Hasta ahora, los deportes de riesgo eran patrimonio de los jóvenes, o de hombres maduros bien conservados. Pero la aprobación de la eutanasia va a cambiar eso.
Los deportes de riesgo son aquéllos en los que un error puede ocasionar graves lesiones a quien lo practica, e incluso la muerte. Tradicionalmente había unos pocos: la caza mayor de fieras, el boxeo y la hípica, a los que luego se sumaron el alpinismo, el paracaidismo, el ala delta… Y recientemente han proliferado: el puenting, el descenso de ríos en balsa, el full contact, la navegación de altura en moto acuática, etc.
Pero todos ellos seguían exigiendo una buena forma física, lo que los mantenía fuera del alcance de los ancianos y de aquellos que padecían una enfermedad. Hasta ahora.
El PSOE, siempre preocupado por “ampliar derechos”, ha decidido “otorgar graciosamente” a los ancianos y enfermos el “derecho” a practicar deportes de riesgo. Cada cuatro años, los ancianos tendrán ocasión de practicar una sesión: si introducen la papeleta del PSOE en la urna, sabrán que se arriesgan a ser eutanasiados en el caso, bastante probable, de que tengan que pasar por el hospital durante los cuatro años siguientes.
¡Por fin he encontrado una hipótesis diferente del ahorro de gasto público para explicar el interés del PSOE en aprobar la eutanasia! Igual que los jóvenes tienen derecho a jugarse la vida haciendo puenting, los ancianos tienen derecho a jugarse la vida votando al PSOE.
¡Buena caza!



Latest Comments
RSS