La prensa se ha hecho eco estos días de la emoción que Michelle Robinson de Obama ha debido sentir al entrar en la Casa Blanca como futura Primera Dama, y recordar que ese edificio fue construido por esclavos negros, como sus antepasados. A este lado del charco, no tenemos mansiones construidas por esclavos, pero sí presidentes regionales que se dedican a reformar palacios a todo lujo a costa del trabajo servil de miles de españoles.
Recientemente hemos conocido la noticia de que el presidente regional andaluz, Manuel Chaves, se gastará 52 millones de euros de los contribuyentes en reformar su palacio. Igualmente, hemos sabido que el presidente regional gallego, Emilio Pérez Touriño, se gastó 2 millones de euros de los contribuyentes en reformar su despacho.
Hagamos unos sencillos números. Como hemos visto anteriormente, los mileuristas españoles viven en condiciones de servidumbre y aportan cada uno 8.000 euros de impuestos al año. Es decir, que para que los emires neofeudales de las taifas de Galicia y Andalucía vivan en el lujo, hay 6.750 españoles que trabajan de sol a sol, padecen de estrés y tienen dificultades para llegar a final de mes. Sólo para dotar de más lujo a sus palacios, Chaves y Touriño han reducido a la servidumbre a 6.750 españoles.
Y esto es muy grave. Los derroches de los nuevos señores tienen un impacto muy directo en la vida de cientos de miles de españoles, sobre todo de los menos favorecidos. Muchos jóvenes trabajan largas horas (más de 40 habitualmente) en condiciones precarias por unos 1.000 euros al mes (los mileuristas). Si están casados, como necesitan de los dos sueldos para poder pagar la casa y los gastos esenciales, no pueden pensar en pedir reducciones de jornada o excedencias para cuidar de sus hijos pequeños. De ahí que las españolas tengan menos hijos de los que querrían.
Imaginemos que unos gobernantes más amigos de la libertad que del lujo hubiesen dedicado esos 54 millones de euros a reducir a la mitad los impuestos que pagan 13.500 mileuristas. Habría 13.500 españoles que ingresarían 4.000 euros adicionales al año, y que además seguirían contribuyendo con un 25% de su renta a los gastos comunes de la Nación. Con ese dinero podrían hacer frente con desahogo a sus hipotecas, o bien pedir una reducción de jornada para cuidar a los hijos que ahora sí tendrían. 13.500 siervos habrían recobrado su condición de ciudadanos libres.
La mansión de los presidentes de los Estados Unidos se construyó hace doscientos años con el sudor y la sangre de docenas de esclavos. Los palacios de los políticos españoles se reforman hoy en día con el sudor y las lágrimas de miles de siervos españoles.



Latest Comments
RSS