Archivo de Etiquetas de 'PP'

Rajoy consigue una victoria gigante con pies de barro

Los resultados de las elecciones de ayer parecen dar la razón a los maricomplejines del PProgre, partidarios de defender propuestas socialdemócratas como medio para llegar a la victoria. Según los mariachis de Rajoy, de este modo conseguirán captar votos de la izquierda, porque los de la derecha los tienen seguros hagan lo que hagan. Rajoy lleva siete años sin defender una idea propia, renegando de las ideas y políticos abiertamente liberales o conservadores, y parece que por fin el tiempo le da la razón. Pero ¿se la da?

En mi opinión, los progres del PP cometerían un grave error si piensan que la estrategia de inanidad ideológica y adulación a la izquierda es la que les ha dado la victoria y volverá a dársela. Muy al contrario, la victoria que ha obtenido el PP es tan grande como frágil. Y perseverar en su estrategia de fiarlo todo a la mejor gestión de la economía sin cambiar nada del Régimen puede costarles muy caro en las próximas elecciones. En mi opinión, hay dos motivos principales para ello:

El PP no ha derrotado a la izquierda, sino al PSOE.

Los resultados del PP no se explican por un derrumbe de la izquierda en general, sino por el desplome de uno de sus partidos: el PSOE. Con la excepción de ERC, el resto de partidos de izquierdas crecen. La izquierda paleosoviética de IU ha recuperado posiciones, y tanto la izquierda civilizada de UPyD como la izquierda nacional-socialista de Bildu han logrado avances espectaculares. Los votantes de izquierdas, por lo tanto, tienen ahora al menos dos opciones sólidas a las que votar además del PSOE. Y, como sucedió antaño con UCD y AP, en cualquier momento puede suceder un vuelco que haga que UPyD o IU se consoliden como primera fuerza de la izquierda y priven al PProgre de la mayoría absoluta.

Eso, sin olvidar que el PSOE ha demostrado que, como siempre en sus 130 años de historia, está dispuesto a violar todas las leyes necesarias para defender sus intereses electorales. Los extraños manejos del TC y la negativa a aplicar la legalidad a los “presuntos indignados” de la Puerta del Sol son ejemplos evidentes. Y Freddy puede ser muy creativo y eficaz para movilizar a la izquierda sociológica en vísperas de elecciones, como todos sabemos.

En definitiva, que la izquierda va a llegar muy viva a las próximas elecciones generales. Rajoy no debería de vender la piel del oso antes de cazarlo.

Los candidatos conservadores sin complejos han triunfados, los PProgres han tenido problemas

Si miramos ahora al otro lado, vemos que los candidatos que han conseguido los mejores resultados han sido aquellos que han defendido las ideas liberales y conservadoras sin complejos, mientras que los progres vergonzantes han perdido apoyos o incluso han sido derrotados. Esto no es nuevo. Ya en las dos últimas elecciones Mayor Oreja obtuvo muchos más votos en las elecciones europeas que Rajoy en las generales.

Y en estas elecciones los grandes triunfadores han sido los conservadores que hablaban claro y sin complejos: Esperanza Aguirre en Madrid, Xavier García Albiol en Badal0na, Francisco Álvarez Cascos en Asturias… Este efecto ha sido particularmente visible allí donde concurrían dos candidatos, uno conservador y otro progre. En Madrid, Esperanza Aguirre ha subido y Ruiz Gallardón ha bajado. En Asturias, Álvarez Cascos ha ganado y los candidatos oficiales del PProgre han perdido. En Navarra Yolanda Barcina (UPN) ha superado en mucho al PP.

En definitiva, que Rajoy no puede confiarse ni a izquierda ni a derecha. A izquierda, porque sus adversarios electorales (que no ideológicos) siguen vivos y fuertes. A derecha, porque como han demostrado FAC y UPN, la posible aparición de partidos de derechas sin complejos y con dirigentes reputados puede arrebatarle la mayor parte de su voto.

Mariano, cuídate de los idus de marzo.

_______________

Ceterum censeo infanticidii leges omnes esse delendas.

Y además, pienso que todas las leyes del aborto deben ser suprimidas.

Eutanasia: el próximo recorte presupuestario

A la vista de que la situación de crisis económica en España no amaina, debido a que las escasas medidas adoptadas por el gobierno socialista a duras penas han conseguido reducir el déficit público hasta el ¡6% del PIB!, es inevitable que se realicen a corto plazo más recortes drásticos del gasto público. España ya no puede seguir soportando los dispendios de una casta política que gasta mucho más de lo que los contribuyentes pueden financiar, y a nuestros acreedores exteriores se les ha acabado la paciencia hace rato.

Hay varias formas posibles de recortar drásticamente los gastos del Estado. Una de ellas sería suprimir todos los gastos antisociales que sólo sirven para mantener a las castas políticas: subvenciones a sindicatos, partidos políticos, dictadores y ONGs progres, televisiones públicas, coches oficiales, enchufados en empresas públicas, etc. Recortando este gasto España volvería a tener una situación financiera más que saneada.

Pero está claro que los socialistas no van a recortar sus privilegios ni los de sus amigos. Ni los socialistas radicales del PSOE, ni los socialistas soviéticos de IU, ni los socialdemócratas del PProgre. Pero como la banca internacional y la canciller Merkel les siguen exigiendo recortes, los socialistas ya han encontrado donde hacerlos: recortando en la partida de gasto más importante de los Presupuestos: la Sanidad.

La fómula para implantar el recorte presupuestario será la nueva ley de eutanasia obligatoria. Si el proyecto del gobierno se aprueba, los médicos no podrán negarse a matar a los enfermos. Y, como ya hemos visto en esta bitácora el único motivo por el que los progresistas quieren aprobar la eutanasia es reducir el gasto público. Todo su discurso sobre la “libertad de elección” es falso e incoherente, y busca únicamente engañar y confundir a las personas de buena fe.

Tengamos en cuenta que, por término medio,  una persona ocasiona la mitad del gasto sanitario de toda su vida en su último año en la Tierra. Igualmente, que la esperanza de vida de los españoles ronda los 82 años, y la edad media de jubilación los 62. Esto es, que cada español que cobra pensión lo hace durante unos 20 años.

Un sencillo cálculo nos hace ver que si se aplica la eutanasia a todos los ancianos y enfermos cuya esperanza de vida es menor o igual a un año, se reduciría el gasto sanitario a la mitad y el gasto en pensiones en un 5%. Una cifra más que suficiente para alcanzar los recortes de gasto público necesarios sin necesidad de tocar los privilegios de las castas parasitarias progresistas.

PS: antes de que a ningún gracioso se le ocurra hacer comentarios lacrimógenos del estilo de “si tú supieras lo que es tener un familiar…” o insultantes del estilo de “si a los católicos os gusta sufrir allá vosotros…” os informaré de que mi padre padece un cáncer incurable por medios médicos y nos estamos ocupando (y por ahora, consiguiendo) de que viva en paz sus últimos meses. Consideraré cualquier comentario de esos una ofensa personal y ruego al que lo perpetre que indique en él el lugar y la hora donde podremos vernos las caras. A espada.

_______________

Ceterum censeo infanticidii leges omnes esse delendas.

Y además, pienso que todas las leyes del aborto deben ser suprimidas.

Rajoy, aprendiz de Zapatero

Cuando  Hayek dedicó  Camino de servidumbre ”a los socialistas de todos los partidos“, sabía muy bien lo que decía. El espíritu socialista, ése que dice que los políticos pueden conseguir una sociedad más justa dando órdenes a los ciudadanos sobre lo que tienen que hacer hasta en los asuntos más privados, acampa agazapado tras la silla de cada político. Y en el caso de Mariano Rajoy y el resto de la actual cúpula del PP, ni siquiera se oculta. El espíritu socialista se sienta cómoda y ostentosamente en el sillón de Mariano Rajoy, en el de los Albertos, (Núñez Feijóo y Ruiz Gallardón) y en los de todo su equipo.

La última muestra de espíritu totalitario que ha demostrado Rajoy ha sido a propósito de la imposición de Educación para la Ciudadanía. En un encuentro con jóvenes extremeños, el compañero Mariano ha afirmado claramente que no suprimirá la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Según él, la utilizará para “fomentar el espíritu emprendedor”.

Señor presidente del Partido Socialdemócrata (PP). EpC no es mala porque inculque a los niños una mentalidad contraria a la libertad económica, porque ridiculice el esfuerzo profesional y laboral, o porque incite al odio contra los empresarios que crean riqueza. Todo eso es malo, pero no lo peor. Lo peor de EpC es que el gobierno se arroga la potestad de violar el derecho de los padres a educar a sus hijos en sus convicciones. Lo peor de EpC es que el partido en el poder se arroga el derecho a adoctrinar a los niños españoles en sus ideas, opiniones y supersticiones, buenas o malas. 

Yo comparto su aprecio por el espíritu emprendedor y su rechazo a muchas de las inmoralidades que hoy se inculcan en EpC. Y creo que a España le iría mejor con muchos más emprendedores y muchos menos políticos y funcionarios, o al menos con funcionarios con más espíritu emprendedor. Pero jamás se me ocurriría imponer mis opiniones a un niño cuyos padres desean convencerle de que lo mejor en la vida es conseguir un puesto de funcionario, donde se cobra poco, pero es una colocación segura para toda la vida.

Si tan convencido está de lo bueno que es el espíritu emprendedor ¿por qué su partido no hace un poco de lucha de ideas para convencer a los jóvenes -o no tan jóvenes- que ya son mayores de edad? ¿Tan poco convencido está usted de la capacidad de convicción de sus ideas? ¿O es que en el fondo usted tampoco cree en el espíritu emprendedor, sino en un régimen socialista bien organizado donde Papá Estado, dirigido por políticos honrados y competentes -usted y sus amigos- se encargará de hacer felices a los españoles aunque sea en contra de su voluntad?

Durante el congreso de Valencia en el que fue ungido como Gran Timonel del PP, usted invitó a los liberales y a los conservadores a que se fuesen al Partido Liberal o al Partido Conservador. Pues bien, yo me considero ambas cosas: liberal y conservador, sobre unos cimientos tradicionalistas y con unas gotas de cooperativismo autogestionario, y voy a seguir su consejo. ¿Sería usted tan amable, camarada presidente, de informarme de bajo qué siglas se presentan a las elecciones el Partido Liberal y el Partido Conservador?

¡Salud, camarada Rajoy!

_______________

Ceterum censeo infanticidii leges omnes esse delendas.

Y además, pienso que todas las leyes del aborto deben ser suprimidas.

El pacto educativo que necesitamos para salir de la crisis

A lo largo del último mes han sucedido dos acontecimientos aparentemente independientes, pero que están muy relacionados entre sí: el reconocimiento abierto por el gobierno socialista de la gravedad y profundidad de nuestra crisis económica, y la negativa del PP a acatar un mal llamado “pacto educativo” con todo lo peor de la política educativa socialista.

Por fin es patente para todos que la política económica socialista de los últimos decenios ha llevado a España a la ruina. La presión fiscal confiscatoria sobre los trabajadores y nula sobre los ricos; la deuda pública astronómica; el derroche millonario en autonomías, cargos públicos, y subvenciones; las dificultades de los jóvenes para conseguir un empleo digno porque los mayores tenían contratos y convenios blindados; los favores políticos a los grandes bancos y empresas, que impiden a las pymes competir en igualdad de condiciones… todo ello ha llevado a la quiebra técnica del estado y la seguridad social, el desempleo para 5 millones de españoles, y nulas perspectivas de crecimiento económico para los próximos años.

El gobierno ha empezado a reaccionar ante la crisis financiera del Estado, aunque por ahora se limite a explotar aún más a los los trabajadores y pensionistas y las clases medias para seguir financiando a los privilegiados y millonarios progresistas. Lamentablemente, la salida de la crisis va a exigir medidas más profundas que la eliminación del despilfarro de los infinitos gobiernos que padecemos. No va a bastar solamente, y ni siquiera principalmente, ni aunque se saneasen las finanzas públicas y bancarias, se recortara a la mitad o la centésima parte el gasto público antisocial y se eliminara el derroche que supone el sistema autonómico. En un mundo cada vez más global, donde las empresas españolas, compiten con las chinas, indias e iberoamericanas, cuyos trabajadores cobran la tercera parte o menos que sus colegas españoles, la única manera de mantener nuestras rentas actuales es producir bienes y servicios con cada vez más valor añadido. Y la única manera de aumentar el valor añadido es contar con empresarios y trabajadores mejor preparados que los de nuestros competidores.

Y aquí entra el segundo factor que mencionaba al principio. Justo en el momento de su historia en el que España necesita tener la población mejor preparada, recogemos los frutos amargos de 40 años de políticas educativas progresistas. Políticas progresistas de han destruido la calidad de la enseñanza española (sobre todo, de la pública), han disparado el fracaso escolar y han hecho descender la preparación de los jóvenes españoles a los niveles más bajos del mundo desarrollado.

En ese sentido, no deja de ser una buena noticia que el PP se haya negado a refrendar la versión más radical de estas nefastas políticas educativas. Desgraciadamente, sus propuestas alternativas no dejaban de ser meros parches para mitigar los daños que causa un sistema podrido desde la raíz. Si queremos que nuestra Patria vuelva a tener futuro, es precisa una reforma total de la educación a partir de bases totalmente diferentes a las actuales. En mi opinión, una política educativa exitosa debe apoyarse en tres pilares: libertad, exigencia e  igualdad de oportunidades para todos. Principios todos ellos, por cierto, recogidos en el artículo 27 de la todavía vigente Constitución de 1978, y muy especialmente en su artículo 27.3.

En futuras entradas propondremos las líneas generales que podría tener un modelo alternativo que permitiese a nuestros hijos y nietos devolver a España a los puestos de cabeza de la economía mundial.

_______________

Ceterum censeo infanticidii leges omnes esse delendas.

Y además, pienso que todas las leyes del aborto deben ser suprimidas.

Fray Aristóteles y el político cristiano acomplejado

Hace pocos días, un veterano diputado del Partido Popular fue a ver al ermitaño Fray Aristóteles a su cueva junto al Monte Athos.

- Fray Aristóteles, tengo que tomar una decisión sobre mi actitud dentro del partido que será muy importante para el futuro de mi actividad en la política, y he venido a pedirte ayuda para ayudarme a decidir qué es lo que debo hacer, porque tú tienes fama tanto de santidad como de sentido común…

Fray Aristóteles le interrumpió:

-Perdona, hermano, pero ¿por qué hablas de la santidad y del sentido común como cosas distintas?

Puedo entender esa afirmación en boca de un político laicista que no cree en la santidad ni la comprende; puedo entenderla en un político progre que no cree en el sentido común, y puedo entenderla también en un político neoconservador que cree erróneamente que la santidad impide ser realista mientras se pasa el día proponiendo temeridades.

Pero no me lo esperaba de un dirigente de un partido que, al menos en teoría, dice inspirarse en el humanismo cristiano. Confusiones de este tipo son las que os llevan a hacer cosas que desconciertan a vuestros votantes y ofenden a Dios.

¿No te das cuenta, hermano, de que, puesto que existen Dios y la ley natural, y que la ley natural es obra de Dios, en realidad la santidad y el sentido común son dos manifestaciones de una misma virtud? Uno de los clásicos de vuestro Siglo de Oro lo expresó muy bien en uno de sus versos: Loco debo de ser, pues no soy santo.

El diputado puso gesto de asombro, hasta que tras unos momentos su cara se iluminó con una sonrisa de gran alegría.

-Muchas gracias, Fray Aristóteles. Ya me has aclarado la duda que venía a consultarte.

PP y aborto: “retrataos” en las Cortes, no en la calle

A pesar del apoyo explícito que Mariano Rajoy y la cúpula del PProgre han dado a la vigente legalización del aborto, algunos dirigentes del PP han anunciado que asistirán a la manifestación en defensa de la vida y de las mujeres del próximo 17 de octubre. Pues bien, como les gusta decir a los profesores, a los exámenes hay que ir con los deberes hechos.

Y los deberes de los políticos que ostentan (y a menudo detentan) cargos públicos son distintos que los de los de los ciudadanos particulares.

Los ciudadanos tenemos la obligación de manifestarnos cuando estamos en desacuerdo con una medida propuesta por la casta política. Y especialmente cuando, como es el caso del asesinato prenatal, el asunto no se discutió en la campaña electoral proque todos los partidos del Régimen lo apoyaban, de modo que los votantes no pudimos utilizar nuestro voto para expresar nuestra opinión.

En cambio, los cargos públicos tienen la obligación de tomar decisiones para buscar el bien común. Por lo tanto, los políticos que, acertadamente, piensan que el aborto es un atentado contra la vida de un niño inocente y contra la salud psíquica y corporal de su madre, deben tener en cuenta ese convencimiento a la hora de tomar decisiones. Sólo cuando su historial de toma de decisiones sea completamente coherente con lo que dicen pensar, puede ser admisible que se sumen a una manifestación cívica como la del próximo sábado.

Así, por ejemplo, el Sr. Güemes, nada menos que consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, debería cambiar muchas cosas en su modo de dirigir su departamento antes de aparecer como defensor de los niños no nacidos y sus madres. HazteOir y sus simpatizantes le han sugerido unas cuantas. A mí se me ocurren algunas más: la primera, dejar de pagar abortos con el dinero de los madrileños. Que un delito no sea castigado no obliga de ningún modo a los gobernantes a financiar su comisión.  En segundo lugar, debería prohibir a todos los servicios sanitarios a sus órdenes que recomienden, organicen o de cualquier modo faciliten que una mujer embarazada que acuda a ellos aborte. Y si de verdad quiere demostrar su compromiso con la defensa de la vida, otra medida a su alcance sería enviar a la Inspección Sanitaria a todos y cada uno de los abortorios e imponerles la sanción máxima por cada falta detectada, aun por las más nimias. Al fin y al cabo, tampoco a Al Capone le pudieron condenar por asesinato, pero hicieron justicia con sus víctimas encarcelándolo por fraude fiscal.

El diputado Nacho Uriarte ha hecho una encendida defensa de la vida en su blog y ha anunciado su asistencia al 17-O. Imagino que estas excelentes declaraciones son también una retractación de sus declaraciones de 2007 en las que definía como “la que más beneficia” a la ley actual del aborto (una ley que ”sólo” ha ”beneficiado” a más de un millón de niños muertos y varios cientos de miles de mujeres destrozadas de por vida), aunque no estaría de más que hiciese esa rectificación explícita. Ahora bien, en su calidad de diputado, el Sr. Uriarte puede hacer muchas cosas para defender la vida. Puede presentar enmiendas a la actual propuesta de Ley en las que proponga, además de medidas de apoyo a la maternidad, explicitar un generoso régimen de eximentes penales para las mujeres que abortan (que casi nunca lo hacen libremente), y al mismo tiempo sanciones penales comparables a las del delito de asesinato para los sicarios que ejecutan el aborto, los políticos o parejas que los financian, los empresarios o ejecutivos que coaccionan a sus empleadas embarazadas, y los amantes (o maridos) que presionan a la mujer para no asumir como hombres las consecuencias de sus ratos de placer. A fecha de hoy, no me consta que lo haya hecho, ni que haya anunciado públicamente su intención de hacerlo.

De modo, Sres. Güemes, Uriarte y demás políticos del PP, que cuando hayan hecho sus deberes, les daré la bienvenida a mi lado en la manifestación. Y si no quieren o no se atreven a hacerlos, mejor quédense en sus casitas. No me importa enfrentarme a adversarios que dan la cara, pero quiero estar seguro de que quienes luchan a mi lado no son otro Vellido Dolfos.

Muchas gracias.