También objeto a “sus” Matemáticas

La ministra de Educación ha vuelto a descalificar a los padres y alumnos objetores con el manido argumento de que “Faltar a EpC es como faltar a matemáticas”. La ministra debería andarse con cuidado con ese argumento. Como decían en las películas del Oeste “yo en tu lugar no lo haría, forastera”.

Vaya por delante que no tengo ningún trauma con las matemáticas, sino que las adoro. Obtuve matrícula de honor en matemáticas en todos los cursos de primaria, bachilerato y COU y cursé una ingeniería donde aprobé todas las asignaturas de matemáticas en primera convocatoria. Incluso me presenté (con poco éxito) a las Olimpiadas Matemáticas. Por eso mismo me irrita más la comparación. ¿O es que acaso no se dan cuenta los políticos progresistas de lo irritante que nos resulta, en una nación donde la política educativa socialista ha hecho que la calidad de la enseñanza de las Matemáticas y los conocimientos matemáticos de los alumnos degeneren hasta extremos vergonzosos (como refleja el informe PISA), que una ministra socialista ponga precisamente las matemáticas de la enseñanza oficial como ejemplo de clase imprescindible?¿No se dan cuenta de que los ciudadanos tenemos mucho que objetar a “sus” clases de matemáticas?

Pero sigamos con el análisis lógico del comentario de la ministra. Es sabido, aunque el gobierno del Régimen actual quiera olvidarlo, que el artículo 27.3 de la Constitución reconoce como derecho fundamental “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Pues bien, además de los dogmas y mandamientos de la religión católica, yo tengo otras convicciones morales independientes de mi religión, que quiero que formen parte de la educación de mis hijos: que la autosuperación, el esfuerzo y el trabajo bien hecho valen la pena, que hay que aprovechar el tiempo y aspirar a la excelencia (entendida como intentar llegar a lo máximo que uno pueda sin conformarse con menos). Estos valores son claramente morales, y aunque no tengan nada que ver con la religión, tengo por ello derecho a que la educación que reciben mis hijos los respete y fomente.

¿Y acaso la normativa educativa española sobre enseñanza de las matemáticas respeta mi derecho a que mis hijas aprendan en ellas la autosuperación, la excelencia, el esfuerzo, el trabajo bien hecho y el aprovechamiento del tiempo? Rotundamente no. La asfixiante regulación española no permite a los colegios recompensar la autosuperación ni el trabajo bien hecho: todos pasan de curso hagan lo que hagan. No permite alcanzar la excelencia: el buen alumno aprende menos de lo que podría porque debe adaptarse a sus compañeros menos dotados, y el alumno con problemas también aprende menos de lo que podría porque, al impedirle repetir curso hasta que domine la materia de un nivel, se ve obligado a asistir a uns clases en las que no se puede enterar de nada. Y en cuanto al aprovechamiento del tiempo ¡qué decir!. Recientemente una amiga mía, licenciada en Física con 20 años de experiencia, se colocó como profesora de Matemáticas de ESO en uno de los mejores colegios concertados de Madrid. Lo primero que le dijeron sus compañeras fue “hazte a la idea de que las niñas están dando lo mismo que dábamos nosotras dos cursos antes”. Y, por supuesto, el colegio no tenía forma de cambiar esa situación sin incumplir la pesada y autoritaria normativa académica vigente.

De modo, señora ministra, que como puede ver, las imposiciones de su gobierno en materia de enseñanza de las matemáticas están violando mi derecho constitucional a que mis hijos sean educados en mis valores morales en sus clases de matemáticas. Como en EpC. Y por ello, me estoy planteando ejercer mi derecho a la objeción de conciencia a “sus” matemáticas, para que mis hijas salgan de clase a esa hora de manera que yo pueda explicarles en ese tiempo “mis” Matemáticas, que son esencialmente el doble que las suyas.

Así que, por una vez, me veo obligado a reconocer que los políticos progresistas tienen razón en algo. Quienes padecemos un régimen educativo socialista tenemos a nuestros hijos en una situación parecida en EpC y matemáticas. Nos dan ustedes motivos para objetar en conciencia a “su” normativa sobre ambas.

16 Respuestas a “También objeto a “sus” Matemáticas”


  1. 1 Elentir

    Como es habitual, una excelente entrada. Da gusto leerte.

    Por cierto, que a mí me echa para atrás ese engrimiento del Gobierno de Zapatero al equiparar con las matemáticas, nada menos, una asignatura de adoctrinamiento ideológico como es la EpC. Esto es como decir que saberse el programa electoral del PSOE es tan necesario como saber sumar. Lo dicho: estos tíos nos toman a todos los españoles por unos imbéciles.

  2. 2 Xavs

    Me adhiero a la felicitación de Elentir. Me ha encantado tu entrada y es de lo más acertada.

    Un saludo

  3. 3 El teismo destruye el pensamiento

    “El buen cristiano debe permanecer alerta de los matemáticos y todos aquellos que realicen profecías vacías. Ya existe el peligro de que los matemáticos hayan hecho una alianza con el demonio para oscurecer el espíritu y confinar al hombre en las ataduras del Infierno.”
    San Agustín de Hipona

  4. 4 minaya

    Querido amigo El teísmo etc., nos tomas por tan ignorantes como los escritores progres. Cualquier persona mínimamente culta sabe que el término “matemático” usado en esa arcaica traducción de San Agustín está empleado en el significado de “astrólogo” que todavía hoy recoge el Diccionario de la Real Academia Española (es evidente que los “matemáticos” no hacen profecías).

    matemático, ca. (Del lat. mathematĭcus, y este del gr. μαθηματικός).

    1. adj. Exacto, preciso.
    2. adj. Perteneciente o relativo a las matemáticas. Regla matemática. Instrumento matemático.
    3. m. y f. Persona que profesa las matemáticas o tiene en ellas especiales conocimientos.
    4. m. ant. astrólogo (‖ hombre que profesa la astrología).

    La traducción sin deformar de tu texto sería hoy en día:

    “El buen cristiano debe permanecer alerta de los astrólogos y todos aquellos que realicen profecías vacías. Ya existe el peligro de que los astrólogos hayan hecho una alianza con el demonio para oscurecer el espíritu y confinar al hombre en las ataduras del Infierno.”

    Empiezo a pensar que tu apodo debería ser “El ateísmo destruye el pensamiento”.

  5. 5 MIGUEL ÁNGEL ORTEGA

    Minaya, revés insuperable y soberbio al “anti-teísta” que se escuda en el sabio de Hipona para esconder su propia ignorancia. Yo doy clase de matemáticas y biología y suscribo lo que dices. Último dato objetivo: la media de la prueba de matemáticas de 3º ESO en Madrid fue de 3,6. Yo asistí a la prueba del centro donde trabajo. Ví el examen: problemas de Teorema Pitágoras, porcentajes… realmente eran de 1º ó 2º ESO. Amigo ateo/ agnóstico/ lo que sea…, ¿esta debacle es culpa de S. Agustín. Mira, aquí vienen chavales coreanos o chinos que están empezando a chapurrear castellano y hacen antes los problemas en la pizarra que los propios españoles. Léete “Los problemas del ateísmo” de R. Latourelle y verás como el ateísmo tiene un problema muy serio con el pensamiento, los valores, la voluntad… en definitiva con la vida humana.

  6. 6 Anibal

    Felicidades Minaya por tu post. En el fondo se trata de lo mismo, adoctrinar y para ello “educar” mediocres. Cuanto menos sepan los ciudadanos menos molestarán. Se nos distrae con todo lo relacionado con la economia y lo material y lo mas fundamental del hombre se obvia. En esto son maestros tanto los socialistas como los populares. saludos

  7. 7 Arantza

    Totalmente de acuerdo. Y todavia con igual o mas razon objetamos a “su” literatura (fijaos lo que aqui se juega segun los libros que lean nuestros hijos, en tema de formacion en valores y excelencia academica), a “su” biologia o ciencias naturales, a “su” historia de Espana (que lo pregunten en mi querido Pais Vasco, o pensemos en temas como la Inquisicion o el descubrimiento de America, por no hablar de la Guerra Civil etc), a sus actividades extraescolares, en fin, a todo lo que es educar a nuestros hijos en ideas, valores y creencias que no son las nuestras. Que te voy a decir, algunos estamos interesados en dar a conocer el homeschooling o educacion en casa como alternativa al sistema escolar establecido.

  8. 8 José Sáez

    Minaya, enhorabuena, tanto por tu entrada como por la respuesta al individuo que ha citado tan neciamente a San Agustín. Desde mi condición de Pedagogo (y padre de familia numerosa), comparto de cabo a rabo todo lo que dices, aunque lo amplío a todas las asignaturas que se imparten desde el catastrófico binomio LOGSE-LOE implantado por los socialistas y sus socios parlamentarios. No sólo las matemáticas son víctimas del descalabro educativo.

    Los valores del esfuerzo, del sacrificio, de la autosuperación, de la constancia y de la excelecia (tal y como tú la entiendes) han desaparecido en todos los ámbitos y materias de la enseñanza. Los estúpidos criterios de promoción automática han creado diversos problemas: niveles académicos vergonzantes, ausencia de hábitos de esfuerzo, problemas de conducta por puro aburrimiento en clases en las que no se entiende nada, bajos niveles de resistencia a la frustración y títulos académicos de tómbola, entre otros.

    El buque insignia pedagógico que ha acompañado a toda esta catastrófica reforma educativa ha sido el llamado “constructivismo” que, aun teniendo algunos aspectos positivos, su aplicación abusiva y radical ha creado ya casi un par de generaciones de analfabetos funcionales, debido a su rechazo acérrimo a la memorización, a la dirección del aprendizaje por el profesor y a todo lo que signifique sacrificio. Se ha ignorado que aprender no sólo es algo que cuesta, sino que incluso “debe costar”, para que sea plenamente educativo.

    Se ha pretendido que los alumnos construyan sus conocimientos por sí mismos, como un juego, sin esfuerzo y sin poner los codos, y se ha conseguido que no sepan casi nada. Se aseguraba que la significación de los aprendizajes fijaría mejor los conocimientos, sin embargo los alumnos actuales olvidan lo poco que aprenden en cuestión de segundos. Yo aún recuerdo infinidad de cosas que aprendí por simple y “anticuada” memorización. Gracias a ello, despúes he podido comprender su sentido y su aplicación, no antes. Y sí sé cosas. En fin, el asunto merece mejor desarrollo. Ya escribiré algo en mi blog. No quiero abusar más de la extensión de un simple comentario.

    Por cierto, los valores educativos que defiendes creo que son absolutamente cristianos. La tradición, el magisterio de la Iglesia e incluso diversos textos bíblicos, los consideran esenciales para el correcto desarrollo del ser, del conocer y del hacer humano.

    Una vez más, felicidades por tu entrada.

  9. 9 Minaya

    Muchas gracias, José. Sólo puntualizar que cuando menciono que los valores que defiendo son independientes de la religión cristiana no me refiero a que sean contrarios o ajenos a ella, sino a que son compartidos por los seguidores de muchas otras tradiciones y culturas no cristianas (el confucionismo chino, las tradiciones de la Grecia y la Roma clásicas, el bushido japonés, muchas tribus de indios americanos, etc.).

  10. 10 El inglés

    Contigo a su lado, la leyenda del Cid se agranda.

    El inglés

  11. 11 minaya

    Muchas gracias, El Inglés. Debo corresponder diciendo que con tus participaciones en los foros de HO, también se agranda la leyenda del Príncipe Negro

  12. 12 Fernando

    Enhorabuena por la entrada, aunque creo que hay un punto de inverosimilitud en que realmente sea posible que en esa hora les puedas explicar “tus” matemáticas. Básicamente, porque el sistema dificulta enormemente que podamos dedicar ese tiempo a los niños, por coincidir con el horario laboral.
    Además, te crearías el problema de qué hacer con las niñas durante la hora de “sus” matemáticas.

    Vamos, que está bien diseñado para que no te puedas escapar de “sus” asignaturas.

  13. 13 José María

    Se dice: “hazte a la idea de que las niñas están dando lo mismo que dábamos nosotras dos cursos antes”… ¿Y quiénes son “nosotras”? Si son profesoras en activo no muy mayores, serán ex-estudiantes de BUP; y es de suponer que en su día buenas alumnas, ya que han llegado a profesoras.
    ¡Qué tiempos aquellos! con un 25% de los chicos de 14 años sin escolarizar, un 35% en una F.P. degradada y un 40% en el BUP. Entre esos del BUP, eran habituales los porcentajes de suspensos en Matemáticas del 60% y del 70%, en aulas de 45 alumnos. Aquello era un inmenso FRACASO. Que nadie confunda sus recuerdos de buen estudiante con la situación social de la educación, que tal vez por su poca edad desconocía. El pasado siempre nos parece mejor, sobre todo porque ¡éramos más jóvenes!
    Yo era profesor de Matemáticas entonces y lo soy ahora. Cualquier comparación es ociosa e inútil… el mundo es otro y en él hay que conseguir la mejor educación posible, que no es la de un tiempo pasado.
    De la educación que recibí en los años 60, ni les hablo…
    Por último, les insto a revisar los programas del BUP o anteriores y actuales. Un alumno que termina la Secundaria ha tenido que estudiar en Matemáticas más contenidos que entonces. Otra cosa es el lenguaje y la secuenciación, donde se cometía (años 70, era de los tecnócratas) el error de usar el lenguaje de conjuntos sin ton ni son y se abordaban operaciones formales en edades previas al razonamiento abstracto. Hacer la enseñanza initeligible para la mayoría no es “dar más nivel”.

  14. 14 la-chaux-de-fonds

    Me ha encantado tu entrada y mientras la leia me ha traido a la memoria un comentario que me hizo hace bastantes años un taxista de santander a proposito de la situacion actual y la pasada,cuando llegamos al sardinero y ya salia por la puerta se despidio diciendome:
    !!!QUE RAZON TIENE USTED,EN ESTA VIDA VALE MAS DAR DE COMER A UN BESUGO QUE A CIEN PESCADILLAS¡¡¡
    Ni estos fenomenos podian aspirar a mas,ni nosotros a menos.
    Ya vendran vientos mejores mientras preservemos a la juventud.

  15. 15 HOLLIS

    Me ha encantado la entrada. La única opción es objetar a la totalidad:

    a) Homeschooling.

    b) Escolarización en un sistema extranjero. Yo he optado por la opción b). Bye, bye Minisjtra y Kontsejero

    Para quienes quieran tener envidia del vecino gabacho:

    http://media.education.gouv.fr/file/Espace_parent/16/4/Guide_parents2008_34164.pdf

    http://www.education.gouv.fr/pid20364/espace-parents.html

  16. 16 minaya

    Querido José María: coincido contigo en tu diagnóstico de la educación de los 60 y 70, aunque discrepo de tus conclusiones sobre el sistema actual

    “¡Qué tiempos aquellos! con un 25% de los chicos de 14 años sin escolarizar, un 35% en una F.P. degradada y un 40% en el BUP. Entre esos del BUP, eran habituales los porcentajes de suspensos en Matemáticas del 60% y del 70%, en aulas de 45 alumnos. Aquello era un inmenso FRACASO. Que nadie confunda sus recuerdos de buen estudiante con la situación social de la educación, que tal vez por su poca edad desconocía.”

    La situación actual no es muy diferente. Un 30% de fracaso escolar, más otro 30% que pasa de curso sin aprobar y escasamente un 25-30% de alumnos que acaban con unos conocimientos aceptables. En cuanto a la FP, fui profesor de FP justo antes de la LOGSE y no estaba tan degradada: había muchos alumnos “aparcados”, pero también muchos buenos alumnos que simplemente querían ponerse a trabajar cuanto antes o les iba más el trabajo manual que el intelectual.

    “El pasado siempre nos parece mejor, sobre todo porque ¡éramos más jóvenes!”

    ¡Cuanta razón tienes :-)!

    “Yo era profesor de Matemáticas entonces y lo soy ahora. Cualquier comparación es ociosa e inútil… el mundo es otro y en él hay que conseguir la mejor educación posible, que no es la de un tiempo pasado.”

    Tienes razón, lo importante no es si estamos o no peor que en los 70 (puede que estemos igual de mal) sino si estamos todo lo bien que podríamos. Sabes que dos factores que influyen en la mejora del rendimiento académico son el nivel de estudios de los padres y, en menor medida, su renta. Pues bien, en los 70 había muchos hijos de padres analfabetos hasta que fueron a la mili, y muy pocos hijos de universitarios. Ahora, en cambio, el porcentaje de padres con titulación superior es de los más altos de Europa. Es decir, que si no se hubiese cambiado nada del sistema educativo, simplemente los resultados tendrían que ser mejores. No lo son, luego los cambios del sistema no han funcionado.

    “Por último, les insto a revisar los programas del BUP o anteriores y actuales. Un alumno que termina la Secundaria ha tenido que estudiar en Matemáticas más contenidos que entonces. Otra cosa es el lenguaje y la secuenciación, donde se cometía (años 70, era de los tecnócratas) el error de usar el lenguaje de conjuntos sin ton ni son y se abordaban operaciones formales en edades previas al razonamiento abstracto.”

    Me temo, José María, que una cosa es lo que dice el BOE y otra la realidad. Los programas actuales son más extensos, pero los alumnos aprenden menos. Tengo bastantes amigos que son profesores en la escuela de Ingeniería de Telecomunicación de Madrid y me dicen que cada año el nivel de matemáticas de los alumnos de primero es más bajo. Y te recuerdo que ahora los alumnos que van a Teleco suelen ser los que sacan notas más altas, cuando en mis tiempos no había nota de corte. Los hechos contradicen la teoría en este caso, lamentablemente.

    “Hacer la enseñanza initeligible para la mayoría no es “dar más nivel”.”

    No puedo estar más de acuerdo (¿no has pensado en dar Matemáticas en una escuela de ingeniería, a ver si limpias el ambiente?). Lo importante es ver cómo podemos conseguir que la mayoría de los alumnos puedan aprender todo aquello de lo que cada uno es capaz. Mi opinión es que los actuales métodos impuestos manu militari por los gobiernos central y regionales no sólo no ayudan sino que impiden ese objetivo. Dicho esto, me encatará debatir contigo sobre cuales pueden ser esos métodos y que cambios legislativos necesitarían. No dejes de pasarte por el blog de ChequeEscolar.org . Contamos contigo

    PS: disculpa la tardanza en contestar, pero estaba de viajes y tu comentario merecía una reflexión serena antes de ser contestado.

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