Las raíces socialistas de la crisis financiera

A propósito de la crisis financiera que, originada en los mercados de Estados Unidos ha arrastrado a todo el mundo, todos los enemigos de la libertad económica se han lanzado a atribuirla a la falta de intervención del Estado en los mercados financieros. Hasta el compañero Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE, se ha permitido atribuirla al fracaso de lo que él llama “liberalismo asimétrico“. Sin embargo, su diagnóstico pasa por alto ciertas intervenciones del Estado en la economía sin las cuales esta crisis no podría haber sucedido. Repasémoslas.

Esta crisis se ha originado en el sector financiero por la explosión simultánea de una burbuja crediticia y otra inmobiliaria en los Estados Unidos. Los bancos centrales han fijado durante varios años unos tipos de interés artificialmente bajos. Debido a la disponibilidad de dinero barato y abundante, los bancos, las empresas y los particulares se lanzaron a comprar todo tipo de bienes que antes no podían permitirse pagándolos a crédito: otras empresas, casas, coches… Esto hizo que los precios subieran. Por otra parte, como había tanto dinero, los bancos no conseguían prestar todo el que tenían disponible, de modo que comenzaron a prestarlo a deudores o en cantidades que antes se consideraban demasiado arriesgados. Como parecía que la inversión en casas era segura para los bancos, estos prestaron con la garantía de unas casas cada vez más caras. Esto hizo que aún más gente comprase casas y los precios se disparasen en Estados Unidos… y en España. Especialmente en Estados Unidos, se prestó dinero a clientes insolventes con la única garantía de casas sobrevaloradas (hipotecas subprime). Tarde o temprano sucedió lo inevitable. Las casas dejaron de subir, sus dueños dejaron de pagar las hipotecas de unas casas que valían menos que la deuda, los bancos que habían participado en la burbuja inmobiliaria empezaron a quebrar, y los que les habían prestado el dinero también. Hasta ahora, parece la típica historia de exceso de avaricia de los agentes del mercado.

¿O no? Porque la burbuja fue posible sólo gracias a que había dinero abundante y barato. ¿Y por qué había dinero abundante, y por qué estaba artificialmente barato? Porque hace ya varios decenios que los Estados abandonaron el patrón oro para su moneda y lo sustituyeron por emisiones virtuales de sus bancos centrales. Antes, un banco no podía emitir más dinero que el oro que tenía en su poder. Cuando los reyes, y luego los bancos centrales, emitían monedas o billetes, no creaban dinero, se limitaban a garantizar que esa moneda tenía una cierta cantidad de metal (oro o plata) o que ese billete podía cambiarse por su equivalente en oro. Actualmente, los Estados pueden crear todo el dinero que quieran de la nada y prestarlo al tipo de interés que deseen, aunque sea a costa de crear inflación y depreciar la moneda, lo que lleva inexorablemente a crisis financieras cíclicas. En un escenario de patrón oro, como no se podría crear dinero de la nada, un exceso de demanda de dinero por los bancos habría hecho subir su precio (los tipos de interés), lo que habría desactivado la burbuja poco después de nacer. De modo que, sin la intervención del Estado forzando los tipos de interés más bajos que en el mercado libre, habría sido imposible la aparición de la burbuja.

 ¿Y por qué comenzó la burbuja precisamente en el sector inmobiliario de EEUU? No fue por casualidad. Fue en dos periodos intervencionistas de su historia (las presidencias de Roosevelt y Truman, ambos demócratas) cuando se fundaron Fannie Mae y Freddie Mac, dos compañías de préstamos hipotecarios que tienen las peores características de las empresas semipúblicas socialdemócratas: con la excusa de proporcionar hipotecas más baratas a los pobres, sus directivos y accionistas se llevan los beneficios cuando los hay, y los contribuyentes pagan las pérdidas cuando se producen. Ambas compañías tenían accionistas privados, pero sus deudas estaban garantizadas por el Estado. Esta garantía les permitía financiarse más barato que sus competidoras. Como era de esperar, esta competencia desleal desde empresas semipúblicas expulsó del mercado a sus competidores, de modo que entre las dos tenían en 2008 casi el 80% de las hipotecas estadounideneses. Como sucede siempre en las empresas públicas, dada la condición pecadora del hombre, al tener la tranquilidad de que si algo salía mal pagaría el contribuyente, sus directivos se lanzaron a hacer préstamos temerarios a precios bajos y los bancos de inversión se subrogaron en ellos sin exigir prima de riesgo. Por supuesto, tarde o temprano llegó la hora del fracaso. Por supuesto, si los directivos de ambas compañías hubiesen tenido que conseguir los fondos sin la ayuda del Estado, y responder de sus temeridades ante accionistas que pensasen que podían hacerles perder su dinero en lugar del de los contribuyentes, es dudoso que se hubiesen atrevido a cometer imprudencias suficientes como para quebrar su banco, y en cualquier caso como su cuota de mercado habría sido mucho menor, es muy difícil que el impacto hubiese hecho poner en riesgo a todo el sistema financiero.

De modo que, sin dos decisiones políticas típicamente socialistas (rebajar el precio del dinero por debajo del mercado y dar protección pública a una empresa en particular y no al resto) esta crisis no podría haberse producido.

Por supuesto que la regulación ha fallado también. Lo menos que se puede pedir a los socialistas de todos los partidos (como decía Hayek) es que si manipulan un sector de la economía con la intervención del Estado, al menos pongan unas normas estrictas para evitar daños mayores. Los políticos y reguladores estadounidenses han cometido una grave irresponsabilidad al actuar como si los mecanismos correctores del libre mercado pudiesen funcionar, cuando ellos mismos los habían desactivado. Es cierto que regular un mercado, sobre todo si es tan complejo, sobrepasa los límites de la capacidad humana del mejor regulador posible. Pero precisamente por eso hay que extremar la prudencia. Permitir a los bancos de inversión ampliar su ratio de deuda sobre capital desde 12 a 1 hasta 40 a 1fue una tremenda negligencia que hoy le toca pagar a los ciudadanos de a pie que, por haber sido más prudentes que sus políticos, han reunido unos ahorros que ahora la inflación va a devorar. Si te comportas como un socialista, al menos ten la decencia de admitirlo y comportarte coherentemente.

En cuanto a la denominación de “liberalismo asimétrico”, ¿qué decir? Es una contradictio in terminis. El liberalismo será bueno o malo, acertado o erróneo, pero lo que defiende es la igualdad de todos los agentes ante la Ley. El liberalismo es siempre simétrico. Ese engendro al que el compañero Rodríguez llama ”liberalismo asimétrico”, en el que unos agentes (los protegidos del gobierno) gozan de libertad para hacer lo que quieran con su dinero y el de los demás, mientras que otros (los contribuyentes que los financian) no lo tienen, ya tiene un nombre desde hace mucho tiempo: socialdemocracia

13 Respuestas a “Las raíces socialistas de la crisis financiera”


  1. 1 El inglés

    “Ese engendro al que el compañero Rodríguez llama ”liberalismo asimétrico”, en el que unos agentes (los protegidos del gobierno) gozan de libertad para hacer lo que quieran con su dinero y el de los demás, mientras que otros (los contribuyentes que los financian) no lo tienen, ya tiene un nombre desde hace mucho tiempo: socialdemocracia.”

    En tiempos de Hitler y Musolini, Minaya, se llamaba nacionalsocialismo y fascismo.

  2. 2 Elentir

    Excelente artículo, Minaya. De lo mejor que he leído estas últimas semanas.

    Por cierto, me pregunto si Zapatero y otros progres que andan hablando tan a la ligera del liberalismo habrán leído a Hayek. Bueno, ya sé que la pregunta resulta ingenua, pues a éstos poco les importan Hayek y los demás teóricos del liberalismo. Lo único que les importa, por lo visto, es buscarse un cabeza de turco al que endosarle el muerto.

    En este sentido, a Zapatero habría que preguntarle una cosa: si la crisis la ha provocado el liberalismo, como dice él, ¿por qué ha estado ocultándola y negándola hasta la saciedad desde antes de las elecciones del 9-M, hasta el extremo de insultar a quienes la advertíamos (antipatriotas, nos llamaba)?

  3. 3 fallo

    Por mucho que lo disfraces, la culpa no es del PSOE. Lo siento, buen intento, pero no cuela. MEEEEEECK!!

  4. 4 minaya

    Querido fallo: tu apodo está muy bien elegido. No alcanzo a ver donde podría inferirse que yo culpo al PSOE de ESTA crisis financiera.

    Culpo al socialismo como doctrina, y a su aplicación en los Estados Unidos. Hasta donde yo sé, y a pesar de lo que dice Pepiño Blanco, el PSOE no ha tenido nunca ninguna influencia en la política monetaria y financiera de los Estados Unidos.

    Hay que reconocer que los socialistas españoles son más consecuentes que sus homólogos estadounidenses: regulan exhaustivamente toda la vida de los españoles hasta en sus más mínimos detalles.

  5. 5 minaya

    “En tiempos de Hitler y Musolini, Minaya, se llamaba nacionalsocialismo y fascismo.”

    Bien traído. Desde el punto de vista de la política económica, no hay diferencias entre el fascismo, el nacional-socialismo y la socialdemocracia.

    La única diferencia es que en un régimen socialdemócrata existe la posibilidad de cambiar la política económica pacíficamente si los liberales ganan las elecciones.

  6. 6 scila

    ¡Sorprendente! estás diciendo que tanto la gestión como el reflotamiento de esas empresas, según tú semi públicas, son el producto del socialismo de Busch… ¡me dejas de una pieza!
    El gobierno y la economía de EEUU del Norte son socialistas. Esto es escritura-ficción, supongo.
    saludos campeón.

  7. 7 Fernando

    Bien, Minaya. Pero yo creo que la culpa, más que del socialismo como doctrina, es del Estado (gobierne quien gobierne).
    Una vez se hace por la fuerza con el monopolio de emisión de la moneda, el desastre está asegurado, con independencia de las políticas que siga.

  8. 8 minaya

    Querido scila: observo sin sorpresa que tienes dificultades para leer. Si te molestas en repasar mi entrada, verás que uno de los factores que ha desencadenado esta crisis no fue el socialismo de Bush, sino el socialismo de F.D. Roosevelt y Truman.

    Por cierto, no todo es relativo. Freddie Mac y Fannie Mae no eran semipúblicas según yo, sino que lo eran porque inicialmente eran propiedad del gobierno de los EEUU, que luego se comprometió a cubrir sus deudas.

    Y por último, si visitas cualquier página web del movimiento conservador americano, verás numerosos ejemplos de políticas intervencionistas de Bush que contradicen los principios tradicionales del Partido Republicano. Los neocon, te informo, son izquierdistas radicales reconvertidos (como Jiménez Losantos). Los progres créeis que Bush ha sido un pésimo presidente. Yo también (aunque seguramente por causas distintas).

  9. 9 minaya

    Fernando, si el Estado se limita a certificar la ley de la moneda (patrón oro) su papel es el de un notario y no causa problemas. El problema surge cuando puede emitir dinero sin respaldo, como sucede ahora.

  10. 10 scila

    “Tengo dificultades para leer…”, bien, coño, bien. Esa es una elegante forma de desautorizar a quien disiente de tus argumentos. No voy a extenderme, evidentemente lo tienes muy claro y yo también pero.. tan sólo un apunte: en un escenario como apuntas con el patrón oro y los intereses por las nubes, sólo faltaría la desrregularización total y… vuelta a la época del judío prestando al 20 por ciento de interés semanal, o diario. Y a tomar por saco la economía.
    Parece que has leído poco sobre la época en que el patrón oro respaldaba a la maquinita de hacer billete, billetes “respaldados” por unas existencias de oro manifiestamente inferior al circulante en moneda de curso legal.

  11. 11 minaya

    Perdona, scila, olvidé que los progres soléis tener dificultades para admitir los hechos. Lo de que tienes dificultades para leer es un dato objetivo. Por favor, vuelve a mi texto y repite: “La R con la O, con la O, etc:”: Roosevelt. “La T con la R con la U etc.): Truman. No veo como pudiste leer “Bush”.

    Tu espantajo del judío usurero es muy anterior a la época del patrón oro (siglo XIX y principios del XX). En la época del patrón oro los pobres se financiaban acudiendo a los montes de piedad, y las clases medias y altas, a los bancos.

    Me temo que quien ha leido poco sobre el patrón oro eres tú. Incluso un medio con un cierto sesgo progre como la Wikipedia reconoce que, antes de que el patrón oro se corrompiera tras la Primera Guerra Mundial, tenía efectos estabilizadores sobre la economía global. Tú te refieres a la época del pseudo-patrón oro entre 1919 y 1970. http://es.wikipedia.org/wiki/Patr%C3%B3n_oro

  1. 1 La lógica contra las mentiras
    Dirección Pingback a 6 oct 2008 @ 16:22 pm
  2. 2 “Más Estado” sólo es posible con un Estado más pequeño | Minaya Álvar Fáñez
    Dirección Pingback a 24 nov 2008 @ 23:52 pm

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