El aborto de las adolescentes, por Pedro Bengoechea Garín

 

Aborto y otras muertes

¡Vaya si viene más aborto y, además, el aborto de menores!  Y de la forma como viene, no son pocos, quienes, siendo mínimamente conscientes y  responsables, más que rasgar las vestiduras y hacer de plañideras (como señalaba alguno), lamentan seria y profundamente la muerte, a veces, atroz de seres más indefensos y vulnerables; de la misma manera que lo hacen, no silenciando o quedándose indiferentes, ante el horror de la muerte de tantos otros, cuyos cuerpos escuálidos por el hambre o destrozados por los efectos de la guerra, aparecen en el escenario diario de los medios de comunicación.

No creo que exista tanto desconocimiento, incoherencia o cinismo en el pueblo español como para discriminar las atrocidades que se cometen, que siempre tienen un denominador común: la inhumanidad de los que así obran. Lo que sí existe, cuando tienen lugar tales atrocidades, es la misma reacción de rechazo y condena por parte de todos. Es el primer paso en un largo proceso que nos tiene que llevar a la eliminación de todo aquello que nos destruye: el aborto, la guerra, el hambre, la injusticia…

Los postulados de la ideología de género

 

En consecuencia, nunca el aborto puede ser un derecho, sino un deber para todos de no permitírnoslo. Cuando una sociedad empieza a considerar el aborto un derecho, y sus gobernantes lo facilitan poniendo los medios necesarios para eliminar a los no nacidos, es que algo marcha muy mal y se produce una verdadera inversión de valores. Es la sociedad contra si misma. Muy mal van las cosas cuando se está poniendo en marcha el potencial de la técnica y de la ciencia al servicio de la cultura de la muerte. Malamente se camina cuando un Ministerio, imbuido de la ideología de género, aboga por un derecho a la salud sexual y reproductiva que, paradógicamente, incluye el aborto procurado y libre, y para más desfachatez, en menores de edad sin consentimiento paterno.

 

Con la misma ideología se procura igualmente la destrucción de la maternidad en pro de la liberación de la mujer; o el derecho a determinar la propia identidad sexual, a escoger cuándo y con quien engendrar y criar hijos sin distinción de orientación sexual. Constituyen éstos algunos de los postulados de la ideología de género asumidos claramente por los actuales gobernantes de nuestro país. Lo cierto es que la impunidad con que podrán abortar las adolescentes de 16 años sin contar con sus padres y, consiguientemente, sin su asesoramiento y apoyo, ha encendido todas las alarmas, producido una convulsión social y especialmente pavor en los padres, que no dan crédito a semejante barbaridad. De cualquier forma que se considere esta mala ocurrencia, está expuesta a consecuencias imprevisibles y nefastas.

Contraindicaciones psicológicas

 

Los 16 años figuran como período psicosociológico de transición entre la infancia y la adultez, en el que no se es niño pero tampoco se tiene el estatus de adulto. De ahí que la personalidad del adolescente que incluye, principios y valores, el autoconcepto y la autoestima, la identidad personal, los roles y los estereotipos, la conducta social y sexual, incluso el razonamiento moral, son más propios de una etapa de transición que de término, a la que le falta por culminar los procesos de desarrollo en la etapa ulterior del adulto. Son cuestionables a esta edad de los 16 años la identidad, como sentimiento de integridad personal en términos de coherencia y estilo propio de actuación, el autoconcepto como imagen integrada y diferenciada en medio de diferentes percepciones y expectativas, el posicionamiento firme y consciente frente a los estereotipos y prejuicios sociales, el razonamiento moral basado más en las expectativas del grupo social y de cumplir con las reglas, que seguir unos principios básicos, derechos y deberes fundamentales que rigen los comportamientos humanos.

 

Me parece que tales déficit o carencias no sólo no avalan suficientemente las exigencias de una procreación responsable, sino más bien se muestran muy proclives a desbaratar los planes de la naturaleza. ¿Habrá reflexionado seriamente en tales cuestiones la ministra de Igualdad? Pues no sólo para ella, sino particularmente para  los legisladores y gobernantes de nuestro país debería ser éste un tema de indudable importancia.

9 Respuestas a “El aborto de las adolescentes, por Pedro Bengoechea Garín”


  1. 1 julian fdez

    cada segundo que pasa con este desGbobierno que estamos padeciendo en virtud del ¿descerebramiento? de gran parte de la nacion española, es segundo de ignominia. Roguemos a Dios para que haga que entre el juicio a los responsables o los mande a otgro parte.

  2. 2 Mercedes

    Como puede decidir una adolescente de 16 años sobre abortar la vida de su hijo si nisiquiera la ley le permite conducir,comprar alcohol ni votar en unas eleccines.
    A los 16 años estan bajo la tutela de sus padres y en un asunto tan importante que le marcará animicamente toda su vida lo lógico es que pida consejo y ayuda a quien más la quieren, ¡sus padres!

  3. 3 personafetal

    Los asesinos de Sandra Palo tuvieron derecho a su reinserción social.

    Las asesinas de menores fetales también deberían tener derecho a ser castigadas para su correcta educación.

  4. 4 Luna

    Elementalmente, no son ellas quienes deciden, sino el gobierno. Y en contra de lo que puedan alegar los padres.
    No prosperó la contradictio in termino de “adolescente madura” que en su día plantearon y ahora lo hacen a saco, sin mirar ya lo de la madurez.
    Pero si una niña de menor edad que la que plantean se queda embarazada, aun cuando no cumpla los supuestos que ahora presentan, también tendrá su coladero.
    Del “papeles para todos”, pasando por el “café para todos”(Aun cuando no se sepa lo que vale ese café), se pasa al “aborto para todas”. ¿Para cuándo, justicia para todos?.

  5. 5 Mª Pilar

    Nos asutamos y escandalizamos con los asesinatos de mujeres, con la llamada violencia de género… ¿Pero que valor le damos a la vida cuando no la apreciamos desde el momento de la concepción? Gritamos por el asesinato de Marta y apoyamos el aborto. Con la nueva ley del aborto nuestra sociedad admite el asesinato, así como suena. Si nuestros políticos no valoran la vida del no nacido no se tienen que asustar porque otros no aprecien la vida de su novia, su pareja…, estamos haciendo una sociedad corrompida.
    Deberían poner en TV vídeos de abortos para que la sociedad entendiese lo que es, como el feto quiere huir de lo que barrunta es su final.

  6. 6 Abu Saif
  7. 7 María

    Por supuesto, una chica de dieciseis años no es adulta. Si lo fuera, podría ir a la cárcel. Los “derechos” deben ir a la par de las obligaciones. Un saludo.

  8. 8 Mª Concepción González-Aller

    Para los de la cultura de la Muerte es importante generar novedades destructivas como proponer comportamientos desde la niñez o adolescencia perversos y pervertidores, como la ruptura de lazos de confianza entre padres e hijas embarazadas, denuncias a los padres si les dan un cachete (aunque sea más que merecido y sirva de corrector por su propio bien), favorecer su adopción en situaciones de marginación y moralmente dañinas, etc, etc.
    A este tipo de cultura le gusta la destrucción, la carroña y sobre todo “la pasta”. Son “Decadentes” y “oscuros”. Cada vez soportan menos la luz y la Verdad. ¡Estad alertas! y no os dejeis contagiar

  9. 9 preguntas

    quisiera saber si hay alguna ley que condena aun asesino fetal si este actua con la complicidad de su madre contra la boluntad de la menor embarazada y a sus espaldas de los padres de la adolescente embarazada

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