Monseñor José Ignacio Munilla es Obispo de Palencia.
Buscar titulares de impacto, suele tener el riesgo de la simplificación caricaturesca. Lo hemos comprobado en el modo en que nos fue servida la noticia de las declaraciones del Secretario de la Conferencia Episcopal Española, referente a la responsabilidad de los políticos católicos en la votación de la Ley del Aborto. Esa misma sensación la he tenido yo al leer en un titular, las siguientes palabras puestas en mis labios: “Quien apruebe la Ley del Aborto estará en situación de complicidad de asesinato”. Ciertamente…, es así… Pero, las afirmaciones tienen un contexto explicativo que no puede ser ignorado.
La mujer no es la única responsable
La doctrina moral católica aborda la cuestión de la responsabilidad moral en los actos en que hay una cooperación con el mal. La culpabilidad no recae exclusivamente en quien realiza materialmente el mal, sino también, en mayor o menor grado, en aquellos que han cooperado con él. En el caso del aborto: aquellos que han incitado, o incluso, presionado para que la mujer aborte; el médico y el personal sanitario que realiza la operación; el dueño de la clínica abortista que se enriquece con el “negocio”; la clase política que ha dado amparo legal a la eliminación de la vida inocente…
La responsabilidad moral del político
La vocación política tiene la finalidad de buscar el bien común, poniendo un especial énfasis en la defensa de los más débiles. Como es obvio, cualquier legislación proabortista es totalmente contradictoria con esta vocación política. Es un absurdo que existan más respaldos legales para acabar con la vida humana, que para ayudar a sacarla adelante.
Así se entienden las declaraciones que hemos realizado los obispos: Los políticos católicos que voten a favor de una ley del aborto, se colocan en una situación de total y abierta contradicción con su fe (además de legislar contra natura, esto es, de forma contraria a su propia vocación política).
Tampoco estará de más recordar que existe una complicidad por “omisión”, es decir, por dejación de las responsabilidades políticas. Me refiero al caso de aquellos que, aunque no voten a favor de una ley del aborto, no cumplen con su obligación moral de derogarla cuando posteriormente alcanzan el poder.
Acordémonos de Mandela
Sorprende comprobar las reacciones producidas ante este posicionamiento de la Iglesia. Parece como si el problema estribase en una agresión de la Iglesia hacia la clase política… Sin embargo, lo único cierto es que los agredidos son los niños a los que no se les permite ver la luz, por la única razón de que no son “deseados”.
No olvidemos que Mandela pasó veintisiete años en la cárcel porque pensaba (y no se callaba) que los negros son iguales que los blancos. Nosotros afirmamos que los niños que están en el seno de sus madres, tienen la misma dignidad que los que están fuera… No sé si tendrán que pasar otros veintisiete años para que una afirmación tan “atrevida” pueda ser expresada públicamente, sin caer por ello en el ostracismo…
¡¡Cómo nos duele a todos que nos recuerden nuestras responsabilidades morales!! Sin embargo, como dijo Jesucristo: “La Verdad nos hace libres”. Y yo añado: “¡aunque escueza!”.



Semejante reacción infantil ante unas declaraciones dirigidas a los católicos por parte de la Iglesia Católica, no merecen siquiera tantas páginas. Ellos mismos deberían darse cuenta de que tienen la batalla perdida porque la verdad es una, les guste o no.
LA VERDAD, ES DOLOROSA, PERO LA IGLESIA, SIEMPRE ES EL CAMINO, LA VERDAD, Y LA VIDA. DEMOS GRACIAS, DE SABER DISTINGUIR, Y DE RECONOCER
QUE EL ABORTO, Y LA EUTANASIA,-SON UN ASESINATO- Y NO SE PUEDE LLAMAR
DE OTRO MODO.
GRACIAS, DIOS MÍO, Y PADRES MÍOS, POR HABERME DEJADO VIVIR……….
Lo que dijo la Conferencia Episcopal es claro y meridiano. No es ninguna injerencia de la Iglesia en política. Por dos motivos: porque es un recordatorio a los católicos del hemiciclo y además porque lo que afirma es una consecuencia directa de lo que dice la embriología. Por lo tanto los que no son católicos no tendrían por qué escandalizarse si no fuera porque lo que se dice no proviene de ninguna caverna recóndita e irracional o de revelaciones de lo alto. Y por lo tanto apela a toda persona que use la razón.
En cuanto que apela, escuece. Y si escuece, es que hay motivo. Señal clara de ello es el alboroto que se ha montado.
…Pues que le hagan caso los catolicos o los poca gente que va a misa, con una media muy alta y poca gente joven que piensa como ustedes.
a los demas dejennos en paz…ademas puede que algun conservador catolico la utilice como paso con el divorcio… hay mucha hipocresia.
Por supuesto que haremos caso los católicos, que no somos tan viejos como querrían algunos, pero para ello es necesario que la Iglesia hable a través de los medios de comunicación, que son patrimonio de todos.
Dejar a una mujer sola, cuando está embarazada, muchas veces con falta de medios, (estas razones la hacen muy vulnerable), después convencerla de que aborte, y ella se queda sola otra vez con su culpabilidad, depresión y asco del asesinato que ha cometido (ella si sabe que es un ser humano lo que lleva en su vientre), y los demagogos otorgandole el derecho de que decida sobre la vida o muerte de su hijo! ¡¿estos son los feministas?! nunca es tan utilizada y rebajada la condición de la mujer cuando se la trata como a un animal acorralado. ¡Gracias!muchas mujeres renunciamos al derecho de matar hijos.
tengo tres hijas y la experiencia de abortos involuntarios, son una de las experiencias más dolorosas de mi vida.
Mi segunda hija que ahora tiene 14 años tiene espina bifida (me ofrecieron abortar haste el quinto mes de embarazo), pero ella está aquí y llena nuestras vidas de cariño y sonrisas. Aunque tiene que convivir con la cultura del aborto y me pregunta muchas veces por qué las personas no quieren tener hijos con problemas si la salud nadie la tiene garantizada, de vez en cuando me dice ¡mamá menos mal que tu eres mi madre y me dejaste nacer! no me gustaría estar en un cubo de basura¡ !a mi me gusta vivir!, y pueden creerme, es una niña feliz, afronta sus dificultades, acepta las limitaciones físicas ya que no las tiene intelectuales y yo soy madre felíz.
Con media hora que dedicase cualquier medico a una mujer que decide abortar, para explicarle en que consiste un aborto y hacerle una ecografía para que pueda ver a su hijo y sentir el latir de su corazón, creanme que ninguna mujer sería capaz de hacerlo.
Resumiendo mi comentario anterior la Iglesia dice que el aborto es un pecado porque es un asesinato. Y lo dice apoyándose en la embriología.
Otras consideraciones sobre la edad de los católicos, la gente que va a misa o los divorcios que hay no entiendo a qué vienen. Un saludo.
P.D. Precioso testimonio el de Pilar.
Pues yo te diré a qué vienen (aunque no te descubro nada nuevo)… No encuentran mejores “argumentos”.
Creo que no hay que encontrar argumentos. La verdad es sólo una para todos los seres humanos que tengan un racionamiento limpio de intereses, no vendido por dinero o a ideologías de última generación destructivas, egoistas y desnudas de cualquier base científica, humana sociológica o antropológica.
Tras la defensa de la vida no hay ninguna postura confesional. Todo lo contrario, un sólo principio basado en la dignidad de todo ser humano nos une en esta lucha por los no nacidos a ateos, agnósticos y creyentes de cualquier religión. Lo que ocurre es que sólo la Iglesia se ha atrevido a alzar su voz y seguir alzándola contra semejante aberración, crimen, homicidio. El tiempo de vida de un ser humano no marca ni puede marcar su dignidad como persona y todos los derechos que como tal le son inherentes. La menor o mayor autonomía del ser humano no puede determinar su derecho de vivir o no. Hoy la ley dice que el límite está en las 14 semanas de gestación. Mañana puede ser a los 5 años puesto que aún no hay una autonomía de los progenitores ni tampoco ha finalizado el crecimiento biológico. Por ese principio, puede venir otro gobierno que coloque la edad de disfrutar de los derechos de toda persona en los 21 años y así podríamos seguir infintamente puesto que la persona es un ser en continuo desarrollo y crecimiento a lo largo de toda su vida, hasta su muerte natural. Lo que no puedo entender es que la pared sea blanca y siga habiendo gente que se obstina en defender a capa y espada que es negra y unos cuantos ciegos a posta, como ellos, los apoyen. Lo peor de todo esto es que no hablamos de colores sin de seres numanos exterminados. Cuando no se quiere ver no se verá porque el YO está primero que el TÚ.Ese es el gran problema: el hombre contra el hombre. Nunca en la historia el ser humano ha sido tan voraz con su propia especie como ahora.
Saludos
Mari Carmen
Y, por favor no intentemos confundir a la opinión pública con las falacias y los típicos tópicos de siempre.
Para los que no creen que el embrion sin formar sea un ser humano por lo menos piensen que si a ese embrion le quitan la vida esta impidiendo que se desarrolle y evolucione un ser humano pues de ahi no va a salir un “perrito” o un “cactus” cuando se desarrolle…. es una grave responsabilidad el impedirlo ¿quien se aboga ese derecho? un millon de gracias le doy a mi madre que me tuvo!!!!