéllos en los que un error puede ocasionar graves lesiones a quien lo practica, e incluso la muerte. Tradicionalmente había unos pocos: la caza mayor de fieras, el boxeo y la hípica, a los que luego se sumaron el alpinismo, el paracaidismo, el ala delta… Y recientemente han proliferado: el puenting, el descenso de ríos en balsa,  el full contact, la navegación de altura en moto acuática, etc.

Pero todos ellos seguían exigiendo una buena forma física, lo que los mantenía fuera del alcance de los ancianos y de aquellos que padecían una enfermedad. Hasta ahora.

El PSOE, siempre preocupado por “ampliar derechos”, ha decidido “otorgar graciosamente” a los ancianos y enfermos el “derecho” a practicar deportes de riesgo. Cada cuatro años, los ancianos tendrán ocasión de practicar una sesión: si introducen la papeleta del PSOE en la urna, sabrán que se arriesgan a ser eutanasiados en el caso, bastante probable, de que tengan que pasar por el hospital durante los cuatro años siguientes.

¡Por fin he encontrado una hipótesis diferente del ahorro de gasto público para explicar el interés del PSOE en aprobar la eutanasia! Igual que los jóvenes tienen derecho a jugarse la vida haciendo puenting, los ancianos tienen derecho a jugarse la vida votando al PSOE.

¡Buena caza!

Menos libertad que bajo la Inquisición

No lo digo yo, sino una juez que acaba de concluir en una de sus sentencias (concretamente en el Fundamento de Derecho noveno, página 11) que el uso de determinadas expresiones en un medio de comunicación “si bien en la época de Góngora y Quevedo (a la que aludió expresamente la representación del demandado en conclusiones) podría estar tolerado, nunca podría justificarse en la época actual, vigente la Ley Orgánica 1/1982″.

Ahora bien, no debemos olvidar que en la época de Góngora y Quevedo la vigilancia de la Inquisición sobre todas las expresiones de los españoles estaba en su apogeo.

La conclusión lógica de lo anterior es que, en el Régimen actual, los españoles tenemos menos libertad de expresión que en los tiempos más duros de la Inquisición.

O sea, que o bien la Inqusición no era tan mala, o bien este Régimen no es tan bueno (o ambas cosas).

Y yo me pregunto ¿cómo están tan callados los progresistas españoles? ¿No han  dicho desde siempre que la Inquisición atenazaba de modo insoportable la libertad de expresión y pensamiento de los españoles? ¿No han dicho desde siempre que la causa principal del retraso científico y tecnológico de España no fue la aversión al trabajo de la nobleza sino la vigilancia de la Inquisición sobre todas las novedades? Pues ahora, según los juristas, tenemos una situación peor.

De modo que los progresistas españoles, si de verdad defendiesen la libertad de expresión para todos (y no sólo para ellos), tendrían que estar saliendo a la calle en masa para manifestar públicamente su rechazo por uno de estos motivos (o por los dos):

  1. Exigir la derogación de las leyes limitadoras de la libertad de expresión que amenazan la libertad, el progreso y el bienestar futuro de los españoles
  2. Pedir públicamente perdón a los españoles por haber culpado a la Inquisición de males que no cometió, movidos por sus prejuicios antianticatólicos
  3. PS: Para evitar discusiones estériles, aclararé que la sentencia citada corresponde al caso Zarzalejos vs. Jiménez Losantos. Y aclaro que, para no dispersarnos, en esta discusión sólo comentaremos lo que se refiere a las garantías legales y judiciales a la libertad de expresión, no al estilo de ciertos periodistas. Quien quiera saber mi opinión sobre el estilo de Jiménez Losantos y Zarzalejos, sólo tiene que ver cuál es el estilo que utilizo en mis propios escritos, y saber que por las mañanas en el coche escucho Radio María, y a veces a Carlos Herrera. Y que dejé de comprar el ABC desde antes de que Jiménez Losantos la emprendiera con Zarzalejos.