Comparaciones convenientes y necesarias

Por Miguel Antonio Espino Perigault, periodista y profesor de la Universidad de Panamá.
Siempre se ha dicho que las comparaciones son odiosas. Pero también pueden resultar convenientes y hasta didácticas. Por ejemplo: podemos comparar las conocidas actitudes de tres personajes del mundo político internacional ante la vida humana y el valor que cada uno de ellos le confiere.
Se trata de las acciones tomadas ante el aborto y la eutanasia, por el presidente de Uruguay, doctor Tabaré Vásquez, y por el Gran Duque Henri, de Luxemburgo, respectivamente; y las posturas asumidas frente al aborto por el presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama.
El doctor Vásquez, médico y prominente líder del Partido Socialista, vetó una ley de Salud Sexual y Reproductiva, que despenaliza y promueve el aborto. La Ley había sido aprobada por el Congreso con los votos de su propio partido, pese a que él había anunciado que la vetaría por razones de ética profesional y principios morales que siempre practicó. Pocos días después renunció del partido por las injustas y ofensivas críticas que le hicieron. Algunos analistas atribuyeron el veto presidencial a intereses políticos mezquinos, y le negaban valor ético a su postura. ( BBC Mndo, (5-12-08). Sin embargo, medios locales (El País Digital) dieron cuenta de su decisión, con respeto y muestras de apoyo. De igual modo, durante el encuentro tradicional de la Conferencia Episcopal con el mandatario, por motivos protocolares, los obispos lo felicitaron y respaldaron, como lo hicieron numerosas organizaciones pro-vida, del país y del extranjero. Tabaré Vásquez dio un ejemplo de integridad moral al mundo; igual hizo el Jefe de Estado de Luxemburgo, Gran Duque Henri.
El Gran Duque se convirtió en noticia internacional al negarse a firmar y promulgar una ley que legalizaría la eutanasia. La reacción del parlamento que aprobó la ley fue burda y ofensiva: disminuirle poderes al Gran Duque. Estas reacciones agresivas contra los mandatarios comprueban la existencia de una confabulación internacional dirigida a imponer la cultura de la muerte en el mundo.
Con sus ejemplares acciones en favor de la vida humana, tanto Tabaré Vásquez como el Gran Duque Henri han señalado el retorno a un olvidado camino que las ideologías de género y corrientes anticristianas pretenden borrar del horizonte del hombre moderno. Un camino que no solamente se hace al andar, sino que está para recorrerse con firmeza y determinación, a fin de sanar a las democracias enfermas del relativismo moral.
Barack Obama es la oveja diferente de la comparación. Como si se tratará de un asunto de interés nacional, él divulga profusamente, con sus acciones y por medio de su equipo, su radical agenda personal anti-vida y aanti-familia; males latentes en sus posiciones favorables al aborto irrestricto y al homosexualismo privilegiado; calamidades cuyos efectos destructivos de los derechos humanos y de las libertades ciudadanas pueden demostrarse científicamente; pero a las cuales el presidente electo presta oídos sordos.
El profesor Robert George (Universidad de Princeton), publicó un estudio sobre las posiciones fundamentalista del presidente electo. (Obama´s Abortion Extremism. The Catholic Association/ 22-10-08), El autor presenta en nueve puntos que resumen las radicales, sectarias y anticientíficas ideas y políticas del senador Obama. George denuncia las falacias en torno a la pretendida inocuidad de la política pro-choice (libertad de escoger), frente al aborto; política que el profesor refuta por hipócrita y falsa, (Se habla de escoger, pero no se dice que se escoge entre la vida y la muerte de un ser humano). Obama se proclama de ese modo un adalid mayor de la cultura de la muerte, y un confundido promotor del infanticidio generalizado; posiciones que ha sostenido siempre en su vida pública y desde la cátedra como profesor de derecho. Mientras el pueblo norteamericano enfoca su atención en los problemas causados por la crisis financiera y económica, los nombramientos más destacados que Obama ha hecho y anuncia para las áreas de salud pública y asistencia social recaen en personas reconocidas por sus posiciones radicales anti-vida y anti-familia. Para Obama, legalizar el aborto y los matrimonios de homosexuales son tan prioritarios como resolver la crisis hipotecaria y las guerras en Afganistán e Irak.
Los diversos problemas sociales globalizados que preocupan a todos los gobiernos, no son solamente resultado de crisis económicas, financieras y comerciales, como resaltan los grandes medios de comunicación, para los cuales parece que no existe crisis de valores morales y éticos: crisis que ocultan o ignoran. Sin embargo, la falta de valores se halla en la base de aquellos problemas, como nos lo recuerda el Papa, Benedicto XVI, quien nos exhorta a reestablecerlos en la sociedad y prestarles atención prioritaria; una atención con la que el presidente Vásquez y el Gran Duque Henri cumplieron; al igual como lo han hecho respetables líderes morales y políticos de la talla de la Reina Sofía, de España, en defensa de la familia; el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y otras prominentes figuras de Italia y de Europa, quienes llaman a un despertar de las conciencias; un llamamiento que, para desgracia de su propio país y la del mundo, no escucha o no entiende el presidente electo de los Estados Unidos.

2 Respuestas a “Comparaciones convenientes y necesarias”


  1. 1 María

    Lo que tienen que hacer las autoridades es poner todos los medios y ayuda humana suficientes para atender a los enfermos y sus familiares. Matarlos es quitarse el problema de encima.
    Efectivamente, creo que la falta de valores está en la base de todos los problemas actuales. Un saludo.

  2. 2 Raquel Muñoz-Chápuli Menendez

    No es posible tratar este tema como una eleccion (…) la vida no nos pertenece, tiene el sello de lo sagrado…Pero, es evidente que si existieran otras alternativas; se promovieran con los mismos medios que emplean para destruir y matar, ganariamos en humanidad y recursos para paliar el dolor:- los de mas valor son aquellos con los que manifestamos el amor y respeto por cada persona, más, si esta indefensa o enferma.

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